[NÚMERO 24]

VIGESIMACUARTA CONVERSACIÓN DEL PAYO
Y EL SACRISTÁN(1)

 


Demostración

Pedro levantó mil fanegas de trigo; pero deduciendo de éstas el importe de ciento diez que gastó en su labor, resulta que utilizó únicamente ochocientas noventa. De éstas deberá pagar el diezmo y serán fanegas noventa, que a cuatro pesos, son trescientos sesenta pesos. Luego los cuarenta más que le exigen, hasta cuatrocientos, son usurpados; porque es cobrar diezmo de lo diezmado.

El año siguiente gasta el mismo Pedro todo el valor de las mil fanegas que levantó; se pierde la cosecha y sólo levanta cuatrocientas fanegas (ya estamos en que pagó el diezmo de las mil fanegas el año anterior). Es decir, sale perdiendo el valor de seiscientas fanegas. No le hace: Pedro ha de pagar cuarenta fanegas de diezmo, por lo que perdió; porque los canónigos no entienden de temporales. Ellos han de ir en las maduras siempre, y nunca en las duras, y el caso es cobrar los diezmos que se deben a la Iglesia. Amén, Jesús. Yo me espanto de la paciencia y bobería con que los pueblos han sufrido y sufren semejantes... quién sabe cómo llamarles; pero san Agustín dice: ¿Por qué admitió Jesucristo a Judas en su apostolado siendo un ladrón? No por otra cosa, sino porque su Iglesia (esto es, todos los cristianos) sufrieran con paciencia sus ladrones, o los que usurpan en su favor los bienes de la misma Iglesia, que son el patrimonio de los pobres.(g)

México, diciembre 10 de 1824.

El Pensador

 


(1) Oficina de don Mariano Ontiveros.

(2) Juan Bautista Arechederreta y Escalada (1771-1836). Prebendado de la Santa Iglesia Metropolitana de México y vicario general de los conventos de monjas. También lo cita en el Correo Semanario de México, núm. 2, México, Oficina de la Testamentaría de Ontiveros, 1826, p. 29.

(3) Jalisco. Cf. nota 20 al núm. 2 de El Hermano del Perico que cantaba la Victoria.

(4) Los disturbios se sucedían en Jalisco. Guadalajara quería la federación y se hubo de mandar una expedición encabezada por Negrete y Bravo para reducirla al orden. Con el fin de promover la federación, el 12 de mayo de 1824 las autoridades reclamaron el cumplimiento del Plan de Casa Mata en lo que toca a la convocación del Congreso Constituyente. Las asonadas se sucedían una tras otra. Cuando fue enviado el general Herrera para que se encargase de la comandancia militar no fue reconocido: actitud rebelde promovida por el partido iturbidista, porque se hablaba del regreso de Iturbide en escritos sediciosos. Nuevamente regresaron Bravo y Negrete, que avanzaron sobre la ciudad de Guadalajara después de firmar un convenio con Bustamante y Quintanar.

(5) redondos. En forma familiar, moneda.

(6) temor pánico. En la antigüedad pánico era un adjetivo. Luego esta construcción significa un "temor terrible".

(7) padrecitos. Así se llama a los sacerdotes en México.

(8) Constitución. Se discutió el proyecto de la Constitución desde el 1º de abril de 1824, y fue aprobada el 3 de octubre de ese año con el título de Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos.

(9) pito. Ser inútil y de ninguna importancia.

(10) Guadalajara. Cf. nota 16 al núm. 3 de El Hermano del Perico que cantaba la Victoria.

(a) [copiamos textualmente las anotaciones de Fernández de Lizardi]. Hom. 22, in Ep. I ad Cor.

(b) Ep. I. Cap. 6, v. 7.

(11) En Tim. 3, 1-7 habla san Pablo de que un obispo debe ser irreprensible, esposo de una sola mujer, sobrio, prudente, morigerado, hospitalario, capaz de enseñar, no dado al vino ni pendenciero, pero sí ecuánime, pacífico y no codicioso, que sepa gobernar su casa, no neófito y con buena fama. En varias partes de Tit. sostiene que los obispos deben ser irreprochables, monógamos, hijos fieles, no livianos ni desobedientes, no soberbios ni iracundos, ni dados al vino, no pendencieros, ni codiciosos de torpes ganancias, hospitalarios, amadores de los buenos, modestos, justos, santos, continentes, guardadores de la palabra fiel y que se ajusten a la doctrina para poder exhortar a los fieles y argüir a los contradictores.

(c) Cap. 22. XII. C. 1.

(12) Del mismo tema habla en Del trabajo de los monjes.

(d) [Aparece consignada la nota sin texto]. En el número siguiente se aclara que es el capítulo 23.

(e) Refert. Cap. 3. 23. C. 7.

(f) Synod. Aquisg. Cap. 107.

(g) Refert. Cap. 12.

(h) Ep. 2 ad. Nepot.

(13) Tenemos ideas similares en su obra Regula monachorum, IV, C.

(i) Ep. 2. ad Pulc.

(14) San Bernardo habla profusamente de esta cuestión en Tractatus de moribus et officii episcoparum y en la Vida de san Malaquías, XIX, 44.

(15) claridosos. que acostumbran a decir claridades o frases amargas y ofensivas, sin rebozo ni atenuación. Cf. Santamaría, Dic. mej.

(j) Part. 3. Cap. 7.

(16) soplan. Hurtan o quitan una cosa a escondidas.

(17) tapatía. Tanto a la ciudad de Guadalajara como cada una de sus habitantes del sexo femenino se les llama "tapatía".

(k) Ep. 2. C. 3.

(18) En realidad, en Tes. II, 3, 8 dice: "no de balde comimos el pan de nadie, sino que con afán y con fatiga trabajamos día y noche para no ser gravosos a ninguno de vosotros". Y en el versículo 10 completa: "Y mientras estuvimos entre vosotros, os advertimos que el que no quiera trabajar, que no coma."

(19) luego luego. Adverbio: rápidamente, enseguida.