SI EL CONGRESO NO DESPIERTA,
A TODOS NOS LLEVA EL DIABLO(1)

 

 

A excepción de unos cuantos ignorantes que no saben qué quiere decir república, y otros cuantos que tienen vinculado su interés en la misma ignorancia del pueblo y en su servil abatimiento, toda la nación, digo, a excepción de estos fanáticos y serviles, desea ser constituida bajo el sistema republicano, como que sabe que este gobierno iguala a todos los ciudadanos ante la ley, les abre a todos las puertas del mérito, derroca de su solio al despotismo, nos preserva de los tiranos, depone y castiga a los magistrados cuando tuercen la justicia, y, abriendo las fuentes de la prosperidad, hace felices a las naciones que lo adoptan.

Convencida la nuestra de estas verdades, quiere y muy quiere ser república federativa: ya es demasiado conocida esta opinión. En las casas de conversa, en los cafés y tertulias se pregona; en las calles y portales se trata sin reserva, y en el Coliseo(2) se proclama a gritos. ¿Qué falta más para conocer la opinión? Todas las provincias están en consonancia con México en este punto, y se explican con toda claridad.(3) Las provincias internas dirigiendo sus instrucciones a uno de sus diputados, el señor doctor Mier,(4) claramente dicen "que reconocen al presente Congreso,(5) con tal que se declare el gobierno republicano", cuya exposición se ha leído públicamente en el mismo Congreso. ¿Por qué, pues, no acabarán los Padres de la Patria de declarar tal nuestra forma de gobierno, constituyendo república la nación que desea serlo y se fía de ellos?

Lo que puede detenerlos es la cuestión de si se debe hacer o no nueva convocatoria,(6) para que en el primer caso, el nuevo Congreso lo declare.

En primer lugar: no hay necesidad de nueva convocatoria, solamente los serviles que detestan la república, apetecen nueva convocatoria, y si la hay, ha de ser obra de ellos, entonces se nos llena el salón de eclesiásticos, no como el doctor Mier, no, sino como el doctor A., etcétera, etcétera, etcétera. Un concilio, ¡bravo!, ¡qué llamamiento a los borbones!, ¡qué intolerancia!, ¡qué Inquisición!, ¡qué supresión de libertad de imprenta!, ¡y qué tiranía nos espera!

Padres de la Patria, si queréis merecer este honroso epíteto, dejaos de nuevas convocatorias y apresuraos a constituirnos en república sobre bases muy liberales, pues si os dilatáis más, puede pesarnos mucho. En la tardanza está el peligro, y quien da primero, da dos veces.(7)

 


(1) México, Imprenta del Ciudadano Lizardi, 1823.

(2) Coliseo. Cf.nota 3 a De don Servilio al clamor...

(3) Cf. nota b a Sexto ataque...

(4) Servando Teresa de Mier. Cf. nota 9 a Alerta mexicanos... Se trata del Discurso que el día 13 de diciembre del presente año de 1823, pronunció el doctor don Servando Teresa de Mier, diputado por Nuevo León sobre el artículo 5º del Acta constitutiva, publicado en México, Imprenta a cargo de Martín Rivera, 1823, sobre "la necesidad de constituirse como federación moderada y no absoluta. Opina que mientras se instruye la nación siga vigente la Constitución." L. Moreno Valle, Catálogo de la Colección Lafraguaop. cit., p. 141.

(5) "El nuevo Congreso, que reemplazaba al anterior en su frustrado intento de expedir la Constitución, se reunió el 5 de noviembre de 23 y dos días después celebró su instalación solemne. 'Los diputados de los nuevos Estados ─dice Zavala─ vinieron llenos de entusiasmo por el sistema federal y su manual era la constitución de los Estados Unidos del Norte, de la que corría una mala traducción impresa en Puebla de los Ángeles, que servía de texto y de modelo a los nuevos legisladores' [...]. El 20 de noviembre la Comisión presentó el Acta Constitucional, anticipo de la Constitución para asegurar el sistema federal, 'punto cierto de unión a las provincias', 'norte seguro al gobierno general', 'garantía natural' para los pueblos, según la exposición que la acompañaba. La discusión del Acta se efectuó del 3 de diciembre de 23 al 31 de enero de 24, fecha esta última en que el proyecto fue aprobado casi sin variantes, con el nombre de Acta Constitutiva de la Federación Mexicana." F. Tena Ramírez, Leyes fundamentales de Méxicoop. cit., p.153.

(6) Congreso. Cf. nota 3 a Aunque haya un nuevo Congreso...

(7) quien da primero da dos veces. Horacio López Suárez registra este refrán con diferentes variantes: El que da primero da dos vecesQuien da prestoda dos vecesEl que dada dos vecesEl que da primeroda dos veces; de este último escribe: "Alaba la prontitud del que da lo que se le pide, o sin necesidad de que se le pida, se anticipa a darlo, siendo así, por lo tanto, más agradecido." La paremiología en la obra de José Joaquín Fernández de Lizardiop. cit., pp. 220-221.