EL PAYASO DE LOS PERIÓDICOS

 

O sea,
periódico burlesco, serio
mixto o como saliere.(1)
Verá la luz pública cada semana el día
que se pueda.

 

VAYA UNA ZAPIROLETA(2) EN VEZ DE PRÓLOGO

Cuando en México están saliendo a luz tantos ilustrísimos y reverendísimos periódicos que enseñan mil finuras y cuentan mil cosas con toda la severidad catoniana(3) como El Diario Liberal,(4) El Noticioso General,(5) La Gaceta,(6) El Ilustrador,(7) El Águila,(8) y los que están por nacer, ¿por qué no ha de hacer su papel en la escena de los periódicos uno que sirva de payaso, arlequín o faceto que haga reír a algunos que o se duermen o lloran con la lectura de los serios?

Si se nos quisiera hacer cargo de este nuestro capricho, diciéndonos ¿que por qué adoptamos este ridículo sistema y no nos sujetamos al ejemplo de nuestros mayores, los sabios escritores de México?, responderemos: que nuestra intención es acomodarnos a todos, al gusto de los sensatos y al de los ignorantes. Queremos que los pobrecitos de la última plebe nos entiendan; que se enamoren de nuestro estilo llano y popular; que no se cansen de nuestra severidad y pedantismo, y que, atraídos de la chocarrería, de la sátira, del refrancillo vulgar y la frase de pulquería,(9) se empeñen en leer El Payaso, y así, sin tono de lección, sin discursos filosóficos, sin explicaciones metafísicas, términos técnicos ni frases elegantes, se hallen cuando menos se piensen, hechos unos Demóstenes en elocuencia, Homeros en poesía, en filosofía Sócrates, en legislación Solones, en derecho público Filangieris, en moral Platones, y en. ¡el diablo que nos lleve!, pues ya estamos pedanteando y hablándoles en griego sin advertirlo.

No, señor. No aspiramos a tanto, ni da para tanto nuestra lana.(10) Nos contentaremos con que los que no saben nada, sepan algo de sus derechos y cómo deben conservarlos; qué cosa es ser hombre libre; cuál es la igualdad ante la ley; qué es gobierno republicano; cómo es federativo, qué ventajas tiene, por qué nos es útil; qué es religión, cuál es la verdadera, cómo se conserva; qué moral; qué es virtud, patria y cuanto podamos explicar y estos pobres lectores entender.

También exornaremos nuestro Payaso con noticias interesantes políticas, económicas y literarias. Daremos algunos rasgos de poesía, propios o ajenos, según se nos antoje; no faltarán sus retazos de crítica que vayan empeñando el buen gusto a favor de la bella literatura y, en una palabra, no dejaremos piedra por mover para que nuestro Payaso se presente vestido de arlequín de mil colores diversos, sin comprometernos a guardar orden ni método en las materias que tratemos, pues así saltaremos de unas en otras como el canario salta del sauz al tamarindo, y del peral al nopal o la rosa. Somos hombres libres, y muy libres para hacer cuanto se nos antoje, como no se oponga a la ley; y pues no hay ley que nos obligue a escribir al gusto de todos, escribiremos como nos dé la gana, pues la misma libertad tienen todos para comprar o no nuestros papeles.

Ya el lector benévolo o malintencionado habrá conocido que nuestro fin es loable, pues se dirige a instruir deleitando a nuestro pobre pueblo. ¡Oh si lo consiguiéramos en alguna parte!, habríamos clavado una pica en Flandes, pues llenaríamos los preceptos del buen gusto de que se acordó Horacio, porque escribiríamos entreteniéndolo e instruyéndolo.

Lectorem delectando pariterque monendo.(11) No se extrañe que de cuando en cuando se nos escape un latinorum, una cita, una frasecilla propia ni un término culto. No sólo escribiremos para los idiotas, sino para los que no lo sean, de modo que a todos acomode El Payaso. ¡Felices nosotros si consiguiéramos agradar a todos, y que todos compraran nuestro periodiquillo! Sería señal de que se costeaba la imprenta y nos quedaban algunos realitos de percance; porque no se crea que escribimos sólo por el bien general, también por el particular, pues nos gusta percibir el fruto de nuestras tareas como cualquier hijo de vecino.

Es fuerza, de jure, de cajón, que tengamos muchos enemigos que se chuparán los dedos por desacreditar nuestro periódico.

Desde ahora para entonces protestamos que somos muy tontos, y como tales muy sinvergüenzas; todo se nos resbala, y con la misma facilidad que confesaremos un error, despreciaremos un sarcasmo, volveremos diez por uno. Si la moderación no nos tuviere de su mano, responderemos con juicio las críticas juiciosas, confundiremos a los que presuman de sabios sin serlo, y despreciaremos a los groseros que nos insulten.

Últimamente, nuestro Payaso es pobre y su vestido tiene mil agujeros que necesitan remiendos. Si algunos caritativos quisieren remitirnos algunos retacitos bajo el nombre de comunicados, se los agradecerá nuestro arlequín, y se remendará con ellos; pero siempre asegurándonos la responsabilidad.

REPÚBLICA FEDERADA

Supuesto que la opinión está generalizada a favor del gobierno republicano, en el que hemos de venir a constituirnos, la cuestión más interesante que debe ocupar las plumas de los sabios es sobre si conviene que sea central o federada. Uno y otro sistema tiene sus ventajas y desventajas, y sus favoritos y antagonistas. Nosotros, prescindiendo de hacer un análisis de estas diferencias, manifestaremos nuestra opinión a favor del federalismo, exponiendo sus ventajas, que están al alcance de todos.

Siendo inconcuso que la soberanía reside en la nación, se sigue que esta soberanía no está sino en todas las provincias que componen la nación, y de consiguiente pretender una provincia dar la ley a las demás, es como usurparles sus derechos. Ni se diga que éste es un sofisma, pues que haciendo las leyes los representantes de todas, nunca se probará que una provincia dicta leyes a las otras.

No hablamos aquí de las leyes fundamentales y generales, que debe formarlas el Soberano Congreso, sino de las municipales que pudiera formar el alto senado republicano, después de disueltas las Cortes, y más siendo único y residiendo en la capital de México. En este caso las demás provincias quedarían en una apática abyección, y en una verdadera dependencia: su libertad fuera nominal y su soberanía quimérica.

La justicia está inclinada por esta clase de gobierno a favor de las provincias. Éstas, autorizadas para tener sus senados permanentes, aunque sean amovibles, como debe ser, como que conocen el país en que las forman, las costumbres y preocupaciones de sus conciudadanos, y una secreta tendencia al bien general de éstos, les ha de hacer dictarlas favorables.

Después de esto, la federación o alianza de unas con otras es de lo más natural y ventajoso, y no es de creer que en ningún tiempo, ni por motivo alguno, haya provincia que rompa esta santa unión; antes por el contrario, como igualmente va a ser ejercitada la soberanía por todas ellas, debe ser común el interés que tomen en sostener unas a otras; y apenas advertirán que alguna trata de violar el pacto social respecto de otra, cuando todas las demás se alarmarán para reprimirla y contenerla en sus deberes. De esta manera se irá aumentando el amor patrio, virtud la más principal que se necesita fomentar en una república.

Después del proyecto de separación y federación que hemos visto de la provincia de Nueva Galicia,(12) ya no hay duda sino de que tal es su voto y no se quedará en proyecto.(13) Un amigo nos escribe con fecha de 8 del presente, y nos asegura que en esta misma semana quedará independiente del gobierno de México, sin embargo de la representación dirigida al Soberano Congreso por el Ayuntamiento de Guadalajara (con el objeto de nueva convocatoria), datada en 5 del presente, pues la cree de mero cumplimiento; y en efecto así se puede colegir de algunas de sus expresiones. Así sucedió.

AL PRIMER TAPÓN ZURRAPAS(14)

La ignorancia no produce sino esclavitud y desgracias, así como la ilustración es la fuente de la libertad, abundancia y felicidades. Según este principio, vemos que la gente más ignorante de los pueblos, o de la que se llama plebe, es la más pobre, la más viciosa y también la más a propósito para ser esclava. Necia, cobarde y atrevida, desconoce sus derechos; besa con abatimiento la mano del tirano que los encadena, desagradece los beneficios, cierra los ojos a la luz, desprecia su misma libertad, y bien hallada con la opresión, se enfurece, y se alarma contra los que tienen la noble osadía de hacerse libres. El reciente caso pone en un punto de evidencia lo que se ha dicho.

El domingo 11 del corriente los ciudadanos jefes y oficiales de la tropa permanente en Guadalajara y algunos comerciantes dispusieron un banquete y baile muy solemne, en la casa de campo del ciudadano Francisco del Valle,(15) en obsequio de la separación y federación de aquella provincia. Todo estuvo muy lucido. Las señoras se presentaron vestidas de blanco con lazos azules nevados, que llevaban atravesados en el pecho, y los hombres atados en el brazo izquierdo. La plebe estuvo muy contenta al parecer, frente a los balcones de la casa, victoreando la república, recogiendo las monedas, dulces, pañuelos y otras cosas que les arrojaban los concurrentes. Pero apenas oscureció y cesaron los obsequios, cuando aquel populacho cambio de ideas, con la más vil ingratitud comenzó a apedrear la casa y a algunos de los concurrentes que salían, gritando: "¡Muera la república y viva la religión!", como si se opusieran entre sí. El alboroto fue creciendo por momentos, y agolpándose más y más gentalla que ya gritaba: "¡Viva la religión y Agustín I!..." Fue necesario para restablecer el orden que saliera tropa de infantería y dragones, quien tuvo que hacer fuego sobre la canalla, como aquí la hizo la nuestra sobre los pelagatos el sábado de gloria por igual caso. Murieron once tontos y quedaron muchos heridos. ¡Pobres necios! Tal vez esta conmoción no fue obra suya sino de algunos malos e ignorantes eclesiásticos. Es sensible que mueran estos tumultuarios que ni son serviles ni liberales, ni republicanos ni monarquistas, sino brutos los más parecidos al hombre. Es sensible, repito, que mueran; pero es necesario. No hay otro arbitrio para que se entren en sus deberes. O matarlos o dejarlos. Si se les deja hacer lo que quieran, ellos nos asesinarán a todos y nos harán esclavos para siempre. Esto no es justo ni nos conviene; luego, por necesidad, es fuerza matarlos para que nos dejen en paz.

COMISIONES AL PAYASO

Don Chilibrán, el de las siete alforjas, ha perdido su destino en la isla de Cayoputo, y sabedor de los muchos impresos chabacanos que están saliendo en esta ciudad, se ha trasladado a ella con el objeto de fundar un hospital de locos para encerrar en él y curar a tanto pobrecito escritor que están rematados. Se avisa al público de orden del señor don Chilibrán para su inteligencia, y que cuando hallen por ahí algún loco lo recojan y nos lo remitan con una instrucción de la clase de demencia que padece para informar a los médicos, y que logren su más pronto restablecimiento, la casa es muy amplia y la asistencia muy prolija.

PROBLEMA SOBRE LIBERTAD DE IMPRENTA

Nuestros jurados en el segundo juri(16) absolvieron el papel Ataque de Lemour a las tropas de Veracruz, y a consecuencia se puso a su autor en libertad. En Puebla, al pobre que reimprimió dicho papel, lo han condenado aquellos jurados a un año de servicio en un hospital. Se pregunta: ¿en dónde han obrado con justicia, en México o en Puebla?

 


(1) México, 1823. Imprenta del ciudadano Lizardi. El Payaso de los Periódicos consta de un solo número (8 páginas) en 4º. No se precisa fecha de aparición. La explicación de Fernández de Lizardi sobre los hechos de Guadalajara nos muestra que vio la luz en diciembre,

(2) zapiroleta. Probablemente necedad, torpeza. Podría ser una forma derivada de zapiro: necio, ignorante, torpe. O quizá pirueta, payasada.

(3) catoniana. Alusión a Marco Poncio Catón.

(4) El Diario Liberal. Periódico que sostuvo una posición antiiturbidista. Editado bajo la dirección del jurisconsulto Mariano Miranda. Se estableció esta publicación el 1º de abril de 1823. Su contenido principal eran las crónicas del Congreso.

(5) El Noticioso General. Periódico publicado en la ciudad de México desde el 24 de julio de 1815. Salía cada tercer día. El prospecto está firmado por J. C.

(6) La Gaceta del Gobierno Imperial de México (1821-1823). El primer número de este periódico se publicó el 2 de octubre de 1821 en la Imprenta Imperial. De diciembre de 1822 a abril de 1823 fue su redactor Juan María Wenceslao Sánchez de la Barquera.

(7) El Sol. Primer periódico de la época de la Independencia. Publicado en la Imprenta de J. M. Benavente y Socios, México. El primer número apareció el 5 de diciembre de 1821. Era el órgano autorizado de la logia masónica del mismo nombre que seguía el rito escocés. Lo dirigía el médico Manuel Codorniu, quien vino de España con el séquito de O'Donojú.

(8) El Águila Mexicana, Periódico Cotidiano, Político y Literario. El número 1 del tomo I se publicó en la Imprenta de Ontiveros, México, 1823. A partir del número 55 se llamó simplemente Águila Mexicana.

(9) pulquería. Expendio donde se vende pulque: bebida embriagante del maguey.

(10) lana. Capacidad. Vulgarmente se emplea ese vocablo con el sentido de dinero.

(11) Horacio, Arte poética, v. 344.

(12) Nueva Galicia. La capital de este reino era Guadalajara. Comprendía lo que actualmente son los Estados de Jalisco, gran parte de Zacatecas, Aguascalientes, Durango, San Luis Potosí y Tepic, actualmente capital del Estado de Nayarit.

(13) Respecto a los hechos de Nueva Galicia sabemos que, cuando el Congreso aprobó la propuesta del diputado Ramos Arizpe de la elección de un presidente de entre los que eran miembros del Poder Ejecutivo, en Guadalajara, "de nuevo se exaltaron los ánimos, y las cosas llegaron a tal punto, que habiendo sido el general Herrera enviado para encargarse de la comandancia militar, no se le quiso reconocer, siendo lo más alarmante la actitud que allí tomaba el partido de Iturbide, de cuyo regreso se hablaba y se escribía en publicaciones sediciosas que alimentaba el ex ministro Herrera, al paso que se levantaban fuerzas y se ocupaban puntos importantes". Poco después se logró resolver la situación. Cf. México a través de los siglos. México independiente 1821-1855, escrito por Enrique Olavarría y Ferrari, México, Publicaciones Herrerías, s. a., tomo IV, p. 109.

(14) Al primer tapón zurrapas. "Phrase con que se reprehende a los que por sus ruines operaciones dan desde luego a conocer su mal modo." Cf. Diccionario de autoridades, Madrid, Gredos, 1964 (Biblioteca Románica Hispánica).

(15) Francisco del Valle. Personaje no localizado. Sólo se han obtenido datos de Elías y Amador, insurgentes; de José del Valle, diputado por Guatemala y de Fernando Valle, también diputado al Congreso en 1823.

(16) juri. Posiblemente un anglicismo. En ingles jury es jurado o tribunal, por lo cual la frase de Fernández de Lizardi significa que el segundo tribunal (quizá hubo apelación de la primera instancia y pasó a segunda instancia) falló absolviendo al demandado.