Lunes 21 de marzo de 1814(1)

SOBRE UNA RIDICULEZA COMO DECIR: SOBRE EL DIÁLOGO FINGIDO

ENTRE DON JUSTO, DON CÁNDIDOY DON YUCUNDO, COMO EL PRESENTE
ENTRE TÍO TORIBIO Y JUANILLO(2)


Un oso con que la vida

ganaba un piamontés,

la no muy bien aprendida

danza, ensayaba en dos pies.

Queriendo hacer de persona

dijo a una mona ¿qué tal?,

era perita la mona

y respondióle: muy mal.

Yo creo, replicó el oso,

que me haces poco favor.

¿Pues qué mi aire no es garboso?

¿No hago el paso con primor?

Estaba el cerdo presente

y dijo: ¡Bravo! ¡Bien va!,

bailarín más excelente

no se ha visto ni verá.

Echó el oso, al oír esto,

sus cuentas allá entre sí,

y con ademán modesto

hubo de exclamar así:

-Cuando me desaprobaba

la mona, llegué a dudar;

mas ya que el cerdo me alaba

muy mal debo de bailar.

Guarde para su regalo

esta sentencia un autor.

Si el sabio no aprueba, malo

y si el necio aplaude, peor.


Valemos mucho
por más que digan.


Pero como las paredes tienen oídos y ojos, según cuentan, estoy pensando que no fuera malo que analizara usted un poquito el diálogo, no sea que nos escuche algún malicioso y diga que después de tanto hablar, no hemos hecho sino despreciar esta obrilla y decir que su estilo es cansado, sus fundamentos ningunos, sus argumentos sofísticos y sus mentiras muchas, pero que esto no necesita de prueba, pues nadie está obligado a creernos sobre nuestra palabra como pretenden los críticos ineptos.

En tono de burleta grita Nugagá que El "Pensador ha cantado la palinodia redondamente"; esto es, que se ha desdicho de la generalidad con que suenan sus proposiciones acerca del juicio que se ha formado del carácter de los más de los americanos...

Valemos mucho

por más que digan.

Dice también que "todo el mundo sabe que los estudios de El Pensador han sido ningunos".

Dijo Nugagá en la página 2 de sus Palos: "que existía un testimonio irrefragable en letras de molde, entre los papeles de El Pensador, de que éste sabía lisonjear muy bien". Apretóle sobre esto El Pensador diciéndole claramente (Suplemento de 24 de febrero) digo a usted: "que no hay tal testimonio de mi lisonja entre mis papeles". Leelo...

NOTA : Ciertas ocurrencias que no pueden de mi arbitrio han retardado hasta hoy la publicación de este papel.

 


(1) Imprenta de doña María Fernández de Jáuregui.

(2) Se refiere al periódico titulado Diálogo sobre El Pensador Mexicano de 24 de febrero de 1814 entre don Justo, don Cándido y don Yucundo. Anónimo. México: en la Oficina de don Mariano Ontiveros, año de 1814, 8 pp.

(3) Nugagá. Cf. t. III, núm. 6, nota 2.

(4) Patricio Vero. Cf. "Introducción", p. 5.

(5) Dialoguero. Alude al autor del diálogo susodicho, que no firmó su periódico.

(6) chiltipiquín. Guindilla, pimiento rojo o verde muy picante. Cf. Santamaría, Dic. mej.

(a) Esto quiere decir que no se atreven los críticos de El Pensador a firmarse con sus mismos nombres, sino sinónimos, lo que arguye no mucha satisfacción de sus críticas.

(b) Nugagá en esa lengua quiere decir "yo soy". Traslado a los indios, que yo no sé otomí.

(c) Se habla con los ingratos y con los necios.

(7) Gronovio. Juan Federico Gronov (1611-1671). Comentarista y editor germano-holandés. Latinizó su nombre en Gronovius. Publicó sus comentarios a varios clásicos latinos como Plauto, Tito Livio, Estacio y otros. Tiene un estudio sobre monedas titulado: Commentarius de sistertiis.

(8) Gaspar Scioppio. Gaspar Scoppius (1576-1649). Filólogo alemán. Hizo pública su abjuración del protestantismo. El pontífice lo nombró caballero de San Pedro y conde del Sacro Palacio, con una pensión y residencia en el Vaticano. Propuso para los herejes las medidas más crueles, y aun el exterminio, como lo revela en Classicum belli sacri hoc est de christiani caesaris erga principes ecclesias rebelles. Como filósofo moral siguió las huellas de Justo Lipsio en Elementa philosophiae et stoicae morales, donde proclama la superioridad de la filosofía estoica sobre la escolástica.

(9) Fuller. Tomás Fuller (1608-1661). Eclesiástico anglicano, historiador y escritor, estimado por Coleridge y Lamb. Sus obras son Church History in Britain, Worthies of England, The Holy State and the Profane State, etcétera.

(10) los Escalígeros. Referencia a Julio César y José Augusto Escalígero, padre e hijo respectivamente. El primero (1484-1558), italiano, fue naturalista y escritor; escribió, entre otras, Adversus Desiderium Erasmus gratio, Comentariis in Hippocrates librium, De insomnis, etcétera. José Augusto (1540-1609), filólogo y erudito francés. Abrazó el protestantismo en 1562. Es considerado el padre de la ciencia cronológica. Escribió De enmendatione temporum y otras.

(11) Lipsio. Justo Lipsio (1547-1606). Humanista belga. Tradujo a Tácito, Valerio Máximo, Séneca, Veleyo, Patérculo, etcétera. Realizó trabajos de crítica filológica, de filosofía y de antigüedades romanas. Entre sus obras: Variarum lectionum libri quatuor, De constantia, Politicorum sive civilis doctrinae libri sex, etcétera.

(12) Posevino. Antonio Possevino (1533-1611). Maestro italiano de los príncipes Francisco y Escipión Gonzagas. Al ser propuesto secretario del emperador Francisco I renunció a todo y entró a la compañía de Jesús. En el ducado de Saboya combatió a los herejes por orden de Diego Láinez. Se ordenó de sacerdote en 1561 y más tarde predicó contra la herejía en Francia.

(13) Vosio. Gerardo Juan Vossius (1577-1649). Erudito alemán. Catedrático de elocuencia en las universidades de Leyden y Amsterdam. Publicó Rethorica contracta, Historiae de controversiis quas Pelagius ejusque reliquae moverunt libri VII y otras obras.

(14) Estrada. Famiano Estrada (1572-1649). Historiador y religioso italiano, profesor del colegio romano. Autor de De bello belgico decades II (1623-1647), que estudia los hechos históricos entre 1535 y 1590. El libro se caracteriza por su imparcialidad; no obstante, fue criticado por su falta de método y constantes digresiones. Melchor de Novar tradujo su obra al español bajo el título de Guerra de Flandes desde la muerte del emperador Carlos V hasta el fin del gobierno de Alejandro Farnesio.

(15) Francisco Claudio Verdier (1651-1730) Discípulo de Lebrun y colaborador suyo en varias de las obras que figuran en el Louvre, Versalles y Trianon. Pintó Combate de Hércules contra Genón, Historia de Sansón, etcétera.

(16) Francisco Robortello (1516-1567). Humanista italiano, filólogo, editor de textos clásicos y profesor de elocuencia griega y latina en Luca, Pisa, Venecia, Bolonia y Padua.

(17) Alciato. Andrés Alciato (1492-1550). Jurisconsulto italiano, el primero en emplear el método científico en la historia del derecho. Se le considera fundador de la escuela humanista de derecho, frente a la escuela escolástica que había predominado hasta entonces. Escribió Paradoxa, De verborum significatione, comentarios al Digesto, al Corpus Iuris, etcétera.

(18) Sigonio. Carlos Signonius (1520-1584). Italiano; enseñó en Venecia, Padua y Bolonia. Dejó escritos sobre la antigüedad romana y la historia de la Edad Media, publicados todos en Milán (1732-1737) en siete volúmenes. Se le considera el creador del arte de descifrar las escrituras antiguas.

(19) Egnacio. Giambattista Cipelli Egnacio (1473-1553). Italiano. Discípulo de Policiano y condiscípulo del pontífice León X. Profesor de elocuencia en su ciudad natal. Autor de De caesaribus libri III a dictatore Caesare ad Constantinum Paleologum hinc a Carlo M. ad Maximiliarum Caesarum y otras obras.

(20) Alejandro Tassoni (1565-1635). Literato italiano, considerado el máximo exponente del poema heroico-cómico. Entre sus obras figuran La secchia rapita, L'oceano, etcétera.

(21) Poggio. Poggio Brancciolini (1380-1459). Humanista italiano. Fue secretario apostólico. En 1416 encontró en el monasterio de Saint-Gall un ejemplar completo de las Institutiones oratoriae de Quintiliano, los tres primeros libros y la mitad del cuarto del poema Argonautica de Valerio Flaco, el comentario de Ascondio Pedanio a varios discursos de Cicerón, etcétera. Posteriormente, sacó del olvido la historia de Amiano Marcelino, el libro De rerum natura de Lucrecio y otros. Tradujo del griego la Ciropedia de Jenofonte y escribió varios libros.

(22) Jorge Trapezunzio. Escritor que, junto con otros célebres maestros, ilustra el estudio griego en Florencia.

(23) Teofrasto (372-287 a. C.). Filósofo griego, discípulo de Aristóteles. Escribió sobre una diversidad de asuntos, pero pocas de sus obras han llegado hasta nosotros. Las más conocidas son Historia de las plantas y el opúsculo Carácter.

(24) Cf. t. III, núm. 6, nota 2.