SEGUNDA CARTA DE EL PENSADOR
A EL PAYO DEL ROSARIO
Muerte y funeral del Centzontli tecolote(1)
Señor don Payo: La primera carta que dirigí a usted ha puesto de muy mal talante a nuestro diputado, quien no contento con habernos zaherido en el salón de Cortes, repitió sus calumnias y personalidades de letra de molde en su maldito y embusteroCuadro histórico, diciendo en una nota, que venía tal al caso como matracas(2) en Nochebuena (o de Navidad, por hablar en culto), que México se ha vuelto un bosque de ladrones, y que un cojo y un tuerto habían turbado la tranquilidad. Esto está en la carta doce de la segunda época.
¿Qué dice usted, compadre, y cuán rabioso está contra nosotros el señor Bustamante?(3) Él toca sus pitos y sus flautas cuando le da la gana, nos insulta a su salvo, nos calumnia sin temor de Dios ni de los hombres, y con estas buenas diligencias se acaba de desacreditar en el concepto público.
Yo le preguntara en juicio a este licenciado: ¿qué quiere decir turbar la tranquilidad pública?, ¿en qué se conoce esta turbación?, ¿qué tumultos o alarmas ha visto México después que venimos de Cuernavaca,(4) ni por nuestros escritos ni por los de nadie? Y cuando respondiera que no ha habido nada, que la ciudad está en una perfecta quietud, y que esta docilidad del pueblo mexicano en esta época la acaba de aplaudir el ilustre Quintanar(5) en una proclama que dio en Jalisco,(6) era preciso decirle que es un calumniador, falto de crítica y sin gota de conocimientos políticos, a pesar de su charla en la tribuna.(a)
No es muy fácil insultar impunemente a un ciudadano que sabe defenderse; y el señor diputado podía saber que yo soy uno de ellos, pues tengo la satisfacción de no haberme dejado ultrajar de nadie con la pluma.(b) Sí, estoy acostumbrado a confundir a mis rivales, no fiado en mi sabiduría, que es ninguna, sino en la razón, que es mi escudo.
Esta razón es la que no tiene el buen diputado para calumniarnos ni zaherirnos. A usted le llama cojo... ¡qué bobería!, ¿qué culpa tiene usted de serlo?, ¿ni qué tiene que ver su cojera de usted con su papel del Coyote?(7) Si usted se hubiera presentado al público en el Coliseo(8) como bailarín, el sarcasmo venía de perlas, pues cojo y bailarín es paradoja; pero usted se presentó como escritor, sus discursos se fraguaron en su cabeza, y el escrito lo hizo su mano, no su pie. ¿A qué viene aquí la cojera? Lo que le haría honor al señor Bustamante sería rebatir alCoyote, destruyendo la fuerza de sus argumentos; pero dejar éstos inmunes y atropellar con usted es muchachada que discretamente criticó Iriarte diciendo:
Cuando en las obras del sabio
no encuentra defectos,
contra la persona cargos
No digo que lo es Carlitos ni que usted es sabio: lo que he dicho es que la adfabulación de Iriarte, en este caso, viene como anillo al dedo.
Respecto de mí digo lo mismo cuando me llama tuerto. Soy un poquito bizco, que tal vez no se me conoce; mas aunque me faltara un ojo, nada tienen que ver mis ojos con mi entendimiento. En lo físico ya quisiera el buen diputado tener mi vista: yo veo muy bien y no necesito espejuelos como su señoría. En lo moral y político veo aun más que muy bien, y eso ninguno diga quién es...(10) Si la patria no se ve en el día dominada por los borbones, es por El Pensador Mexicano.(11) Sí, lo digo, lo redigo, lo pruebo en la nota,(c) y desafío a que me desmienta el que se atreva.
Ve usted, Payote Coyotero, cómo es una bajeza en todo hombre de juicio insultar a nadie con sus defectos personales. ¿Qué le hubiera parecido al señor Bustamante que le hubiéramos dicho que es un pobre enfermo?, y... ¿qué le hubiera parecido al señor Bustamante que le hubiera dicho esto? Pero ni se lo dije ni se lo digo después de agraviado; solamente lo enseño a escritor público como lo enseñé el año de doce.(d)
Sin embargo de mis lecciones salió mal aprendiz. La imparcialidad y exactitud, tan necesarias a todo historiador, son las cualidades que puntualmente le faltan al señor don Carlos. En su querido Cuadro histórico,(e) en la citada carta doce de la segunda época, se acuerda de mí para insultarme sin venir al caso; y cabalmente es donde trata de la persecución del clero por Venegas,(12) y en esta época debo yo hacer papel en la historia, y debía haberse acordado de mí para recomendar mi religiosidad y entereza, porque cuando el abogado que hizo la representación a favor del clero se fugó, cuando muchos eclesiásticos retractaron sus firmas, y cuando todos callaban de miedo del toro pater Venegas, entonces le salí de frente al tirano, con una firmeza no común, y con un lenguaje de hombre libre le eché en cara lo ilegal y sacrílego de su Bando; le supliqué lo revocara, y yo mismo le di en su mano los días más terribles que había visto.(13) Jamás se le habló a un virrey con igual entereza enmedio de sus bayonetas y en el tiempo del más desaforado despotismo.
Muy caro pudo haberme costado la fazaña. Si don Carlos es virrey, seguramente me ahorca. Venegas se contentó con suprimir la libertad de imprenta y embanastarme en la cárcel, donde estuve siete meses, hasta que proseguida mi causa militarmente,(f) el auditor de guerra, don Melchor de Foncerrada,(14) extendió su dictamen a mi favor, y salí absuelto de culpa y pena, aunque sin blanca; pero con la satisfacción de que al fin no fue inútil mi papel. Hizo tanto eco que ni el virrey trató de sostener su Bando, ni los comandantes lo obedecieron, y de esta suerte tuve la gloria de que por mi medio se economizó la sangre de los buenos patriotas eclesiásticos.
Parece que un suceso tan escandaloso como nuevo por una parte, y por otra que produjo tan buen efecto, no lo debía pasar por alto el coronista de la América. Sólo este hecho le hará un eterno honor al Cuadro histórico. Cómo ha de ser, su autor ha perdido la chaveta y ya delira. Está hecho un veneno porque le echaron el albur,(15)el tecolote,(16) el todos menos, y ahora le llamo los pares y nones: voy a nones y le gano. Véalo usted, amigo. ¿Es sabio el señor Bustamante? Non(g) ¿Es el mejor patriota? Non. ¿Es desinteresado? Non. ¿Es comedido con la pluma? Non. ¿Es atento? Non. ¿Es imparcial y exacto en la historia? Non y non, non y non. Ya ve usted cómo salen todos nones a mi favor. ¡Pobre Cuadro histórico si barajamos otro alburito! Al propósito podía su autor meterse en baraja y lo acertaba, porque temo que corra la suerte del Centzontli.(17)
Después de todo, el diario tecolote, o por mal nombre Centzontli, mañana seguramente morirá porque está in agonis, esto es boqueando. En el del 24 de este mes pronunció cuitla,(18) que con perdón sea dicho, significa mierda en el idioma mexicano, y esto de cuitla lo repite el señor Bustamante muchas veces: debe ser muy de su gusto. Lástima es que a su tecolote(19) que llamó por mal nombreCentzontli, no le hubiera llamado cuitlacoche(20) que, según un nagual mexicano, quiere decir pájaro que come mi... re... fa... sol. Si hace esto, el diputado es consecuente, pues su diario hubiera comenzado con cuitla, como acabó con ella.
En fin, el triste diario atecolotado, mañana Dios mediante, clavará el pico. Tuvo muchos amigos, y éstos, queriendo honrar su funeral, me han remitido algunas piececillas que pongo demarcadas con unas iniciales, porque no me gusta defraudar a nadie su mérito ni apropiarme ajenas producciones.
Convidamos desde luego a su funeral a la señora Gaceta(21), a los señores Sol,(22) Águila,(23) Centinela,(24) Redactor,(25) Archivista;(26) y a todos los escritorcillosindecentes a quienes honró en vida.(h) También los convidamos por el presente.
CONVITE
Ha fallecido el Centzontli mexicano, alias el tecolote, y con él la ilustración y esperanzas de su autor; el cadáver del pajarraco se halla depositado en la cueva de Montesinos, para darle sepultura el veintinueve del que rige en el quemadero de San Lázaro,(27) y estrechándonos los vínculos del padre, albacea y compañeros, a solicitar el mayor lustre en sus exequias, suplicamos a usted lo aumente con su asistencia, cocina, zotehuela, comunes y caballeriza; favor a [que] quedaremos reconocidos. Salud y libertad. México, 28 de febrero de 1824. Carlos Bustamante, El Negro Congodor. El negrito sin Pies. El de la Condumbia de los Señores Farmasones. El Pensador Mexicano. El Payo de Rosario.(28) El tocayo de Clarita.(29) Telésforo José de Urbina.(30)
NECROLOGÍA
Murió de debilidad
el Centzontli, píos lectores.
Por falta de subscriptores
y ninguna utilidad.
Fue tal su infelicidad
que en su agonía y estertor
sólo un negro Congodor
le fue a su lecho a asistir,
y lo ayudó a bien morir
cual camilo, El Pensador.
Para colmo de la desgracia del difunto tecolote,alias Centzontli,no tuvo más manual El Pensador, para encomendarle el alma, que sus cartas dirigidas a El Payo de Rosario. No falta quien diga que murió de rabia; otros que de pesadumbre por la desgraciada suerte, que no esperaba, de Bigotes;(31) otros que de demencia, siendo muy correspondiente que un pájaro como él viviera en jaula; y, en fin, hay quien crea que pasó a la tierra de la verdad de nuestro Centzontli historiador, dejando la de la mentira por el susto de la escena que estaba esperando, según lo indicó en vida por medio del prospecto que hemos leído. La verdad estése en su lugar, raquiescat in frase. V. J. B.
En el lugar citado se le ha prevenido su pira. Por sus inmensurables servicios y las exquisitas diligencias que hizo por conservar el curso del buen orden y el lustre de la nación, la patria agradecida le levantó ese monumento, que está adornado con las siguientes poesías fúnebres.
DÉCIMA
Con tropiezos por de fuera
y la cosa como está,
cayó el pajarraco ya,
aunque el pobre no quisiera.
De un burro, de una friolera,
de cuitla y de trapisonda,
abrió en su diario la fonda,
y de su fama el olor
rellenó al bobo lector,
e hizo burla de la ronda.
Al lado opuesto, en el primer cuerpo donde se colocó la anterior décima, se leía el siguiente.
EPITAFIO
Este triste mausoleo
hoy encierra un pajarito
estudioso y erudito,
y un verdadero Proteo.
Como allá en el Coliseo
hacen otros su papel,
en el público lo hizo él
y murió de historiador
con su Negro Congodor
y su sopita... en la miel.
En el segundo cuerpo se leían estas dos liras:
Primera
¡tal es de muchas madres la ignorancia!
mas con ella se sube
hasta el cielo mi nombre sin jactancia;
porque siendo, cual soy, hijo de p...
aun muerto me honran todos sin disputa.
Segunda
Viador, ya que la suerte
que me ha llevado siempre al estricote
consistió que la muerte
descargara su brazo en mi cogote,
caminaré a las aguas del Leteo
encima de este pobre mausoleo.
En el tercero y último cuerpo se registraban muchos y exquisitos jeroglíficos, inscripciones, etcétera. Los mejores eran los siguientes:
A LA BUENA MEMORIA
DEL DIARIO
REDACTOR, LIBERAL,
CENTZONTLI
Y TECOLOTE.
M. R. S. B.
D.O.C.
ESTE MONUMENTO
PERPETUO
DE SU GRATITUD.
Hacia el poniente abrigado de la tramontana, se deja ver un paralelepípedo entre unos fúcaros sicofantas, que en la parte centrífuga descubre la figura de Atlante en traje de golilla(32) con el siguiente lema:
Omnia mecum porto.
Ya mataste, parca maula,
al Centzontli, ¡qué confli[c]tos!
quedó él papando mosquitos
y cargando con la jaula.
Como sólo tenía dos caras, en la opuesta se leía esta
DÉCIMA
Fue mi vida tan ligera
que instantes sólo lució,
y en dos por tres acabó
como acabará cualquiera.
Ya se ve que mengua fuera
que pretendiera durar,
cuando se me ha hecho notar
por el tiempo que no miente,
que delante de la gente
cantar bien o no cantar.
A. L.
Se encarga el sermón de honras a su confesor, el reverendo padre fray Pablo Villavicencio, ministro del Rosario.
Las lágrimas que destilan mis ojos al escribir las desgracias del difunto tecolotito, no me permiten más lugar que para decir a usted que por mi parte están perdonadas las injurias que me hizo, y sepultadas con él en un eterno olvido. Haga usted lo mismo, y Dios le conceda salud y libertad.
El Pensador Doliente
(1) México, Imprenta de don Mariano Ontiveros, 1824. Por no haberle gustado al gobierno el "Papel inserto" en el Centzontli número 136, del 29 de enero de 1824, fue denunciado por medio del jefe político; en la noticia del sábado 7 de febrero escribió Bustamante lo que sigue: "Hoy se há nombrado por suerte en el Soberano Congreso el jurado que debe examinar el número del Centzontli que tanto ha incomodado al Gobierno y mandó denunciar [.]; acaso este Juri no tendrá tan delicados los oídos como el primero [se refiere al del 31 de enero, que había declarado haber lugar a la formación de causa contra el autor del papel]. El soldado se acostumbra á música de las balas pero ciertas gentes no se avienen sino con la melodía de la bajeza, que jamás há usado el Editor de este Periódico. Propendemos tanto á ella que hasta el Aguador quiere que se le llame Señor Maestro, lo es de remendar chochocoles." En noticias del martes 10 de febrero continúa: "Se há examinado hoy en el Juri el Papel denunciado del vocal Bustamante inserto en elCentzontli de que ya hemos hablado el Domingo [el sábado 7] y se declaró sin lugar á formación de causa". Volvió a retomar el asunto el domingo 29 de febrero de 1824 (fecha en que Lizardi publicó esta segunda carta...): 'Anoche huvo grande empeño por los facciosos que se representase la Elzira en el Coliseo: rompieron el Cartel en que se anunciaba otra ciertos militares insufrados por el faccioso del Pensador Mexicano, pero el xefe político Múzquiz se mantuvo firme; entonces soltaron la voz á los de la Cazuela de que se les iba á hacer fuego y todos se salieron... Coyote sea el que se quede... Hé aquí el estrivillo o muletilla ruin del Pensador para hacer odioso al Xefe político. Fue tal la conmoción que causaron en el teatro, que apenas quedaron en él ocho personas, y la incomodidad del Xefe Político le produxo un derramamiento de vilis espantosa. A tal punto de elación há llevado á los Pícaros la impunidad en que viven. El Pensador há publicado hoy una Carta en que hace las exequias delCentzontli en que insulta como una verdulera al Diputado Bustamante; éste calla y espera que restablecido el orden no quede este exceso impune". Carlos Ma. de Bustamante, Diario histórico de México, op. cit., t. II, pp. 23, 28, 29 y 36. Cf. nota 1 aCarta de El Pensador a El Payo...
(2) matracas. Juguete mexicano. Ruedas en forma de aspa entre las que pasan tablas fijas que al girar en ellas producen mucho ruido desapacible. En Semana Santa se pedía propina sonando matracas, no en Nochebuena.
(3) Bustamante. Cf. nota 6 a Lo que escribe.
(4) Cuernavaca. Cf. nota 11 a Carta de El Pensador a El Payo.
(5) Tenemos noticias de Luis Quintanar, coronel y comandante realista que después se incorporó a la causa iturbidista, y de Luis Quintanar, general de división y ministro de Guerra y Marina.
(6) Cf. nota 6 a Preguntitas sueltas.
(a) También yo, si fuera diputado, charlaría más que una cotorra; pero siempre con la opinión del pueblo, a quien el señor don Carlos llama mala bestia.
(b) Dos expedientes sobre injurias tengo en mi poder, a los que no se les dio curso a pretexto que estaba excomulgado [nota 2 a El Pensador al público]: ya no lo estoy [en un escrito presentado ante la autoridad eclesiástica desistió del recurso de fuerza y pidió absolución. Se le concedió por decreto el 29 de diciembre de 1823. El 8 de enero de 1824 se publicaron los documentos en El Águila Mexicana], y voy a promoverlos con solo el fin de conocer a mis agraviadores para hacerlos mis amigos.
(7) Coyote. Cf. nota 3 a Carta de El Pensador a El Payo...
(8) Coliseo. Cf. nota 3 a De don Servilio al clamor...
(9) Fábula XXXIV "El cuervo y el pavo" en Poesías, pról. y notas de Alberto Navarro González, Madrid, Espasa-Calpe, 1953 (Clásicos Castellanos, 136), p. 45.
(10) ninguno diga quien es que sus obras lo dirán. Cf. nota 34 a Otra afeitada... al licenciado.
(11) El Pensador Mexicano. Este seudónimo lo tomó de un periódico suyo. Obras III, op. cit.
(c) Cuando el partido de los borbones sostenía en el Congreso el Plan de Iguala y Tratados de Córdoba [cf. notas 7 a Alerta mexicanos..., 10 a Oración de los criollos., y 7 a Mas que se enojen...] a pretexto del juramento que había hecho el mismo Congreso de llevar dichos tratados a puro y debido efecto, cuando las provincias sabiendo esto, enmudecían, sujetas a la representación nacional, prontas a sucumbir a la decisión de sus apoderados contra su voluntad, cuando se perseguía de muerte al que contrariaba el Plan de Iguala y se espantaba con Bandos y penas a los contraventores, cuando escritores aduladores americanos defendían que se debía observar, cuando el mismo autor de la Independencia odiaba la venida de los borbones y no se atrevía a impedirla, temeroso del reproche que le harían con el Plan que él mismo había hecho, cuando esto se ventilaba en el Congreso con el mayor ardor, y, en fin cuando ya se trataba de enviar a España una legación que rogara porque nos vinieran a mandar los borbones, entonces, sí, entonces yo solo, como decía Gálvez [nota a a Concluye el sueño), liberé a mi patria de tamaño mal que la amagaba.
Mi Primer sueño, fingido en Veracruz [nota 41 a Segundo sueño] despertó a los dormidos, animó a los patriotas y desbarató a los intrigantes. Un pliego y medio de papel logró lo que no podían conseguir ni los buenos diputados ni el mismo Iturbide [nota 7 a De don Servilio al clamor...]. Pero apenas soñé yo cuando durmió la facción borbónica del Congreso. No se volvió a tratar sobre el asunto. Recibí mil aplausos de las provincias y... serví a mi patria, que es lo que más me satisface, y sin soplarle un real [nota 19 a El cucharero y su compadre...] de dietas, como el señor Bustamante tres mil pesos. ¿Quién de los dos será mejor patriota?
(d) El primer americano que usó de la libertad de imprenta en tiempos del gobierno español, y en su contra, fui yo; después de mí el dueño del Centzontli, y eso con mucho miedo, como lo dice su Primer Juguetillo [de 1812] que comienza: "¿Con que podemos hablar? ¿Estamos seguros?" Yo le eché al potro la primer silla, y la gloria de haberle dicho y hecho ver al gobierno español en sus mismos bigotes que era malo y peor para la América, no me lo disputa nadie. Yo no estoy premiado; pero esto no es culpa de la patria, sino de sus malos gobiernos.
(e) Esta obra maestra del señor Bustamante debía estar escrita con carboncillo y en papel de china para eternizar las glorias de la patria.
(12) Venegas. Cf. nota 19 a Lo que escribe.
(13) Bando. Cf. notas 42 a Segundo sueño. y 9 a Representación de El Pensador...
(f) Como todos los oidores se dieron por agraviados de mí, los recusé a todos con tan buen tino que el virrey se convenció, y mandó que mi causa se pasara a la Capitanía General. El conde de Columbini fue fiscal de ella.
(14) Melchor de Foncerrada y Uribaldi (1740? - 1814?). Abogado mexicano. Subdelegado de la Visita General del Perú. Oidor de las Audiencias de Santo Domingo y de México, auditor general del virreinato de la Nueva España; consejero de Estado. Publicó una Proclama a los michoacanos sobre la unión con la metrópoli.
(15) albur. Cf. nota 23 a Advertencias a las calaveras...
(16) tecolote. "Cierto lance en el juego de albures". Santamaría, Dic. mej.
(g) Non en latín significa no.
(17) Cenzontli. Cf. nota 1 a Carta de El Pensador a El Payo...
(18) cuitla. Cf. nota 23 a Carta de El Pensador a El Payo.
(19) tecolote. Cf. nota 16 a Carta de El Pensador a El Payo...
(20) cuitlacoche o huitlacoche. Hongo negro del maíz.
(21) Gaceta. Cf. nota 3 a Buscapiés extraordinario...
(22) Sol. Cf. nota 15 a Felicitación y reflexiones.
(23) Águila. Cf. nota 18 a Ataque al castillo.
(24) Centinela. Editado del 3 de enero al 28 de abril de 1824.
(25) Redactor. El Redactor Mexicano. Periódico Aventurero apareció, por lo menos desde 1814, editado por J. M Benavente. Hubo varios periódicos y folletos que tuvieron este nombre. El Redactor General. Diario Liberal,Cádiz, Imprenta del Estado Mayor General (15 de junio de 1811 a 31 de diciembre de 1813); Redactor General de España (10 de marzo de 1813 a 11 de mayo de 1814); El Redactor Meridiano, Periódicode M. I. A., Yucatán, 1813, y El Redactor Poblano, Puebla, Pedro de la Rosa, 28 de julio de 1820.
(26) El Archivista General, México, Imprenta de don Mariano Ontiveros, 1824. Se editaron por lo menos cinco números. Sólo se conserva uno del 25 de febrero de 1824 y el Prospecto, donde se anuncia que se publicarán documentos sobre la historia de la Independencia y de la libertad nacional, sin distinción de partidos; que incluirá una relación compendiosa de las resoluciones del Congreso y noticias diarias. Por último, que se dará preferencia a los artículos acerca de la educación. En noticia del sábado 13 de marzo de 1824 del Diario histórico se lee: "De pocos días á esta parte ha comenzado a publicarse un periódico intitulado El Archivista, su editor es un francés llamado German Puiset [Prissette] que vino con Navarrete de Francia y fue el primero que comenzó á publicar la Águila Mexicana."Bustamante, Diario histórico, op. cit., p. 43.
(h) Así nos llamaba [a] cada rato el difunto.
(27) San Lázaro. Cf. nota 2 a Los curiosos quieren saber.
(28) El Payo del Rosario. Cf. nota 19 a Buscapiés extraordinario.
(29) El Tocayo de Clarita. Seudónimo de José Ignacio Paz. Autor de El cascabel sonador contra notorios excesos,México, Imprenta Imperial de don Alejandro Valdés, 29 de diciembre de 1821. Folleto que ataca a los escritores que abusan de la libertad política de imprenta y predisponen al público en contra del gobierno. Menciona las Cincuenta preguntas de El Pensador a quien quiera responderlas (1821): "¡Qué bien pensadas! [.] Algunos jefes y oficiales del Ejército trigarante quedaron muy complacidos cuando las leyeron, y acordaron gratificar a su acreditado con cincuenta lapsos [sic] a escote. No permita Dios que reciba este obsequio, porque si tuviera efecto contaría con un caudalito regular, que bien manejado, le rendiría suficientes utilidades para subsistir decentemente. Siga, pues, escribiendo por ese estilo, y haga eterno su nombre" (p. 3). También fue autor de Poderoso caballero es don dinero (México, Oficina de D. Mariano Ontiveros, 6 de mayo de 1825). Colaboró en el Diario de México.
(30) Telésforo José de Urbina. Cf. nota 10 a La victoria del perico.
(31) A partir de 1822 los delitos de robo se incrementaron notablemente. En ese año se escribió Ya son tales los ladrones que se han hecho rogaciones. Diálogo entre don Eleuterio y don Plutarco (México, Imprenta de don Mariano Ontiveros). A mediados de septiembre de 1823 una numerosa partida de ladrones atacó San Miguel el Grande. Entre los apresados estaba Azpericueta y el francés Dalvimar que, según Bustamante (Cuadro histórico), era el mismo que estuvo en la invasión napoleónica de España, y el cual pretendió que Iturbide fuese absoluto y le nombrase teniente general. Por la abundancia de bandidos que infestaban los caminos, el 27 de septiembre de 1823 el Congreso lanzó un decreto sobre el juicio militar a los salteadores de caminos y ladrones de cuadrilla. La ley establecida abreviaba procedimientos: los reos eran juzgados en consejo de guerra ordinario, cuya sentencia debía ejecutarse inmediatamente, si era confirmada por el comandante general, con dictamen del asesor, dentro del tercer día. En caso de no ser sentenciado o confirmada la sentencia, la causa pasaba al comandante general más inmediato. Después se prorrogó esta ley. Es de suponer que Bigotes fue sentenciado de acuerdo con ella.
(i) Alude esta chanzoneta a que tuvo el pobre diario cuatro editores y con ninguno progresó, hasta que falleció en manos del señor Bustamante.
Estos individuos fueron los cuatro padres del difunto.
(32) golilla. Con traje de cuello de cartón cubierto de tela blanca engomada y almidonada que usaban jueces. ministros y demás curiales.