PASTORELA EN DOS ACTOS(1)

 
PERSONAS

 

UN ÁNGEL MENGA
LUZBEL BARTOLO
BATO CELFA
GILA FILENO
BRAS JULIA

 

ACTO PRIMERO

Salen BATO GILA

BATO

Ello es que yo he de cenar

haya o no haya.

GILA

¡Qué simpleza!

BATO

O te rompo la cabeza

o me has de dar de tragar.

GILA

¿Pues qué no te basta, Bato,

con toda esa olla de migas?

BATO

Calla, Gila, no lo digas.

¿Qué piensas que yo soy gato?,

¿migas y migas no más

10 me has de dar toda la vida?

GILA

Es una buena comida.

Con ella no enfermarás.

BATO

Pues más que me enferme o muera,

más migas no he de comer;

cena muy buena ha de ser,

y si no, habrá pelotera.

Quiero comer ensalada

revoltijo, coliflor,

buñuelos, fruta, alfajor,

20 pescado frito, nogada,

un buen lomo de tocino,

salchichas y chorizón,

sin faltar por conclusión

ocho cuartillos de vino.

GILA

¡Ay, qué parco es mi marido!,

¡qué poquito como usté!

BATO

¿Pues para qué me casé

si no he de estar bien servido?

GILA

Servirte es mi obligación,

30 pero apróntame el dinero.

BATO

No tengo.

GILA

Pues majadero,

¿para qué eres tan tragón?

BATO

¿Pues ya el gasto no te di?,

¡oh, mujer desperdiciada!,

¿qué has guisado con él? Nada.

Puerca, reniego de ti.

GILA

¡Gasto, dices ! ¡Voto a tal!

BATO

Gasto digo, Gila impía.

GILA

¿Pues qué para todo el día

40 he de tener con un real?

BATO

Sí, señora, e imagino

que algo le puede sobrar.

GILA

¿No es mano de reventar

a palos a este mezquino?(2)

Con un real este patán

quiere comer a lo loco.

BATO

¡Hola!, ¿te parece poco?

Pues hay muchos que no dan

ni medio, siendo casados,

50 para el gasto de su casa,

y se les sirve sin tasa,

y viven bien regalados.

Ya se ve que es un portento

encontrar buenas mujeres;

tú, al fin, como no me quieres,

siempre me tienes hambriento.

GILA

Sí te quiero, mentecato,

y guisar yo también sé;

pero dándome con qué

60 comerás bien y barato.

BATO

¡Miren qué tonta mujer,

que pide plata acuñada!

La gracia es no darte nada

y que me des de comer.

Pero que haya yo de traerte

lo que tu me des a mí,

¿qué gracia es? Entonces di,

qué tengo que agradecerte?

El marido que bonita

70 tiene, como yo, mujer,

si él quiere, puede tener

todo cuanto necesita.

Yo no quiero tanto, a fe

que soy honrado marido;

con sólo estar bien comido

palabra no te hablaré.

Bien ves no soy importuno

por más que decirlo intentes;

que habrá maridos prudentes,

80 pero como yo ninguno,

pues como el vientre llenara

y regalado viviera,

palabra no te dijera,

aunque el Diablo te llevara.

GILA

Ésos son muchos favores,

muchos te debo, marido.

BATO

Tarde los has conocido;

pienso hacértelos mayores.

GILA

Pues más que no me los hagas,

90 si han de ser como ésos todos.

BATO

Es que por diversos modos

quiero que te satisfagas.

GILA

Ya estoy bien satisfecha

de tu amor, lo considero;

pero dame más dinero,

porque eso es lo que aprovecha.

BATO

Ya te he dicho, Gila amada,

que yo no tengo dinero.

GILA

Y yo digo que te quiero;

100 mas sin él no se hace nada.

BATO

¿Cómo otras lo hacen?

GILA

No sé

ni comprendo tal arcano;

sé que guisan con la mano.

BATO

Mas no, sino con el pie.

GILA

Sí, tonto, pero imagina

que tendrás con qué comprar

aquello que han de guisar,

pues recaudo hace cocina;

mas que tú comer bien quieras

110 sin dar para ello, es locura.

BATO

Darme de cenar procura,

y ahorrémonos de quimeras.

GILA

Pues toma tus migas, Bato

BATO

Cómetelas, indecente,

que si quiero ser prudente

es por salir de ser gato.

Migas y migas y migas,

migajas y migajón...;

si las como otra ocasión

120 es mi gusto me maldigas

tú, tu madre, tus hermanas,

tus sobrinas y tus tías,

cada hora, todos los días,

los meses y las semanas,

con siglos y años también,

desde ahora hasta que me muera;

y esto aunque yo te viviera

como otro Matusalén.

¿Qué es esto?, ¿qué picardía

130 es la tuya tan infame,

que gato el pueblo me llame

sólo por tu porquería?

No quiero migas, no quiero.

No, no, por vida de Bato,

que por tal de no ser gato

mejor fuera yo carnero.

GILA

Yo perdono tu impericia;

pero es muy mal recibido

que quiera ser un marido

140 carnero, pues la malicia

dice que animal con cuernos

¿sabes tú quién es?

BATO

¿Quién es?

GILA

El que puede tener yerno.

BATO

Pues eso no entiendo, Gila;

pero dame qué cenar,

porque al fin con tanto hablar

el estómago se me ahíla.

GILA

Apenas habrá tragón,

Bato, que no sea salvaje.

BATO

150 Ya me vas dando coraje,

zonza cara de ratón.

GILA

¿Eso me dices a mí?

¿Conque después de no darme,

quieres también maltratarme?

Noramala para ti.

Basta de tanto aguantar,

ya no te puedo sufrir.

BATO

Arre, xo; poco gruñir,

porque yo te haré callar.

GILA

160 ¿Qué es eso de arre?, ¿qué piensas

que soy tu mula o tu macho?

Cuenta conmigo, borracho,

que no aguanto desvergüenzas.

BATO

¡Voto a bríos! Si no mirara

que es una aturdida loca,

le había de quebrar la boca.

GILA

Eso, si yo me dejara.

BATO

Bestiaza, ¿cómo pudiera

librarse de mi fiereza?

GILA

170 Rompiéndole la cabeza.

BATO

¿Y cómo?

GILA

De esta manera.

 

Le quiebra la olla en la cabeza, quedando BATO todo emblanquecido de harina, y muy enojado coge la cuchara y corre tras de GILA, la afianza, le pega y ella grita.

 

BATO

Ah, perra cara de rata,

ora me la pagarás.

GILA

Fileno, Bartolo, Bras,

corran, que Bato me mata;

Menga, Julia, acudid presto;

San Elías..., San Moisés...

 

Salen FILENO, BRAS, MENGA JULIA

 

MENGA

Por aquí la bulla es.

GILA

Anden aprisa...

FILENO

¿Qué es esto?

180 Suelta a tu mujer, amigo.

Eh, ya basta de pelear.

BATO

No basta, la he de sacar

las tripas por el ombligo.

GILA

¿A mí?

BATO

A ti.

GILA

Suelta.

BATO

No quiero,

la he de matar.

GILA

Eso no;

buenas uñas tengo yo.

BRAS

Bato, amigo, compañero...

JULIA

[Hincada] Yo, seor Batito, a sus pies,

le ruego no se enfurezca

Suéltela ya.

BATO

[Suéltala] 190 Que agradezca

vuestra súplica cortés,

que si no...

GILA

¿Qué había de hacer

el perro cara de anguila?

¿Pues qué yo...?

JULIA

Cállate, Gila,

no así vuelvas a encender

su enojo.

GILA

¿Qué se me da

que se enoje el atontado?

BATO

Mira, macho desbocado,

que si otra vez...

FILENO

Bueno está.

200 ¿Por qué ha sido, en conclusión,

riña tan enfurecida?

BATO

Porque ella es una atrevida.

GILA

Y él es un perro tragón,

que con un tiñoso real

que me da todos los días

quiera gastar gollerías

y comer cual mayoral.

BATO

Es mentira, no prosigas,

canalla, desperdiciada;

210 que yo te tengo sobrada

y tú sólo me das migas,

que ya me duele la panza

con tanto atole de pan.

GILA

Pues si no das más, patán,

ni para otra cosa alcanza

que para migas, tragón,

llena con migas el hato.

BATO

Ya he dicho que no soy gato.

GILA

No, ni yo soy camaleón.

220 Tomaran otros maridos

tener la mujer que tú.

BATO

¿La mujer que yo? ¡Hu, hu!

Pues quedarán bien lucidos.

¡Ojalá que te murieras

y los Diablos te llevaran!

GILA

¿O si contigo cargaran,

porque más no me molieras?

BATO

Te he de repudiar.

GILA

¿Qué espera,

mezquino, glotón, cobarde?

230 No me lo avise tan tarde.

BATO

Echa por ahí, refranera,

atrevida, escandalosa.

GILA

Y él, ordinariote, ruin...

FILENO

¿Quieren callarse por fin,

o vuelve a prender la cosa?

BATO

¿Pues no la oyen disparar

desvergüenzas a millones?

GILA

Razones sacan razones,

¿y por qué me he de callar?

240 Después que como de fiambre

miren cómo me ha golpeado.

BATO

Miren cómo me ha atolado

después de matarme de hambre.

GILA

¿Con qué he de hacer de comer

si no da lo suficiente?

BATO

Trabájelo la insolente,

que para eso es mi mujer.

GILA

¿Ya oyen al cara de taba?...

BRAS

Vámonos llevando a Bato

250 hasta que pase el mal rato,

porque si no, no se acaba

nunca el pleito.

FILENO

Dices bien.

Vámonos, Bato.

BATO

No quiero.

FILENO

Anda, no seas majadero,

por siempre jamás, amén.

BATO

No quiero ir. ¡Habrá porfía!

FILENO

¿Qué tienes aquí que hacer?

BATO

Matar a esa vil mujer,

que para eso que es muy mía.

FILENO

260 Matarla tú no podrás,

porque para eso no es tuya.

BATO

Si quieres que se concluya,

suéltame y ya lo veras

si la mato o no la mato.

Tu quién soy no has advertido.

FILENO

Ya sé que eres su marido.

BATO

Pues por eso la maltrato

y morirá a garrotazos;

porque a la mujer ajena

270 se contempla a boca llena,

pero la propia a porrazos.

FILENO

Nunca los hombres de bien

han pensado de ese modo.

BATO

Yo soy hombre que hago a todo.

FILENO

Vaya, Bato; vamos, ven.

BATO

Ya ésa es mucha cargazón.

No me voy; la he matar.

FILENO

Y yo no te he de dejar

cometer tal sinrazón.

BATO

280 ¡Buena es ésa! ¡Y quién pudiera

estorbarlo!

FILENO

Yo podré.

BRAS

Y yo te ayudaré.

BATO

¿Cómo?

LOS DOS

De aquesta manera.

 

Cárganlo BRAS FILENO, y lo meten adentro. Mientras los hombres hablan, las mujeres estarán como entreteniendo a GILA, quien hace que no oye a los pastores hasta que lo meten.

 

GILA

¡Ay, que se llevan a Bato!

JULIA

Sin él habrá noche buena.

BATO

Anda, puerca, y haz la cena,

porque si no al fin te mato.

 

[Métenlo]

 

GILA

¡Ay, niñas, no sé qué haré

con este hombre tan molesto,

290 tan goloso, tan mezquino,

tan imprudente, tan necio

y tan pobre; que es el peor

de los tanes de estos tiempos!

¿Pues no es brava sinrazón

que con un real cicatero

que me da, quiere tragar

todos los días mucho y bueno?

MENGA

Gila, te sobra justicia;

yo mucho te compadezco.

JULIA

300 Y yo, sobre que es desgracia

tener un marido de éstos;

si fuera rico, tal vez

serían tus trabajos menos.

GILA

Ya se ve, pues ¿qué trabajos

hay donde sobra dinero?

Si fuera rico, con gusto

llevara yo sus defectos;

pero tan pobre y tan tonto,

tan hartón y majadero...

310 ¡Voto a... ! ¿Quién me casaría

con semejante estafermo?

MENGA

Y es verdad que las mujeres

hacemos mil casamientos

a lo locas, y después

entra el arrepentimiento.

Yo, ya sabes, me casé

con Bras: él es hombre bueno,

me da todo cuanto gana

y nunca me toca un pelo;

320 pero la verdad me canso

y me enfado mucho al verlo

tan lleno de vanidá

porque sabe cuatro textos

en latín, no sé de qué,

porque yo no los entiendo;

mas es cosa de enfadar,

no digo a mí, al mundo entero,

oírlo ensartar latinajos

aunque no vengan a cuento.

330 Esto todos lo murmuran,

y yo de ello me avergüenzo.

GILA

Tienes razón; en tu clase

me sucediera lo mesmo;

que aunque una sea tonta, alvierte

que es su marido un jumento,

y enfadan otros rebuznos

con tal que no sean los nuestros.

JULIA

¡Qué se ha de hacer en el mundo!

Todos nuestra cruz tenemos

340 que a fuerza hemos de cargar

aunque nos lastime el peso.

Yo, la verdad, un marido

tengo qué no lo merezco.

Ustedes lo saben bien:

ya conocen a Fileno,

galán, buen mozo, cortés,

no muy pobre y bien discreto;

y por no dejar, padece

la tontera de los celos;

350 pero con tal necedad

me cela y con tanto exceso,

que no lo puedo sufrir,

ya vida con él no tengo.

¿No me ven qué flaca estoy?

ya parezco un esqueleto.

Seca me tiene el demonio

del hombre con sus enredos.

Todo lo asusta y lo encela;

se azora hasta de sí mesmo.

GILA

¿De sí mesmo?

JULIA

360 Como lo oyes.

GILA

¡Qué bien ponderas!

JULIA

No es cuento.

Días pasados, al entrar

en casa el buen caballero,

vio con el rabo del ojo

un bulto en su seguimiento;

y creyendo que sería

un rival, de rabia lleno

tiró a la puerta un revés

con tanto furor y empeño,

370 que en el instante la sangre

le escurrió por los dedos,

quedándose del dolor

el infeliz medio muerto.

GILA

¿Y tú qué hiciste?

JULIA

La risa

me retozaba en el pecho;

pero por disimular

le dije: "¿Qué ha sido eso?,

¿con quién riñes?" "Con mi sombra",

me respondió muy severo.

380 "¿Con tu sombra riñes?" "Sí,

que pensé que era algún perro,

que para robar mi honor

venía a entrarse. Aquí."

GILA

Por cierto

que es el hombre temerario.

JULIA

Los más de ellos son lo mesmo:

unos por carta de más

y otros por carta de menos.

GILA

Sólo Celfa me parece

que tiene paz, pues su dueño

390 no es tan tragón como Bato.

MENGA

Ni como Bras echa textos.

JULIA

Ni es celoso impertinente

como mi esposo Fileno.

Su marido es algo sordo,

pero eso es poco defecto.

GILA

Tomara yo que mi Bato

fuera corcovado o tuerto,

con tal que no fuera pobre,

mezquino y goloso a un tiempo.

 


(1)Tal vez el "cuaderno de 24 pp., en 4° común, s. f. ni l. de i." que manejó Luis González Obregón [Novelistas mexicanosJosé Joaquín Fernández de Lizardi El Pensador Mexicano), México, Ediciones Botas, 1938, p. 91] sea la primera impresión de esta obra, de la que —señala el mismo crítico— se han hecho "muchas ediciones". Sólo conocemos las siguientes: México, 1850. Imprenta del ciudadano Luis Abadiano y Valdés, calle primera de Santo Domingo, número 12 (es la que reproducimos en este volumen). Monterde (en su Bibliografía...,p. 138) da los datos de una más, que lleva el otro título con que se ha editado: La noche más venturosa.Biblioteca Cómico-Pastoril y Dramática, México, Imprenta y Librería de Abadiano, 1895, 63 pp. + 2 de una Nota y 3 de un ofrecimiento. Este título corresponde a una obra de Ignacio Fernández Villa; desconocemos la causa de la confusión, que ha sido persistente. En 1908, con el mismo nombre equivocado, fue reeditada la pieza por la Viuda de Ch. Bouret.

(2) ¿No es mano de reventar / a palos a este mezquino? Mano vale aquí por "caso, cuestión, cosa". Cf .Santamaría, 1 acepción.