[SATISFACCIÓN DE EL PENSADOR A LA NIÑA
DOÑA JOSEFA GONZÁLEZ](1)
EPITALAMIO
Dulce adorada Pepa,
tierna y divina niña,
ídolo de Narcisos
y de Venus envidia.
Gózate placentera
en este feliz día,
y himeneo celebren
las dríades y las ninfas.
Cántente epitalamios
con voces muy festivas,
y el cupidillo tierno
festéjete con risa.
Goza sí tu amado,
recibe en sus caricias
el premio de tu amor
y tus gracias divinas.
El tiempo cruel e ingrato
al ver tu cara linda
suspenda su carrera,
y quedándote niña.
Hermosa y juguetona,
tal edad te prescriba,
que no llegues a vieja
aunque otros te lo digan
y si hubiera algún labio
o lengua fementida,
que tal dijere, sea
para siempre maldita;
y tú, en pos de tu honor,
para a los que atenten
contra ti bella niña,
les prepare prisiones,
horcas y guillotinas,
pues es muy alto crimen
decirle viejecita
a una joven tan tierna
(1) México, Imprenta de Ontiveros, 1823. No hemos podido conseguir este folleto, cuyo título hemos reproducido entre corchetes. La Sutro Library lo registró en su catálogo; sin embargo, según nos informaron, se extravió el último ejemplar (de que tenemos noticia), es decir, el que se hallaba en esta biblioteca. En el Diario histórico de México, Diciembre 1822 - junio 1823 (México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 1980, t. I, vol I, pp. 279-280) encontramos reproducido este "Epitalamio" que suponemos fue el contenido principal del folleto. Y decimos principal debido a que el original constaba únicamente de una página. La base de nuestra suposición es el siguiente párrafo: "No ha causado menos risa el impreso que contra el Lic. Nebrija, juez de letras, ha publicado el Pensador Mexicano preso en el día en el hospital de S. Andrés por haberle dicho vieja a Da. Josefa González, de lo que desdice solemnemente este escritor, confesando que es señora de cincuenta y nueve años largos, y dedicándolos un Epitalamio para cuando celebre sus segundas bodas. Este papelote impreso con gruesos caracteres se halla en todas las esquinas de México." Carlos María de Bustamante, op. cit., p. 279. Este Epitalamio apareció enObras I, op. cit., pp. 269-270; lo volvemos a publicar en una versión más fiel a la editada por Bustamante.
(2) Previamente, el mismo año de 1823, Agustín Lebrija, juez, falló en contra de Fernández de Lizardi otro proceso incoado en su contra por Josefa González para desalojarlo de su casa. En su Testamento y despedida, Fernández de Lizardi escribió: "Item: dejo una memoria de mi gratitud al señor don Agustín Lebrija por la justicia seca e imparcial que hizo a favor de sus queridas, las niñas González, a quienes dejo el privilegio exclusivo de que no lleguen a viejas mas que vivan más años que Matusalén, y si hubiese algún atrevido que les diga viejas, permita Dios que viva tantos años como doña Josefa, lo que no será mal castigo." México, Imprenta de la Testamentaría de Ontiveros, 1827, p. 8.
(3) En la obra citada, Bustamante anotó: "¡Válgate Dios por pensador! Éste es remedo de Quevedo en sus aventuras y desdichas de lo que fue aquel grande hombre. Su crimen consistió en que habiéndolo lanzado de su casa su Pepita, por manos del juez Lebrija, por venganza amuchachada que dejó escrito a esta señora y a sus hijas, con carbón en la pared, un letrero en que les decía... que eran unas buenas viejas", op. cit., p. 280.