EL PENSADOR LLAMA A JUICIO
A SUS NECIOS ENEMIGOS(1)
El autor y Sacatrapos, su alguacil
PENSADOR: Sacatrapos.
SACATRAPOS: Señor.
PENSADOR: ¿Has traído ya a esos caballeros que con tanto gaznate se desatan en desvergüenzas contra mí, a falta de razones, y bajo el escudo de su ignorancia y cobardía?
SACATRAPOS: Sí, señor; todos están en la covacha.
PENSADOR: Pues condúcelos a mi presencia, que quiero juzgarlos según merecen.
SACATRAPOS: Señor, es que muchos o los más son eclesiásticos.
PENSADOR: No importa; en el tribunal de la razón no hay fuero privilegiado. Además que pues ellos no se descubren, tratárelos como se tratan.
SACATRAPOS: Aquí está el Valiente de a cuartilla.(2)
PENSADOR: ¡Ah sí!, el bachiller Esmeregildo. Ya llevó su buena reprimenda por elDespreocupado.(3) Ponlo de mi orden en la escuela lancasteriana(4) para que de caridad lo enseñen a escribir; y adviértele que, al instante que leí su papelucho, conocí el miedo con que lo escribió, pues fueron tales y tan insuperables por mi parte las condiciones que puso, que fue lo mismo que decir que no admitía tal desafío. En prueba de que tiene miedo, dile que en mi casa yo soy el rector; que venga con todos sus aliados el día que quiera, y en la sala disputaremos lo mismo que en la Universidad.(5)
SACATRAPOS: Sigue el Valiente de a tlaco.(6)
PENSADOR: Echa a ese tonto a la cocina, que sirva de marmitón, si ya no es el mismo bachiller Esmeregildo, como me lo parece.
SACATRAPOS: Aquí está el Guapo tapado.(7)
PENSADOR: Bastante guapo es para esconderse. Envíalo al hospital, porque desde los limonazos que le tiró el San Pableño no ha vuelto a resollar.(8) Es regular que haya quedado bien molido.
SACATRAPOS: Viene ya el señor Q. F.
PENSADOR: ¡Oh!, ése es el mismo Boticario y autor del libelo infamante titulado laCampana hermosa de la libertad;(9) que mejor le estaba al tal papel haberse llamado Asquerosa campana del carretón nocturno, según lo soez, grosero e injurioso que está. Estos ignorantes rivales míos han creído que las desvergüenzas e injurias son soluciones que satisfacen mis argumentos; ya que carecen de razones sólidas que oponerme, recurren a la chocarrería, al sarcasmo y a los improperios, y aun éstos los dicen ocultando sus nombres: prueba inequívoca de su mucha ignorancia, mala crianza y cobardía. Déjame a ese Boticario en un separo con su campana, que ya le enseñaré cómo se las ha de haber con un ciudadano de honor; y a pesar de su miedo, ya lo sacaré a la vergüenza pública para escarmiento de otros.
SACATRAPOS: Sigue la Vieja que le admitió a su merced el desafío, y dizque continuarán sus desatinos ella y su fingido sobrino.(10)
PENSADOR: ¡Oh!, ésa no es vieja. Es uno de tantos bribones atontados que se ha disfrazado con el propio traje que le conviene. A saber, el de una vieja necia, fanática y embustera. Dile a ese bruto que yo no he injuriado en manera alguna a los padrecitos, como dice; lo que he hecho es reprobar muchos abusos que se notan en algunos individuos de ambos cleros, que el hablar contra los abusos de algunos o muchos individuos de una corporación, no es hablar contra la corporación misma, ni menos contra su instituto. Si ése, cara de vieja, y otros sinvergüenzas como él, me oyeran decir que un apóstol vendió a Jesucristo, otro lo negó y otro dudó de su resurrección, gritarían que El Pensador maltrataba a los apóstoles, y era su enemigo declarado.
Dile a ese tonto que estudie lógica y aprenda crítica, y entonces verá cómo no digo hoy una cosa y mañana otra, como afirma, probándolo con que ayer dije que la independencia debía esperarse de España y hoy que está muy buena la que nos trajo el señor emperador. Este cara de vieja es una bestia en dos pies. Hasta los niños conocieron lo que quise decir en mi Chamorro y por qué lo dije, mas no sino que, después de probar a la faz del gobierno español y bajo sus bayonetas, la justicia y necesidad de nuestra independencia, en los tiempos más críticos y publicando mi opinión a su favor, el 1 de marzo de [1]821,(11) es decir, un día antes de que Agustín I la jurara en Iguala,(12) lo que no hizo ninguno de tanto pícaro hablador como hoy se desacata contra mí a desvergüenzas, ocultando sus ruines nombres (ya se ve si no sacan la cara conmigo, ¿cómo habían de haber osado defender los derechos de su patria bajo sus nombres y apellidos delante de un Venadito(13) que se los hubiera comido?)... Mas no, decía, sino que por darles gusto a estos brutos, había de haber dicho: "No esperemos la resolución de España. Reunámonos con Iturbide; despojemos al virrey y a las autoridades del mando, y hagamos nosotros la independencia luego luego." ¿No te parece, Sacatrapos, que éste hubiera sido el mejor medio para que me hubiera ahorcado el señor Apodaca?, y a fe que hubiera hecho muy bien, por necio y atrevido.
SACATRAPOS: Era menester que su merced hubiera sido tan caballo(14) como la Vieja, los Guapos, Valientes, Boticarios, Enterradores y Animeros que hoy se le han conjurado.
PENSADOR: Dile a esos animales que distingan tiempos y concordarán derechos.(15)Diles que ese papel mío contribuyó muy mucho(16) a reunir la opinión. Dile que tengo datos de jefes militares que me lo aseguran y me hacen mucho honor. Dile que aquí hay dos señores generales que lo hicieron leer, por orden, en el ejército varios días con fruto de la tropa; y dile, en fin, a ese y otros bestias como él, que yo he servido a la patria públicamente antes de la independencia, en ella y después; y a ellos pregúntales, ¿qué han hecho?, ¿de qué la han servido ni con la pluma ni con la espada? Confírmalos en su denodado sistema de no firmarse, pues el día que el público los conozca, se exponen a que hasta los muchachos les chiflen en la calle por bestias; y así que se escondan como hacen. Dile a esa Vieja hermafrodita que ha puesto una pica en Flandes(17) con decir que ni el señor corregidor me ha de querer prestar la pulquería de Tumbaburros para el acto, por no chocarse con el señor provisor.(18) ¿Conque no porque me falte razón, sino por no chocarse con el señor provisor? Es decir que el señor corregidor hace justicia de contentillo, y que en siendo pobre una parte y rica la otra, atropellará la justicia de aquélla, por no chocarse con ésta. El cara de vieja conocerá acaso al señor corregidor, y su señoría le debe estar muy obligado por el honor que le hace. En fin, dile lo que te mando y ponla en un bodegón a que gane su comida, fregando platos y se deje de ensuciar con desatinos las prensas imperiales.
SACATRAPOS: Señor, aquí está el Palanquetero.(19)
PENSADOR: Ese es otro necio. Dice o da a entender que no se me admite el acto porque teme el señor rector y el claustro pleno de doctores incurrir en excomunión.(20) ¡Qué bárbaro! Si así pensaran, si esta disculpa dieran los doctores, seguramente que merecían serlo de las batuecas. Este ruin enemigo mío se entretuvo en hacer sus palanquetas,(21) y ni siquiera leyó lo que le dije al Guapo acerca de esto. Se lo repetiré por ver si lo aprende. La utilidad y necesidad excusan de incurrir en excomunión menor tratando con el excomulgado vitando.(22)
SACATRAPOS: Lo que me hace [fuerza] es que, para argüir con su merced, son éstos muy escrupulosos; pero para insultarlo gravemente, faltando a la caridad, no tienen escrúpulos.
PENSADOR: Ni para nada los tienen, hombre; bien saben que no incurren; pero tienen miedo y se apean por las orejas.(23)
SACATRAPOS: También dicen que como su merced es lírico y no es doctor ni licenciado(24) ¿cómo se han de ladear con su merced?
PENSADOR: ¡Qué sinvergüenzas! Ésta es otra de las pruebas de su miedo, miedo fundado en la mucha justicia que me sobra. ¿Conque porque no soy del claustro rehúsan argüir conmigo públicamente? ¡Qué gracias! Es como si yo desafiara con la espada a veinte o treinta oficiales militares y ninguno me admitiera el desafío, pretextando que era paisano. ¿No te parece que encubriera bien este pretexto su cobardía?
SACATRAPOS: Así son de collones los enemigos de su merced. Yo soy un tonto y conozco que para discutir [con] la razón no se necesitan ni borlas, ni capelos ni grados. ¿Sabe su merced lo que me parece?
PENSADOR: ¿Qué?
SACATRAPOS: Que estos desaforados enemigos son unos quijotes ridículos, envueltos entre orgullo y cobardía. Con sus dengues soberbios quieren disimular su miedo, y este mismo miedo descubre su ignorancia.
PENSADOR: No te engañas. Estos necios ciertamente hubieran tenido a menos disputar con Aristóteles, Sócrates, Platón, Plutarco, Plinio, Cicerón, ni con ningún sabio de la antigüedad, porque no habían hecho carrera en la Universidad de México. ¡Asombrosa debe de ser la ciencia de estos señores, pues necesita tantos requisitos para darse a conocer!
SACATRAPOS: También dicen que no arguyen con su merced porque es una bestia muy ignorante y sería perder el tiempo.
PENSADOR: En cuanto a mi ignorancia no mienten; pero si yo soy salvaje y atontado como dicen, ellos son más brutos e ignorantes que yo, pues que los he hecho enmudecer con todos sus grados y carreras literarias. Si un tullido hiciera correr a pedradas a un hombre robusto con espada en mano, ¿qué dirías? ¿Quién sería el cobarde?
SACATRAPOS: Claro es que el robusto, pues huía, a pesar de las ventajas de su salud y su espada.
PENSADOR: ¿Y si el tullido hacía huir a muchos que se tenían por robustos y llenos de armas, y éstos a lo lejos y escondidos le gritaban: "Anda tullido, tonto, cara de loco, vil, mal nacido, hereje, no nos ocultamos de ti por miedo, sino porque eres un baldado, y sabemos que te hemos [de] hacer pedazos, ¿qué dijeras?
SACATRAPOS: Que eran unos pícaros cobardes, pues se despicaban a desvergüenzas como las mujeres, y ya con haber huído, habían manifestado su temor y su ignominiosa cobardía, tanto más cuanto que habían huído de un solo hombre baldado, ante quien no se atrevían a parar, a pesar de su mayor número y pretendidas ventajas.
PENSADOR: Pues éstos son los fanfarrones que ni admiten el acto ni son capaces de admitirlo. Diles que se junten todos, y que en la librería de don Manuel Recio(25) me dejen un billete de admisión, firmado de los réplicas, y yo les proporcionaré una sala decente donde arguyamos: a ver ahora si hay necesidad de la licencia del rector de escuelas, ni ningún otro periquito(26)de los que ponen. Sí, cobardes, os desafío por segunda vez al acto, aunque sea privado, a bien que las resultas serán públicas. Venid a una sala, ya que no queréis ir al llano del Cazadero,(27) ni al cerro del Chiquihuite.(28) ¿Qué dices, Sacatrapos?, ¿admitirán el acto en una sala y entre poca gente?
SACATRAPOS: Como todos los diablos. No lo admiten ni en los desiertos de la África. Sobre que ya declararon su miedo. Ahora se contentan con injuriar a su merced, y eso sin firmarse, porque el miedo no juega. Les ha sucedido con los rotulones lo que al toro con las banderillas, que corre, salta, rasca la tierra, mueve la cabeza, brama; pero la banderilla pegada. Así estos collones, rabian, ensucian las prensas con desatinos, se los lleva el diablo de cólera; pero el campo por su merced, el desafío sin admitirse y la banderilla pegada.
PENSADOR: A ese Palanquetero ponlo a que aprenda a escribir en el callejón de los Tabaqueros.(29) Dile que no se escribe "cavalleresco, candidato, descanzo, tompiate,(30) desentito, almoersera,(31) dosenas, baya, volterana, ban, Ba, escuincle,(32) canza, cuentesito, moso, sonreia", etcétera, que tantos y más errores crasos se leen en su Palanqueta.(33) También le dirás que su último versito no es fábula sino epigrama.(34) Ya se ve, no sabe escribir, qué ha de entender de lo demás. Trae otro.
SACATRAPOS: Aquí está el de la Muerte de El Pensador y el Tin tin, con la calavera del bachiller Fernández.(35)
PENSADOR: Luego se conoce que tan bellas producciones son hijas de tan buena calavera. ¡Válgate Dios por bachiller, Esmeril!(36) Oye, maldito bachiller, que ni escribir sabes ¿quién te ha metido a guapo ni a faceto,(37) cuando tus obras manifiestan que te engendraron al pie de un volcán de nieve y te parieron en lo más helado del invierno? Ni lógica, ni criterio, ni estilo, ni erudición, ni doctrina, ni gracia, ni principios de educación ni nada bueno manifiestas en tus infelices mamarrachos. Pero, ¡qué más!, si ni escribir sabes. Otro día no escribas ensalles, excomunál, Hea, etcétera.(38) Mira que son muy gordas y no pueden pasar. Si no crees que tengo amigos buenos en todas las clases del estado, admite el acto,(39) necio sinvergüenza, y ya los verás en mi casa, a ver si delante de ellos te produces con la desvergüenza que a sus espaldas. Líbrate de que te conozcan los trinitarios, porque te ha de parecer día de fiesta. Mi mujer dice que aprendas urbanidad con las señoras, que para tus chocarrerías no hay necesidad de que la traigas en boca, y yo te digo que excuses el repetirlo, porque... nos ha de tener cuenta. Conmigo lo que quieras; pero con mi mujer tiento, pues si otro día me la pones en ridículo, te juro que te acordarás de mí, seas quien fueres. Sacatrapos, llévate a ese necio malcriado a la escuela y dile al autor del Papel nuevo de hoy,(40) que otro día no se equivoque tanto, que dirán que a falta de razón, usa la calumnia y el sofisma.
SACATRAPOS: Señor éstos siempre han de estar ladrando y jamás responderán los argumentos de su merced.
PENSADOR: Pues déjalos que ladren, como no muerdan.(41)
(1) México, Oficina de don José María Ramos Palomera [cf. nota 1 a Lo que escribe...], 1822.
(2) Valiente de a Cuartilla. Así ha bautizado Lizardi al bachiller Hermenegildo Fernández, autor de Vale una cuartilla. Admisión del desafío a que provocó El Pensador Mexicano, el día 14 de agosto de 1822, con asombro de las viejas y del vulgo ignorante. Imprenta Imperial. Cf. nota 2 a Respuesta de El Pensador...
(3) Para admitir desafíos preciso es ciencia y valor, México, s/edit., 1822, 4 pp., firmado por El Despreocupado.
(4) escuela lancasteriana. La compañía lancasteriana siguió el sistema de educación de José Lancaster, que consistía en que los alumnos mayores y más adelantados enseñaran a sus condiscípulos bajo la vigilancia del maestro.
(5) Universidad. Cf. nota 49 a Carta cuarta...
(6) Hermenegildo Fernández también era autor de Papel de a tlaco. Y por tlaco no se admite el desafío de El Pensador Mexicano, Imprenta Imperial, 1822. Cf. nota 4 aRespuesta de El Pensador...
(7) Un Guapo admite el desafío del excomulgado José Joaquín Lizardi, conocido por E1 Pensador Mexicano, México, Imprenta Imperial, 1822, 8 pp. Fernández de Lizardi anunció, en el mismo día de su publicación, este folleto en Respuesta de El Pensador al Valiente de a tres tlacos, y dedicó un folleto a responderle, véase: Desvergüenzas y excomuniones no destruyen las sólidas razones. O crítica juiciosa contra el groserísimo papel que vio la luz pública el 21 de este mes de agosto...
(8) "En tal concepto, compañero, prepare usted su costal de cagajones; y cuidado con no dirigírmelos a los hocicos para taparme la boca, porque he de decir cosas peregrinas, que ya yo tengo otro dispuesto de limones muy frescos que le estrellaré en la frente, para que le refresquen el entendimiento y obre con más acierto." El San Pableño, Un guapo desafía al Guapo que le salió a El Pensador, México, Oficina de Betancourt, 1822, 1 p. Tenemos registrado el título de otro folleto de El San Pableño: Primer limonazo de El San Pableño al Guapo destapado, en favor de El Pensador Mexicano. También escribió Delirio de El San Pableño, México, Oficina de D. José María Ramos Palomera, 1822, 4 pp., fechado en 15 de septiembre.
(9) Q. F., El Boticario, o R., es el autor de Campana hermosa de la libertad, México, Imprenta de doña Herculana del Villar y Socios, 1822, 4 pp.; en donde escribió, en "Nota final", lo siguiente: "Pedí al señor Pensador la respuesta de mis Preguntas del lego Boticario, van siete días y no hay nada." En las Preguntas de un lego Boticario a El Pensador Mexicano sobre las dudas del día, México, Imp. de doña Herculana del Villar y Socios, 1822, 2 pp., firmó como R. Como Q. F. escribió: Prisión y trabajos del pobrecillo Pensador Mexicano, México, misma imprenta y año, 4 pp.
(10) Sin firma apareció el folleto Una vieja admite el desafío de El Pensador, México, Imprenta Imperial, 1822, 8 pp. En él participan dos interlocutores: la llamada Vieja y su sobrino Pepito; al final dice que "continuará".
(11) Chamorro y Dominiquín. Diálogo jocoserio sobre la independencia de la América, que fechó en México, 1° de marzo de 1821.
(12) "Iturbide se dirigió a Guerrero, a los jefes realistas, a los obispos, al virrey, a las Cortes y al rey, presentando su plan de acuerdo con los intereses de cada destinatario. El 1° y el 2 de marzo se levantaron las actas [...], en la segunda de las cuales se juró el Plan de Iguala, que había sido promulgado el 24 del mes anterior." F. Tena Ramírez, op. cit., p. 108.
(13) Juan Ruiz de Apodaca, conde del Venadito. Cf. nota 11 a Barbero rapa Barbero.
(14) caballo. Persona estúpida o brutal, grosera y burda, o estúpida, boba y tonta.
(15) Distingue tempora et concordabis jura.
(16) muy mucho. Se usa con el significado de "mucho" en lenguaje familiar, en frases enfáticas. M. Moliner, op. cit., p. 468.
(17) poner una pica en Flandes. "Phrase con que se explica la dificultad que ha costado executar alguna cosa." Dic. de autoridades.
(18) "y ya se acordará, pues que todo lo sabe, que cada gallo canta en su muladar; pero, adelante. ¿Será en alguna plaza o calle su reto de usted? Eso, conforme, porque hasta para que pase una procesión, se pongan trancas o andamios en cualquiera puesto o lugar público, yo, aunque vieja ignorante, sé que necesita licencia del señor corregidor, o de ese señor que hay ahora por la Constitución; y como dicho señor no ha de querer chocarse con el señor provisor, tampoco ha de querer franquearle a usted ni la pulquería de Tumbaburros; conque tatita, ¿adónde?" Cf. Una vieja admite el desafío, op. cit., p. 4.
(19) Así llama al autor de A tlaco las palanquetas con que ha de refrescar El Pensador Mexicano cuando acabe su desafío, México, Imprenta Imperial, 1822, 4 pp.
(20) "yo no sé qué runrún anda por hay [sic]de que el señor rector de la dicha Universidad aún no le ha dado la licencia que pedía, al actuante, para que en la Pontificia fuera la función. Que dizque proveyó a su escrito en que solicitaba la venia. Que removiendo el actuante los impedimentos que había, para que fuera el acto en la Universidad, y presentado en la debida forma se le provería lo conveniente. Escrúpulos del señor rector. Mire el público: ¿qué inconveniente podía haber en que el señor rector, con todo el claustro pleno de doctores, se tragaran una excomunión?." A tlaco las palanquetas, op. cit., p. 2.
(21) palanqueta. Especie de golosina o dulce corriente, "hecha con miel de panela y pinol muy tostado." Santamaría, Dic. mej.
(22) excomulgado vitando. Cf. notas 22 y 23 a Desvergüenzas y excomuniones...
(23) apearse por las orejas, o por la cola. Salir con domingo siete, con un despropósito o con una sinrazón; aducir algo enteramente sin conexión razonable con lo que se trata; o sacar consecuencia ilógica o descabellada. Santamaría, Dic. mej.
(24) A los dieciséis años Fernández de Lizardi recibió el grado de bachiller, en la Universidad de México; siguió los estudios en teología pero no sabemos si llegó a graduarse; obtuvo del gobierno español el cargo de amanuense y posteriormente el de juez interino de Taxco.
(25) Librería de Manuel Recio. Cf. nota 17 a Desvergüenzas y excomuniones...
(26) periquito. Diminutivo de perico, es decir, locuaz, hablador o charlatán. Santamaría, Dic. mej.
(27) llano del Cazadero. Cf. nota 16 a Respuesta de El Pensador...
(28) Cerro del Chiquihuite. Cf. nota 15 a Respuesta de El Pensador...
(29) Callejón de Tabaqueros. Fue abierto entre las casas del Colegio de Portacoeli y el Convento de las Recogidas "para obviar y atajar 'la indecencia que podría presentar en estar contiguos pared en medio los dichos colegio y monasterio'. Y aquí tiene usted el origen del Callejón de Tabaqueros, el que, probablemente se llamó en el siglo XVII, de las Recogidas, más tarde de Balvanera y por último, el que conserva hasta nuestros días, pudiéndose llamar, con más propiedad, de Tabaqueras, toda vez que eran mujeres las que trabajaban en él." Nicolás Rangel, "Colegio de Portacoeli y Callejón de Tabaqueros", en L. González Obregón, Las calles de México. Vida y costumbres de otros tiempos, México, Imprenta de Manuel Sánchez, 1927, p. 265. Actualmente está ubicado entre República de El Salvador y Corregidora, en el primer cuadro de la ciudad, cerca del Palacio Nacional.
(30) tompiate. "Variante común de tompeate", o sea "esportilla tejida de palma cilíndrica y honda, a manera de bolsa o morral, muy usada para guardar granos y cosas semejantes"; también para tortillas. Santamaría, Dic. mej.
(31) almoersera. Debe decir: almuercera, o sea "mujer del pueblo que en las puertas de tiendas, zaguanes o accesorias pone cazuelas con algunas viandas apetitosas, y aun las prepara allí mismo." Cf. Santamaría, Dic. mej.
(32) escuincle. La forma correcta es escuintle, aunque es más usada la forma incorrecta. Cf. nota 14 a Barbero rapa Barbero.
(33) El Palanquetero escribió lo siguiente: "para obsequiar al actuantecavalleresco", "lo que al can. [pasa a la siguiente línea] didato", "es preciso que todos se esmeren en premiar su mérito, solicitar su descanso", "no he dejado cajón nitompiate"(en la página 1); "para buscar lo más desentito" (pág. 2); "es viejo el cuento de la almoerséra, que se habia tragado en dosenas las excomuniones", "ya si fueran como el actuante que sabe mas que todo esto, baya", "a la volterana" (pág. 3); "Alla ban"[unos versos], "Bá por una Calle", "Salele un escuincle", "Se canza", "Este cuentesito", "un buen moso decia", "Se sonrreia"(pág. 4). A tlaco las palanquetas, con que ha de refrescar El Pensador Mexicano, op. cit.
(34) Al final de ese folleto vienen "Palanqueta primera o Primera fábula", y "Palanqueta segunda o Segunda fábula", copiamos ésta a continuación: "El loco de Santa María / En las Esquinas gritaba / Que a su ropa no llegaba / Cuanta en el Imperio habia / Ni hay un buen moso decia / Que en facciones sea mejor / Decia esto con gran ardor / Y una vieja que pasaba / Se sonrreia, lo miraba / Y decia: otro Pensador." A tlaco las palanquetas, op. cit., p. 4.
(35) La desgraciada muerte de El Pensador Mexicano inaugurada en su contienda excomunal con el bachiller don Hermenegildo Fernández. Contestación de éste al papel titulado El Valien te de a tres tlacos, México, Imprenta de don Mariano Ontiveros, agosto 25 de 1822, 8 pp. Tin tin, tin tin, tin tin. Hagan bien por el alma de El Pensador Mexicano. Sufragio del bachiller don Hermenegildo Fernández, s. p. i., 4 pp. Lucina Moreno Valle consigna los datos de la Colección Lafragua: México, Imprenta de Ontiveros, 1822. Cf. notas 2 y 4 a Respuesta de El Pensador...
(36) Esmeril. Contracción de Esmeregildo, forma vulgar de Hermenegildo.
(37) faceto. "El Diccionario le considera anticuado y sinónimo de chistoso", en México no es anticuado, "aunque va para allá, y significa chistoso, pero afectado y sin gracia." Santamaría, Dic. mej.
(38) Cuatro ensalles he hecho, a mis solas, en otras tantas contestaciones o tiros que he dirigido a un zoquete duro, para probar lo que en ti podría obrar, y otras tantas veces han sido / tan furibundos mis golpes que lo he abierto por mitades. Aquí de Dios, dijo Benjarrais a Abensarraje, voy a hacer el último esfuerzo en tu misma persona, quizá corresponderá el éxito al intento; mas por si acaso así no fuere, te suplico perdones mi entuerto aunque sea desde el otro mundo, y que dirijas una mirada compasiva a este tu obligado competidor en muestra de reconciliación, ya que sólo por condescender y darte gusto entro en tan excomunal y dura batalla, a que con tanto denuedo has provocado [...]. Entraremos en la lucha sin pretexto ni excusa; pero antes quiero ver qué carta es la que me presente el melifluo Bocadillero... ¡ea!: parece que ella ha venido por equívoco a mis manos." La desgraciada muerte de El Pensador, op. cit., pp. 2-3.
(39) Fernández de Lizardi lanzó su desafío y citó a un acto público en la Universidad, para defenderse de la excomunión, en Carta cuarta...
(40) Bajo este título aparecieron dos folletos, aunque sin firmar: Papel nuevo de hoy. Número 1, México, Imprenta Imperial, 1822, 4 pp. Papel nuevo de hoy. Número 2. Contra el titulado: Clamor de un buen patriota para el remedio de los males presentes, México, Imprenta Imperial, 1822, 11 pp. Está fechado en 4 de septiembre. De este papel hubo otra impresión: Puebla, reimpreso en la Oficina de D. Pedro de la Rosa, impresor del gobierno, 1822, 8 pp.
(41) perro que ladra, no muerde. Refrán que dice que, por lo regular, hacen y obran poco los que hablan mucho. También se dice: perro ladrador, poco mordedor, y perro ladrador, nunca buen mordedor.