LA RESURRECCIÓN DE HIDALGO Y MORELOS
EXPLICACIÓN DE LA ALEGORÍA(1)

 

 

Los manes de los héroes principales de la patria, HIDALGO(2) Y MORELOS(3) salen de sus sepulcros y desafían a la muerte, la que al tiempo de querer sepultar su memoria en el olvido, quiebra su horrible segur y queda desarmada, porque la muerte no tiene poder sobre los héroes. Los genios de la gratitud y libertad derraman flores sobre tan preciosos sepulcros.

Desaliñadas octavas que El Pensador Mexicano dedica a la eterna memoria de estos ilustres defensores de la patria el día en que tuvo México el honor de depositar en su seno sus preciosas cenizas, que fue el 17 de septiembre de 1823.(4)

 

1

No doblen las campanas este día

por la muerte de Hidalgo ni Morelos,

ni el fúnebre cañón de artillería

nos pronostique lágrimas ni duelos.

Hágase el funeral por cortesía,

sin que anuncie pesar ni desconsuelos,

que sobre tales héroes, si se advierte,

jamás tuvo poder la misma muerte.

 

2

¿Vive Elizondo?(5) No. ¿Vive Calleja?,(6)

¿vive Concha(7) infeliz y otros tiranos,

que con la servidumbre más añeja

sacrificaran mil americanos?

No vivirán jamás. Memoria deja

de recordar sus hechos inhumanos,

nadie, no ni ninguno de los hombres

se atreva a pronunciar tan viles nombres.

 

3

Pero vivan Morelos, Matamoros,(8)

Hidalgo, Allende,(9) Bravo(10) y... la seguida

serie de tantos héroes que hoy en coros

recibe la memoria agradecida

de su patria en recuerdos muy sonoros,

que les dan aunque muertos nueva vida,

porque ellos, en verdad, por Dios que es cierto,

en nuestra gratitud jamás han muerto.

 

4

Con razón a la parca desafía

ya el denodado Hidalgo, ya Morelos.

Es la ventaja suya, y a fe mía

que no quiero ser parte en tales duelos.

¡Cómo una parca débil, siempre fría

dominara los héroes de los cielos!,

pues son como deidades inmortales

Morelos, Bravo, Hidalgo y sus iguales.

 

EPITAFIO

En esta Catedral(11) se depositan

los héroes de la patria más amados,

cuyas acciones y hechos denodados

para su imitación bien nos incitan.

 

El amor de la patria mucho excitan.

Por él fueron, ¡ay Dios!, sacrificados;

mas desde sus sepulcros, hoy honrados,

truena su voz, y a México le gritan:

 

"Perdimos, compatriotas la existencia

por sólo haceros libres si se advierte.

Ya pues lo sois, guardad tal preeminencia.

 

"Conservad un carácter siempre fuerte

contra cualquier tirano y su violencia,

y antes que esclavitud, sufrid la muerte."

 

UNA SOLETITA(12) A LOS SERVILES

 

 

Jamás los españoles hubieran sacrificado a estas víctimas inocentes, si no los hubieran ayudado tantos americanos aduladores, necios y enemigos de su patria. ¡Y que todavía estén muchos de estos amigos no sólo vivos, sino colocados! ¡Oh patria! ¡Oh gobierno!, ¡mientras seáis lánguidos e injustos, seréis esclavos! Favorece a tus tiranos y abandona a tus hijos beneméritos, y tú sufrirás el yugo de la esclavitud.

 


(1) México, Imprenta del Autor, 1823 [17de septiembre].

(2) Hidalgo. Cf. nota 12 a Vida y entierro...

(3) Morelos. Cf. nota 37 a Segunda defensa...

(4) Actualmente los restos se hallan en la Columna de la Independencia.

(5) Ignacio Elizondo (1780-?). Jefe realista que se pasó a las filas insurgentes en 1811. Luego se separó de ellos porque Jiménez le negó el grado de teniente general. Siguió fingiendo adhesión a la Independencia, y obligó al gobernador Aranda de Monclova a invitar allí a varios caudillos de la insurgencia, a los que emboscó en Acatita de Baján y los entregó al gobierno virreina. Fue asesinado por un español.

(6) Calleja. Cf. nota 20 a Lo que escribe...

(7) Manuel de la Concha (¿-1821). Militar realista que aprehendió y trajo preso a esta capital al héroe insurgente José María Morelos, lo que le valió el ascenso a coronel. En el Correo Semanario de México se lee: "Así se vieron, en la guerra por la independencia, ejecutarse prisiones, saqueos y asesinatos, mandados por jefes incapaces de mandar ni de ser obedecidos por el estado de embriaguez en que se hallaban, fuese por accidente o por costumbre, como el sanguinario y detestable Concha." Obras VI, op. cit., p. 55. Fue asesinado en el camino de Jalapa a Veracruz, donde iba a embarcarse.

(8) Matamoros. Cf. nota 11 a Los curiosos quieren saber...

(9) Allende. Cf. nota 34 a Otra afeitada...

(10) Bravo. Cf. nota 33 a Otra afeitada...

(11) Catedral. Cf. nota 4 a Ya salta el gato...

(12) soletita. Una apretada, un picar o agredir a los serviles.