Escena sexta

El ENAMORADO y El JUGADOR

 

ENAMORADO

Yo no quiero obedecer;

aquí he de estar parado;

yo no quiero refectorio;

ni refectorio ni diablos.

620 No quiero más refectorio,

¿qué es en lo que estoy pensando?

¿Pero qué es en lo que pienso...

y en qué estoy imaginado?

¡Bella Rosicler hermosa,

de Venus fino retrato

de mi desdicha la pena,

de mis sentidos encanto!

¿Dónde estás?... ¿En dónde estás?

¿Dónde el rigor te ha ocultado?...

630 ¿Si en lo profundo del mar

o en el centro de un peñasco?

¿Algún amante atrevido

un palacio te ha formado

para ausentarte de mí?...

Yo juzgo le haré pedazos

con los dientes, con las uñas,

con los pies y con las manos.

Cielo alegre, ufana corte,

que girando con amor,

640 viene a gozar un favor

de una madama de porte.

Se encendió aquel Mongibelo(19)

de mi amorosa pasión,

y entregué mi corazón

a una mujer como un cielo...

No mujer..., una deidad...

No beldad..., un serafín...

No serafín..., un portento...

 

Se levanta el JUGADOR, que ha permanecido sentado, y se para al lado contrario delENAMORADO, el cual permanece entregado a reflexiones. El que [separa, habla al público:

 

JUGADOR

Yo la perdí con encuentro

650 que me hizo como violín;

pero si ya mi fortuna

lo hizo así, ¿qué he de hacer

sino perder y más perder

hasta quedarme a la luna?...

ENAMORADO

¿Qué es una mujer?... Maldigo.

¿Qué es un ángel?... Es muy poco.

El juicio pierdo, estoy loco,

pues que mi mal no mitigo.

 

El JUGADOR se le acerca cautelosamente y le habla al oído.

 

JUGADOR

[Admirado]

¿Qué le ha sucedido, amigo?

660 ¿Quiere usted darme razón?

 

El ENAMORADO no le hace aprecio. Mirando esto, el JUGADOR le remeda burlescamente.

 

ENAMORADO

Es tan fuerte mi pasión,

que si me pongo a pensar

la vida me has de cortar...

Ay, chata del corazón!

JUGADOR

¡Ay, truco(20) de mi aflicción!

¡Ay, billar del alma mía!

¡Centro eres del corazón!

¡Vínculo de mi alegría!

No hay gusto como jugar

670 un albur contra judía,(21)

cojo yo lo que no es mío,

de allí me salgo a pasear.

 

El JUGADOR no le hace caso a lo que sigue diciendo el ENAMORADO, sino antes sigue en sus pensamientos del juego.

 

ENAMORADO

Escuche, sabrá mi pesar.

Yo he querido a una mujer,

cuyo semblante agraciado

es de hermosura modelo

y el más famoso dechado.

Pero la idolatro tanto

y tan crecido es mi amor

680 que quiero ser el pintor

que aquí forme su retrato.

Pero tengoque pedirte

que me estés atento un rato,

oyendo con atención

esta pintura que os hago.

Su pelo da envidia al sol

por lo rubio y lo delgado,

porque, sin comparación,

tiene una legua de largo.

690 Su rostro es de buen color;

¡no hallo con qué compararlo!

él tiene amarillo, azul,

verde, pinto y encarnado.

Su nariz tan afilada,

que yo me he conjeturado

que le pudiera servir

de lanceta a un cirujano.

Su talle, ¡fortuna impía!,

delgado como un peñasco.

700 Suspiecitos, ¡qué pulidos!,

de vara y media de largo;

por lo cual tanto la quiero

y tan fino la idolatro,

que ya de amores me muero

y de amores ya me abraso.

JUGADOR

Pero se ha perdido el rey;

algún día vendrá el caballo,

y si no, el tres o el cuatro,

que es mi albur por de contado.

710 Cuando yo andaba viajando,

también la sota y el cinco

jugué mucho en Guanajuato.

Yo sé jugar a la chuza,

a la rifa y a los gallos,

al tuti(22) y a la malilla,

al rentoy y al entripado.(23)

ENAMORADO

¿Qué ensarta(24) de disparates

está usted hoy diciendo, hermano?

JUGADOR

Digo que es muy linda vida

720 el ser jugador ufano.

Mire usted: llego con medio

y luego al punto lo gano;

de ahí vuelven a bajar,

y yo me quedo mirando;

vuelven a echar el albur;

pongo el real con desenfado,

y sin más que más, amigo,

yo de una peseta me hago;

la pongo inmediatamente;

730 cátese usted que hago cuatro;

los pongo, me hago de un peso;

de éste hago ocho..., diez y seis...,

treinta y dos..., sesenta y cuatro...;

de esto hago ciento veintiocho,

doy cuarenta de barato

porque soy muy liberal,

y luego al punto me marcho.

ENAMORADO

¿Y si el medio que usted lleva

puede ser tan desgraciado

740 que a la puerta se lo ganen?

Se quedó todo soñado.

Yo sí que tengo buen gusto.

Vea usted cómo me regalo:

me salgo a pasear airoso,

muy decente, bien peinado.

Me encuentro una señorita

de éstas... que a mí me han gustado

y le digo: “Vida mía...,

mi bien, serafín alado,

750 lucero de la mañana,

yo por ti vivo penando...”

Oyendo aquestas ternuras,

la niña se va ablandando

y me responde: “Señor,

con atención he escuchado

su amory grandes ternezas,

propias de un enamorado;

mas desista de ese intento,

que tengo un marido honrado

760 y tan celoso en extremo

que lo desvela el cuidado.

Tengo un hermano dragón,

un sobrino miliciano,

y si acaso nos encuentran

nos darán un trabucazo.

Esto se lo hago presente

para que se halle enterado

del riesgo en que nos ponemos

por el afán de amarnos,

770 lo que sucederá cada día;

y así, señor..., prescindamos.”

Yo le respondo con garbo:

“Eso no, bella homicida;

seré un Bernardo del Carpio

en asegurar tu vida...;

no temas, dueño adorado.”

JUGADOR

Gusto revuelto con miedo

es grande majadería;

no puede haber alegría

780 donde hay temor y recelo.

Reciba aqueste consejo,

y es que no sea enamorado,

porque se verá arruinado

y no llegará a ser viejo.

Y así, le doy a entender

que la mujer es dañosa,

es áspide venenosa

que nos muda en otro ser.

Por la mujer pecó Adán

790 y se perdió Salomón,

perdió las fuerzas Sansón

y erró David con afán.

Sus traiciones cesarán

nunca, según yo reflejo:

Por mujer se perdió Espejo;

ahorcaron al Zacatito,

al Tiñoso y al Mosquito,

y asaetearon al Bermejo.(25)

ENAMORADO

Eso es porque serían tontos.

800 Yo no, porque no me dejo.

JUGADOR

Mire usted: malo es querer

a la mujer en razón;

yo no les tengo afición

ni jamás las puedo ver,

porque vienen siempre a ser

del hombre la destrucción.

ENAMORADO

Pues si esto vamos mirando,

peor es el ser jugador,

pues pierde el hombre el honor

810 y todos lo van notando.

Hambre la tiene día en día,

en cueros siempre lo está,

él nunca dice verdad,

es una pura agonía.

A más de esto, cae la ronda

y lo sacan amarrado;

si no, lo sacan cargado

o es menester que se esconda.

Lo tratan de cicatero,

820 de soberbio, de iracundo;

pierde el crédito en el mundo,

sea casado o sea soltero.

JUGADOR

¡Calla! No seas embustero,

maldito, cara de gato.

ENAMORADO

¡Mira, no seas patarato!

JUGADOR

Canta alabanzas al juego

o llevas muchas patadas.

ENAMORADO

Dale aplausos al amor

o mueres a puñaladas.

 

Se agarran los dos al pleito, y el LEGO sale con la cuarta, el que les pegará a su vez.

 

LEGO

830 ¡Qué es lo que miro! ¡Hombre, detente!

JUGADOR

¡Que me detenga! ¡No quiero!

LEGO

Pues si no quieres por bien,

allá va sobre ti el cuero.

 

[Le pega]

 

JUGADOR

Agradezca el picarón

que le tenga miedo al lego.

 

[Vanse]

 

LEGO

¿Habrá rigor más tirano

como el que a mí me maltrata,

que hasta el aliento me falta

para sufrir tanto, hermano?

840 ¡Hado cruel, tiempo tirano,

mitigad ya mi tormento!

Ya no tengo sufrimiento,

ya me falta la cordura,

y a llorar mi desventura

me voy para mi convento.


 

(19) Mongibelo. El Etna.

(20) truco. El juego de trucos parecido al billar.

(21) un albur contra judía. En el juego del monte, “judía quiere decir la más grande de las figuras y la más chica en las cartas blancas. Contrajudía, viceversa”. (Periquillo, libro I, cap. XVIII).

(22) tuti. Tute.

(23) entripado. “Juego de naipes en el cual pierde el que no se descarta.” Cf. Félix Ramos y Duarte, Diccionario de mexicanismos. México, 1898.

(24) ensarta. Sarta.

(25) por mujer se perdió Espejo;/ ahorcaron al Zacatito,/ al Tiñoso y al Mosquito,/ y asaetearon al Bermejo. Es difícil saber si se trata de personajes populares, reos que fueran ajusticiados en tiempos de Fernández de Lizardi o si son mera invención de éste.