[NÚMERO II]

SOBRE LA DIVERSIÓN DE TOROS

 

Jueves 4 de mayo de 1815(1)


Mariquita y Serafina


 


(1) Imprenta de doña María Fernández de Jáuregui.

(2) chongueándolos. Chonguear significa requebrar por pasatiempo, embromar, dar zumba. Cf. Santamaría, Dic. mej.

(3) guaje. Bobo, sandio. Cf. Santamaría, Dic. mej.

(4) tecolote. Creer en el tecolote es una expresión familiar que denota la creencia en consejas o cuentos. Aquí está empleada con el sentido de creer mentiras, cuentos. Cf. Santamaría, Dic. mej.

(5) túnicos. Las definiciones que figuran en los diccionarios de la Real Academia, Santamaría, Malaret, etcétera, no son aplicables al túnico de los tiempos de Fernández de Lizardi. A juzgar por las sátiras que se leen en el Diario de México e incluso por lo que Fernández de Lizardi escribe en diversas composiciones, el túnico era el vestido femenino a la moda francesa, de los tiempos del Directorio a los primeros años del Imperio, tardíamente llegada a la Nueva España. Por extensión, durante algunas décadas siguió aplicándose ese nombre a los vestidos femeninos en general, aunque ya no fuesen en forma de túnica sino compuestos de corpiño y falda muy ancha.

(6) tápalo. Rebozo o manto con que se tapan las mujeres.

(7) currutaquillos. Afectados en el uso de las modas.

(8) currillo. Diminutivo de curro: señorito o señor bien puestos. Cf. Santamaría, Dic. mej.