BRAS

Quoerite jam: festinate

que trato de responderos,

800 sobre que soy el Apolo

y el sabio de aquestos cerros.

LUZBEL

Según eso, ¿entenderéis

cuanto los profetas vuestros

predijeron?

BRAS

Sí, señor

de pe a pa, de verbo ad verbum

sé todita la Escritura

y la tengo aquí en los dedos.

Sé el Génesis, el Déuteron,

el Levico, el Pentateco,

810 el Paralípomenón,

el libro de los Proverbios,

el Eclesiastés...

LUZBEL

Ya está,

ya vuestro saber penetro.

¿Sabéis si ha nacido ya

el Mesías que predijeron

vuestros padres?

BRAS

No, señor,

¡qué testimonio tan feo!

Ni mis padres, ni mis madres,

ni mis tíos, ni mis abuelos

820 se metieron en decir

del Mesías nada de eso.

Sólo sé que anda un run-rún

días hace por el pueblo,

de que al fin ha de venir

ese Señor de los Cielos

para redimir al hombre

del Demonio...

LUZBEL

Vete necio,

o entre mis manos...

BRAS

A Dios

de brillante, volaverunt

BARTOLO

[Aparte] 830 ¿Pues qué le sucedió a Bras

que se ha ido tan corriendo?

LUZBEL

Ven acá, tú.

BATO

Éste es muy sordo.

Grítele su mercé recio.

LUZBEL

¿Sabes tú algo del Mesías?

BARTOLO

Téngalos usted muy buenos.

[Aparte] Si me da los buenos días

es preciso responderlos.

LUZBEL

¿El prometido en la ley

ha nacido?

BARTOLO

En cumplimiento

840 de las órdenes del rey

han venido de muy lejos.

LUZBEL

¿Sabes si está por nacer

el que tus padres dijeron?

BARTOLO

Sí, señor; ¿qué se ha de hacer

sobre que el Diablo es el miedo?

LUZBEL

Villano, aparta de aquí;

no así burles mis intentos.

 

Dale un palo, y BARTOLO corre agarrándose la cabeza.

 

BARTOLO

¡Ay!, que me ha descalabrado

el maldito forastero. [Vase]

LUZBEL

Ven acá, tú.

BATO

850 Espere usted,

no me dilato, ya vuelvo.

LUZBEL

Detente, luego te irás.

BATO

Es que voy a ver mis perros.

LUZBEL

Espera.

BATO

Es que voy a ver

a mi pobre compañero.

LUZBEL

Aguarda.

BATO

Es que la verdad,

señor, tengo mucho miedo,

y es que me voy a cenar

porque es que de hambre me muero.

LUZBEL

860 ¡Cuántos esques! ¿Es posible

que de la gloria que pierdo

estos necios algún día

sean moradores eternos?

¡Qué dolor!

BATO

¿Qué os duele?

LUZBEL

Nada.

BATO

Pues a mí sí. Ya no veo

de hambre. Espéreme un poquito,

que voy a cenar y vuelvo.

LUZBEL

No te vayas, yo también

tengo qué cenes.

BATO

¿De cierto?

LUZBEL

Sí, y lo que quieras.

BATO

870 Alón;

pues entonces ya me quedo.

Pero, señor, vuestra casa

estará de aquí muy lejos.

LUZBEL

Sí está.

BATO

¿Pues dónde vivís,

señorito?

LUZBEL

En los infiernos.

BATO

Pues ya me quiero ir más breve,

porque de aquí a que lleguemos,

ya me morí en el camino

de hambre y cansancio.

LUZBEL

Aquí mesmo

880 cenarás con amplitud,

que yo muchos criados tengo

que te sirvan a tu gusto.

BATO

¿Dónde están, que no los veo?

LUZBEL

Ni es menester.

 

[En voz alta como quien llama]

 

¡De cenar!

Baja por lo alto una mesa bien habilitada, BATO se espanta, y rodeando la mesa, come a dos manos, según dicen los versos.

 

BATO

¡San Moisés! ¡Qué es lo que veo!

¿Por dónde? ¿Cómo? ¿Quién trajo

esta cena? ¡Qué portento!

¿Sois algún mago, señor,

algún Diablo o hechicero?

LUZBEL

890 No te importa; come aprisa.

BATO

Dices bien; aprovechemos

esta cosa, porque no,

no todos los días hay de esto.

LUZBEL

Come Bato, pero advierte

que si malicioso o necio,

después que cenes, me niegas

lo que yo saber deseo,

los manjares que comieres

serán para ti veneno.

BATO

Está muy bien.

LUZBEL

900 Pues, amigo,

cena a gusto que ya vuelvo. [Vase]

BATO

Váyase usted noramala,

que ya pierdo mucho tiempo;

¿pero qué le diré yo,

si maldito lo que entiendo

de cuanto quiere saber?

¿Mas agora qué importa eso?

Lo que importa es el meter

el buen día en casa. Cenemos,

910 que en cenando, ya después

lo demás es lo de menos.

No hay duda, esto está excelente,

opíparo, rico, bello.

¿Quién me dijera que había

de topar con tan buen festejo?

¡Qué bueno está este jamón!

¡Ay, que el chorizo no es menos!

De la espaldilla se escurre

la manteca por los dedos,

920 por ella he de comenzar.

¿Mas cómo?, si soy hebreo

y de animales inmundos

por la ley comer no puedo.

¿No puedo, digo? Todo es

hacer la prueba; veremos

si puedo comer o no;

vaya albricias, qué bien puedo,

no sólo comer, tragarme

un cochino todo entero.

930 Las salchichas no están malas;

el pan está de lo tierno...

¡Caramba!, ¿quién había visto

el amantequillado queso?

Agora la pagarás;

¿quién te manda estar tan bueno?

¿Croque éste es pescado? Sí;

y es salmón, sardina y mero.

Éste es asado y está

rico y sabroso en extremo.

940 Éste es un revoltijillo

de camarón y romeros.

Ésta es nogada, y el plato

que me agrada más por cierto.

Todo está delicado,

ni sé qué comer; ¡qué presto

me voy llenando! ¡Ojalá

del tamaño de un gran cerro

fuera mi barriga! Entonces

no dejara ni los huesos.

950 Pero falta lo mejor;

los malditos cocineros

se han olvidado del trago,

y sólo comer no es bueno,

¿qué Demonios? ¡Voto a tal!,

que quisiera conocerlos

para darles muchos palos

por su descuido... ¿Qué es esto?,

por los aires ha bajado

un botellón. A buen tiempo

960 ha venido. ¿Qué será? [Échase un vaso]

¡Hola!, que es vino y añejo;

es menester repetir

otro trago y otros ciento. [Bebe]

¿Han visto el Diablo del vino

qué exquisito es? Comeremos

esta presa, ¡buena está!,

bien asaron el carnero.

Probaremos los frijoles...;

son ayacotes(4)y negros.

970 Más vino. Sí, lo mejor

es un trago del añejo.

¿Qué más quieres, Bato? Nada,

tengo el estómago lleno.

No, tonto; come sin tasa,

porque no se encuentra de esto

cada rato. Eso es verdad;

pero si ya estoy muy lleno;

no obstante yo no sé hacer

desaires. Picaré de esto,

980 y de esto, y de aquel guisado,

y de este plato, y de aquello.

Esto ya es mucho comer.

Bebamos, pero con tiento...

¡Qué tiento!, si se resbala

el vino por el garguero...

Ya estoy lleno, la verdad;

ya no puedo, ya no puedo;

¿pero qué, se han de quedar

sin su parte los buñuelos?

990 No puede ser, sópleme éste

por ser el más chico. Aprieto.

 

[Saca un buñuelón muy grande y se lo come]

 

Ya no quiero comer cosa

que abulta mucho y es viento.

Vaya un chorizón...; mas ya

a la verdad que no puedo

comer más. Desde la panza

hasta el gaznate estoy lleno,

y si ataco más, sin duda

yo reviento sin remedio.

1000 Más vale dejarlo ya.

Sí, mejor es lo dejemos,

porque si como otra cosa

no podré contar el cuento.

¿Mas qué le responderé

al liberal extranjero

que me ha dado de cenar?

¿Pero quién me mete en eso?

Él no parece; me iré

con disimulo escurriendo.

1010 ¿Y si me encuentra? ¡Ay de mí!,

me contaré con los muertos.

¿Mas luego me ha de encontrar?

Quizás no, y en tal evento

me fingiré muy borracho

y saldré bien del empeño,

puesto que con un borracho

ni el Diablo quiere su pleito.

Voyme, pues...

 

[Al irse, sale]

 

LUZBEL

¿A dónde vas?

BATO

[Aparte] Del Diablo ha sido este encuentro,

1020 fingirme borracho importa.

LUZBEL

¿Qué dices?

BATO

Es un secreto...

LUZBEL

¿Qué secreto?

BATO

Sí señor,

me voy porque tengo sueño.

LUZBEL

¿Qué tienes?

BATO

Señor, señor,

a la verdad estoy ebrio,

incapaz de contestar

con gentes de cumplimiento.

LUZBEL

Vaya; dime si es que sabes...

BATO

Yo nada sé, forastero...;

estoy borracho.

LUZBEL

1030 No hay tal,

bellacón.

BATO

Conque me bebo

un botellón del tamaño

de todito el universo.

LUZBEL

Ningún licor has bebido,

ni has cenado sino viento,

Pues en tu imaginación

se ha fingido el embeleco

BATO

¿Embeleco? ¡No es capaz!,

sobre que chupé los huesos;

1040 por señas que estaban guapos

el cochino y el carnero.

LUZBEL

¿Pues luego no estás borracho,

puesto que te acuerdas de eso?

BATO

[Aparte] ¡Qué Diablo!, ya me cogió;

no respondo ni argumento.

—Señor, no estoy muy borracho;

pero sí estoy como debo.

LUZBEL

¿No me dirás del Mesías

qué sabes?

BATO

Nada, por cierto,

1050 sino lo que dicen todos,

escribas y fariseos.

LUZBEL

¿Y qué dicen?

BATO

Que vendrá

por fin el felice tiempo

en que venga el prometido

a libertar a su pueblo.

LUZBEL

¿Pero de ese tiempo tienes

alguna señal?

BATO

Sí tengo.

LUZBEL

¿Y cuál es?

BATO

Ahí está el negocio,

que agora no me acuerdo.

1060 Un día que en la sinagoga

me metí, no oyí qué dijeron

no sé qué de las semanas

de Daniel...

LUZBEL

Con eso tengo.

Ese profeta predijo

que había de venir el Verbo

después de que se cumplieran

sesenta hebdómadas...

BATO

Eso

de drómadas sí que yo

juro que en la vida entiendo.

LUZBEL

1070 Setenta semanas de años

BATO

Como si hablarais en griego.

Aunque si hablamos verdad,

el cálculo está muy bueno;

porque...

LUZBEL

Espera: ¿no me dices

que no entiendes nada de esto?,

¿pues cómo tan ignorante

criticas?

BATO

Por eso mesmo.

¿No sabéis que es cosa fácil

criticar?

LUZBEL

Ya bien lo veo.

BATO

1080 Pues no tenéis que admiraros,

cuando se calla por viejo

que dos tontos hablan más

de aquello que entienden menos.

LUZBEL

Tú dices muy bien.

BATO

Cabal.

Sobre que tengo talento;

por eso digo que está

el cálculo muy bien hecho,

pues si setenta por diez

multiplicarlos queremos,

1090 nos resultarán setenta

otra vez...

LUZBEL

¿No setecientos?

BATO

Es verdad, me equivoqué;

se me había olvidado un cero;

bien que esta equivocación

es de muy poco momento,

¿pues qué repara, señor,

en un cero más o menos?,

fuera de que aunque sea así,

el cómputo esta completo,

1100 pues sabemos que en guarismo

de nada valen los ceros;

y supuesto que no sirven

en regla de buen comercio,

tanto vale un siete solo

como setenta, y aun creo

que como setenta mil,

puesto que no hablan los ceros.

Ya verá, pues, su mercé;

si mi cuenta...

LUZBEL

Basta, necio,

1110 basta; no provoques más

mi furor; yo ya te dejo,

convencido de que nada

vale mi astucia y mi empeño

para descubrir lo que

ocultan de mí los cielos.

Quédate, villano, en fin,

quédate, que voy sintiendo

haberte hecho poco mal

deseando hacértelo eterno.

[Vase]

 

BATO

1120 Noramala para ti,

hocico de loco hambriento.

¡Qué Diablo tan preguntón!

¡Miren qué cara de suegro

me puso al punto que vio

la fuerza de mi argumento!

¿Qué culpa me tengo yo

de ser doto? ¿Más que es esto?

La cabeza se me va;

por puntos me desvanezco;

1130 me arde el vientre; las entrañas

se me abrasan...; que me muero...,

¡Ay, qué basca! ¡San Isaac!

¡San Jeremías!, que me quemo...,

que me acabo..., que me voy;

Bartolo, Gila, Fileno,

que me muero...; corran todos;

favor, favor, compañeros...

¡Ay, ay, ay!

 

[Salen todos asustados]

 

FILENO

¿Qué tienes, Bato?

GILA

¿Qué tienes, hijo? ¿qué es eso?

BATO

1140 ¡Qué he de tener! Miserere,

cólico, insulto, tenesmo,

mal de madre, apoplejía,

rabia, locura, y aún pienso,

según la ansia y el dolor,

que tengo un Diablo en el cuerpo.

GILA

¡Ay, que se muere mi Bato!

CELFA

No llores; lo curaremos.

GILA

¿Pues no he de llorar, si al fin

es mi marido y lo siento?

1150 Pero, ¡ay!, que ya se privó...

JULIA

Anda, mira lo que ha vuelto.

GILA

¿Qué ha de ser? ¡Triste de mí!

Sapos, culebras y escuerzos.

TODOS

¿Es posible?

GILA

Sí, señores.

TODOS

No hay duda; todos lo vemos.

JULIA

Sin duda lo enhechizó

el Diablo del forastero.

GILA

¡Ay, pobre de mí! ¿Qué haré?,

¿qué haré sin mi Bato?

BRAS

Gestos.

GILA

1160 Déjate de chanzas, Bras,

porque no soy yo para eso.

FILENO

Pues vamos a la cabaña

y al albéitar llamaremos.

GILA

¿Al albéitar?, ¿qué es caballo?

FILENO

A falta de curandero,

¿qué hemos de hacer?

GILA

Dices bien.

BRAS

Pues llevémoslo corriendo,

cantando en un triste tono

cosa que parezca entierro.

TODOS

 

[Cantan]

 

1170 Gori, gori, gori, gori,

que el tragón Bato está enfermo,

comiera sólo sus migas

y no se viera en tal riesgo. [Métenlo cargando]

 


(4) ayacotes. Frijol mexicano mucho más grueso que el común . Cf. Santamaría,ayecoteDic. R. A. E. ayocote.