NO ES LO MÁS EL JURAMENTO SI NO SE SABE CUMPLIR(1)
Diálogo entre un payo y un mexicano
MEXICANO: ¿Qué le parece? ¿Qué le parece a usted, amigo de esta bulla?
PAYO: Amo, ¿qué me ha de parecer?, sobre que estoy azoradísimo; y como es la primera ocasión que vengo a la ciudá, todo me coge de nuevo.
MEXICANO: Acaba usted de llegar y no ha visto nada; ya es hora de la Jura,(2) tome usted la manga y vamos a la Plaza,(3) que es donde usted se va a admirar de veras.
PAYO: Vamos... ¡Mire qué buenas casas hay aquí! Sobre que parecen iglesias. Y esa calle, ¿cómo se llama?
MEXICANO: De la Monterilla.(4)
PAYO: ¡Jesús, cuánta gente! Y ese largo, ¿qué, es iglesia?
MEXICANO: No, es el Portal de Mercaderes;(5) pero vamos por la Diputación.(6)
PAYO: ¡Alabado! ¡Mire qué nacimiento tan grandote! Ansí ni más, ni menos sería el Portal de Belén.
MEXICANO: Si no es nacimiento, amigo, es la decoración del tablado en que ha de hacer la jura la Ciudad.
PAYO: ¡Oh!, pos para eso yo lo hubiera hecho mejor.
MEXICANO: ¡Lo que es el amor propio y el prurito de murmurar! ¿Y cómo lo hubiera usted dispuesto?
PAYO: Muy bien: hubiera fingido uno, ansina como canasto de flores, que cargaran cuatro muñecas muy bonitas, medio encueradas como diosas, que se llamaran: LIBERTAD, FIDELIDAD, VOLUNTAD y GRATITUD.
MEXICANO: Pero para estar de la altura correspondiente, sería menester que las estatuas fueran gigantes.
PAYO: No, señor, habían de estar en un zócalo donde se pusieran los versos, para que los leyeran todos fácilmente; y no que allá tan arriba, ¿quién diablos los ha de leer?
MEXICANO: ¿Y qué significaba esa alegoría y esa canasta?
PAYO: Yo no sé nada de gollorías; pero había de significar que la jura era el fruto de aquellas virtudes.
MEXICANO: ¡Qué lástima que los señores regidores no hubieran elegido a usted para director de su obra! Pero vamos adelante.
PAYO: ¡Caramba, y qué casota de palo tan grandota! ¿Qué es esto?
MEXICANO: Es la plaza de toros.(7) Entremos adentro.
PAYO: ¡Ay!, ¡qué bonito está esto! ¡Cuántas casitas! ¿Y para qué son?
MEXICANO: Son las lumbreras y lugares en donde el pueblo concurre a ver los toros.
PAYO: ¿Y qué se paga por eso?, porque en mi tierra dicen que por ver no se paga.
MEXICANO: Pues aquí sí, amigo, ¿que han de gastar el dinero para divertirnos de balde?
PAYO: ¡Oh! ¿Conque los toros no son por el emperador, sino por divertirnos? Pues juera bueno que nos dejaran tristes, o nos divirtieran de balde, porque el quetiene familia, la quiere mucho y no tiene dinero, ¡al diablo ha de darla jura!
MEXICANO: Amigo, cada cual quéjese a su suerte. Éste es el orden moderno: aquí no hayanfiteatros romanos, todo cuesta dinero, y es menester pagar para ver. Pero salgamos...
PAYO: ¡Ah, mire, señor, y qué monumento tan bonito está justo de esa iglesiota!
MEXICANO: No es monumento; es tablado donde se hace la Jura principal.
PAYO: ¡Oh! Pues yo pensé que era monumento.
MEXICANO: ¡Hombre de Dios!, si es el Templo de la Fama.
PAYO: Pos para templo no me cuadra: está muy airoso; no tiene altar, y el cimborio está muy chiquito, no corresponde a la grandeza que presenta por abajo; y tiene dos cuerpos, es decir, está un templo sobre otro.
MEXICANO: Usted no lo entiende. Criticar es lo menos, hacer es lo más. ¿Usted como hubiera dispuesto el tablado?
PAYO: Hubiera mandado hacer dos mundos, o dos bolas grandotas de bronce, ni más ni menos del tamaño de ésas que están sobre las torres de esa iglesiota; éstas dos bolas o mundos los habría puesto sobre unos pernos, de modo que a su tiempo diesen de vueltas; estarían atados con una cadena muy delgada y muy bien atacada con pólvora. Los mundos significarían la América y la España, la cadena nuestra dependencia con aquella nación, y en el acto de la Jura se había de romper la cadena, encima de la cual habían todos de jurar.
MEXICANO: ¿Y la cadena había de ser el tablado?
PAYO: Sí, señor.
MEXICANO: ¿Cómo habían de poder estar allí los que juraban?
PAYO: Muy fácilmente, guardando el equilibrio.
MEXICANO: ¿Cómo la habían de guardar?, ¿Qué son maromeros?(8)
PAYO: Para ser equilibristas no es menester ser m aromeros. Hay muchos que se les va la cabeza al pasar un Puente de Vigas;(9) y andan muy firmes en la maroma de la dependencia e independencia de la América. Yo no digo que ninguno de los señores que van a jurar tengan tanta habilidad, pero sí digo que no faltan sujetos que la tengan, y éstos bien podrán jurar en la cadena.
MEXICANO: No creía yo a usted tan malicioso; pero acerquémonos que es hora de la Jura, y ya llega el paseo.
PAYO:Quiera Dios que todos cumplan lo que juran hoy, porque no es lo más el juramento si no se sabe cumplir.
MEXICANO: ¿Qué quiere decir eso?
PAYO: Que antes de jurar hemos de ver lo que juramos; pero una vez jurado, hemos de sostener religiosamente el juramento si no se sabe cumplir.
MEXICANO: ¿Qué quiere decir eso?
PAYO: Que antes de jurar hemos de ver lo que juramos; pero una vez jurado, hemos de sostener religiosamente el juramento.
MEXICANO: Mire usted, ya juran. ¡Viva el emperador!, dicen. Grite usted también.
PAYO: Sí gritaré: ¡VIVA EL EMPERADOR CONSTITUCIONAL!, padre y nunca tirano de sus pueblos; porque entonces ya no lo juro.
MEXICANO: Pero, hombre, ¿para qué eran las bolas de bronce atacadas con pólvora?
PAYO: Para que al tiempo de la Jura, por medio de unas espoletas encendidas, reventaran, y sus cascos mataran a cuantos iban a jurar en falso.
MEXICANO: ¿Pero cómo iban los cascos a escoger a los culpados?
PAYO: Hasta hay [sic] no puedo disponer; pero yo quisiera matar no más a los perjuros; mas vámonos, que no puedo aguantar tanto apachurrón.
MEXICANO: Vámonos; y sea diciendo siempre...
LOS DOS: ¡Viva nuestro emperador constitucional, padre y nunca, tirano de sus pueblos!
México, Día de la Jura, 24 de enero de 1823.
(1) México, Imprenta del Autor, 1823.
(2) Iturbide. Cf. nota 7 a De don Servilio al clamor... La jura fue en Catedral. Véase más adelante Tristes lamentos...
(3) Plaza de Armas o Plaza Mayor. Estaba limitada por los mismos edificios; pero en el centro do ella existía el monumento a Carlos IV, que fue quitado para la jura, y el mercado del Parián.
(4) Monterilla. Actualmente las calles de 5 de Febrero. Iban al monasterio de San Agustín. Fueron llamadas así por los alcaldes de montera que asistían al Ayuntamiento.
(5) Portal de Mercaderes. Cf. nota 5 a De don Servilio al clamor...
(6) Diputación. El edificio del Ayuntamiento. Ahora es el edificio del Departamento del Distrito Federal, en el lado sur de la Plaza de la Constitución o Zócalo.
(7) plaza de toros. En la plaza de San Pablo, inmediata al templo del mismo nombre. Tuvo un cupo de 10.000 a 11.000 espectadores.
(8) maromeros. Cf. nota 9 a Chamorro y Dominiquín...
(9) Puente de Vigas. Aún existe. Por la parte occidental del Paseo de la Viga se extendían campiñas interrumpidas por las arboledas de las calzadas San Antonio Abad, Niño Perdido y la Piedad, que remataban al pie de las Lomas de Tacubaya.