[NÚMERO XXIII]

LOS CLARINES DE LAS CASAS
O LAS MOZAS HABLADORAS

 

Sábado 25 de noviembre de 1815(1)

 

Aún andaba yo jugando con los caballitos de cañas, cuando oía decir que las criadas eran los clarines de las casas o los conductos por donde se traslucían los más íntimos secretos de ellas. No sabía yo entonces filosofar ni tenía la experiencia ni el conocimiento del mundo bastante para cerciorarme de esta verdad, ni recapacitar en sus consecuencias; mas ya, al cabo de la vejez, he conocido por experiencia tres cosas:

1ª Que es verdad que los criados son los pregoneros de los secretos de las casas.

2ª Las consecuencias que esto trae.

3ª El remedio de precaución que se debe tomar para evitarlas.

Todo esto tiene visos de frioleras; pero créaseme y se remediarán muchas cosas; y de no:


No me dará a mí carcoma(2)
los daños de cualquier cosa,
que lo que a cada uno pasa
que con su pan se lo coma.


Mas sin embargo, en obsequio de la caridad fraternal, voy a contar al pie de la letra (ya saben que cuando quiero tengo buena memoria) las conversaciones que he oído a varios criados y criadas en la plazuela del Volador,(3) donde me suelo a ir a divertir con ellas en achaque de comprar pollos. Comenzaremos por la siguiente.

 

PLÁTICA DE DOS CRIADAS EN LA PLAZA DE LA VERDURA

Continuará

 


(1) Imprenta de doña María Fernández de Jáuregui.

(2) carcoma. Cuidado grave y continuo que mortifica y consume al que lo tiene.

(3) plazuela del Volador. Actualmente la manzana al sur del Palacio Nacional.

(4) Cerrada del Rastro. Hoy Pino Suárez. Abarcaba los tramos que están entre Mesones, San Jerónimo, Izazaga y Netzahualcóyotl.

(a) Así llama esta gente las casas pobres y decentes.

(5) potroso. Afortunado, de buena suerte.

(6) flato. Murria, mal humor.