LA VICTORIA DEL PERICO
Érase un perico que no sabía decir otra cosa sino ésta: victoria.(2) Pues sí, señor, yendo días y viniendo días, en uno que estaba muy descuidado nuestro pobre perico en su estaca, le echó el ojo un gavilán y cargó con él por esos aires de Dios.
Viéndose el triste verde(3) entre sus garras, comenzó a quejarse; pero no pronunciaba otra palabra que la que sabía de memoria. A cada mordiscón que le pegaba el gavilán, gritaba el perico victoria; le soltaba otra, victoria; le trozaba una pata, victoria; le separaba un alón, victoria; y de esta manera se le arrancó(4)cantando siempre la victoria. Hasta aquí el cuento.
Tres años hace que estamos cantando libertad los americanos y yo no la veo, sino un desenfrenado despotismo cuando se quiere. Iturbide(5) constituyó un Congreso(6) que debía ser constituyente y le dio la ley a una nación soberana, y gritamos los americanos libertad. Después se nos montó de rey y repetimos libertad.Destruyó el Congreso, y zas, libertad. Contribución directa, pues esto para nosotros es libertad. Gabelas sobre casas,(7) pues gritemos libertad. Papel moneda,(8) pues más recio libertad. Hay jueces de letras déspotas que infringen la ley y atropellan la seguridad del ciudadano; no le hace, viva la libertad. Nos ataca el señor Molinos(9) la sagrada de imprenta, es friolera, al fin somos libres, viva la libertad. Se queja de este abuso el ciudadano Urbina(10) en toda forma a la Junta protectora de libertad de imprenta,(11) imprime su papel, pierde el dinero en la impresión, y toda la protección que ve es que se le da carpetazo a su escrito, no se le provee y la cosa se queda en tal estado. Se le puede decir a esa excelentísima Junta: non iis auxiliis, nec defensoribus istis tempus eget.(12)
Sin embargo, el tal Urbina se quedó desairado y endrogado, pero gritandolibertad. Los escritores que no son periodistas, tienen que sufrir una gabela cual es la de los rotuloncitos que hacen para anunciar sus papeles. Esta gabela es injusta, pero necesaria, y sin embargo dicen libertad. Yomismo por querer meterme a misericordioso de enseñar al que no sabe, estoy escribiendo y perdiendo el dinero en impresiones, y me engaño y lleno la boca diciendo que defendamos nuestralibertad.
De manera que yo creo que lo que los americanos entienden por libertad (a lo menos los de México), no es otra cosa sino la independencia de España y, con tal que no los manden los gachupines,(13) todo lo demás lo sufren con paciencia y siempre gritan que son libres, que son iguales ante la ley, que ya don Antonio(14) no es el de marras, y que viva la libertad. ¡Eh!, quiera Dios que no se les arranque cantando libertad, como se le arrancó al pobre perico cantando victoria.
No es mi ánimo persuadir al señor Molinos del Campo que modere su prevención, y le quite a la imprenta esta traba brusca que le ha puesto, ni menos decirle que se nota que ciertos papeles, a más de los billetes, se gritan impunemente, como el calendario de las madamitas, la Lista de los presos(15) y la Proclama de su excelencia.(16)
Este señor jefe político se quiere sostener y lo escrito, escrito. Hará muy bien su excelencia, aunque se olvide que prudentis est mutare consilium.
Con una corona en la cabeza, rodeado de bayonetas y viéndose arruinar Iturbide por las prensas, no tuvo el valor que el señor Molinos para atacar tan cara a cara la libertad de imprenta; pero nosotros nacimos bajo el planeta ovejo y todo lo llevamos en paciencia y en amor de Dios, porque somos mansos y bienaventurados.
No obstante si el futuro Congreso que se va a reunir no quita esta traba a la libertad de imprenta, y no se decide a concederle todas sus franquicias, desde hoy pronostico a los diputados que dentro de dos años salen a bayonetazos del Congreso y la nación se pierde. Los inquisidores decían: dámelo judío, darételo quemado, y yo digo, dámelos tontos y te los daré esclavos.
No quiero que los escritores abusen de la libertad de imprenta; pero tampoco que los jueces abusen de su autoridad so pretextos especiosos. Viva la ley y muera don Antonio.
México, octubre 11 de 1823.
El Pensador Mexicano.
(1) México, Imprenta de don Mariano Ontiveros, 1823.
(2) Fernández de Lizardi escribió, en noviembre de 1823, el periódico intitulado El Hermano del Perico que cantaba la Victoria. Constó de seis números y en él alude a losAtaques al castillo... Obras V, op. cit., pp. 27-73.
(3) perico. Nombre genérico del ave de la familia de los psitácidos, verde, llamado periquito; es oriundo de la América Central. Santamaría, Dic. mej.
(4) arrancado. Cf. nota 11 a Chamorro y Dominiquín...
(5) Agustín de Iturbide. Cf. nota 7 a De don Servilio al clamor...
(6) Congreso. Cf. nota 36 a Segundo sueño...
(7) Cf. nota 3 a Felicitación y reflexiones...
(8) papel moneda. Cf. nota 7 a Fuga de Guerrero...
(9) Molinos del Campo. Cf. notas 17 y 23 a Ataque al castillo...
(10) Telésforo José de Urbina. Periodista y escritor que había escrito Eso que en rostro te dan, no hagas y no lo dirán, México, [Imp. de] D. J. M. Benavente y Socios, 1822, en donde pedía "a los jueces y funcionarios que actúen conforme a la verdad, justicia y razón; reclama el mérito de la independencia para los primeros insurgentes." En 1826 fue desterrado por haber escrito Gachupines ¿Qué más dicha? Mexicanos ¿Queréis más? Urbina escribió otro folleto "contra el despotismo del Gobierno que lo desterró sin juicio": El despotismo zurrado como lo merece, y tercera parte de las aventuras de Urbina, México, Oficina de la Testamentaría de Ontiveros, 1826. Lucina Moreno Valle, Catálogo de la Colección Lafragua, op. cit., pp. 106 y 237.
(11) Junta protectora de libertad de imprenta. Fue nombrada por decreto de 20 de diciembre de 1822. La Junta Instituyente, que sustituyó al Congreso, había restringido la libertad de imprenta.
(12) El tiempo no necesita de estos auxilios ni de estos protectores. Lizardi había escrito esta cita en el "Suplemento extraordinario a El Pensador Mexicano", t. III (miércoles 26 de enero de 1814). Obras III, op. cit., p. 504.
(13) gachupín. Cf. nota 7 a Oración de los criollos...
(14) Fernández de Lizardi escribió en 1821 un folleto intitulado Consejos a don Antonio para que ya no sea el mismo, que es una alegoría sobre el despotismo. Don Antonio era símbolo de los "chaquetas".
(15) Lista de los presos... Cf. nota 19 a Cuarto ataque...
(16) La Proclamade Molinos del Campo. Cf. nota 17 a Ataque al castillo...