LA JURA DE LOS CHICHEPELADOS
CUCHAREROS Y MATONES(1)

 

Declaración que hizo uno de ellos hallándose

en el hospital in artículo mortis



Ello no es de creerse; pero así fue, y por el paso en que me hallo, tengo de declararlo en descargo de mi conciencia. Por mi desgracia siempre he sido flojo y no me ha gustado ningún oficio: conforme fui creciendo, me fueron gustando las hembritas, y como no tenía qué darles, me desesperaba, y no sabía qué hacerme. Entonces otro muchacho de mi pelo,(2) aunque más veterano, me enseñó a jugar y a hacer mil suertes de manos con la baraja, de modo que, por bien o por mal, yo ganaba siempre que jugaba, y así la iba pasando(3) grandemente.

Pero como no hay dicha permanente en esta vida, sucedió que mis habilidades se hicieron comunes, y en su lugar aparecieron otras mayores que nunca pude comprender.

En cuatro días me dejaron los nuevos doctores sin camisa y llegué a no encontrar un aprendiz en el oficio, porque, menos yo, todos eran maestros.

Con esto abandoné la carrera, y me dediqué a hallarme las cosas antes que sus dueños las perdieran.(4) No me costó trabajo instruirme en este arte liberal bajo los preceptos de mis maestros y compañeros, y fui medrando con una rapidez asombrosa. Algunos sustos he pasado con los serenos y tal cual patrulla, algunas carreras me han hecho dar los valientes, y algunas tandas de ejercicios he tomado en la cárcel; pero de todo he escapado a favor de mis piernas y mi dinero. En fin, yo estaba contento con mi estado, pues con poco trabajo tenía casa, qué comer, qué beber, chupar y jugar, y mi pichicuaraca,(5) que no era muy malota,(6) y no me habría separado de mi profesión a no haber sido por el lance siguiente.

Una noche dispusieron mis amigos y compañeros un fandango que llamaban patriótico, el que se hizo demasiado magnífico. Todos vivíamos en una gran casa de vecindad en buena paz y compañía con nuestras mujeres propias o ajenas, según se proporcionaba. En el cuarto mayor se hizo el baile: compramos un petate(7) de Xochimilco(8) de cinco varas; con dos reales(9) de velas que pegamos a la pared, se iluminó el salón. Un barril de tepache(10) y un cántaro del chingiñoso(11) se hallaban prevenidos para refresco; las mujeres dispusieron un buen cazuelón(12) de guajolote en mole poblano(13) y otro de frijoles gordos y compuestos,(14) y con una guitarra y una jaranita(15) se comenzó el baile.

A poco nos pusimos a [sic] cenar amigablemente, repitiendo muy seguido los brindis. Cuando nos levantamos, ya estábamos todos con dos cabezas.(16)Entonces el presidente de la asamblea, tomando su lugar e imponiendo silencio, dijo: ─Ya sabéis señores que habéis abrazado una carrera tan útil a vosotros como peligrosa, pues las historias antiguas nos refieren que los más excelentes maestros han hecho maromas en el aire, otros han paseado las calles con los lomos calientes, y otros han ido a los castillos y presidios con una calza al pie, como los gallos.

Sin embargo, por dicha nuestra, desde que la Constitución(17) española se introdujo en este reino, mirándonos con ojos compasivos, comenzó a desaparecer la justicia, quiero decir: nuestra persecución. Os acordareis que, aunque nos cogieran con el robo en las manos, como no presentaran testigos, nos ponían en libertad, según el artículo tantos, título tantos de la divina Carta;(18) y como nosotros nunca llevamos testigos para robar, era seguro el salir siempre bien.

Toda esta franquicia nos parecía poca, y menos cuando tuvo no sé qué restricciones que no nos acomodaban mucho. Pero, gracias a Dios, vino la Independencia, y tras de ella la santa libertad que disfrutamos, y ya veis como no sólo robamos, sino que matamos todos los días sin que haya quien se meta con nosotros. Dios se los dé de gloria al señor Iturbide,(19) al señor Santa-Anna(20) y a cuantos han cooperado a nuestra libertad. Sí, gracias a Dios, hoy se oye decir: "mataron a uno en tal parte, a otro en la otra; anoche robaron tal tienda; a fulano lo dejaron en cueros; el barrio de San Pablo(21) y la Paloma(22) se levantaron sediciosamente, gritando VIVA EL EMPERADOR,(23) resistieron a la tropa, hubo balazos y muertos; hay prisioneros, etcétera, etcétera, y con todo no se ve un ahorcado para nada.

Ésta sí es dicha, ésta sí es policía: como el gobierno sea tan piadoso como hasta aquí, dentro de un año ya seremos ricos, y medio México estará despoblado.

Por eso debemos rogar a toda la corte del Cielo que no varíe de pensamiento nuestro poder ejecutivo, que no ponga fuertes vivaques en los centros de los barrios, que no se doblen las rondas y patrullas, que no se ahorque ni se castigue a nadie, y que a los sediciosos y tumultuarios se les perdone y disimule por tontos, que tontamente y sin sentir iremos acabando con los republicanos y... Ya me entendéis. Todo esto se le debe a nuestra libertad, en su obsequio hemos hecho este baile, para jurarla, y así digamos llenos de gozo: ¡Viva la libertad de matar y robar mientras no nos ahorquen!...

Se repitió la jura con mil palmoteos; nos acabamos de emborrachar, y yo me puse una chispa(24) tan furiosa, que estoy con una disentería que se me arranca.(25) Me he confesado, y el padre manda que lo diga al público. Así lo hago y no firmo porque no sé. Lo firmó por mí

El Pensador.


 


(1) México, Imprenta del Autor, 1823. Chichepelados. Cf. nota 13 a ¿Si vestirán...Cuchareros. Cf. nota 12 a El cucharero y su compadre... Matón. Valentón. Se dice del individuo capaz de matar a todo el que pueda. Santamaría.

(2) de mi peloSer del mismo pelo. Ser iguales dos personas o cosas; de la misma mala condición. Santamaría, Dic. mej.

(3) irla pasando. "Vegetar, llevar vida monótona." Santamaría, Dic. mej.

(4) hallar las cosas antes que sus dueños las pierdan. Robar.

(5) pichichuaraca. "Mujer o amiga con quien se tenía amistad ilícita." Santamaría,Dic. mej.

(6) malota. Valiente. Acepción anticuada y vulgarota. Santamaría, Dic. mej.

(7) petate. Cf. nota 4 a Desvergüenzas y excomuniones...

(8) Xochimilco: Antigua región del Valle de México y ciudad cabecera de la delegación del mismo nombre, situada a orillas del lago del mismo nombre; antiguamente era una isla. Cuando fueron dados algunos pueblos en encomienda, Xochimilco le tocó a Pedro de Alvarado. En 1559, Felipe II le dio armas y título de nobleza. Sus habitantes viven de practicar diversos oficios, de sembrar flores y legumbres, así como trigo y maíz. En1856 abundaban el sauz y árboles del Perú; todavía suelen hallarse capulines y nopales.

(9) reales. Cf. nota 19 a El cucharero y su compadre...

(10) tepache. "Bebida fermentada que se prepara con el jugo de diversas plantas, especial mente de la caña y de la piña, con azúcar prieta o panocha; usada como refresco y aun como embriagante, según los lugares y el grado de fermentación que se le dé. Originariamente se preparaba con maíz." Santamaría, Dic. mej.

(11) chingiñoso. O chinguiñoso, es decir, un sinónimo de chinguirito, aguardiente ó bebida alcohólica muy corriente; dícese también: chínguiri, chínguere o chínguire.

(12) cazuelón. Aumentativo de cazuela. La forma cazolón, aumentativo que registra la Academia, no es la usual en México.

(13) mole de guajolote. Famoso y peculiar guiso, hecho especialmente de carne de guajolote. El más famoso es el mole poblano. Santamaría, Dic. mej.

(14) frijoles gordos y compuestos. El ayecote o ayocote, también ayacote, es una especie de frijol mucho más grueso que el común, que se prepara, a veces, compuesto con otros ingredientes: "Incitantes y sabrosas eran, y aun siguen siendo, las comidas usuales entre la gente del pueblo en cierto modo acomodada. En sus mesas humildes de blanco pino recubiertas con limpísimos manteles de algodón, no faltaban [entre otras viandas] los frijoles o ayacotes con carne de puerco, longaniza, chicharrones, chiles, rábanos, lechuga y cebolla picada." Manuel B. Trens, México de antañoop. cit., p. 115.

(15) jarana. "Guitarra pequeña. De ordinario dicho en diminutivo." Santamaría, Dic. mej.

(16) estar en dos cabezas. Estar borrachos.

(17) Constitución. Cf. nota 12 a Barbero rapa Barbero.

(18) Podemos leer, en el título V, capítulo III, "De la administración de justicia en lo criminal", los siguientes artículos: "Art. 287. Ningún español podrá ser preso sin que preceda información sumaria del hecho, por el que merezca según la ley ser castigado con pena corporal, y asimismo un mandamiento del juez por escrito, que se le notificará en el acto mismo de la prisión. Art. 290. El arrestado, antes de ser puesto en prisión, será presentado al juez, siempre que no haya cosa que lo estorbe, para que le reciba declaración: mas si esto no pudiere verificarse, se le conducirá a la cárcel en calidad de detenido, y el juez le recibirá la declaración dentro de las veinte y cuatro horas. Art. 291. La declaración del arrestado será sin juramento, que a nadie ha de tomarse en materias criminales sobre hecho propio. Art. 292. En fraganti todo delincuente puede ser arrestado, y todos pueden arrestarle y conducirle a la presencia del juez: presentado o puesto en custodia, se procederá en todo, como se previene en los dos artículos precedentes. Art. 293. Si se resolviere que el arrestado se le ponga en la cárcel, o que permanezca en ella en calidad de preso, se proveerá auto motivado, y de él se entregará copia al alcaide, para que la inserte en el libro de presos, sin cuyo requisito no admitirá el alcalde a ningún preso en calidad de tal, bajo la más estrecha responsabilidad. Art. 296. En cualquier estado de la causa que aparezca que no puede imponerse al preso pena corporal, se le pondrá en libertad, dando fianza." Constitución política de la monarquía española en Felipe Tena Ramírez, Leyes funda mentales de Méxicoop. cit., pp. 94-95.

(19) Agustín de Iturbide. Cf. nota 7 a De don Servilio al clamor...

(20) Antonio López de Santa-Anna. Cf. nota 2 a Viva el general...

(21) barrio de San Pablo. "La antigua ciudad de Tenochtitlán estaba dividida en cuatro cuarteles, que después, con propósito evangelizador, fueron conservados por los españoles en su demarcación de la nueva traza; fueron estos barrios, erigidos en doctrina: Santa María (Tiachiucan o Cuepopan), San Sebastián (Atzacalco), San Pablo (Tecpan) y San Juan (Moyotlan). El de San Pablo correspondía al curato de su nombre: "Serán sus límites: por el Norte, desde la esquina de la Calle Verde [José Ma. Izazaga, actualmente] hasta la fuente de San Pablo, de donde corriendo en línea recta hasta la Calle de San Ramón [República de Uruguay] seguirá por dicho viento hasta el Puente de Santiaguito [Uruguay]; por el Oriente la acequia real hasta encontrar con la de San Antonio Abad; por el Sur, esta Acequia hasta llegar a la de Necatitlán [5 de Febrero]; por el Poniente la calle de este título hasta la esquina de la Calle Verde donde dió principio." Manuel Orozco y Berra, "Ciudad de México", en el tomo V del Diccionario universal de historia y de geografíaop. cit., p. 677.

(22) barrio de la Palma (no de la Paloma). "Entre un laberinto de callejoncitos y vericuetos, habitados por las clases más pobres de nuestra sociedad, se levanta la humilde iglesita de Santo Tomás la Palma, que da nombre al famoso barrio donde hasta hace pocos años se abrigaban los malhechores y pendencieros de más nombradía en esta capital. Esa iglesita, con sus modestas proporciones, parece más bien una capilla [...]. Llevó el nombre de Santo Tomás por estar situada en la plazuela de ese nombre" (a orillas de Anillo de Circunvalación, que hoy es un eje vial). M. Rivera Cambas, México pintorescoop. cit., t. II, p. 145.

(23) En el sábado de gloria del año de 1823. Cf. nota 16 a Felicitación y reflexiones...

(24) ponerse en una chispa. Embriagarse.

(25) arrancar. Cf. nota 11 a Chamorro y Dominiquín...