[NÚMERO 1]

¿QUÉ BIENES NOS HAN VENIDO CON LA MUERTE
DE ITURBIDE?(1)

Diálogo entre un Payo y un Sacristán


México, 28 de agosto de 1824.

El Pensador


(1) Oficina de don Mariano Ontiveros. El tomo I de las Conversaciones del Payo y el Sacristán consta de veinticinco números (227 páginas) en 4º. Cada número con su propia numeración y fecha. La mayoría tiene ocho páginas salvo los números siete, quince y veinticuatro que son de dieciséis y quince respectivamente. El primer número apareció el 28 de agosto de 1824. Hasta el quince, los números de este primer periódico vieron la luz con cierta regularidad (cada tres o cuatro días), a partir del quince no existe ninguna regularidad: median de tres a diez días entre cada número. Los dos primeros llevan título y subtítulo.

(2) l'ido. Barbarismo por le ha ido.

(3) Catredá. En este número el Payo emplea muchos barbarismos. A partir del número 2, Fernández de Lizardi cambió los giros del lenguaje que asigna a este personaje.

(4) Inquisición. Se refiere al edificio que había ocupado el Tribunal de su nombre, situado en la esquina de la Perpetua (hoy primera de Venezuela) y Santo Domingo. "Ha servido en diversas épocas para la lotería, para cuartel, para las Cámaras del Congreso; fue Palacio del Estado de México cuando tuvo la ciudad por capital; sirvió para que se estableciera la primera escuela lancasteriana, intitulada el 'Sol'. Vendida por el gobierno del Arzobispo Posadas, sirvió de morada a los alumnos del Colegio Seminario desde 1850 hasta 1853..." Finalmente fue el colegio de medicina. Cf.Artemio del Valle-Arizpe, Historia de la Ciudad de México según los relatos de sus cronistas, cuarta edición corregida, aumentada y con ilustraciones, México, Pedro Robredo, 1946, pp. 296 a 297. También véase Francisco de la Maza, El Palacio de la Inquisición, ediciones del IV Centenario de la Universidad, UNAM, México, 1951.

(5) Universidad. Fue nacional en 1811, imperial en 1822 y nuevamente nacional de 1823 a 1833, año en que se suprimió para la nueva estructuración educativa nacional. Se fundó en la casa que hacía esquina en las calles de Moneda y Seminario; posteriormente fue transferida a Escalerillas, hoy primera de Guatemala, después, al actual Monte de Piedad; tiempo después pasó al edifico que ocupó los solares al sur del Palacio de los Virreyes. También estuvo en un edificio enfrente, calle de por medio, es decir, su fachada miraba hacia lo que hoy es fachada posterior de la Suprema Corte de Justicia. Estaba, pues, en una calle entre Venustiano Carranza y Corregidora (antes Porta Coeli y la Acequia). También estuvo en San Ildefonso. La alusión irónica que hace Fernández de Lizardi se refiere a las disputas entre conservadores y liberales sobre la reforma educativa. Al respecto José María Luis Mora dice: " 'Desde los primeros días de la Independencia, se empezaron a advertir tendencias bien demarcadas a la reforma de la educación científica y literaria: pero estas tendencias lejos de emanar de la generalidad, como sucedía en la educación primaria, no eran ni aun de la mayoría, que preocupada por el espíritu de vitrina, tan propio de la pereza y desconfianza característica a los españoles, no conocía ni deseaba adelantos capaces de cambiar la marcha establecida. La minoría era la que deseaba y promovía débilmente estos cambios, de los cuales tampoco se tenía por entonces una idea precisa en orden a su naturaleza y resultados. Los primeros ensayos que en esto se hicieron fueron parciales y de importancia muy secundaria. Una imperfectísima enseñanza de derecho público constitucional en los colegios y universidades; un curso de economía política hecho por el doctor Mora o sus discípulos en el colegio de San Ildefonso y la variación del traje talar de los estudiantes, promovida por él mismo, fue todo lo que se hizo bajo el gobierno del general Iturbide. El clero se declaró abierta y animosamente contra estos cambios, y por aquí empezó su resistencia al conjunto de medidas y principios emanadas de ellos, que constituyen el programa del progreso: Iturbide supo, sin embargo, mantener lo que se había hecho, y en todo esto manifestó más cordura que sus censores que no acertaron a conservarlo. A la caída del imperio, el ministro universal don José Ignacio García Ylluesca comisionó un plan de reforma del colegio de San Ildefonso, que sirviese de modelo para el nuevo arreglo de todos los establecimientos de igual naturaleza existentes en la República, Mora había trabajado algo sobre la materia desde que recibió igual comisión de la Junta Provisional de Gobierno en los primeros días de la Independencia; y el plan que presentó, aunque menos malo que lo que existía, era todavía imperfectísimo.'" [José María Luis Mora, Exposición que se publica en sus Obras sueltas, t. I, año de 1837]. En 1823 otra comisión formada por los ministros Lucas Alamán y Pablo de la Llave formuló un nuevo Plan General de Estudios, parecido al aprobado por las Cortes de España. Cf. Julio Jiménez Rueda, Historia jurídica de la Universidad de México, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, 1995. Ediciones del IV Centenario de la Universidad Nacional, vol. XVI, cap. III "La Universidad de México en el siglo XIX".

(6) Mixcalco. La rodeaban: al norte, calle Mixcalco; al sur, Avenida República de Guatemala, al este, calle Vidal Alcocer, y al oeste, la prolongación del Callejón Mixcalco.

(7) Plazuela de la Paja. Era parte de la manzana comprendida entre las avenidas de la República del Salvador y José María Pino Suárez.

(8) San Lázaro. En la Merced.

(9) Plaza Mayor. Hoy Plaza de la Constitución; desde el siglo pasado se la conoce como Zócalo, por el zócalo o basamento de un monumento a la Independencia que estaba en el centro de la plaza.

(10) Callejón de Tabaqueros. Se abrió entre las casas del Colegio de Portacoeli y el Convento de las Recogidas "para obviar y atajar 'la indecencia que podría presentar en estar contiguos pared en medio los dichos colegio y monasterio'. Y aquí tiene usted el origen del Callejón de Tabaqueros, el que, probablemente, se llamó en el siglo XVII, de las Recogidas, más tarde de Balvarena y por último, el que conserva hasta nuestros días, pudiéndose llamar, con más propiedad, de Tabaqueras, toda vez que eran mujeres las que trabajan en él." Cf. Nicolás Rangel, "Colegio de Portacoeli y Callejón de Tabaqueros" en Luis González Obregón, Las calles de México,II: Costumbres de otros tiempos. México, Imprenta de Manuel Sánchez, 1927, p. 265.

(11) Plaza del Caballito. Donde estaba la estatua de Carlos IV. La atraviesan y desembocan en ella: Avenida Juárez, Bucareli y Paseo de la Reforma.

(12) Alameda. Las calles que la rodeaban recibían el nombre de San Juan de Dios y Santa Veracruz, hoy Avenida Hidalgo; Corpus Christi, actualmente parte de la Avenida Juárez; calle del Mirador, ubicada hacia donde estuvo la pérgola de la Alameda, y la de San Diego. Actualmente la rodean: Avenida Hidalgo, Avenida Juárez, Ángela Peralta y Doctor Mora.

(13) Callejón del Espíritu Santo. Ahora Motolinía.

(14) Calle de Venero. Hoy cuarta de Mesones.

(15) Callejón de Belemitas. Posiblemente error tipográfico por Betlemitas, hoy Filomeno Mata.

(16) José Manuel Sartorio (1746-1829). Sacerdote y escritor mexicano. En el gobierno virreinal, censor de libros y periódicos. En la Independencia fue vocal de la Junta Provisional Gubernativa. Su obra es Poesías sagradas y profanas, edición póstuma de 1832.

(17) Cruz de la Orden Imperial de Guadalupe. Durante el Imperio, Iturbide creó la citada Orden, restaurada después por Santa-Anna y finalmente por Maximiliano. La cruz era un distintivo de la Orden. Su ilustración la tenemos en México a través de los siglos, t. IV, cap. VIII. La Orden estaba destinada a premiar el mérito militar, los servicios dados a la patria en lo civil y eclesiástico. Los que pertenecían a ella se dividían en caballeros de grandes cruces, sólo cincuenta; caballeros de número, cien, y supernumerarios que el gran maestre —el que fuese emperador— podía nombrar a voluntad y sin limitación. A los de grandes cruces se les dio el tratamiento de excelencia y toda suerte de privilegios; los caballeros de número se tenían como títulos del Imperio, y los supernumerarios, por caballeros nobles.

(18) agora. Barbarismo, aún en uso, por ahora.

(a) Aquí todos saben que las mangas de los payos son unos como gabanes muy grandes.

(19) Iturbide. Cf. Nota 2 al núm. 1 de El Amigo de la Paz y de la Patria.

(20) Soto la Marina. Municipalidad del estado de Tamaulipas.

(21) Villa de Padilla. Municipalidad del Distrito del Centro, estado de Tamaulipas. En esta población, fundada el 6 de enero de 1749 por la caravana expedicionaria de José de Escandón, fue fusilado Agustín de Iturbide, a las seis de la tarde del 19 de julio de 1824. En esa época Padilla era capital de Tamaulipas, y allí funcionaba la legislatura del Estado. Iturbide había desembarcado el 16 de julio en Soto la Marina, fue encontrado por el brigadier Felipe de la Garza, quien lo aprehendió y le notificó que estaba declarado "fuera de la ley" por el Congreso Nacional. De la Garza lo llevó al Congreso, el que decidió su ejecución.

(22) tamalitos. Masa de maíz con manteca envuelta con hoja de plátano o de maíz con carne adentro. Cf. Santamaría, Dic. mej.

(23) Plan de Casa Mata. El pronunciamiento del general Antonio López de Santa-Anna es conocido con el nombre de Plan de Casa Mata. Este levantamiento tuvo por resultado la caída de Iturbide. Uno de los principales artículos del Plan era la reinstalación del Congreso.

(24) beatos de San Francisco. Alude a quienes por devoción, promesa u otras razones, usaban vestirse a imitación del sencillo hábito de los frailes franciscanos.