Reseña

Belem Clark de Lara, “De la ecdótica a la hermenéutica. ‘Plato del día’ de Manuel Gutiérrez Nájera”, en (an)ecdótica, vol. 3, núm. 1 (2019), pp. 9-32.

 

Itzel Patricia Ortega

Instituto de Estudios Superiores de la Ciudad de México “Rosario Castellanos”

itzel.patricia.ortega.h@gmail.com

 

El artículo de Belem Clark de Lara se divide en cinco apartados. En los primeros tres, la autora nos brinda un panorama bien acotado del estado del arte sobre tres temas fundamentales de la disciplina ecdótica, que se entrelazarán en la segunda parte.

En primer lugar, habla sobre la pertinencia del estudio de las historias literarias, en contraste con los estudios literarios tradicionales. ¿Cuál ha de ser su función si no la de brindar la infraestructura necesaria para salvaguardar los productos literarios para su ulterior estudio? Conservar, clasificar y resguardar las obras literarias es una tarea que, desde mediados del siglo XX, ha recaído en los criterios –en su mayoría subjetivos– de editores y creadores, cuya mirada se ha enfocado en el presente y no en la recuperación de los materiales que dan cuenta sobre la literatura y, por ende, sobre la cultura mexicana, en este caso, decimonónica.

En segundo lugar, Clark hace énfasis en la falta de interés para generar dicha infraestructura. La reciente tradición literaria ha dejado desatendida una gran cantidad de testimonios de nuestro siglo XIX. La investigadora nos enfrenta a la pregunta que guía el eje propositivo de su artículo: ¿cuál es la importancia de la filología literaria? Es decir, ¿por qué realizar un análisis previo del corpus textual, en su materialidad, permite complementar y sustentar la hermenéutica del texto? Para responder a esta interrogante, en tercer lugar, la autora analiza la entrada “Pata de palo” de la columna periodística “Plato del día”, de Manuel Gutiérrez Nájera.

La entrada consta de apenas unas cuantas líneas, pero permite ver de manera privilegiada el trabajo de reescritura o reelaboración de Gutiérrez Nájera sobre sus textos en dos momentos distintos de su quehacer periodístico-literario: “Carta de Junius. La dignidad del soldado mexicano ¡Pobres quebraditos!”, en El Universal, núm. 72 (1892), bajo el seudónimo de Junius, y “Plato del día. Pierna de palo”, bajo el seudónimo de Recamier, también en El Universal, núm. 158 (1894). Sobre el proceso de recensio para la totalidad de los “platos” la autora utilizó la edición de Manuel Gutiérrez Nájera. Obras XV. Plato del día (1893-1895), publicado bajo su rescate, cuidado y responsabilidad, en la colección Nueva Biblioteca Mexicana (2018). Debido a la falta de conservación y catalogación de la producción literaria dispersa en la prensa periódica mexicana del siglo XIX, se desconoce con certidumbre si existen otros testimonios –más allá de los presentados por la editora– sobre el grueso del corpus, por lo que en su mayoría se retoman versiones periodísticas como codex unicus, con excepciones como la que aquí se menciona (de origen también periodístico).

Según señala la autora, la fijación del texto y el estudio de las variantes permite poner en diálogo ambos testimonios con el objetivo de dar una posible respuesta a los cambios operados entre las distintas versiones, pero sobre todo para concebir mejor el desarrollo estilístico e ideológico de la escritura de Gutiérrez Nájera en torno al quehacer intelectual de su tiempo. La crítica textual, entonces, es coextensiva al ejercicio hermenéutico:

Pese a que hace algunos años observé cómo Gutiérrez Nájera combatió por darle un lugar a la bella literatura en las publicaciones seriadas a través de la crónica […], hoy, con el rescate de la columna “Plato del día”, considero que, inmerso en la era del “progreso” […], logró encontrar los medios eficaces para […] conservar su autoridad frente al reporter, que iba ganando espacio en las páginas de los periódicos; para ello, dio un giro radical a su personalidad y a su forma de expresión (25).

Con base en los resultados de la edición crítica de “Plato del día. Pata de palo”, Clark de Lara asegura que la separación entre autor, texto y materialidad textual resulta imposible: estos tres elementos configuran el instrumento principal para la difusión de los hechos intelectuales, así como de las realidades sociales y políticas de finales del siglo XIX, pues en la patente transparencia de los motivos del acto enunciativo se encuentra lo que se ha “determinado como nacimiento de los intelectuales de América Latina” (25). Con ello da respuesta a la hipótesis hermenéutica planteada: el nacimiento de este intelectual moderno –o modernista– se encuentra cifrado en el cambio de estilo que presentan posteriores versiones sobre el texto base (o “primera versión”), por lo general en concordancia con los cambios en el clima sociopolítico que progresivamente iban rodeando al Duque Job.

La ecdótica se fundamenta en un trabajo de observación no lineal enfocado en los diferentes testimonios filológicos, y se complementa con el análisis hermenéutico al cuestionar y confrontar el pensamiento de la época con el quehacer del autor recogido a lo largo de su carrera literaria. De esa mezcla se sigue la importancia de las historias de la literatura bajo esta veta conceptual, es decir, aquellas que preservan, comparan y permiten a los investigadores explorar los diferentes frentes del quehacer literario con un rigor cuasi científico de forma, por un lado, y la flexibilidad de lectura aportada por el enfoque hermenéutico, por el otro. Sin lugar a dudas así lo constata el artículo de Belem Clark.

 

Gutiérrez Nájera

 

Leer el artículo completo en: https://revistas-filologicas.unam.mx/anEcdotica/index.php/anec/article/view/54/34