ROMA LIBERAL EN EL CONCORDATO QUE NUESTRO BEATÍSIMO PADRE,
EL SEÑOR PÍO VII, CELEBRÓ CON EL REY DE PRUSIA,
EN CUYA CAPITAL SE INAUGURÓ ENTRE MUCHAS
ACLAMACIONES LA ESTATUA DE MARTÍN LUTERO(1)
Estas noticias son sacadas de la moderna obra del arzobispo de Malinas,
monsieur de Pradt, titulada América y Europa,(2) en el capítulo 24,
artículo "Corte de Roma", dice así:
"¡Cuánto han mudado los tiempos! Gregorio, León, Sixto, salid de la tumba, venid a asistir a un espectáculo de que vuestra imaginación no hubiera jamás sospechado la posibilidad. Un rey de Germania, a quien no habéis conocido, y a quien poco ha llamaban vuestros sucesores el marqués de Brandeburgo, hijo del culto que habéis combatido, proscripto, acaba de firmar un contrato con el que ocupa vuestra silla;(A)y al mismo tiempo marchaba a Wittenberg desde los talleres de su capital, para recibir allí los honores del apoteosis, la estatua del que mutiló vuestro cetro, del que cubrió de ultrajes vuestra triple corona, y que habéis cubierto con rayos a que oponía una frente serena y amenazadora. En los días en que vivíais, hubiera corrido sangre. a los pies del monumento de Wittenberg,(3) el Vaticano hubiera tronado: hoy nada interrumpe los cantos que resuenan en torno de él, nada turba las solemnidades de un pueblo que expresa, a su modo, su admiración y su reconocimiento a aquel a quien cree deber una nueva existencia. ¡Qué de siglos entre las Bulas de León X contra Lutero, y las fiestas que Wittenberg celebra en su honor!(4)
"Parécenos ver reunido, en este acto solo, todo el espacio que ha corrido el mundo desde esta época. ¡Admirable efecto de las luces que han conseguido al fin la tolerancia, esta divina bienhechora del género humano, a cuya voz [h]a aprendido el hombre a respetar en su semejante lo que pide que se respete en él, y ha detenido los torrentes de sangre que había hecho derramar la intolerancia! Tributemos en su nombre ¡gloria al pontífice y al príncipe que se han unido, tan noblemente, en el interés de la religión y de la humanidad! El concordato firmado, entre el papa y el rey de Prusia, es un verdadero monumento de la civilización moderna: la religión debe dar gracias al rey por la generosidad con que ha provisto a sus necesidades. El buen espíritu es el de todos los cultos; y en esta ocasión, el rey de Prusia se ha manifestado superior a todas las preocupaciones de secta que tenían en otro tiempo tanto imperio. Éste es un ejemplo admirable que debe causar grande satisfacción a las almas sensibles a esos progresos de la razón, que se convierten en provecho de la humanidad. ¡Hay mucha distancia de esto a la denegación de la emancipación de los católicos en Irlanda!
"En Roma hay siempre una acción doble. Hay en ella una corte religiosa y política al mismo tiempo: tiene un pontífice y un príncipe, la soberanía pertenece al cielo y a la tierra. En 1821, Roma ha tenido que obrar según esta doble soberanía.
"La revolución de Nápoles amenazaba a Roma: el principado de Benevento se ofrecía espontáneamente a Nápoles, y éste le ha re[h]usado, dando en esto un ejemplo de templanza a que no se ha tenido ninguna consideración. No hay duda que la revolución hubiera arrastrado a Roma a los otros pequeños estados italianos, si Nápoles, aprovechándose de la, lejanía de los ejércitos austriacos, se hubiera precipitado sobre aquéllos. Nápoles ha concentrado su revolución en su interior, dando así el ejemplo mal seguido de respeto por los derechos de otro.
"Los estados del papa están comprehendidos en el protectorado general que el Austria ejerce sobre la Italia. El Austria conserva la propiedad y el modo de cada gobierno, y por eso éstos se han apresurado a asentir al Congreso de Laibach, que les asegura el goce de sus territorios y de su ad [...].(5) Es agradable aficionarse a quien nos preserva.
"Los gobiernos han vuelto a la religión; la sociedad en general ha tomado la misma inclinación: la religión se ha hecho una palanca política. Esta disposición, generalizándose, asegura a la corte de Roma la tranquila posesión de sus pacíficos dominios; así como la de los honores en la cual vuelve a hallar la imagen de su antiguo poder. Bajo un cielo que se ha serenado, no tiene ya que temer los vientos enemigos, de que se ha visto azotada por espacio de muchos años; si ha perdido su espada, en cambio no tiene ya que temer la de los otros. La dominación papal es una especie de VASIS [sic] DE PAZ, en medio del mundo armado; representa un templo alrededor del cual sólo se oyen himnos y nunca los clarines guerreros.
"Sucede, algunas veces, que una corte se ve conducida a obrar en un orden de complacencia reconocida por otra corte. La de Roma debe mucho al Austria, que le ha devuelto las tres legaciones, que la ha desembarazado de la revolución de Nápoles, y que le presenta las revoluciones huyendo delante de ella. El carbonerismo(6) es el terror del Austria: cuando se ha visto, pues, que el papa le ha excomulgado, se ha podido creer que ha sido interpelado por, el Austria, para completar la obra del barón de Frimon[t], que es el verdadero excomulgador de los carboneros: sin los cánones de éste, poco los hubieran intimidado los rayos de aquél. Hoy se conoce el valor de todo. Cualquiera que sea el mérito de esta conjetura, los verdaderos amigos de la consideración de las autoridades religiosas han visto con dolor a la corte de Roma ponerse tardíamente en campaña contra un enemigo que ni aún puede indicar. Dénme la palabra CARBONERO, tan claramente, poco más o menos como se definen en otras partes las de liberal y revolucionario. La Bula no puede salir de este NEOLOGISMO, ni articular nada: todo es en ella vago, y acusador sin designación precisa; no se sabe contra quién habla; nadie se atrevería a intentar una acción judiciaria en la forma que se lanza una bula penal en primer grado. Es un manifiesto político, y no una acción religiosa.
"Nada es más respetable que la autoridad de los libros sagrados: en la religión todo viene de ellos; nada debe hacerse con más solemnidad y reserva que el emplear su contenido; la Bula le prodiga, y muy en vano; porque hace citas que pueden aplicarse a otra cosa que a la que las destina. Así, alega textos de san Pablo y de otros padres de la Iglesia; mas estos textos se aplican a todos los estados, lo mismo que a las monarquías. Cuando en Francia, cuando en toda la Europa se decía omnis potestas a Deo, Cristóbal lo hacía repetir en Santo Domingo; las repúblicas americanas hacían otro tanto, y con el mismo derecho, porque estas palabras se refieren a la conservación general de las sociedad por Dios, y no a la de tal sociedad. Se enervan las autoridades sagradas cuando se las hace parecer sobre terrenos disputados. La infalibilidad debe ser inseparable de lo que emana de ellas. La Bula del papa contra los carboneros no ha obtenido ninguna consideración en la opinión pública, ni la podía obtener, según su contenido y el espíritu del tiempo: Roma, potencia de opinión, debe tener mucho cuidado de esto.
"Faltan todavía que hacer algunos concordatos en Alemania, en los Países Bajos y en la Suiza; es de desear que no se hagan esperar más tiempo. Algunos meses han bastado para volver a constituir la Europa en Viena; y no han bastado siete años para arreglar una diócesis en Suiza. Se concibe esto, ¿y qué utilidad se puede hallar para la religión y para los pueblos en estas dilaciones? Los pueblos se acostumbran a otros jefes, y se disgustan de instituciones tan dificultosas y de hombres que tan poco se apresuran a proveer en sus necesidades.
"Yo tengo siempre los ojos fijos sobre el Vaticano; allí está mi brújula; háceme una ley de esto el honor que gozo de pertenecer al clero y a sus primeras clases desde mis primeros años. Los miro a los dos alternativamente: sigo su marcha, cada día, con el compás en la mano; mido la extensión y la dirección de sus pasos; cada día, con la balanza en la mano, peso lo que ha ganado o perdido su consideración. Es bueno que un hombre que les pertenece por tantos títulos, que excluyen a un tiempo la idea de malevolencia y de lisonja, se encargue de esta averiguación diaria; es necesario que tenga el valor de mostrarles el resultado de este registro amistoso, aun con riesgo de perder su favor. ¡Oh dolor!, por todas [partes] no hallo más que pastores engañados y rebaños extraviados. La política se asienta en los templos, al lado de la religión; los curas se han hecho ministros de la una por medio de la otra; enviados para bendecir, MALDICEN; para reunir, dividen; para pacificar, irritan; para ilustrar, oscurecen. Miradlos en guerra abierta con los genios que reinan sobre el mundo intelectual, a los cuales ha cedido el universo, como a sus maestros, después de haber sido tan hábiles en enseñorear el tiempo por el tiempo; vedlos fuera de su tiempo, pretendiendo hacerle violencia, a favor del que ha pasado, debiendo ser el lazo común de todos; vedlos auxiliares de una facción rechazada por todos; ¡qué error y qué porvenir! No es ya su flaca voz la que puede detener este desorden, es necesaria una más fuerte. Sucesor de san Pedro: la vuestra es la que se necesita aquí; hacedla resonar para hacer volver vuestra familia a los senderos que ha abandonado; esta familia se extravía, sirve a un mundo, que se sirve y que se burla de ella; nada tiene que hacer con el, o ligadla a volver a los templos su morada legítima, enseñadle a purgar su lenguaje de toda aspereza, a separar su ministerio de todo contacto con los intereses mundanos y su espíritu del de toda facción; volved al cielo lo que dispensa en vano sobre la tierra. Sobre todo, aunque debáis desplegar toda vuestra autoridad, y nunca el uso de ella habría sido más digno de elogios; haced desaparecer el vagamundaje armado, que en España asimila los ministros de los altares a malhechores, terror de los viajeros, y que presenta la sangre de los hombres derramada por manos consagradas para no derramar más que la del Cordero?(B)
"Este espectáculo ofende a la religión y a los ojos, es horrible: sólo el espíritu de facción, que se acomoda con todo, ha podido hacerlo público. Nunca toleraría la profana Albión(7) lo que la católica España ofrece a nuestros ojos ofendidos y entristecidos; jamás se ha visto a un ministro protestante correr por los caminos públicos a la cabeza de bandas armadas. Se acerca el tiempo de las grandes aflicciones para Roma, el de la libertad de la América constituida en repúblicas; hace mucho que se lo he prevenido. Allí Roma habrá menester de toda su prudencia y del socorro del cielo para evitar todo engaño. Roma perdió, trescientos años ha, una parte de la Europa; que busque, en lo que hizo entonces, lecciones para lo que tendrá bien pronto que hacer."
NOTAS
(A)Concordato de la Prusia: inauguración de la estatua de Lutero en Wittenberg.
(B)Después del cura Merino,(8) ved al monje Mauro, jefe del estado mayor del señor cura: éste acaba de ser ahorcado en Valladolid. ¿No causa esto horror y compasión a un tiempo? ¡Un monje benedictino jefe del estado mayor de un cura!, ¡qué escena tan ridícula y vergonzosa! En Valencia, un capuchino preso por predicar contra la libertad de la prensa, ¡qué maridaje! En Portugal se quejan también de las maniobras del clero; acaso éste, impelido por un espíritu de vértigo, ¿ha jurado obligar a los hombres a que deliber[e]n sobre su existencia en el orden social?
En Suiza, un cura se hace poner en juicio por las autoridades del cantón de Lucerna, por haber predicado que los derechos del pueblo y las elecciones populares son derechos o invenciones del diablo. ¿Qué se pretende hacer por la religión con estas escenas? ¡Qué embarazo se prepara al clero futuro, y qué armas a sus enemigos!
NOTA DEL EDITOR
¿Si denunciarán este papel como dizque se hizo con la Segunda defensa de los fra[n]cmasones, y el titulado Defensa de El Pensador dirigida al provisor? Mas esto no lo digo yo, sino el arzobispo Pradt. Más importaría que me convenciesen, que no que multipliquen denuncias.
(1) México, Imprenta de El Pensador, 1823. Por el anuncio que hace de este folleto en su Segunda defensa... inferimos que apareció los días 1, 2, 3 o 4 de enero.
(2) Domingo Dufout, abate de Pradt (1759-1837). Prelado, diplomático y escritor francés. Capellán del emperador, obispo de Poitiers (1804) y arzobispo de Malinas (1808). Fue diputado en los Estados Generales y enemigo de Napoleón. Autor de:Memorias históricas sobre la revolución de España (1816); De las colonias, y de la revolución actual de América (1817); De los tres meses últimos de la América Meridional y del Brasil (1817); De la revolución actual española y de sus consecuencias (1820); La Europa y la América después del congreso de aix-la-Chapelle (1821-1822), dos volúmenes, que se continuó hasta 1822, 1823 y 1824.
(3) La estatua de Martín Lutero, realizada por Schadow.
(4) "Se suele ponderar el celo que [León X] manifestó de la pureza de la religión católica contra Martín Lutero y sus sectarios. Yo tendría por justo elogio, si viese que León había quitado la materia de las declamaciones de Lutero y demás protestantes, reformando su curia eclesiástica [...], pero nada de esto hizo, sino irritar más a los que, saltando por despecho la valla del dogma, pusieron el asunto en peor estado después de las Bulas de León X contra Lutero." Obras VI, op. cit., p. 316.
(5) Falta esta palabra el texto.
(6) carbonerismo, Cf. nota 6 a Defensa de El Pensador dirigida...
(7) Albión. Nombre que los griegos y romanos dieron a la Gran Bretaña por la blancura de sus costas peñascosas y porque antes se llamaba albanos a los escoceses.
(8) Jerónimo Merino (1769-1844). Guerrillero de la independencia española.