LA DEFENSORA DE LOS GACHUPINES
JUANITA LA CURTIDORA(a)
Diálogo con su marido Perucho(1)
PERUCHO: Hija, no hay remedio: es menester salir de probes, pues la ocasión se está metiendo por los ojos, y no es regular dejarla que se pase, porque ya yo estoy dado a los diablos(2) con los malditos cueros gediondos(3) que ya no es vida. Todo el día metido en el agua, oliendo caca de perro y cueros podridos, y zurra que zurra las badanas,(4) cordobanes y baquetas por un triste jornal que no alcanza ni para aguardiente, mientras tú y mis hijos y yo estamos muertos de hambre y con el culo de fuera, que es una vergüenza; y así no hay más que poner en práctica mi pensamiento y remediarnos en una tarde.
JUANITA: ¿Es posible, Perucho, que tienes esa facilidá? Vaya, si al fin eres chato, cómo no has de ser tan habilón. Pero ¿no me dirás con qué mágica prieta(5)piensas sacarnos de mal año?
PERUCHO: Sí, hija, oye, que es muy sencillo el plan. Ya sabes cuánto me quieren todos los del barrio. Pues mira, voy a juntarlos a toditos y armándonos con tranchetes, cuchillos y lo que podamos, vamos de montón al Parián(6) y comenzamos a matar gachupines(7) y a cogernos cuantos podamos y...
JUANITA: Cállate, hombre, que eso es una injusticia, una tiranía inaudita. ¿Qué te han hecho los pobres gachupines para que los quieras matar?
PERUCHO: ¿Qué me han hecho?, mucho nos han hecho a todos, y ellos tienen la culpa de cuanto malo ha sucedido y puede suceder en América. Sí, señora, estos, estos mismitos gachupines del Parián y de México tienen la culpa de la sangre que derramó aquí Cortés y de todas las picardías de la Conquista, ellos...
JUANITA: Hombre, pero si no vivían entonces ¿qué culpa pueden tener?
PERUCHO: Cállate y déjame seguir. Ellos tuvieron la culpa de la apatía de Carlos IV, de la cortesanía de María Luisa, de la privanza de Godoy, de la ignorancia de Fernando, de la astucia de Napoleón, de la prisión de aquel rey en Bayona, de las revoluciones de España, del grito del señor Hidalgo,(8) de las excomuniones de la Inquisición,(9) de la división de americanos, de la guerra de doce años, de la independencia del Imperio, de las volteretas de los señores Santa-Anna,(10) Victoria,(11) Guerrero,(12) Chávarri,(13) Bravo(14) y demás. Ellos tienen la culpa de que el marqués de Vivanco(15) entregara la plaza de Puebla,(16) de que las tropas del señor Iruela hubiesen apresado a su comandante, y entrado a Oaxaca(17) unidas con los facciosos, de que...
JUANITA: Tente, hombre: ¿quién te ha de creer tanta mentira? ¿Cómo estos pobres gachupines han de haber hecho tanto, en diversos tiempos y sin moverse de México?
PERUCHO: Pues, sí señora, ellos lo han hecho, porque hablan con el diablo, y tienen y tendrán siempre la culpa de cuanto malo nos suceda. Ellos tuvieron la culpa de que se cayera la iglesia del Campoflorído,(18) de que yo perdiera ayer tus naguas a la rayuela(19) y de que mi hija Tules se muriera de escarlatina el otro día; y así no hay más que quitarlos de enmedio "que se expelan de los puestos públicos que ocupan, y que irremisiblemente perezcan en un patíbulo cuantos se hallen traidores, y como éstos son muchos y los más",(b) es fuerza que perezcan los más.
JUANITA: Hombre, ¿que has tomado mucho pulque,(20) porque sólo así se puede hablar con tanta generalidad y crueldad?
PERUCHO: Ni lo he probado; pero mira: esto no lo digo yo, lo dice un gachupín, que lo es como yo. Vaya lee este papel que se llama: OIGA EL PÚBLICO VERDADES.(21) Vamos lee tú que lees mejor que yo.
JUANITA: A ver. Ya leo... ¡Jesús, y qué papel tan sedicioso, tan incendiario, tan falto de caridad, y tan impolítico en los momentos críticos de una revolución! Su autor lo escribió con sangre, no con tinta, y sus notas son unos muy débiles reparos que opone a su invectiva, y por acallar el fuerte grito de su conciencia, que le decía: "obras mal, escribes peor, calumnias a los españoles pacíficos, denigras el mérito de los buenos, y tratas de alarmar contra buenos y malos al pueblo incauto y sencillo. Esto ni Dios te lo manda, ni el emperador te lo enseña, ni el gobierno te lo puede disimular, ni aprobar ningún hombre religioso y sensato."
PERUCHO: Pero ¿no ves que dice que su autor no tiene miedo?
JUANITA: Ya se ve, los pobres españoles están acuitados entre nosotros, ¿qué miedo ha de tener ninguno para injuriarlos? Pero oprimir al oprimido no es valor, es bastardía.
PERUCHO: Pero, mujer, ¿no ves que dice el papel que quieren dividirnos para dominarnos?
JUANITA: Eso se te puede encajar a ti y a otros pasguates como tú; pero dime ¿que la nación es tan boba para dejarse engañar como un niño?, ¿ni eso te parece cosa tan fácil como amarrar un albur? Anda, no seas bobo. Yo no dudo que hay españoles malos, lo mismo que malos americanos, que quisieron oprimirnos: en todas partes hay buenos y malos; pero éstos se quedarán queriendo. En los tiempos de los Bigotes(22) pudiera temerse semejante intentona; pero en el día no es fácil engañar a una nación que una vez conoció sus derechos. Ese autor lo que debía hacer era denunciar al gobierno los españoles traidores que conoce, y dejarse de malquistar a la mayor parte de los que viven con nosotros.
PERUCHO: En efeuto, hija, dices bien. A los malos que se castiguen, y a los buenos que se dejen en paz, que no ha de ser éste el pecado del ratón, que uno lo hace y todos lo pagan.(23) Toma un beso porque eres defensora de la justicia y del oprimido.
(a) Hay papeles que son más dignos del ridículo que de la crítica seria.
(1) México, Imprenta de D. F. L., 1823.
(2) dado a los diablos. Cf. nota 10 a Concluye el sueño...
(3) gediondos. Por hediondos. De jeder: vulgarismo por heder. Santamaría, Dic.mej.
(4) zurra que zurra las badanas. Dando golpes.
(5) mágica prieta. Ironía por magia negra.
(6) Parián. Mercado construido a fines del siglo XVII en el ángulo suroeste de la plaza principal. Fue demolido por orden de Santa-Anna en 1843. Se incendió en 1829.
(7) gachupines. Cf. nota 7 a Oración de los criollos...
(8) Hidalgo. Cf. nota 12 a Vida y entierro...
(9) Inquisición. Cf. nota 4 a De don Servilio al clamor...
(10) Santa-Anna. Cf. nota 2 a Viva el general...
(11) Victoria. Cf. nota 7 a Por la salud...
(12) Guerrero. Cf. nota 4 a Fuga de Guerrero...
(13) Chávarri. Echávarri. Cf. nota 3 a Fuga de Guerrero...
(14) Bravo, Cf. nota 33 a Otra afeitada...
(15) marqués de Vivanco. Cf. nota 6 a El señor Echávarri...
(16) Puebla. Cf. nota 2 a Pulgas y vómito...
(17) Cf. nota 2 a La revolución de Oaxaca...
(18) Campoflorido. Cf. nota 9 a Oración de los criollos...
(19) rayuela. Nombre de un juego también conocido como raya o cercana. Se lanza una moneda a una raya desde cierta distancia. La que cae más cerca, gana, Santamaría, Dic. mej.
(20) Pulque. Cf. nota 6 a El cucharero y su compadre...
(21) Sólo tenemos noticia de Oiga el público verdades que enojado a nadie teme, de Juan Pastor de la Cabaña, México, Oficina Liberal del ciudadano Juan Cabrera, que, al parecer, es de 1825.
(22) Bigotes. Famoso ladrón que actuó en 1822. Existe un folleto que refiere los problemas de los robos: I. C., Ya son tales los ladrones que se han hecho rogaciones.Diálogo entre don Eleuterio y don Plutarco, México, Imprenta de don Mariano Ontiveros, 1822. Cf. nota 20 a Carta de El Pensador a El Payo...
(23) el pecado del ratón que uno lo hace y los otros lo pagan. Falta que comete un individuo y que pagan todos los de su clase, como cuando un ratón se come el queso y pagan todos, Santamaría.