Fábula XIII

LA ESPADA Y EL SOMBRERO


—¿Qué no me ves, compañero,

qué guapa y qué noble soy?

Siempre lado a lado voy

del rey y del caballero.

Una Espada muy ufana

así a un Sombrero decía,

y éste dijo: —Amiga mía,

poco a poco, no sea vana.

Yo tengo mayor nobleza

y nunca hablo tan hinchado;

pues el rey no sólo al lado

me trae, sino en la cabeza.

—Es verdad—, dijo la Espada—;

serás más noble que yo;

pero más valiente no.

En eso no vales nada.

Yo castigo al delincuente,

yo le doy al noble honor,

al cobarde doy valor

y resguardo al inocente.

Yo doy gloria en las campañas,

en la ciudad brillantez,

y no hay ni sola una vez

que no cuente mil hazañas.

Me presto a las diversiones

muy jovial y placentera,

y en fin, soy la arma primera

que honran las cultas naciones.

A esto ¿qué responderás,

cuando no sabes hacer

sino dar buen parecer

y hacer sombra cuando más?

Dijo el Sombrero: —Es verdad,

mas haces poco, te digo,

pues tú no harás un amigo

ni reharás una amistad.

Cierto es que no derribé

yo murallas en la vida,

ni dejé ciudad destruida,

ni campiñas asolé.

Tampoco logré, no ignoro,

vivas ni aplausos rastreros,

ni he servido a maromeros,(1)

ni he matado ningún toro.

No por eso creas que apoco

tu utilidad, eso no;

solamente quiero yo

que no me tengas en poco.

Mas ahora quieres probar

lo útil que eres por lo fuerte;

pero en este caso advierte

te puedes equivocar.

Tú piensas más que yo ser

por tu punta y por tu filo;

mas por ese mismo estilo

mi inferior vienes a ser.

Tú haces bien y no me engaño;

mas por desgracia fatal

estás dispuesta a hacer mal,

y yo jamás hago daño.

Tú harás mil fatalidades

con tu violenta osadía;

yo con una cortesía

evito rivalidades.

De tu rigor inhumano

yo puedo y sé remediar

mil agravios, con pasar

de la cabeza a la mano.

En efecto, mil has hecho

que yo he compuesto, señora.

Vaya, pues, dígame ahora

si no soy de honra y provecho.

La Espada, que era de Astorga,(2)

no dijo esta boca es mía.

El Sombrero bien diría

puesto que quien calla otorga.

 

A lo menos el sombrero

hace más amistades que el acero.


(1)maromeros. Acróbata, volatineros, que hace maromas, propia o figuradamente. Político que maromea o cambia de partido o de credo. Santamaría, Dic. mej.

(2) Astorga. Ripio de Fernández de Lizardi para aconsonantar con otorga.