Memorabilia

Pestes anunciadas y preparativos fallidos: 300 años del Diario del año de la peste (1722) de Daniel Defoe

 

 

Anaclara Castro Santana

Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de Filosofía y Letras

anaclaracastro@filos.unam.mx

 

Este año, o, para ser más exacta, el 17 de marzo del 2022, se cumple el tricentenario de la publicación del Diario del año de la peste, de Daniel Defoe (ca. 1660-1731). Este aniversario cobra especial relevancia en tanto que el tema contenido entre las cubiertas de aquel libro reverbera con la situación que el mundo entero continúa viviendo a consecuencia de la propagación masiva de la enfermedad conocida como Covid-19.

El Diario del año de la peste (en lo subsecuente abreviado como Diario) es una obra peculiar, a medio camino entre la crónica periodística, el manual de sobrevivencia, la narrativa histórica y el relato ficticio multiforme que en nuestros días designamos con el término aglutinante de “novela”. En sus páginas, un narrador anónimo –quien en la portada se presenta como “un ciudadano que permaneció todo el tiempo en Londres” y firma el texto con las iniciales H.F.– funge como guía en un recorrido cronológico y geográfico sobre el avance de la denominada peste negra por los diversos barrios y suburbios de Londres a lo largo de 1665. En un tono que oscila entre lo lúgubre y lo tragicómico, con todas sus posibilidades intermedias, H.F. describe la zozobra que se transforma en pánico, la precaución que se convierte en paranoia, la solidaridad salpicada de momentos de egoísmo extremo y, finalmente, la remisión de la epidemia (Ellis, 1994: 79). Lejos de ser un final feliz, esta resolución permite al narrador confirmar cómo “la supina negligencia de la gente” (Defoe, 2010: 66, 144, 192), observada en diversos momentos de la historia, culmina en una actitud de “ingratitud y el regreso de todo tipo de conductas perversas entre nosotros, las cuales yo mismo he podido atestiguar” (212).

Un mes antes de la distribución en las librerías londinenses del Diario, el 8 de febrero de 1722, Defoe había sacado a la luz Preparativos necesarios ante la peste, tanto para el alma como para el cuerpo (Due Preparations for the Plague as Well for Soul as Body, en lo subsecuente abreviado como Preparativos), un panfleto de poco más de 200 páginas orientado a prevenir a la población ante lo que se vislumbraba como un nuevo embate de la peste en Inglaterra, suceso que jamás ocurrió.[1] Siempre versado en los artilugios de la industria editorial, el autor inglés de 62 años ya allanaba el terreno para que sus Preparativos y su Diario fueran bien recibidos y adquiridos por el público lector. Así pues, a principios de aquel año, el 9 de enero, había enviado una carta al editor del periódico The London Journal en la que hablaba de la necesidad de discutir el tema de la peste por escrito, de forma que las personas pudieran estar bien informadas (Roberts, 2010: xii).

A quienes nos ha tocado vivir en este mundo en los últimos dos años, la secuencia de dichas publicaciones, junto con las expectativas implícitas en éstas, nos recuerdan el aciago inicio de 2020, cuando el hemisferio occidental recibía noticias sobre el progreso del entonces desconocido (y en consecuencia desestimado) nuevo coronavirus que causaba estragos en una provincia de China y comenzaba a expandirse hacia otras regiones. Para aludir a mi propia vivencia en México, en enero de 2020 los reportajes noticiosos nos iban preparando para lo que venía–de forma análoga a la primera publicación de Defoe sobre el tema–, cuyas dimensiones, sin embargo, no eran obvias para nadie. En febrero, la alarma en la esfera médica iba in crescendo y se refería la necesidad de aprestarse para la ocasión –como en los Preparativos que publicara Defoe–. A mediados de marzo vino el gran cierre, que la mayoría creímos pasajero, cosa de unas cuantas semanas. Dos años después, podemos volver a mirar con el recuerdo a nuestros yos ex-futuros –para retomar un concepto de Miguel de Unamuno (cit. en Carreño, 1983: 154)– de aquel momento,[2] con la sonrisa agridulce de quien sabe más de lo quisiera haber tenido que saber.

De forma irónica, el camino de la secuencia de publicaciones de Defoe en 1722 siguió una dirección contraria al que nos tocó recorrer a los habitantes del siglo XXI. El autor dieciochesco escribía sus textos con miras a que sus lectores aprendieran lecciones del pasado y se aprovisionaran en lo material y lo espiritual para un futuro que se adivinaba sombrío –todo esto, como era característico en Defoe, con la mira puesta en apuntalar su propia economía por medio de la venta de sus ejemplares–. Sin embargo, en el siglo XVIII, el brote de peste negra surgido en Marsella y sus alrededores, el cual había activado temores ingleses, se contuvo y se aplacó sin más (Mayer, 1990: 531). Las publicaciones de Defoe en 1722, entonces, constituyen una suerte de crónica de una peste anunciada que nunca ocurrió. Las personas de nuestro tiempo, en cambio –quizá demasiado confiadas ante la presunta omnipotencia de la ciencia médica moderna– estuvimos expuestas a múltiples anuncios e indicios de lo que venía, algo que jamás llegamos a anticipar en todas sus dimensiones y todavía estamos en proceso de digerir.

Referencias

  • Carreño, Antonio. “La búsqueda mítica de la ‘persona’ en la lírica de Unamuno”. en Cátedra Miguel de Unamuno. Cuadernos, vol. 27, núm. 28 (1983), pp. 149-173.
  • Defoe, Daniel. A Journal of the Plague Year. Louis Landa (ed. y notas). [4ª edición revisada]. Oxford: Oxford University Press, 2010.
  • Defoe, Daniel. Due Preparations for the Plague as Well for Soul as Body. Londres: E. Matthews, 1722. Disponible en línea en Eighteenth Century Collections Online, link.gale.com/apps/doc/CW0117399741/ECCO?u=unam&sid=bookmark-ECCO&xid=8ba8d972&pg=1 [2 de marzo de 2022].
  • Ellis, Frank H. “Defoe’s Journal of the Plague Year”, en The Review of English Studies, vol. 45, núm. 177 (1994), pp. 76-82.
  • Mayer, Robert. “The Reception of a Journal of the Plague Year and the Nexus of Fiction and History in the Novel”, en English Literary History, vol. 57, núm. 3 (1990), pp. 529-555.
  • Roberts, David. “Introduction” a Daniel Defoe. A Journal of the Plague Year. Louis Landa (ed.). Oxford: Oxford University Press, 2010, pp. ix-xxvi.

 

[1]Cabe señalar que este documento nunca ha sido traducido al español. La versión castellana del título que se presenta aquí es mía.

[2]En una nota a su soneto LVI, del Rosario de sonetos líricos (1911), Unamuno comenta que los “yos exfuturos” son las posibilidades no realizadas de uno mismo: “lo que pude haber sido y dejé de ser, las posibilidades que he ido dejando en el camino de mi vida” (en Carreño, 161). Unamuno explora el mismo concepto de forma poética en el soneto CXV, “Exfuturo”.

Imagen de los uniformes médicos para prevenir la infección contra la COVID-19. Se reproduce aquí para observar el gran contraste con el uniforme para combatir la propagación de la peste negra promovido por el doctor Schnabel. Fotografía atribuida a la agencia noticiosa AP. Tomada de S. A., 'De hacer chaquetas para Armani a producir uniformes contra el coronavirus', en 'Gestión', publicado el 19 de marzo de 2020: https://gestion.pe/economia/empresas/de-hacer-chaquetas-para-armani-a-producir-uniformes-contra-el-coronavirus-noticia/?ref=gesr. No se conocen restricciones de derechos de autor.