[NÚMERO 17]

DECIMASÉPTIMA CONVERSACIÓN DEL PAYO
Y EL SACRISTÁN(1)

 

México, octubre 27 de 1824.

El Pensador

 


(1) Oficina de don Mariano Ontiveros.

(2) iglesia de Jesús Nazareno. Es anexa al Hospital de Jesús, fue fundada por Cortés. El sitio que ocupa la iglesia se llamaba antes de la conquista Huitzillan. La calle del Rastro era la que estaba frente al hospital. Lucas Alamán dice al respecto: "Cortés destinó para su fundación la manzana entera que hoy ocupan la iglesia y el hospital y otros edificios pertenecientes a éste. Comprende su área once mil novecientas y cuatro varas cuadradas, por ser noventa y tres las que tiene de extensión al frente de Norte a Sur, y ciento veintiocho el costado de Oriente a Poniente. El frente mira a la plazuela de la Paja [parte de la manzana comprendida entre las avenidas de la República del Salvador y José Ma. Pino Suárez y el callejón del Parque del Conde], que es una ampliación y continuación de la calle del Rastro: por el costado del Sur se termina con la calle por donde antiguamente corría una acequia, que por la calle de la Puerta Falsa de la Merced [8ª y 9ª de San Agustín, ahora Uruguay], venía atravesando dos manzanas de casas a salir a la esquina del Puente de San Dimas, y desde aquí sesgando por entre las casas, pasaba por la calle del Puente de la Aduana Vieja [1ª, 5ª y 6ª de 5 de Febrero son lo que era Aduana Vieja y Puente de la Aduana Vieja], terminaba tras de Regina, en la del Puente de Monzón [4ª calle de Mesones], por la cual iba a reunirse con otras. Por el Poniente y Norte limitan el cuadro la calle Cerrada de Jesús y la plazuela en que está el mercado [de Jesús] que es propiedad del hospital, por cuya razón, y la de pagar censo al mismo hospital algunas de las calles vecinas por el terreno sobre el que están fabricadas, que se puede presumir que el que se tornó en su principio fue mayor que el que ocupa efectivamente ahora." Cf. Artemio de Valle-Arizpe, Historia de la ciudad de México, 4ª ed., México, Pedro Robredo, 1946, p. 198.

(3) Plaza de Santo Domingo. Cf. nota 3 al núm. 11 de las Conversaciones del Payo y el Sacristán.

(4) Alejandro VI. Cf. nota 5 al núm. 4 de El Hermano del Perico que cantaba la Victoria.

(5) Fernando Cortés. Para saber los bienes de Hernán Cortés cf. Nuevos documentos relativos a los bienes de Hernán Cortés. Publicaciones del Archivo General de la Nación en cooperación con la Universidad Nacional.

(6) En el tomo II núm. 15 de este mismo periódico emplea la variante: "Donde grita el cochino se le suelta el mecate."

(7) Basiliso Valdés. El 28 de marzo de 1824 estuvo a punto de estallar una revolución regenteada por Basiliso Valdés, oficial subalterno, que buscaba atacar la existencia del gobierno, matar y robar a los españoles e incendiar el Parián. Se le acusó de iturbidista y él aseguró detestarle en su papel Don Antonio siempre el mismo. "Yo le defendí en esta acusación primera, y salió absuelto en el segundo jurado. Formó en el cuartel donde se hallaba preso la conspiración, y fué aprehendido en el acto mismo de consumarla: condenósele a muerte, y fué ejecutado en la mañana del 15 de abril, en la plazuela de la Paja junto a Jesús Nazareno, en un patíbulo alto y enlutado." Cf. Carlos María Bustamante, Historia del emperador Agustín de Iturbide hasta su muerte y sus consecuencias; y establecimiento de una república popular federal, México, Imprenta de I. Cumplido, 1846, p. 234.

(8) capitán José Marchena. Alamán sostuvo que los masones lo enviaron a espiar los pasos de Iturbide, y que tramó con Mejía, en un viaje a Veracruz en que ambos acompañaban a Bravo, una conspiración contra la vida de Iturbide. Bravo se enteró de ella y amenazó con matar a quienes llevaran a término tales planes. En México a través de los siglos se dice que Alamán tergiversa los hechos, puesto que fue el mismo Lucas Alamán, ministro de Relaciones, quien dio a Marchena la misión de espiar y delatar a Iturbide. En esta obra se presentan documentos para avalar esta información.

(9) Acordada. La cárcel de la Acordada se estableció primero en los galerones del Castillo de Chapultepec; más tarde fue transladada a San Fernando; después al caserón llamado del Obraje, que estaba en la esquina de las calles de Revillagigedo y Avenida Juaréz. El Ayuntamiento delimitó un terreno que colindaba con este caserón para la constitución de un nuevo edificio que sirviese como cárcel. Entre el nuevo edificio y el caserón del Obraje se dejó una calle que se llamó de la Acordada, hoy Balderas. La cárcel de la Acordada quedaba exactamente en la contraesquina, hacia el sur, de la capilla del Calvario.

(10) Las sombras de Concha e Iturbide. Diálogo. México, Oficina de Ontiveros, 26 de octubre de 1824.