NOTICIAS INTERESANTES DE VERACRUZ(1)
He recibido de un amigo la presente papeleta, de que habrá varias copias particulares; pero no es ocioso que la sepa el público para que viva prevenido. Pongo una adición que tampoco está por demás. Dice así:
"Veracruz,(2) noviembre 20 de 1822.
"Por la Goleta Teresa, llegada de La Habana, sabemos de Cádiz hasta el 20 de septiembre con referencia a la Veloz Mariana,(3) que debe estar aquí de un día a otro.
"La fragata de guerra, Constitución, estaba para dar la vela, conduciendo de comisionados para tratar con este gobierno al brigadier de marina, Yrisarri, y el oidor que fue de México, Osés, cuyo hijo es el secretario de la Comisión(4) Esto, que lo decretaron las Cortes, se insiste en ello, no obstante las posteriores ocurrencias de la coronación, etcétera.
─El Congreso de la Santa Alianza iba a reunirse muy pronto en Verona,(5)¿estamos o no en el caso de fijar toda la ate[n]ción en él, y en lo ocurrido en Nápoles?(6) Se acerca la crisis para el desenlace de los asuntos del Mediodía de Europa, en que no han de dejar de incluirse las Américas. En todo septiembre podrá suceder, o por lo menos estar reunidos los soberanos que han de resolver.
"En el ínterin se sigue chocando de frente por la parte exterior, y persiguiéndose individualmente en el interior, y agregado a esto nuestro crédito público y las facciones, ¿qué juicio haremos?"(7) Para capitán general y jefe político de La Habana, Vives. No se sabe si viene en la Sabina, mandada salir pronto para traer a Osés y a Yrisarri.
"Trae ocho buques mercantes en convoy.
"Las Cortes Extraordinarias empezarían sus sesiones el 7 de octubre. ¡Qué asuntos tan graves y delicados van a tener!(8)
Ya vemos, pues, que el gobierno español, no los liberales de España, ni la nación española, sino el gobierno español, aún quiere enviarnos comisionados que ajusten otra vez nuestra esclavitud.
Ya se nos trasluce que nuestro emperador volverá a su capital como fue, esto es, sin hacer, nada. Poco importa. En cuanto abandonemos la ciudad de Veracruz, el castillo es nuestro, porque si las balas de Ulúa alcanzan a Veracruz, ¿por qué las de esta plaza no han de alcanzar al castillo hasta desmantelarlo? Yo no soy ingeniero, y me ofrezco a demolerlo, si el gobierno me toma la palabra, y no muy tarde ni a costa de mucho dinero.
Destrúyase Veracruz enhorabuena, y póngase en su lugar una columna que diga:Aquí fue Veracruz, cofre de la ambición y sepulcro de la humanidad. Con mil hombres y veinte mil pesos en dos meses, a lo más, entrego el castillo rendido o arruinado; y si no, prevengo mi cabeza a una escarpia. Tómeme la palabra el gobierno.(10)
Ni debemos de confiar en la ponderada debilidad de España, ni esta potencia debe reclamar de nosotros más derechos que los de la gratitud y la amistad. Seamos amigas estas dos naciones, que somos unas por religión, por naturaleza, por costumbres e idioma. Vivan en[h]orabuena todos los españoles con nosotros; viva su nuevo sistema y viva su heroica nación; heroica en boca de todo hombre libre, después que, a costa de mil sacrificios, ha enarbolado el pendón de la santa libertad en medio de las facciones de los pícaros serviles que han querido derribarlo; pero no manche la España tantas glorias con el proyecto quimérico de reesclavizarnos con la fuerza o la intriga. Seamos hermanos siempre: disfrute España nuestro oro, nuestra plata y cuanto produce nuestro país por vía de comercio; nosotros lo mismo respecto a ella, y seremos dos naciones eternamente amigas y auxiliares. Lo demás no entra en el cálculo de la política del día.
Diciembre 4 de 1822.
[José] Joaquín Fernández [de] Lizardi.
(1) México, Oficina de don José Mariano Fernández de Lara [calle de san José], 1822.
(2) Veracruz. Cf. nota 41 a Segundo sueño...
(3) Veloz Mariana. Tenemos dos noticias sobre la existencia de esta fragata, una de 1810 y otra de 1823. En 1810, Bustamante escribió "un memorial dirigido a la Junta Central de España, refiriendo las circunstancias en que se había efectuado la sublevación contra el virrey Iturrigaray y las consecuencias que tal acto provocaría en el sentimiento de los americanos [...]. Concluído el escrito en el mes de junio, lo envió urgentemente por conducto de José Mariano de Almanza, quien salió para España el 16 de julio a bordo de la nave 'Veloz Mariana', para que se entregara en propia mano al secretario Martín Garay." Manuel Arellano Zavaleta, "Estudio histórico", en Carlos [Ma. de] Bustamante, El indio mexicano o Avisos al rey Fernando Séptimo para la pacificación de la América septentrional. Obra redactada en dos opúsculos durante la permanencia del autor en la prisión del castillo de San Juan de Ulúa, en los años 1817-18. Seguidos del discurso Motivos de mi afecto a la Constitución, escritos por el licenciado Carlos [Ma. de] Bustamante, estudio y coordinación de paleografía de Manuel Arellano Zavaleta, México, Instituto Mexicano del Seguro Social, 1981, p. XLVIII. En el Diario histórico de Bustamante, el día miércoles 7 de mayo de 1823, se puede leer: "La Fragata Veloz Mariana, salida de Veracruz en diciembre, ha sido apresada por un navío francés. Otros dicen que se dieron ambos buques un sosquinazo encontrándose de noche, de cuyas resultas la fragata comenzó a hacer mucha agua." Diario histórico de México. Diciembre 1822-junio 1823. nota previa y notas al texto de Manuel Calvillo, México. Instituto Nacional de Antropología e Historia. 1980. t. I, vol. I, pp. 251-252.
(4) En los primeros días de enero de 1823 llegó en la fragata de guerraConstitución, y desembarcó en San Juan de Ulúa, la Comisión nombrada por el Gobierno española consecuencia del acuerdo de las Cortes para tratar con el Gobierno de México. La componían don Santiago de Irisarri, brigadier de la Armada y don Juan Ramón de Osés [...]; era secretario don Blas, hijo de don Juan Ramón, muy respetable magistrado que ha sido oidor en La Habana y vive jubilado en Madrid. El objeto con que se mandó a la Comisión, era oír las proposiciones de México, sin exceptuar la de independencia, y celebrar un tratado de comercio. Nombró Iturbide para tratar con ella al capitán de navío don Eugenio Cortés y a don Pablo de la Llave, que había sido diputado en las Cortes." F. de P. Arrangoiz, México desde 1808..., op. cit., p. 324.
(5) Santa Alianza. Cf. nota 4 a Segundo sueño... El Congreso de Verona fue celebrado de mediados de octubre al 14 de diciembre de 1822 en esa ciudad; asistieron a él los emperadores de Rusia y Austria, los reyes de las Dos Sicilias, de Prusia y de Cerdeña, el gran duque de Toscana, el duque de Módena y la duquesa de Parma. Lord Wellington representó a Inglaterra, el cardenal Spina al papa y Chautebriand a Francia; en este Congreso se trató principalmente de la intervención francesa en España, que tendría lugar en 1823. "Ya es sabido que Inglaterra, aun formando parte de la Santa Alianza, se opuso siempre a la intervención de la Pentarquía en las naciones, al menos cuando se trataba de sofocar en ellas subversiones liberales. Así, en el Congreso de Verona, Gran Bretaña fue contraria al proyecto de intervención en la Península, aunque no pudo evitar la invasión de losCien mil hijos de San Luis por el acuerdo favorable de los demás aliados. Pero, respecto a América, las cosas eran muy diferentes. Si en Europa el Gobierno británico tenía, en cierto modo, que claudicar o desentenderse ante las decisiones de Francia, Austria, Rusia y Prusia, en el Nuevo Mundo podía contar con el apoyo de los Estados Unidos." Jaime Delgado, España y México en el siglo XIX, op. cit., p. 19.
(6) "Suprimióse la Constitución liberal otorgada en 1812 a la isla de Sicilia a ruego de Inglaterra. En un secreto pacto con Austria (1815) se obligó Fernando a no implantar Constitución ni institución ninguna que fuesen más liberales que las de Lombardía [...]. Al saberse en 1820 la noticia de la revolución de España, un teniente de la guarnición de Nota, llamado Morelli, marchó con poco menos de 100 hombres a Avellino y proclamó la Constitución española de 1812; luego pasó a Nápoles y en su marcha recibió tales refuerzos que en la corte no se le hizo resistencia. El rey nombró gobernador general a su hijo, el duque Francisco de Calabria, y éste traspasó al liberal general Guillermo Pepe el mando de las tropas y prometió implantar la Constitución española, que el mismo rey juró solemnemente el 13 de julio. En realidad, Sicilia no exigía la Constitución española, sino su propia Constitución de 1812. En Palermo se nombró (18 de julio) un Gobierno provisional, que tendía a la unión personal con Nápoles. Las tropas napolitanas, al mando del general Florestán Pepe, sometieron pronto la isla, y el 5 de octubre tomaron Palermo. Resultado de todo fue debilitarse el nuevo Gobierno, y mientras en Nápoles se saludaba y festejaba la proclamación de la Constitución (21 de enero de 1821), Austria, Prusia y Rusia, en el Congreso de Laibach (al que asistió el propio Fernando y en el que recusó la Constitución jurada por él), resolvían intervenir en el Reino de las Dos Sicilias. Ante la llegada del ejército austriaco interventor, al mando del general Frimont, acudieron las tropas napolitanas, mandadas por Guillermo Pepe, y los austriacos, el 24 de marzo, marcharon sobre Nápoles, donde, como en la isla de Sicilia, adonde había partido un cuerpo de ejército austriaco al mando de Wallmoden, se restableció el antiguo orden, no sin derramamiento de sangre. Fernando, al regresar en el mes de mayo siguiente, abolió todas las instituciones liberales y renovó su primera política." Enciclopedia Universal Ilustrada, op. cit., t. LV, pp. 1136-1137.
(7) "El 26 de mayo [1822] ya estaba preparado en la Secretaría de la Gobernación de Ultramar todo lo relativo a las Comisiones de Nueva España, Guatemala, Costa Firme y Buenos Aires. Así, el Ministerio de Marina debía tener listos los buques para los comisionados. El 10 de junio, en efecto, la corbeta Aretusa, que iría a América del Sur, y la fragata Constitución, destinada a convoyar mercantes a Veracruz y La Habana, esperaban en Cádiz [...]. Por último, el 31 de mayo se comunicó a los jefes políticos de Ultramar el objeto de las Comisiones y el encargo hecho a los comisionados de corresponder con ellos, por lo que se les ordenaba remitir al Ministerio copia de cualquier carta que recibieran, advirtiéndoles también que los comisionados no estaban facultados para celebrar tratados, aunque sí para firmar el cese de las hostilidades [...]. Por fin, el 7 de octubre de 1822 la fragata Constituciónse hizo a la vela. Cincuenta y seis días después, el 2 de diciembre, los comisionados llegaron a La Habana, desde donde pensaban continuar viaje directamente a Veracruz. No pudieron, sin embargo, realizarlo así, pues el barco tenía que descargar bombas, ser reparado y refrescar víveres [...]; llegaron a San Juan de Ulúa, en cuyo puerto fondeó la fragata Constitución el 17 de enero de 1823, quedando alojados en el castillo." J. Delgado, España y México en el siglo XIX, op. cit.,pp. 185-186, 197 y 203-204.
(8) "Por fin, el 1 de mayo de 1821 se nombra nuevo gobierno, del que Eusebío Bardají, ministro de Estado, es la figura más representativa. La situación sigue tirante entre el monarca y sus nuevos ministros. En diciembre de aquel año sobreviene otra crisis ministerial, que da entrada a un gobierno con Martínez de la Rosa, de tono más moderado: Martínez de la Rosa proyecta una reforma constitucional, con unas Cortes bicamerales, que de algún modo viene a ser un anticipo de sus proyectos de 1834. Pero esta alternativa moderada en el gobierno es desbordada por ambos lados: por la izquierda, los liberales exaltados, como suele calificarse entonces al ala progresista; por la derecha, los realistas contrarrevolucionarios, que en la jornada del 7 de julio de 1822 sublevan a cuatro batallones de la Guardia Real, mandados por el general Luis Fernández de Córdoba, aunque su intento quedó inmediatamente desbaratado. Este incidente da pie a que las Cortes, reunidas el 7 de octubre, acusen al gobierno y decreten la prisión de cuatro ministros. Previamente, el 29 de julio, el Rey había aceptado la dimisión de Martínez de la Rosa y sus ministros." Vicente Palacio Atard, La España del siglo XIX, 1808-1898 (Introducción a la España contemporánea), Madrid, Espasa-Calpe, 1978, pp. 120-121.
(9) Francisco Javier de Elío (1767-1822). General español que tomó parte en las campañas africanas por Orán y Ceuta. Fue enviado en 1805 a América, donde luchó contra los ingleses; en 1807 fue nombrado gobernador de Montevideo; también fue virrey de las provincias de Plata.
en 1811. Regresó a España y fue nombrado capitán general de Valencia. Partidario extremado descargar bombas, ser reparado y refrescar víveres [...]; llegaron a San Juan de Ulúa, en cuyo cargo; poco después, acusado de conspiración, fue condenado y ejecutado en septiembre de 1822.
(10) Cf. nota 12 a Oración de los criollos... y 5 a Ausente el emperador...