Fábula XV
EL PASTOR, EL CHIVO Y LOS CARNEROS
Caminaba un Pastor
un día muy alegre,
llevando unos carneros
para ver si los vende.
Encuentra con un río,
y trepa sobre el puente
el cabestro que lleva
para que los adiestre.
Mas los carneros tontos,
que de guías no entienden,
creyendo pasarían
a nado el río más breve,
después de muchas vueltas
a nadar se resuelven,
sin atender las señas
que por que lo siguiesen
les hacía el chivo viejo
parado sobre el puente.
En fin, se arrojó al agua
un carnero novele,(1)
tras éste otros, y tras él
tres, cuatro, quince, veinte,
todos sin quedar uno
murieron de esta suerte.
Se daba al diablo el pobre
del Pastorcillo, al verse
solo y que sus corderos
los lleva la corriente.
El que loco desprecia
un consejo prudente
por seguir su capricho,
las más veces se pierde.
(1)novele. Barbarismo, puesto que novel sólo se aplica a personas.
