JULIA
400 Con razón; y yo tomara
que fuera ciego Fileno,
que para ahorrarlo de enojos,
sin duda era buen remedio.
MENGA
Es verdad; yo apeteciera
que Bras fuera cojo, tuerto,
calvo, manco, jorobado,
brujo, leproso, hechicero
y cuanto hay malo, con tal
que no fuera tan molesto
410 con sus latines, pues no hay
paciencia para entenderlo.
JULIA
¿Conque sacamos que todas
tenemos un buen cencerro,
con nuestros buenos maridos?
GILA
Es así; reniego de ellos
y de cuantas atontadas
apetecen casamientos.
JULIA
Sólo Celfa es la dichosa.
MENGA
Sí, sólo ella; una entre ciento;
pero las demás...
CELFA
420 Salvaje,
anda a hablar con los jumentos.
Sale CELFA enojada y BARTOLO tras de ella
JULIA
¿Qué es eso, amiga, qué tienes?,
¿quién te ha enojado?
CELFA
Este escuerzo
infernal de mi marido.
JULIA
¿Pues cómo? Dime, ¿qué te ha hecho?
CELFA
Nada me ha hecho
GILA
Ya se ve,
si Bartolo es hombre bueno.
CELFA
¿Qué hombre ha de ser? Es un bruto,
un animal, un jumento,
430 un pilar, un poste, un banco
y un peñasco hecho y derecho.
MENGA
¿Tan sordo es?
CELFA
¡San Jeremías!
¿Quién en Belén ignora eso?
no sólo es sordo, sordazo,
sordísimo, sordetero,
sordotote y protosordo
y archisordo, que es lo mesmo
entre cuantos sordos hay,
ha habido y habrá...
JULIA
No creo,
440 Celfa, tus ponderaciones.
CELFA
No, Julia, yo no pondero;
tan cierto es lo que te digo
como hay nubes en el cielo.
JULIA
No jures.
CELFA
Pues si tú dudas,
¿no he de echar yo juramentos?
JULIA
Al que jura mucho, yo
por embustero sospecho,
pues siempre busca testigos
que apadrinen sus asertos.
450 Lo que prueba que no tiene
confianza ni de sí mesmo.
CELFA
Pues, Julia, si yo he jurado
en verdá que no es por eso,
porque Bartolo es más sordo
que esos montes y estos cerros.
Es menester con timbales,
con clarines, con panderos,
con trompetas, con tambores
y con cuantos instrumentos
460 inventó la industria humana
hablarle, si se pudiera,
por fortuna, hablar con ellos.
GILA
¿Tan sordo es?
CELFA
Algunos días,
lo está, amiga, en tal extremo,
que es más fácil te conteste
un burro, una piedra, un muerto,
que Bartolo. La otra noche
cayó un rayo en el terreno
de mi casa; mas tan grande
470 fue el estallido y estruendo,
que pensé se desplomaban
sobre nosotros los cielos.
Todos, gentes y animales,
nos quedamos medio muertos
del susto; sólo Bartolo
no se asustó; muy sereno
me dijo: "Anda mira al gato,
que creo salió del brasero
y habrá tirado alguna olla,
480 según el ruido que siento."
¿Qué tal será?
GILA
¡Pobrecito!
lástima de su mal tengo.
CELFA
Yo también; es mi marido
y hombre de bien en extremo;
pero a ocasiones me enfada,
porque soy de carne y hueso.
Yo no quiero que me crean
por lo que dicho les tengo;
hablen un rato con él,
490 a ver si a pocos momentos
no se desesperan.
MENGA
Sí,
desengañarnos queremos.
Señor Bartolo, señor,
¿cómo esta usted, compañero?
CELFA
Así no; grítenle más,
porque eso es perder el tiempo.
JULIA
Señor Bartolo, decimos,
¿cómo va?
CELFA
No está bueno eso.
Levanten la voz mejor.
JULIA
500 ¿Cómo, si ya no podemos?
CELFA
Hagan por poder, quizá
las oirá gritando recio.
[Cada vez han de gritar con más fuerza mas que aturdan la casa]
JULIA
Señor Bartolo, señor;
díganos ¿está usted bueno?
CELFA
Eso, amigas, es lo mesmo
que hablar a un palo en secreto.
Levanten la voz.
JULIA
¿Qué más,
si ya me duele el pescuezo?
Grítale tú, Gila.
GILA
¡Amigo! [Da un grito muy recio]
510 ¿Señor BARTOLO, está bueno?
CELFA
Ese grito es regular.
BARTOLO
Sí, señora, poco ceno,
porque me hace mucho mal
la noche que así me excedo.
GILA
De su salud me ha de hablar,
que en lo demás no me meto.
BARTOLO
Es cierto que a empadronar
ha convocado el decreto
del César, y la verdad
520 que es preciso obedecerlo.
GILA
Mas preciso es dejarlo.
¡Caramba, qué hombre tan terco!
CELFA
Julia, háblale tú, quizás
te oirá mejor.
JULIA
Ni por pienso;
estoy harto convencida
y te creo sin juramento.
CELFA
Pues tú, Menga.
MENGA
Yo tampoco
quiero enfermarme del pecho.
Sobre que es un tronco.
GILA
Vaya,
530 si es más fácil que oiga un muerto.
¡Pobre de ti!
JULIA
Pobrecita
de Celfa, con tan gran leño.
GILA
No ha mucho que te tuvimos
por feliz; mas ahora veo
cuán fácil es engañarnos
siempre en el negocio ajeno.
CELFA
Por eso dice el refrán,
y sin duda con acierto:
más sabe el loco en su casa
540 que en las ajenas el cuerdo.
JULIA
Es verdad..., mas allí viene
un lucido forastero.
¿Quién será?
MENGA
¡Buena pregunta!
Aquí ¿quién ha de saberlo?
JULIA
Nadie; pero yo no sufro
el dudarlo mucho tiempo.
CELFA
Ni yo, pues a la verdad,
ya rabio por conocerlo;
en cuanto se acerque más
550 me voy a informar del mesmo.
JULIA
Harás bien, por más que digan
que somos curiosas: ...
Sale LUZBEL, galán vestido de negro con banda, garzotas(3) y zapatos encarnados; bastón y sable en la cinta
LUZBEL
¡Cielos!,
si es cierto que reveláis
a veces muchos secretos
a los humildes que ocultos
tenéis al sabio soberbio,
yo lo sabré; disfrazado
hoy entre esta gente quiero
averiguar si ha nacido
560 el Mesías que tanto temo.
Yo, a la verdad, dudo mucho
se verifique portento
tan extraño; me parece
un imposible que, siendo
la naturaleza humana
un tosco barro grosero,
tan despreciable y tan vil,
se revista de ella el Verbo,
haciéndose el inmortal
570 pasible, y el ser de siervo
tomando el que es absoluto
monarca del universo.
Esto, a la verdad, lo dudo;
¿qué es dudarlo?, no lo creo,
pues no puede todo un Dios
abatirse a tal extremo
que vista el villano traje
del hombre, ruin y perverso;
del hombre, esto es, de una masa
580 vil y corrompida a un tiempo
por la culpa; de un maldito
de su Criador; de un protervo,
de un ingrato, que de Dios
traspasó el primer precepto,
olvidando que a su imagen
lo formó con tanto esmero;
de un pecador que se ve
hoy a la muerte sujeto,
esclavo de mi furor
590 y vasallo de mi imperio.
Todas estas nulidades
que en el hombre considero,
están en contradicción
con la unión que no comprendo.
¿Cómo será el inmortal
mortal y pasible a un tiempo?
¿Cómo el justo ha de tener
de pecador el aspecto?
¿Cómo el que no tiene fin
600 se sujetará a tenerlo,
pues el hombre acaba al punto
que se disuelve el compuesto?
¿Cómo será un hombre Dios?
¡Oh, arcano que no comprendo,
pues es lo mismo que ser
día y noche a un mismo tiempo!
¿Pero el que no entienda yo
tan admirable portento,
prueba que no puede ser?
610 ¡Ay de mí! ¡Triste argumento!
Dios es todopoderoso;
de nada hizo el universo;
cuanto quiere puede hacer,
y si su amoroso empeño
se extendiese a redimir
al hombre del cautiverio
en que lo tiene la culpa,
claro es que hallará algún medio
eficaz; ya los profetas
620 cuál éste sea predijeron,
y acordes todos convienen
en que bajará del Cielo
el Mesías, el Prometido
en la ley... ¡Oh, qué tormento!,
¡qué ansia!, ¡qué rabia!, ¡qué pena!
Por más que quiera no puedo
lisonjearme con que acaso
no llegará el cumplimiento
de las profecías sagradas
630 que tan inmediato temo;
y más cuando tan prolijos
a los profetas advierto,
que no sólo la venida
del Mesías predijeron,
sino que determinaron
(¡oh, con qué dolor me acuerdo!)
claramente la familia
de que ha de nacer, diciendo
que será hijo de David.
640 Pero qué más, si hasta el tiempo
y el lugar profetizaron
en que será el nacimiento
de este hombre Dios, que vendrá
a desolarme mi reino.
En el Génesis se lee
que ha de venir...,¡oh, yo tiemblo
que ha de venir cuando falte
rey o jefe al pueblo hebreo
de su nación. Ya muy cerca
650 temo yo su advenimiento,
puesto que al césar romano
viven los judíos sujetos,
sin que entre ellos reconozcan
ningún príncipe supremo.
Por el profeta Miqueas
sé..., ¡más valía no saberlo!,
que será Belén de Efrata
cuna de Dios hombre... ¡Oh, tiempo!,
¡oh, lugar!, ¡oh, profecías!,
660 ¡oh, justo Cielo!, ¡oh, infierno!
Los profetas inspirados
por Dios, esto predijeron;
Dios es siempre en sus promesas
infalible; ¡luego es cierto
que vendrá el Mesías! Yo rabio,
yo me agito y desespero
al ver que la consecuencia
de este terrible argumento
no puedo negar. Ya estás,
670 Luzbel, en Belén de Efrata;
ya no tiene el pueblo hebreo
jefe propio; ya la paz
reina en todo el universo,
y ya, sin duda, ha llegado
o está muy cercano el tiempo
de mi ruina. ¿Mas no basta,
no basta, divinos Cielos,
que me aseguréis mi mal,
sino que hasta del desconsuelo
680 de saberlo me privéis,
si es que puede ser consuelo
saber el mal que amenaza
y no poder precaverlo?
¿Qué he de hacer? De estos pastores
me he de informar, a ver si ellos
saben algo más que yo
de estos temibles portentos.
—Villanas de estas montañas,
yo os saludo...
GILA
¡Qué grosero
690 modito de saludar
tiene el señor extranjero!
Villanas nos dice...
JULIA
Calla,
es rico; disimulemos.
Con bien venga. —¿Qué nos manda?
LUZBEL
Serviros es mi deseo.
JULIA
Mira qué hombre tan discreto.
LUZBEL
Hermosísimas zagalas,
ninfas de estos arroyuelos
y cifras en donde todas
las gracias se ven a un tiempo:
¿no me diréis dónde estoy?
JULIA
En Belén.
Bien se conoce,
señor, que sois extranjero
en estos países...
LUZBEL
Así es.
Soy de muy lejanos reinos.
JULIA
¿Os venís a empadronar?
LUZBEL
Yo del césar no respeto
las órdenes, porque soy
mayor que él...
MENGA
[Aparte] ¿Escuchaste esto?
GILA
Y muy bien.
LUZBEL
710 Sólo he venido
a ver estos lugarejos
por curiosidad, y traigo
no sólo mucho dinero,
sino joyas y vestidos
que son para vuestro sexo
del más exquisito gusto.
JULIA
¿Y muy caras?
LUZBEL
Como tengo
muchas, yo os ofrezco dar
las que os gusten.
JULIA
¿Y a qué precio?
LUZBEL
De balde.
JULIA
720 ¡Ay, qué cortesano!
CELFA
¡Qué liberal!
MENGA
¡Qué discreto!
GILA
¡Qué buen mozo!...
Salen los pastores con BATO, trayéndolo de la mano y haciendo mucha bulla
TODOS
Viva Bato,
viva su humor y su ingenio.
FILENO
Pues ha perdonado a Gila
sus retobos...
[Miran a LUZBEL, y se detienen como asustados]
Mas, ¿qué es eso?
JULIA
Reniego de estos patanes;
a qué mal tiempo vinieron.
LUZBEL
¿Quiénes son estos villanos?
JULIA
De decirlo me avergüenzo.
LUZBEL
730 No hay para qué; ¿quiénes son?
JULIA
Los necios maridos nuestros.
FILENO
¡Hola, Julia!, no me agrada
que estés hablando en secreto
con ese hombre...
JULIA
Si no es hombre.
FILENO
¿Pues quién es?
JULIA
Un caballero
muy galán, muy comedido,
muy afable, muy atento,
muy liberal, muy cortés
y muy rico.
FILENO
Por lo mesmo
740 que es tan muy, no me acomoda
que le hables; pues en efecto
yo también soy muy celoso,
muy desconfiado, muy terco,
muy amigo de la paz,
muy enemigo de enredos,
muy tu marido, y si acaso
no obedeces, protesto
darte con este garrote
muy buenos palos...
LUZBEL
Grosero,
750 villano, ruin...
FILENO
Todo eso es lo de menos,
lo de más es ser marido,
y que hable con vos no quiero.
Vamos, Julia.
JULIA
A Dios, señor.
Con qué rabia te obedezco.
[Vanse FILENO y JULIA]
BATO
Esto es lo que debe hacer
el hombre que los gregüescos
se sabe amarrar. Tú, Gila,
vete también allá dentro.
GILA
760 Ahora sí; ¿de cuándo acá
tan celoso te me has vuelto?
BATO
No tenía de quién celarte,
mas ahora hay lobo en el cerro;
vete de aquí, pues si no,
he de hacer un escarmiento.
BRAS
Muy bien dicho.
Tú también [A MENGA]
vete de aquí,
y tú... [A CELFA]
CELFA
¿Qué es esto?
Pues a mí sólo Bartolo
me manda.
BRAS
Ya lo sabemos;
770 pero es sordo y el pobrete,
como no conoce el riesgo,
no puede evitarlo. Así
nosotros lo excusaremos.
BRAS y BATO
Fuera, fuera las mujeres.
Vayan allá con Fileno
y déjennos aquí solos
con el señor, que por cierto
que, no habiendo faldas ya,
de hombres a hombre lo veremos.
CELFA y MENGA
780 Por no oírlos desatinar
nos vamos. [Vanse]
LOS DOS
Sí, muy bien hecho.
BRAS
Ya estamos solos, señor;
¿qué mandáis?
LUZBEL
Todo el objeto
de mi venida es vender
unos muy ricos efectos
que traigo.
BRAS
¿Sois mercader?
LUZBEL
A lo menos, compro y vendo.
BRAS
¿Y qué compráis?
LUZBEL
Yo, noticias.
BRAS
¡Noticias! ¡Es raro empeño!,
790 ¿pues qué cosa hay más barata
ni que se dé a menos precio?
Yo soy, sin duda, un costal de noticias.
LUZBEL
Lo veremos.
He aquí este hermoso brillante.
BRAS
¡Qué bello es!
LUZBEL
Pues será vuestro
si me sacas de una duda
que ha muchos años que tengo.
(3) garzotas. "Plumaje o penacho que se usa para adorno de los sombreros." Cf.Dic. R. A. E., 2a acepción.