HASTA LOS MUDOS SE QUEJAN
AL PIADOSO EMPERADOR(1)

 

Por una casualidad vinieron a mis manos los siguientes escritos de unos infelices indios, que dirigieron al señor don Joaquín Franco,(2) diputado por Puebla;(3) y los trasladamos tales cuales están los originales, para que se vea cuán necesaria es la reforma en punto de curatos.

 

 

PRIMER ESCRITO

 

"Mi muy al divino majestad, serenísimo señor, almirante generalísimo, señor de las armas y presidente de la Regencia,(4) don Agustín de Iturbide.(5)

"Nosotros, los alcaldes constitucionales y principales y fiscal hantih, y todos hijos y común del pueblo del Espíritu Santo Zaquapa, rendidos que como hijo debemos, nos postramos a las nobles y las tres plantas de su divina majestad como padre, pidiendo y suplicando que, por Dios, el corazón de María Santísima, sea a entendido esta nuestro súplica, y confiamos en Dios se apediera(6) de nosotros por sus nobleza y piadosas... Olgaremos muchos que éste, su divina majestad, goce muy cumplida salud, que aumente nuestro Señor Dios muchos años su divina gracia de Dios nuestro Señor. Nosotros somos hijos y hijos de su divina majestad, gozamos salud bien, gloria a Dios, su divina gracia.

"Venimos a postramos delante de la Santísima Trinidá, que el padre cura fray Rafael de Aguirre nos maltrata mucho, que las ob[v]enciones no quiere que se quite o rebaja, ya va para tres años emos enpezado decirlo, y no entiende, an pasados papeles favor de Dios, del rey nuestro señor, que se quite el tributo y ob[v]enciones, y otros costumbres y servicios; y no entiende, antes nos enpieza a regañar, y ahora le estamos diciendo al cura que rebaja, y no quiere, y ahora nos está pegando a nosotros, cruncipales(7) y cofradías; y nos dice el cura: para qué entienden lo que dice el papel, no es mandado del rey, son mentiras, el que an mandado el papel no es gente, es mal christiano, para qué obedecen, es un tonto, nos dice; y par[a] eso la suplicamos ante su divina majestad, el dinero que pagamos de ob[v]enciones cada año son cuatro cientos pesos(8) y sesenta y un pesos; y poca gente hay en este pueblo, es pueblo chiquito, y nos dice ahora que no somos gente, ya somos animales nos dice el cura; y no nos dio confesión a nosotros, alcaldes constitucionales y cruncipales y cofradías, y común del pueblo; y vea su divina majestad las moldades(9) que hace el cura, y nos quedamos sin confesión. Ni un padre nos an echo hasí, y no nos da santolio(10) a los enfermos; muchos se an muerto sin santolio.

"Y una casa, está en el paraje de Aguascaliente, es de la estancia de Nuestra Señora del Rosario; los antiguos lo an echo, y ahora lo tiene por suyo, lo a entregado en manos de dicho don Crisanto Alvarado; y los ganados tan bien(11) lo tiene echo por suyo; diantes(12) estaba en manos de los crunpales.(13) Esta ciende(14) sirve para comprar ornamentos y manteles de la santa Iglesia, y lla(15) lo va acabando en sus raciones, lo a de acabar si no se sale de cura. Y no a puesto nada; ansí(16) an echo todos los padres que an pasados; y para que vea su divina majestad nuestra súplica que el padre nos hace, y ahora no nos da misa, ya nos tiene aborecido,(17) y nos echa maldición; ya nos tiene echado por hijos del diablo por las ob[v]enciones que lla no queremos pagar, porque a benido el favor de Dios, y no lo crea el cura.

"Otra nuestra súplica: Que dicho don Crisanto Alvarado estaba de comisionado, nos maltrataba mucho, hace justicia sin testigo, y tiene muchos ganados y muchas bestias, tiene regado en nuestra tierra y perjutigan(18) mucho. Y sus bestias entran en el pueblo a ser(19) perjuicio a las casas de noche; y se cayen(20) las casas, y acen perjuicio en el convento causas(21) de sus bestias de don Crisanto; lo mismo nos dice que no somos gente; don Crisanto se mete tan bien con el padre aconsejar,(22) y esa casa que está en la Guacaliente(23) que lo tiene echo por suyo, y nos dice que son mías las tierras, le e comprado en manos del rey; y vea su divina majestad las maldades que nos hacen don Crisanto, que salga en ese paraje lleva todos sus animales, y todo sus hijos nos hacen perjuicio a nosotros naturales.

Y don Domingo García tan bien nos está cobrando el tributo, a juerzas(24) quiere que pagamos(25) el tributo; haora un año puso un alcalde en la cárcel de Solola, y por eso entregamos tres cientos y sesenta tostones,(26) y [un] reales(27) de tributo, y ahora no emos pagado nada y nosotro cruncipales emos entandido(28) y ha pasado el favor de Dios, y nuestro rey y señor que se quite el tributo y ob[v]enciones y tan bien no entiende don Domingo García, y tan bien nos dice que no es mío lo que llo(29) pido, es del rey, quién sabe si será verdá o no; y lo mismo dice que no es mandado del rey los papeles que an pasado, son mentiras con burlas, y juerzas(30) quiere que pagemos el tributo. Y para que vea su divina majestad las maldades que nos acen los alcaldes mayores y padres que pasan de curas, ya nos emos cansados de pagar tributo y comunidá, y medio real, y nosotro contentos estamos que nos descansemos un poco, y nunca entienden los padres y alcaldes mayores, pleitos quieren ellos.

"Y otra nuestra súplica decimos ante Dios y su divina majestad: Nuestra tierra está un pedazo en mano de don Mariano Barrutia, y el difunto padre fray Juan González enpezó a demorar los cruncipales y alcaldes, que vendan ese pedazo de tierra a don Francisco Barrutia, ¿para qué quieren tanta tierra?, no son bastante y no irán hacer milpa(31) allá, es muy lejos, reciben cien tostones', dijo el difunto padre fray Juan González. Entonces recibieron los cien tostones los alcaldes. Esto fue diantes, será cien años haora; este pedazo de tierra en el río Grande está, y ahora nos quieren quitar todas las tierras, y el título tan bien diantes lo an quitado. Una acienda está en Chuacoral, muchos ganados y muchas bestias. Otra está en Salboh; el mayordomo y baquieros(32) nos maltratan, ya no quieren que agamos milpa en nuestras tierras, más de la mitad nos cogen en loria(33) del pueblo; an echado los monjones,(34) ya no quieren que andamos(35) en nuestras tierras. Y su divina majestad nos yciera favor de quitar estas tierras los cien tostones que recibieron los alcaldes, ya se a desquitado tantas bestias y ganados que tienen, perjudigan muchos en eso, se desquitó todo y perdona su divina majestad nuestra yn nonransia(36) y nuestra súplica, nuestra pobreza; que por Dios y María Santísima nos defienda, señor, medamás,(37) sólo eso pedimo, la vida de su divina majestad por muchos y felices años para el amparo de nosotros, de todos sus hijos los principales y alcaldes constitucional, fiscal ahtih de la santa Iglesia y tributarios común del pueblo, del Espíritu Santo Zaqualpa. Abril 18 de 1822.

"Yo, el secretario, Lázaro Ernández; yo, indio legítimo, perdona lo malo de nuestra letra pueda ser que alla falta."

 

 

OTRO

 

"Al señor general del Ynperio mexicano:

"Reconocídolo como padre a vuestra merced, presentamos este nuestro papel para que nos haga la gracia de Dios a vuestra merced, de dispasarnos(38) los que pagamos a nuestro padre cura, vale más que nos haga el favor [e]l señor general del Ynperio mexicano de quitarlo de aquí, porque nosotros ya no podemos aguantar para pagar el padre cura; porque aquí pagamos besamano y el tributo con el padre cura de este año; con satisfación ablamos, pagamos ciento treinta y tostones un real, por el tercio de san Juan de este año. Asimismo satisfició,(39) por el tercio de Navidad del mismo año, dos ciento cuatro tostones uno y medio real; pagó también ciento nueve tostones por su comunidad de dicho año, y, treinta y cuatro tostones por el suelo íntegro de los dos tercio, cullo(40) total recibió constancia. Doy éste que firmo por ausencia del señor alcalde mayor don Manuel Lara.

"También pagamos nuestro padre cura y de su manipulo, que son ochenta pesos al año, también se paga, y de su besamano de cada fiesta le damos el dinero; cincuenta y siete pesos y cuatro reales. También le damos su ración cada mes de mayo: veinte y cinco cargas al año, y su gayna(41) se da catorce docena y medio de gayna, y güevo(42) se da siete pesos; manteca, que son diese 6,(43) ollita y su miel virgen.

"Aparte lo que se gasta de la mantención, que son: tres madres de gayna, cada día; dos y medio de güevo; tres almude mais,(44) y que le damos cuatro almudo mais para su mula. Estos lo que pagamos con nuestro padre cura.

"Hasta que nos hacen pagar a oír misa, también pagamos dos pesos, cada mes se paga también; para un casamiento se da tres pesos y medio; para un bautismo se da cuatro reales.

"Que pase su vista al muy señor capitán general Ynperio mexicano dueño, que conozcan mi señor que es un pueblo infelices desdicha."

 

 

OTRO

 

"Bendito y labado(45) sea el Santísimo Sacramento del altar. En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

"Al muy señor general del Ynperio mexicano, que tenga buenos días de vuestra merced:

"Muy señor mío, nos alegramos con muchísimo gusto de verlo, el señor general, nosotros sus hijos, reconociéndolo como padre a vuestra merced. Presentamos esto nuestro papel, para que nos haga la gracia de dispesarnos los tributo, pues año con año lo estamos pagando, y nuestro cura y nuestro juez, que lo es don Marcos Castañeda, nos agita para que pagemos este favor, a más de los otros. Esperamos recibir de vuestra merced, y lo firmo yo, el escribano de San Miguel Acatan, el día 9 de abril de 1822. Todo lo referido que nos hacen pagar, tenemos recibo, para presentar al señor general Ynperio mexicano. Que Dios guarde la vida por muchos años a vuestra merced, goza buena cumplida salud, que sus manos besa a su caridá.


Juan Marroquín"

 

 

La ignorancia de sus autores, su idiotismo en el idioma castellano, la inco[h]erencia con que encadenan sus asuntos, y las sencilleces de que están salpicados sus pobres discursos, no hay duda en que a primera vista arrancarán la risa del más severo Catón; pero, por poco que se detenga la atención, se verán entre estos mismos disparates, acusados con el idioma de la verdad, los ex[c]esos de algunos curas e individuos que, prevalidos de la impotencia, pobreza e ignorancia de los indios, se constituyen en sus verdugos y tiranos, maltratándolos de obra y palabra, y exigiéndoles unos sacrificios que Dios abomina, la naturaleza detesta, la ley prohíbe, y de que todo pueblo culto se horroriza.

Lo peor es que no sólo en Sacualpan(46) se ven estos ex[c]esos en los curas, no sólo estos individuos son los desgraciados, no sólo en la provincia de la Puebla(47)se les exigen estos tributos y se les recargan de unos gravámenes injustos, insoportables e ilegales: en todas partes cuecen habas;(48) y pocos serán los pueblos en donde no puedan hablar el mismo idioma y quejarse con igual justicia.

Verdad es que no faltan algunos párrocos, verdaderos padres y pastores de los pueblos que, trabajando incesantemente en el cultivo de la viña del Señor, apacentando sus ovejas con amor y caridad, se hacen dignos del agrado de Dios y del aprecio general de los hombres de bien. A éstos yo los alabo, como decía el apóstol: laudo vos.

Pero, por desgracia, al reverso de esta medalla lisonjera, se ven no pocos ministros que, olvidados de su instituto, no parece que abrazaron la carrera eclesiástica, ni solicitaron el grave cargo de curas de almas para repartir a éstas el pan de la divina palabra, ni los santos sacramentos, sino para enriquecerse a costa de mil simoniacos arbitrios, y chupando la sangre de los infelices pueblos que tienen la desgracia de estar bajo su ambiciosa y tirana dominación. A éstos es a quienes Dios dirige la palabra por el profeta Ezequiel (Capítulo 34, versículos 1, 2, etcétera).(49)

Sería de desear que se aumentaran en el Imperio diez mitras, para que los señores obispos pudiesen visitar con frecuencia sus diócesis y observar de cerca la conducta de sus curas; que éstos se dotaran suficientemente, dividiéndose y aumentándose los curatos, y se les pagase a proporción del número de feligreses, para que, teniendo seguro el necesario sustento, y no pudiendo, por otra parte, cobrar a nadie un real de derechos, se dedicaran sin interés a la administración de los sacramentos y enseñanza de los pueblos; y éstos, contribuyendo suavemente con los diezmos, y los que no fueran labradores, con un tanto para el culto de sus templos y mantención de sus ministros, estuvieran mejor servidos; y amándose íntimamente los pastores y las ovejas, cesaran las odiosidades, exacciones y riñas interminables que se no[t]an.

Es regular que la autoridad, a quien pertenezca informarse de la verdad de las quejas de estos individuos, lo haga con la mayor prudencia, poniendo a los que firman a cubierto de la venganza de sus opresores, pues de no hacerlo así, les resultará más daño que provecho.

 

 


(1) México, Imprenta del Autor, 1822.

(2) Joaquín Franco. Fue sargento del regimiento de Puebla; en 1821 fue ascendido a subteniente, por los servicios prestados a la causa de la Independencia. En 1822 fue diputado por Puebla al Congreso.

(3) Puebla. Cf. nota 10 a Quien mal pleito tiene...

(4) Regencia. Cf. nota 24 a Hasta que se le vio una...

(5) Agustín de Iturbide. Cf. notas 2 y 6 a Contestación de El Pensador y nota 32 aChamorro y Dominiquín. Segundo diálogo...

(6) apiadara.

(7) principales.

(8) peso. Cf. nota 15 a Satisfacción al público...

(9) maldades.

(10) santo óleo, o de la extremaunción.

(11) también.

(12) de antes.

(13) Cf. la nota 7 a este folleto.

(14) hacienda.

(15) ya.

(16) así.

(17) aborrecidos.

(18) perjudican.

(19) a hacer.

(20) caen.

(21) a causa de.

(22) a aconsejar.

(23) Aguacalientes.

(24) a fuerzas. A la fuerza o violentamente, en contra de su voluntad.

(25) paguemos.

(26) tostón. Moneda de plata, de a cuatro reales, en el antiguo sistema monetario. Santamaría, Dic. mej.

(27) real. Cf. nota 15 a Satisfacción al público...

(28) entendido.

(29) yo.

(30) y a juerzas. Cf. nota 24 a este folleto.

(31) milpa. Sementera o plantación de maíz; maizal. Santamaría, Dic. mej.

(32) vaqueros.

(33) en la orilla.

(34) mojones.

(35) andemos.

(36) ignorancia.

(37) nada más.

(38) dispensarnos.

(39) satisfizo.

(40) tuyo.

(41) gallina.

(42) huevo.

(43) dieciséis.

(44) almudes de maíz. Almud: medida antigua de capacidad para áridos. Santamaría, Dic. mej.

(45) alabado.

(46) Zacualpan. Municipio situado al oeste del estado de Morelos; limitado por los municipios de Yecapixtla, Ocuituco, Tetela del Volcán, Jantetelco, y por el estado de Puebla, a cuya jurisdicción correspondía seguramente en la época de Lizardi.

(47) Era la Intendencia de Puebla. Cf. nota 9 a Maldita sea la libertad...

(48) en cada casa cuecen habas, y en la nuestra a calderadas. Refrán que da a entender que en todas partes hay trabajos, y que cada uno mide los suyos por los mayores.

(49) Hablóme nuevamente el Señor, diciendo: Hijo de hombre, profetiza acerca de los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Esto dice el Señor Dios: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a si mismos! ¿Acaso no son los rebaños los que deben ser apacentados por los pastores? Vosotros os alimentáis de su leche, y os vestís de su lana, y matáis las reses más gordas; mas no apacentáis mi grey. Ez. 34, 1-3.