[NÚMERO 5]

QUINTA CONVERSACIÓN DEL PAYO
Y EL SACRISTAN(1)

 

Tampoco es prueba de patriotismo el vestirse ordinariamente, así como no lo es de virtud ni ciencia el andar mugrientos ni haraposos. Esto lo conocen todos y, en prueba, mil cívicos, esto es, cuantos pueden, se ponen el uniforme el día que están de guardia, y después se lo quitan y se visten de fino. Si el vestirse ordinario fuera por patriotismo y porque nuestros artefactos tuvieran consumo, siempre usarían fraques y levitas de paño de Querétaro(4) y camisas de manta. No lo hacen así, luego... usted sacará la consecuencia.

Fuera difícil adaptar ese plan. Si se quiere poner dificultades, ¿qué cosa no las tiene? Pero si se quieren vencer, ¿qué cosa hay invencible? Lo que importa es que el gobierno tenga una fuerza respetable que defienda nuestras costas de los enemigos exteriores, y otra fuerza que conserve el orden interior, llámese estas fuerzas de línea, cívicas, nacionales, provinciales, o como quieran. El caso es que haya dos ejércitos, uno exterior y otro interior, ambos bien pagados, tratados y disciplinados, y entonces respiraremos con más seguridad.

México, septiembre 11 de 1824.

El Pensador

 


(1) Oficina de don Mariano Ontiveros

(2) Francisco Javier Venegas. Marqués de la Reunión de Nueva España (1760-1838). 59º virrey de la Nueva España, de 1810 a 1813. Luchó contra los franceses en la invasión de España. Teniente general y gobernador de Cádiz. Formó un ejército para combatir a los insurgentes, a su regreso a España se le nombró capitán general de Galicia.

(3) Félix María Calleja del Rey. Cf. nota 21 al núm. 3 de El Hermano del Perico que cantaba la Victoria.

(4) Querétaro. Cfnota 14 al núm. 5 de El Hermano del Perico que cantaba la Victoria.

(5) prest. Haber diario que se da a los soldados.

(6) preparativos de Fernando. España estaba lista para reconquistar las que fueron sus colonias. "Todos temían la mano poderosa de la Santa Alianza, empeñada en sostener la dominación colonial de Fernando por el principio de la legitimidad." Cf. Enrique de Olavarría y Ferrari, México a través de los siglos, México, Publicaciones Herrerías, s. a., t. IV, p. 124.

(7) haciendo patos. Expresión que equivale a la de hacerse tarugo (tonto) o bien el desentendido o distraído. El texto significa que, ante los peligros de esos días, varios españoles se hacían los desentendidos sin querer "dar color" ni en pro ni en contra de la Independencia.