LA TRAGEDIA DEL PADRE ARENAS(1)

 
ACTORES

EL COMISIONADO REGIO

LA INTRIGA, dama

LA TRAICIÓN, dama

LA HIPOCRESÍA, vestida de beata

EL INTERÉS

EL FANATISMO

EL PADRE ARENAS

VARIOS CLÉRIGOS, FRAILES Y PAISANOS

 

ACTO PRIMERO


Salón corto, y en él el COMISIONADO, ARENAS y los demás.

FRAILE

Sea vuecencia bienvenido

a este reino insolentado.

COMISIONADO

Con sólo haber yo llegado,

presto lo veréis rendido.

FRAILE

La gente del Septentrión(2)

siempre a su rey dócil fue.

COMISIONADO

Eso ya yo bien lo sé.

Esta fatal rebelión

obra es de cuatro tunantes,

10 que revestidos de egoísmo,

afectando patriotismo,

se han declarado aspirantes.

FRAILE

¡Con qué acierto habla vuecencia!

OTRO

Y con más se profiriera

si, por dicha, aquí estuviera

en toda la Independencia.

COMISIONADO

Sin haber estado aquí,

de todo estoy informado,

porque exacta cuenta han dado

20 desde México a Madrid

nuestros más fieles amigos,

no sólo de lo que hicieron,

sino aun de lo que dijeron

nuestros viles enemigos.

Pero como a mi honor toca

no proceder de ligero,

recibir informes quiero

y que sean de vuestra boca.

Un pueblo que a ser empieza

30 libre, siempre es entusiasta

y este entusiasmo nos basta

para malograr la empresa.

FRAILE

No dé a vuecencia cuidado

lo que ese axioma publica,

pues aquí se falsifica.

No estando civilizado

bastante el pueblo, su empeño

para hacerse independientes

como cosa de insurgentes

40 siempre parará en un sueño.

COMISIONADO

O no, que están constituidos

con sagacidad y maña.

FRAILE

Pero a las leyes de España

están siempre sometidos.

COMISIONADO

Eso prueba discreción,

pues siendo buenas las leyes,

¿qué importan las den los reyes

o las haga una nación?

FRAILE

Señor, discreción sería

50 si supieran distinguir

las que pueden convenir

a su país o a monarquía;

más ellos han admitido

leyes nuestras, que en verdad

era de necesidad

las hubieran abolido.

COMISIONADO

¿Conque podemos obrar?

FRAILE

Señor, nada hay que temer.

Saben bien obedecer,

60 pero no saben mandar.

COMISIONADO

No obstante eso, mis amigos,

por seis años han mandado.

FRAILE

Y en este tiempo han logrado

aumentar sus enemigos.

Por no tener energía

ni valor de castigarlos,

con sólo disimularlos

aumentan más su osadía.

COMISIONADO

¿De qué enemigos habláis?

FRAILE

70 Señor, de los gachupines,

de algunos criollos bien ruines

y de éstos que aquí miráis

COMISIONADO

¿Pues qué es su enemigo el clero?

FRAILE

En su mayor parte no;

pero piensan como yo

no pocos.

COMISIONADO

Muy bien infiero

que es muy noble la elección

de frailes en esta tierra

para que enciendan la guerra

80 por causa de religión.

FRAILE

Vuecencia dispensará

que éste es cargo de nosotros.

COMISIONADO

Fío mucho de vosotros

para la empresa. Mas ya

me ocurre que la opinión

es contra todo español.

FRAILE

Somos los hijos del Sol

y nos defiende la Unión.(3)

Esa tercer garantía

90 que nos dejara lturbide

es la muralla que impide

de los criollos la osadía.

COMISIONADO

Pues con toda esa esperanza,

aseguro en conclusión

que es mejor la precaución,

que no la vana confianza.

Esta sólo la tendré

fundada en vuestra lealtad,

valor y fidelidad,

100 discreción y buena fe.

Y pues para nuestro intento

nada nos resta que hacer,

bien podemos proceder

a prestar el juramento.

Sobre la cruz de mi espada

juro defender la ley

de Dios y volver al rey

esta tierra infortunada.

TODOS

Con lo que Fernando manda

110 juramos todos cumplir:

vencer, señor, o morir

gloriosos en la demanda.

Hacen salva con las manos, se abrazan todos y se da fin al acto.

 

ACTO SEGUNDO

El mismo salón. El COMISIONADO, sentado en silla de terciopelo con bufete delante, y la comitiva en taburetes.

COMISIONADO

Ya que hemos jurado,

¡amados compañeros!,

ser fieles al monarca

mejor que conocieron

las pasadas edades

y los presentes tiempos;

ya que todos estamos

120 ciertamente resueltos

a vengar los agravios

que estos criollos perversos,

rebeldes y traidores

a su corona hicieron,

separándose infieles

de su yugo paterno;

y ya que decididos

con sacro juramento

estamos a morir

130 o sus reales derechos

sostener, y que vuelvan

estos rebeldes reinos

a recibir el yugo

del borbónico imperio,

es preciso os presente

el plan o reglamento

que debe conducirnos

en este grande empeño,

para que si advirtiéreis

140 que contiene algún yerro,

lo notéis, pues que sólo

se consulta el acierto.

¿Os parece?

FRAILE

Señor

cuando os reconocemos

nuestro muy digno jefe,

comisionado regio,

en quien Fernando el grande

sus confianzas ha puesto,

decir sólo nos toca

150 que los vuestros preceptos

serán obedecidos,

desde luego, al momento

que se nos comuniquen,

sin excusa o pretexto

que entorpecer pudiere

su puntual cumplimiento;

y así sólo deseamos

oír el plan propuesto,

para admirar en él

160 vuestros grandes talentos

y ponerlo por obra,

que es todo nuestro anhelo.

COMISIONADO

De vuestra conocida

lealtad y amor sincero

que tenéis al monarca,

no esperaba yo menos.

A su nombre y al mío

daros las gracias debo

por vuestra deferencia

170 a sus reales preceptos,

esperando que llegue

el muy deseado tiempo

en que vuestras virtudes,

heroicidad y esfuerzo

os hagan acreedores

a los más dignos premios,

que os están prevenidos

por el monarca ibero.

El plan es el que sigue;

180 escuchad con silencio

pues ya comienzo a leer.

"Artículo primero.

La religión cristiana

en todos estos reinos

será reconocida

en su esplendor ileso,

como era el año de ocho,

poniendo el justiciero

Tribunal de la Fe

190 para que haga escarmientos

de herejes, de masones,

publicistas perversos

que la soberanía

atribuyen al pueblo."

"Artículo segundo.

Declarar que este reino

es propiedad y herencia

del monarca supremo

de España, por lo cual

200 deberá su gobierno

reinstalarse, conforme

está el que allá tenemos,

que es el más acertado."

"Artículo tercero.

Nombrarán los obispos

y los cabildos mesmos

una nueva Regencia

que gobierne estos pueblos

a nombre del monarca

210 hasta su real decreto."

"Cuarto. Dar pasaporte

a cuantos extranjeros

no hayan manifestado

adhesión y respeto

al señor de ambos mundos,

a Fernando el supremo,

entrando en esta cuenta,

por razón de extranjeros,

aun los mismos ministros

220 de diferentes reinos."

El artículo quinto

es en provecho vuestro.

"A los capitulados(4)

vuélvanse los empleos,

los destinos y grados

que antes obtuvieron,

que restituir es justo."

El artículo sexto

dice: "Los oficiales

230 que leales y discretos

se adhieran este plan,

obtendrán desde luego

los destinos y honores,

preeminencias y empleos

que en el año de veinte

tenían, en justo premio

de su servicio al rey..."

Qué decís, compañeros?

¿Aprobáis, pues, el plan?

FRAILE

240 Es muy justo, ligero

y católico..., en fin,

obra de un gran talento;

lo que se falta es que ponga

desde luego en efecto.

COMISIONADO

¿Juráis, pues, todos juntos

fielmente obedecerlo?

TODOS

Sí juramos. No quede

vivo el traidor protervo

que lo desobedezca

250 ahora ni en ningún tiempo.

Esto juramos todos

sin mentira ni miedo,

y si quiere vuecencia

también lo firmaremos

con cuanta sangre anima

nuestros valientes cuerpos.

COMISIONADO

¡Españoles al fin!

Así me lo prometo

de vuestra bizarría

260 y muy noble ardimiento.

Daros gracias quisiera

en brillante dialecto

por tanta heroicidad.

Ya la victoria cuento

con tan leales soldados

y valientes guerreros;

pero pues que no es dado

a mis cortos talentos

elogiar dignamente

270 vuestro valor, os ruego

mi gratitud admitan

en un pequeño obsequio.

Toca una campanilla y los criados sacan una mesa decente, en la que se pone un buen refresco. Se levantan todos y brindan por el rey de España, por la santidad de León XII y sus memorables encíclicas, por la reconquista de este reino, por la de Colombia, Chile, Buenos Aires y Goatemala, y aun hubo quienes brindaran por el coronel Iturbide, Plan de Iguala y tercera garantía, y otros por la vana confianza, miramientos y disposiciones del gobierno actual. Pasados los brindis, se concluyó el acto segundo.

ACTO TERCERO

El mismo salón y los mismos actores.

COMISIONADO

Ilustres compañeros,

hijos de Marte, impávidos guerreros

a quienes los Ulises, los Alcides,

los Pelayos, los Cides,

Pompeyos y Scipiones

reconocen cual leones

de valor tan profundo,

280 que a su rugido solo tiembla el mundo:

ya se acerca el instante

de llevar nuestros planes adelante,

para lo cual es justo

comisionaros; pero vuestro gusto,

vuestra elección, inclinación y ciencia

yo quiero consultar, pues la experiencia

a cada cual advierte

para qué es útil, para qué es inerte;

y así cada uno diga

290 qué es lo que puede hacer y a qué se obliga.

FRAILE

Todos obedecemos,

mas primero queremos

que hablen las damas.

COMISIONADO

Yo también lo quiero;

tal querer es deber de caballero.

Señora doña Intriga, dama hermosa,

¿vos qué podéis decir?

INTRIGA

Yo, poca cosa.

Introducirme en las secretarías

y hacer con disimulo de las mías.

Revolver los ministros y oficiales;

300 hacer que unos de otros sean rivales;

que crean son provechosas

providencias que dicten ominosas,

como la desmembranza(5)

de las tropas que hoy son de su confianza;

de México sacarlas con pretextos

que juzguen por muy justos, muy honestos,

para que así, dispersas

por mil partes diversas,

no puedan auxiliarse

310 y el enemigo pueda aprovecharse

de la tal división. También intento

no perder un momento

para que se asegure, y sin demora

el Estado Mayor...

COMISIONADO

Basta, señora;

sois útil, en efecto;

con sólo realizar ese proyecto

tenemos lo bastante

para llevar los planes adelante;

320 porque el choque inminente

del Estado Mayor y el presidente

que habrá..., ¡verdad notoria!,

pondrá en nuestras manos la victoria.

¿Vos qué podéis hacer?

TRAICIÓN

¿Yo? Que inhumanos

muchos americanos

que tienen de chaquetas(6)mil resabios,

o recordando agravios,

o ya con ambición muy importuna,

creyendo hacer fortuna

330 en esta nueva guerra,

contra su misma tierra

con traición denodada

encaren el fusil, tiren la espada

y la sangre derramen inhumanos

de sus padres, amigos y paisanos.

COMISIONADO

Su fortuna se labra

la Traición si nos cumple su palabra.

Y vos, señora beata,

¿a qué os comprometéis?

HIPOCRESÍA

¿Yo?, ¡patarata!,

340 a andar con mi rosario y mis novenas

en las casas ajenas

a todos inquietando,

y gruñendo y rezando

salmos y letanías

haré que aprendan bien las mañas mías.

En fin, soy muy humilde y no me agrada

alabarme a mí propia para nada.

Que llegue la hora, sí, no me rebajo,

y vuecencia verá qué tal trabajo.

COMISIONADO

350 En la guerra, hija mía,

poco tendrá que hacer la Hipocresía.

¿Y vos qué haréis, amigo y compañero?

INTERÉS

¿Contamos con dinero?

COMISIONADO

Sí, señor Interés, con él contamos.

INTERÉS

Pues nuestros planes ya los realizamos.

Yo me introduciré con mucho tiento

con miles de onzas de oro al campamento

de nuestros enemigos,

y en un decir Jesús, nuestros amigos

360 volveré a muchos jefes y oficiales,

siquiera los viciosos más fatales

que al oro sacrifican sin violencia

su honor, su bienestar y su existencia;

y por lo que respecta a los soldados,

yo os daré reclutados

cincuenta o ciento diarios.

COMISIONADO

¿Cómo es eso?

INTERÉS

Ofreciéndole un peso

de prest(7)a todo aquel que se deserte

y que venga a buscar...

COMISIONADO

370 Será su muerte

pues un traidor merece

morir a manos del que favorece;

y vos, fray Fanatismo reverendo,

¿qué de cosas haréis?

FANATISMO

Soy estupendo.

Haré mil maravillas auxiliado

de tanto fraile honrado,

que predicarán listos

con sables, con pistolas y con Cristos

a la gente vulgar y a la canalla,

380 que está el Cielo irritado

con ellos por haberse separado

de nuestra madre España,

seducidos con maña

por los independientes,

perjuros, revoltosos, disidentes,

herejes, desalmados,

francmasones, judíos, excomulgados

infames y traidores,

dignos de los rigores

390 del español gobierno

y, después, de las penas del infierno.

Predicarán también con grito fuerte

que si la temporal y eterna muerte

que tienen merecida

quisieran evitar, muden de vida,

por siempre abandonando

las ideas liberales, y a Fernando

reconociendo rey y sin segundo

señor de España y deste Nuevo Mundo.

400 Predíquenles también a grito herido:

que los han seducido,

que los han engañado,

que ésos que llaman héroes, ahora y antes

han sido unos herejes, protestantes,

dignos de mil hogueras

o de morir a manos de las fieras.

Que la soberanía

es peculiar del rey; que es herejía,

condenada por mil Inquisiciones,

410 el decir que reside en las naciones.

Que si por el Señor reinan los reyes,

es claro que sus leyes

deben obedecerse ciegamente

por cualesquiera gente

que precie de cristiana

católica y romana,

y hacer quisiera vida meritoria.

para agradar a Dios e irse a la gloria.

Y vos, ¡oh, confesores!,

420 de los predicadores

secundaréis al punto esa doctrina

tan segura, tan suave y tan divina,

haciendo ver a vuestros penitentes

que los independientes

son herejes, masones y demonios;

y esto con testimonios

de la Santa Escritura

lo probaréis por cosa muy segura,

y que están obligados en conciencia

430 a denunciar cualquier ocurrencia

en donde se hable contra gachupines;

lo que les probaréis con mil latines,

haciendo que denuncien conocidos,

hijos, hermanos, padres y maridos

al superior gobierno,

si quieren escaparse del infierno.

Todo esto se ha de hacer con modo y arte;

pero, por otra parte,

do no bastare persuasión y ruego,

440 entrad a sangre y fuego,

en el nombre de Dios crucificado

esas malditas gentes [sic];

entrad, digo otra vez, frailes valientes;

pillad, quemad, talad campiñas, casas;

dejadlo todo reducido a brasas,

después de asesinar como cristianos

hombres, mujeres, niños y aun ancianos,

y de este modo, al fin de la victoria

450 os haréis acreedores a la gloria.

 


(1)México, 25 de mayo de 1827. Imprenta de la calle de Ortega número 23 a cargo del ciudadano J. Ojeda. —Reimpresa en la Imprenta del ciudadano Pedro de la Rosa. Puebla, 1827. 12 pp.— Joaquín Arenas (¿-1827): fraile dieguino nacido en España a quien se atribuyó el haber concertado un plan parar establecer en México el dominio español. Nada mejor se le ocurrió para hacerse de partidarios que ir a buscarlos entre los mismos empleados del gobierno. Descubierta la conspiración, fue fusilado el 2 de junio de 1827. Cf. Niceto de Zamacois. Historia de México desde sus tiempos más remotos hasta nuestros días, Barcelona, Parres, 1877-1882, t. XI, pp. 626-632.

(2) La gente del Septentrión. "La América del Septentrión, así se llamaba pomposamente a Méjico". Cf. Lucas Alamán, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su Independencia en el año de 1808 hasta la época presente. México, Lara, 1849-1852, t. V, p. 587.

(3)La Unión entre los mexicanos y los españoles residentes en México fue la tercera de las garantías enunciadas en el Plan de Iguala, que sirvió de base para realizar la emancipación. Las otras dos eran Religión e Independencia.

(4) los capitulados. Los militares españoles que durante la campaña de Iturbide, después del Plan de Iguala y al terminar la guerra de Independencia, capitularon ante el ejército insurgente y se quedaron en territorio mexicano.

(5) desmembranza. Barbarismo por desmembración.

(6) chaquetas. Durante la guerra de Independencia, apodo que se daba a los partidarios de los españoles.

(7) prest. Voz francesa: "haber diario que se da a los soldados".