EL CUCHARERO POLÍTICO
EN ARGUMENTOS CON CHEPE(1)

 

 

La otra noche fuimos cuatro a casa de un médico. Sorprendimos al mozo de abajo; subimos, pedimos las llaves de los baúles; la señora, que estaba sola, nos las dio, abrimos y juimos hallando una trapería tan larga y tan deshecha que ni para hilas de hospital estaba buena. Abrimos después una escribanía, pensando que allí estaban los escuditos de las purgas, y sólo hallamos recetas, cartas y papeluchos. En fin, aburridos de nuestra mala campaña, nos contentamos con desnudar a la señora y a su criada, llevándonos de camino dos sábanas viejas, un cobertor, dos candeleros de cobre y otras maritatas(15) manuables, que por junto hemos vendido en siete pesos. ¿Qué te parece y cómo está México?

Una de las causas que hay para que abunden los de nuestro oficio, con daño y escándalo de la sociedad, es la mala educación que nos dan nuestros padres, porque no tienen otra mejor que darnos. Si los curas y ayuntamientos de los pueblos fueran responsables ante el gobierno de nuestra educación, si se castigaran severamente cuando en sus feligresías y jurisdicciones se hallara dentro de dos años un muchacho de siete que no supiera leer, y dentro de cuatro uno de diez que no supiera escribir, verías menos necios en los pueblos, y de consiguiente, menos viciosos y holgazanes, porque nada fomenta más el vicio que la ignorancia. Pero como no hay quien reclame sobre esto a los párrocos ni jueces de partido, se desentienden de cumplir con su obligación en esta parte, no estrechan a los padres de familia, y éstos se descuidan enteramente de la educación de sus hijos.


El que reimprima este papel sin mi consentimiento será responsable ante la ley.

El Pensador

 

 


(1) México, Imprenta del Autor, 1822.

(2) Chepe. Cf. nota 2 a El cucharero y su compadre...

(3) pelar patos. "Pelarse 'morir' es más propio del habla mexicana: 'Cuando parecía que se iba a curar se peló'. Con el significado de 'irse' se usa en varios países [...]. Pelarse en México reúne las dos acepciones [...]. Derivaciones muy usuales son pelar gallo y pelar ratas." Juan Manuel Lope Blanch, Vocabulario mexicano relativo a la muerte, México, Seminario de Dialectología, UNAM, 1963 (Publicaciones del Centro de Estudios Literarios, 10), p. 66. Como en la época de Fernández de Lizardi era frecuente comer patos, la expresión de pelar gallo no era tan usual.

(4) no tengo por dónde el diablo me deseche. Ser muy vicioso y sin ninguna cualidad buena.

(5) como araña. Curiosamente este gesto de abrir y cerrar la mano con los dedos algo encogidos, semejando la forma y movimiento de la araña, tiene como equivalente la palabra araña: "También por traslación se llama la persóna que codicia y recóge con solicitud por no buenos modos lo ajéno." Dic. de autoridades.

(6) se me juntó el cielo con la tierra. "Hallarse en callejón sin salida, en grande apuro." Santamaría, Dic. mej.

(8) pesos. Al establecerse la moneda mexicana dentro del sistema decimal, teniendo como unidad el peso, éste tuvo un valor de ocho reales. Un real equivalía a doce centavos y medio.

(9) Mosquito. "En junio de 1821, Nicolás Bravo, que por invitación del propio Iturbide se había unido al movimiento por él patrocinado, fundaba en Tulancingo, un periódico que con el título de El Mosquito publicóse 'para fomentar activamente la revolución'." J. M. Miquel i Vergés, La independencia mexicana y la prensa insurgente, México, El Colegio de México, FCE, 1941. En el original aparece con mayúsculas. No sabemos a qué mosquito se refiera. Como calificativo se usaba para aludir al que asistía frecuentemente a la taberna o también para una persona insignificante.

(10) jalla. La guturalización es frecuente en el habla popular. En La Quijotita y su prima, Fernández de Lizardi reproduce también este fenómeno: "yo juí a la casa [...] y me jallo a la señora Luterina." Obras VII-Novelas, edición, recopilación, notas y estudio preliminar de M. R. Palazón, México, UNAM, 1980 (Nueva Biblioteca Mexicana, 75), p. 20.

(11) "en la noche del 2 de junio [de 1822], tuvo noticia el emperador de que uno de los regimientos de la guarnición, combinado con otros, intentaba asaltar las casas de comercio, en especial las que estaban reunidas en la plaza mayor en el edificio llamado 'El Parian' [...] En consecuencia se tomaron las medidas de seguridad oportunas, y haciendo confianza de la misma tropa, se le encargó custodiase el edificio amenazado [...] El aviso que el gobierno dió al congreso de este acontecimiento y de los riesgos que amenazaban por falta de recursos, hizo se tuviese una sesión extraordinaria en la tarde del 4 de junio. Había informado ántes el ministro de hacienda [sesión del Congreso de 24 de mayo] con mucha exageración, que en la Habana existían sesenta millones de pesos extraídos del imperio en monedas y barras, y tanto para evitar mayor exportacion cuanto por haber detenido el general Dávila, gobernador de S. Juan de Ulúa, un bergantin americano con cargamento de fusiles y una goleta que conducia algunos artistas á Veracruz, habia dispuesto el emperador suspender todo embarque de dinero y depositar el que habia bajado á aquel puerto en la ultima conducta 'para impedir que se extrajese furtivamente y sirviese de fomento á los proyectos que se meditaban contra la independencia' [sesión del 29 de mayo], sobre todo lo cual representaron los interesados, manifestando haber puesto aquellos caudales en camino, bajo la confianza que les había inspirado el decreto del congreso por el que se permitió la exportación [sesión del 31 de mayo] y Echenique, activo agente del comercio de Veracruz logró se diese órden para que se entregasen á sus dueños las sumas que les pertenecían, afianzando éstos volverlas á presentar se les exigía." Lucas Alamán, Historia de México. Con una noticia preliminar del sistema de gobierno que regía en 1808 y del estado en que hallaba el país en el mismo año, México, Imprenta de Victoriano Agüeros y Compañía, 1884, t. V, pp. 470-471.

(12) pesos fuertes. "La reforma monetaria que trajo consigo la aplicación en España de la Real Cédula de 23 de diciembre de 1642, creó dos especies de monedas: las de plata vieja o antigua acuñada con anterioridad a la fecha dicha, y la posterior, denominada de plata nueva, para diferenciarla de aquélla de menor peso y ley, con circulación en la Metrópoli y prohibición en América. Al 'peso de plata vieja o antigua' se le denominó por esa circunstancia 'peso fuerte'. Su valor de Rs. pasó a ser 10 Rs. de plata nueva y para distinguirlo en su nomenclatura se le denominó 'escudo de plata'." En 1686 se revaloró en 15 reales, 2 marcos de vellón; en 1726, a 9 reales y medio; en 1728, 18 reales, 28 marcos; en 1737, 20 reales. De 1786 a 1825 el peso fuerte de busto valía 8 reales. Humberto Burzio, Diccionario de la moneda hispanoamericana, Santiago de Chile, Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio y Medina, 1958, p. 181.

(13) está dado a la trampa. "Estar en malas condiciones sociales, pecuniarias o de cualquier otra clase; y tratándose de cosas, éstas maltrechas o en malas condiciones de uso y servicio." Equivale a estar dado al diablo. Santamaría, Dic. mej.

(14) de gloria patri. "De tres al cuarto, de medio pelo." Santamaría, Dic. mej.

(15) maritatas. Baratijas o trebejos, cosas de poco valor o poca importancia. En su forma maritates es una voz andaluza. Hoy se dice chivas. Santamaría, Dic. mej.

(16) estás como una bola. Actualmente se dice estar hecho bolas o pelotas, es decir, confundido. Hacerse o volverse bola es perder el orden y concierto, sobre todo en una formación. Santamaría, Dic. mej.

(17) nopales de grana. De nopalli: nombre genérico de unas cactáceas que producen tuna. En un nopal de muy pocas espinas [dactyliopus cacti] se criaba la cochinilla, un insecto que reducido a polvo servía para dar color grana a la seda, a la lana y otras telas.  Esta técnica, conocida por los aztecas, pasó a España, la India, Jamaica y las Canarias. Fue sustituída por los extractos minerales colorantes. Actualmente existe un proyecto para rescatarla.

(18) criollos. Del lugar. Actualmente son los nativos de México que descienden de españoles. En la época de Fernández de Lizardi también se llamaba así a los mestizos.

(19) pesetilla. Veinticinco céntimos de peso.