DÍA DEL JUICIO Y BUENA LOA AL HIPÓCRITA GAMBOA(1)
Ultrajes y directas son regalos
de que abundan tan torpes escrituras
siendo cada palabra un fuerte palo,
en todo lo demás camina a obscuras;
su argumento se funda en lo que ofende,
y como él diga desvergüenzas muchas,
la razón ni la busca ni la entiende.
Isla, [El] Rebusco.(2)
Con perdón del público bien criado
Conozco bien que la libertad de imprenta no es para desahogar nuestras pasiones con el sarcasmo, la personalidad ni la osadía, sino para la pública ilustración; sé que al público se le debe todo respeto y consideración; y este público sabe que sé usar urbanidad y sostener mis opiniones con decoro cuando la usan conmigo; sea el último testigo El Inválido(3) a quien traté con la moderación con que me trató a mí: para buscar la verdad no es necesario denostar al que la impugne o no la conozca.
Todo esto sé, pero también sé que al malcriado y grosero, al ignorante sin educación y sin principios se le debe hablar en su lengua para enfrenarlo y confundirlo. Así lo he protestado hacer y así lo he de cumplir, satisfecho de que el público sensato, convencido de mi justicia, me disculpará el estilo de bodegón con que voy a responder el disparatado papasal(4) que salió a luz el 2 del presente con el blasfemo y antiacatólico título de Papeles y hechos impíos merecen los desafíos...(5) literarios.(a) Entremos en materia.
José Mariano Díaz Gamboa es un vejancón despreciable, fanático por principios, más tonto que un burro, más malvado que Barrabás, más hipócrita que un fariseo, más adulador de los españoles que Beristáin(6) y más sinvergüenza que un borracho.(7) Ha disparado en estos días un aguacero de sonetos y perversos(8)malditos en los que ha tratado de injuriarme y concitar a los tontos contra mí so pretexto de elogiar a la Virgen de los Remedios,(9) siendo el mamarracho que vamos a refutar el único que ha publicado contra mí directamente por ahora.
En él pretende criticar las notas que puse a sus condenados sonetos; pero el pobre vejete está muy lejos de destruir mis razones con disparates; antes añade otros nuevos con que manifiesta la necedad y alma negra que se esconde en su indecente y despilfarrado corpanchón.
Escribió la gran bestia en su primer soneto estas palabras
Cuando México infiel se prorrumpía
en blasfemias impías e irreligiosas...(10)
Le hago ver que injuria en esas expresiones la religiosidad de toda la Ciudad de México, desde el presidente hasta el último cargador;(11) y este bruto para salvar su impolítica e injuriosa expresión, dice: que habló en estilo enfático, tomando el continente por el contenido, así como se dice, la culta Europa, la sabia e industriosa Inglaterra; “¿pues por qué extraña usted (son sus palabras) que en retórico estilo exclama y diga ‘cuando México infiel se prorrumpía en blasfemias impías e irreligiosas’ a imitación del celoso orador, usando de exageraciones y aun de cierto discreto desorden de las ideas?”(12) ¡Detente mula desbocada! ¡Párate burro en dos pies!,(13) exclamé al leer tantos desatinos en tan pocos renglones: ¿qué entiendes, botarate, de estilos enfáticos, de exageraciones ni figuras retóricas? ¿Sabes acaso cómo se llama la que enseña a tomar la parte por el todo o el continente por el contenido, ni menos en qué casos debe usarse? Ya se ve que no, ni yo me tomaré el trabajo de enseñártelo, porque ya eres muy viejo y muy salvaje; pero porque veas el desatino que hablas te voy a poner otro perfectamente ajustado con tu delicada retórica; para esas largas orejas, saca de los cóncavos de tu dura calavera esos ojos hundidos de lechuza y oye o lee, si sabes, con cuidado.
Es claro que en México (éste es el continente) hay muchos necios, hipócritas, fanáticos y borbonistas (éstos son los contenidos). Pues bien, yo, siguiendo tu sapientísima doctrina, voy a escribir un soneto que comience así:
Cuando México necia y borbonista,
hipócrita y fanática quería
atribuirle milagros a María
que ver no pudo algún naturalista...
¿Qué tal don Caballo?(14) ¿No es verdad que injuriaba yo a toda la población mexicana, imputándole unos vicios que sólo los poseen los bribones? Si cualquier ciudadano, en uso de su acción popular, me denunciara estas atroces injurias, ¿me valdría ante el jurado la bestial disculpa de usted? Pues sólo esto basta para hacer ver al público su aventajada ilustración. ¿Y que tenga usted cara para aconsejarme que aprenda retórica?, ¿que diga que puede citar mil ejemplares de elocuentes oradores para abonar su disparate, pero que no quiere afectar erudición? Bruto: si no la conoce, ¿qué ha de afectar? Diez pesillos(15) le ofrezco para que se trasquile esas groseras barbas de zamarro, siempre que me enseñe de esos mil ejemplaresuno solo.
Síguese su solución a la segunda nota de mi impreso. Es una algarabía que no merece contestarse. Vamos a la pretendida crítica de mi nota tercera en que digo que “el que llueva en tiempo de aguas no es milagro.”(16) A esto dice nuestro sapientísimo escritor que hay dos clases de milagros: unos de primer orden, [tales son] como la suspensión de una piedra en el aire contra su natural gravedad; y otros “de segundo, que lo son en cuanto al modo y no en cuanto a la substancia”, como cuando “un enfermo recobra instantáneamente la salud estando con todos los síntomas mortales, y siendo el morbo”(17) o la enfermedad por su naturaleza mortal. ¿Quién le habrá enseñado al berengeno(18) Gamboa esta teología parda? Si un enfermo agonizando, y atacado por una enfermedad esencialmente mortal, como, verbigracia, un dolor de costado o un tisis(19) en su último caso, esto es, ya destruida la entraña del pulmón, esencialmente necesaria para vivir, sanararepentinamente, sería un milagro tan de primer orden como ver una piedra de molino pendiente de un cabello, o como oír hablar de milagros a un burro como Gamboa, porque el pulmón se remiende por sí solo en un momento es tan contra natural como que un cabello sostenga una piedra de molino y que un bruto hable el idioma castellano.
¿Pero a qué trae este doctor de baratillo tan ridícula distinción? A esto: a que estando, según él, arrasado el cielo,
la tierra estéril volcanes producía:
las mieses cayeron marchitadas;
Ceres se enlutó desesperada;
la mustia Flora el túmulo pedía;
Febo con hogueras encendidas
¿no irritó la sangre palpitante?
La segur de la peste ¿no es constante
que principió a atacar enfurecida?
Hablen esos miasmas corrompidos
que el hálito infestaron en su ambiente.
Oigamos al que llora tristemente
por sus deudos que yacen entre olvidos.
El labrador ¿no estuvo inconsolable?
¿Sin pasto los ganados, no murieron?
Pálidos semblantes ¿no previeron
el rigor de una plaga inexcusable?
Uno u otro norte que soplaba
lejos de adelantar dio desconsuelo;
mas vapores tuvo nuestro suelo.
El solano avanzó con fiera lava.
Leyes de natura se adormecen.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Por qué en sábado prontas obedecen?(b)
Véase cómo, estando en la mollera de Gamboa el aire tan seco, los calores tan activos, la peste tan cruda y la esterilidad tan en su punto que los ganados se morían por falta de pastos, luego que entró la imagen de la Virgen de los Remediosrepentinamente se pobló el cielo de nubes, se desgajaron copiosos aguaceros, reverdeció el campo, cesó la peste, que nunca ha habido, resucitaron los ganados, se quitó el luto Ceres, Flora se fue a pasear a sus jardines y los labradores se consolaron, y todo esto fue repentinamente. ¿Se dará fanático más embustero? Aún son tan escasas las lluvias, que los labradores están bien temerosos, y aquí en la ciudad se experimenta ya la carestía que amenaza en la que hay de maíz, gallinas y huevos. ¿Dónde, pues, está ese milagro decantado? El granizo que llovió el 11 del pasado(20) hizo mucho daño a las milpas de las inmediaciones de México y lo hizo al excelentísimo Ayuntamiento(21) de esta ciudad, poniéndolo en necesidad de reemplazar los sucios trapos que se llamaban vela con una lona que merezca este nombre; pero el fanático Gamboa ve milagros donde todos advierten perjuicios en el orden natural.
Este tonto tiene valor de conjurar a los mexicanos en su papel citado en mi nota para que lo desmientan si fuere mentiroso. Así dice:
Mexicanos: si fuere mentiroso desmentidme luego
por tus glorias.
Pasemos por alto la algarabía de mexicanos, desmentidme y tus porque ya sabemos que no puede hablar el castellano, ni con ayuda de vecinos... ¡Tales son ellos!, y en obsequio de la nación, y porque los extranjeros, a vista de los desatinos impresos por Gamboa, no crean que todos los americanos somos tan machos como él, le decimos con toda la boca que miente en cuanto ha dicho: ni ha habido tan terrible sequedad antes que viniera la Virgen, ni tales pestes, ni tales ganados muertos, ni tales campos áridos, y después que vino no ha habido más que dos o tres lloviznas que no merecen el nombre de aguaceros; todavía se debe esperar a mediados de éste para que llueva bien.(c) De consiguiente, no ha habido tal milagro.
Pero para que se vea cuán embustero es este viejo hipócrita e iluso, le voy a acusar ante el público ilustrado tres gordas mentiras que se ha atrevido a estampar con letras de molde. A saber:
Primera. Que hasta el día 11 del pasado no cayó el primer aguacero en México. Miente con M grande, pues aunque han escaseado las aguas, no han faltado del todo y recias. Yo mismo viniendo de una visita para casa con mi familia,(22) me mojé una noche muy bien, sin embargo de los paraguas. Otra vez un señor senador y yo tomamos su coche por no mojarnos con el fuerte aguacero que hubo en la tarde.
He de confundir más a este impostor. Quiero que sepa los días en que ha llovido en el próximo pasado verano, es decir, antes que viniera la santa imagen:
El 30 de abril.
El 3 de mayo.
El 4 de idem.
El 22 de idem.
El 24 de idem.
El 28 de idem.
El 29 de idem.
El 7 de junio.
El 9 de idem.
Es decir que sólo en la primavera llovió en México, antes que viniera la Virgen nueve veces, luego no fue la primera vez el día 11. Luego, Gamboa es un solemnísimo fanático y embustero.
Segunda mentira: que siempre que viene la santísima Virgen llueve. Yo soy menos viejo que Gamboa y he visto hacérsele dos novenarios seguidos a la misma imagen, y no llover.
Tercera mentira: dice este viejo que el día 13 de junio en que se trasladó la imagen(23) de la Veracruz(24) a Catedral,(25) ya inutilizada la vela, las nubes suplieron tal defecto, haciendo sombra a la procesión, y concluida ésta, despejaron el campo a los rayos del sol. Tal patraña sólo se puede hacer creer a los ciegos y a los insensibles, pero no a los que pensamos, vemos y sentimos. Puntualmente esa mañana hubo un sol furioso, interrumpido en segundos de minutos por algunos nubarrones pasajeros: pregúntesele qué tal le fue con el sol de ese día a la guarnición que cubrió la carrera de la procesión; mas no es de extrañar que este necio fanático que no vio llover hasta el 11 de junio, creyera ver en el 13 del mismo la milagrosa nube de Moisés(26) que hacía sombra de día al supersticioso pueblo de Israel. Si los fanáticos no son locos, a lo menos están borrachos cuando deliran. Éste es mi juicio en el que he de vivir y morir.
Este bárbaro, desde el título de su papasal comienza ultrajando la religión que afecta conocer y defender. El título es: Papeles y hechos impíos merecen los desafíos literarios. ¿Dónde está aquí el amor del prójimo, ni la observancia del precepto evangélico que nos manda volver bien por mal?(27) No hay en boca de este fanático hipócrita sino una venganza vil, que no sólo autoriza con sus palabras, sino que trata de ejecutarla con las obras.
El 20 de éste se arrojó a mi casa, acompañado de otros cinco, entre ellos un oficial de caballería, con el santo objeto de darme una paliza alevosamente. Tres subieron a mi casa: el oficial,(d) Gamboa, a quien conozco bien, y un herrero; y tres se quedaron, uno en la puerta del zaguán y dos en el callejón. Los recibí solo, a su parecer, en mi estudio, con las demostraciones que exige la educación que él no conoce. A él mismo le acerqué un asiento con mi mano. El oficial tomó la palabra y me dijo que el objeto de su venida era saber si podían consultarme a otro día cierto asunto, y que les señalara yo lugar y hora. Díjeles que no tenían mejor lugar que mi casa,(28) ni mejor hora que de las doce del día en adelante. Al momento se despidieron, y salieron tan aturdidos que, en vez de tomar la escalera, se iban a meter a la cocina; y aún advirtiéndoles dónde estaba aquélla, no atinaban a abrir el portón. ¡Tanto así perturba la mala conciencia! El resultado fue que me dejaron sobre un tocador un soneto adisparatado(29) que imprimió Gamboa bajo sus iniciales, el que no tra[n]scribo por no enfadar a los lectores; fijaron otro en la puerta del zaguán.
Chiflaron, se juntaron y se fueron. En esto paró su gloriosa empresa.
Salí al campo,
saqué la espada,
y no hice nada.
Véase si tengo razón para decir que el viejo Gamboa es un fanático, cobarde y alevoso. Yo cuando hablo defiendo mi opinión con razones, no con desvergüenzas, ni con alevosías, y tú, viejo indecente, cobarde y sinvergüenza, ¿por qué te vales de esas armas prohibidas, y buscas en tu auxilio a los incautos? Dices que he sido un variable, que he adulado a todos los gobiernos,(30) porque no he sido un Quijote loco que me haya expuesto a que me ahorquen, oponiéndome públicamente a su sistema. ¿Qué has hecho tú, maldito, y tus viles compañeros sino lo mismo? Téngote por un borbonista de remate, y aunque me dicen que tienes correspondencia con el obispo de Sonora,(31) no lo quiero creer, pues no es posible que un gachupín(32) de su talento y su dinero, se corresponda con una sabandija como tú; pero si así es, ¿a que no dices públicamente viva Fernando VII?
El Pensador [José] Joaquín Fernández de Lizardi.
Así se firma, cobarde, no con iniciales.
POSDATA. Me acusa como un yerro garrafal, el que fue de imprenta, ponit en lugar de posuit;(33) este bárbaro no sabe que en sus sonetos y su último fárrago hay treinta y cinco yerros en latín y castellano, porque no sabe escribir el muchacho. Le noté que puso el campo muy solano, y para enmendar la palabra dicen que es yerro de imprenta; pero que debe decir: Losano. ¿No es un gramático profundo el tal Gamboa? En la enmendadura que hizo al disparate de solano, puso dos gramaticales, losano con L mayúscula y con s. Sepa que se escribe lozano, y con Lgrande es apellido. Por poco no dice: el campo Martínez, Pérez, etcétera. ¡Sobre que es chusco el angelito!
¿Ya ve usted este papel tan largo?, pues sobra mucho qué decir sobre los sarcasmos de usted como sobre aquello de que soy capitán sin haberle visto los bigotes a Marte.(34) Cuando eso fuera, que no es,(35) como consta por mis documentos, poco importa. Usted lo que ha de probar es que no merezco serlo. Si puede usted probarlo, le ofrezco las pagas de un año. Lo que no sé es servir con el fusil al hombro en clase de condenado por mis gracias, al regimiento llamado de Fernando VII, ni menos hacer la limpieza de un cuartel, ni sufrir bancos de palos, como dizque usted ha experimentado por santo y por devoto..., pues...
El siguiente bizcochito se lo regala un antiguo conocido suyo que le sabe su vida y milagro.
SONETO
Adulador, fanático, embustero,
que con tanto valor, tanta osadía,
adulteras la prosa y la poesía,
¿quién es tu apuntador, dime primero?
¿Es algún cargador, carretonero,
o medidor de alguna pulquería?(36)
¿O es algún monicaco chuchería,
tan bruto como tú, tan majadero?
Inspirarle virtud al pueblo quieres
contrahaciendo el papel de justo y santo;
mas ¿quién te lo ha de creer?, cuando zahieres
y a tu prójimo befas, ¡tanto!, ¡tanto!
Monigote Gamboa ¿Sabes lo que eres?,
un hipócrita tonto; pero ¡cuánto!
México, julio 5 de 1825.
(1) Oficina de Ontiveros [Cf. nota 1 a La tragedia de los gatos...]. Esta polémica de Fernández de Lizardi y Díaz Gamboa se inició a partir del número 20, tomo II, de lasConversaciones del Payo y el Sacristán, y continuó en el “Alcance al número 21” de la misma obra, Obras V, op. cit. El documento identificado como “Carta vindicatoria de El Pensador Mexicano en que ataca a don José Mariano Díaz Gamboa” es una traducción, síntesis y glosa al inglés de este panfleto (la letra nos hace sospechar que fue realizada en el siglo XIX). Este documento al inglés bajo el título de “Carta” fue publicado por Gloria Grajales Ramos en Guía de documentos para la historia de México en los archivos ingleses: siglo XIX, México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, UNAM, 1969. Comprendiendo esta traducción sólo parte del texto original, Gloria Grajales infirió que los ataques lizardianos eran procaces y antirreligiosos y que los sonetos eran de Lizardi y no de Díaz Gamboa, pero ambos juicios son falsos.
(2) Este texto fue publicado por Aznar en 1785 y es el Rebusco. Fernández de Lizardi citó el mismo verso como epígrafe a Razones contra insolencias o respuesta de El Pensador al padre Soto (1820) en Obras X, op. cit., p. 379.
(3) El Inválido. Seudónimo del autor de Por más que hable El Pensador no hemos de ser tolerantes, sino cristianos como antes, México, Imprenta del ciudadano Valdés, 1825. Texto que critica el número 13 del tomo II de las Conversaciones del Payo y el Sacristán.
(4) papasal. Lo que en España se entiende por papelorio: fárrago de papel o bagatela.
(5) Papeles y hechos impíos merecen los desafíos, o sea culebra de agua y tormenta de rayos sobre El Pensador Mexicano, México, Imprenta a cargo del ciudadano Adrián Requelba, 1825, firmado por J.M.D.G.
(a) Esta palabra literarios la puso en nota, porque no le cupo en el verso del título, y se acordó del famoso de don Quijote cuando decía: “Hirióle amor con su azote, / no con su blanda correa, / y en llegándole al [tocándole el] cogote, / aquí lloró don Quijote / ausencias de Dulcinea del Toboso.” Capítulo XXVI. “Donde se prosiguen las finezas que de enamorado hizo don Quijote en Sierra Morena” [es la última cuarteta del poema a Dulcinea. El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, prólogo y vocabulario de Luis Santullano, México, Editorial Orión, 1953, t. I, p. 250].
(6) José Mariano Beristáin y Souza (1756-1817). Erudito mexicano; catedrático y bibliógrafo; arcediano y deán de la Catedral de México; presidente del gobierno arzobispal. Desempeñó otros importantes cargos en el gobierno eclesiástico. Perteneció a la Junta de Censura (como consta en el imprimatur de El Pensador Mexicano). Combatió a la Independencia desde el pulpito y con la pluma. Autor de laBiblioteca hispanoamericana septentrional.
(7) Como hemos visto, identificaba al sanguinario y sinvergüenza Manuel de la Concha como borracho. Cf. nota 29 a Impugnación que los gatos...
(8) Estos sonetos fueron reproducidos en el Alcance al Número Veinte y Uno del Payo y el Sacristán, en Obras V, op. cit., pp. 489-492.
(9) La Virgen de los Remedios era la patrona de las tropas de los conquistadores. En ese entonces opuesta a la de Guadalupe, que enarboló Hidalgo. Su santuario se encuentra en la cima del cerro de los Pájaros, en el actual municipio de Naucalpan, Estado de México. “María de los Remedios medianera, / entre México y su hijo omnipotente, / le manda blanda lluvia y placentera”, cf. Obras V, op. cit., p. 490. Fernández de Lizardi escribió el 14 de junio de 1825 que fue a la procesión y quedó pasmado al ver el milagro patente de que llovió un furioso aguacero de granizo. “Número 20 del tomo II de las Conversaciones del Payo y el Sacristán, en Obras V, op. cit., p. 472. Fernández de Lizardi escribió un Diálogo ideal. Entre Juan Diego y Juan Bernardino, lamentándose de la tibieza que de pocos años a esta parte se nota en México en el culto y obsequios debidos a nuestra madre María Santísima bajo la advocación de Guadalupe en su novenario; Cf. Obras X, op. cit., pp. 389-399. En 1531, la Virgen de Guadalupe se apareció a Juan Diego en el cerro del Tepeyac; en la tilma de este indio se vio pintada su imagen cuando él quiso mostrar las rosas que llevaba en ella al obispo Zumárraga para comprobar la embajada mariana: “El indio refirió sencillamente lo que le acababa de pasar, dejó caer las dos puntas de su tilma para mostrar las flores y entonces el obispo y los circunstantes cayeron de rodillas ante la imagen que apareció pintada en la capa ó ayate del feliz y afortunado Juan Diego. Este suceso aconteció del 9 al 12 de diciembre de 1531, á los diez años cuatro meses de la Conquista, siendo pontífice Clemente VIII y rey de España el emperador Carlos V. Ésta es la piadosa tradición transmitida de padres á hijos respecto a la imagen que se venera en el santuario [...]. Los fundamentos de esta tradición reposan en datos idénticos a los que han servido para esclarecer algunos hechos de remota antigüedad, es decir, las pinturas simbólicas de que los indios se servían para consignar los acontecimientos importantes, los cantos populares y las relaciones de personas que vivían en una época inmediata al tiempo que ocurrió el suceso.” Diccionario universal de historia y geografía, op. cit., t. V, pp. 1000-1001. Lizardi también escribió lo siguiente: “En fin, te circunvala / ¡oh, feliz patria mía! / la efigie soberana de María; / pero aunque en todas partes / tú la veneras, tiene dos baluartes / en que halla la piedad más prontos medios: / uno es en Tepeyac, otro en Remedios. / Si allá a Juan Diego fina se aparece, / Juan del Águila acá no desmerece / su divina presencia y sus favores. / Si un Juan la vio pintada entre las flores, / otro de igual nación y de igual grey / la vio de bulto encima de un maguey.” Versos que pertenecen a “La muralla de México en la protección de María Santísima Nuestra Señora. O agradecido recuerdo que, del favor de haber librado la misma Señora a esta capital de la irrupción que sobre ella intentaron los enemigos ahora ha un año, escribió D. J. F. de L.” En Obras I, op. cit., p. 99.
(11) En la nota a del citado “Alcance” dice: “Ésta es una injuria atroz hecha a todos los católicos mexicanos, desde el señor presidente hasta el último cargador, pues que todos componen el vecindario de la capital de México, a quien se trata de infiel, blasfemo, impío e irreligioso.” Ibid., p. 489.
(12) “Ningún discreto ha tenido a mal el decir con enfático estilo, y tomando el continente por el contenido: la culta Europa, la sabia e industriosa Inglaterra: ¿pues por que extraña usted que en retórico estilo exclame y diga cuando México infiel se prorrumpía... en blasfemias impías e irreligiosas a imitación del celoso orador, usando exageraciones y aun de cierto discreto desorden de las ideas?” Papeles y hechos impíos, p. 3.
(13) párate burro en dos pies. Pararse en dos patas o en dos manos, tratándose de caballerías, significa encabritarse. Santamaría, Dic. mej.
(14) caballo. Persona estúpida o brutal. Según Santamaría es usada particularmente en Yucatán. Dic. Mej.
(15) pesillos. Cf. nota 4 a Mañas viejas...
(16) “No es necesario penetrar los juicios del Criador para saber que no es milagro que llueva en tiempo de aguas, ni que el granizo perjudique las milpas.” Nota c al “Alcance” citado, Obras V, op. cit., p. 491.
(17) “Veremos las circunstancias, debemos suponer dos clases de milagros, unos de primer orden, tales son como la suspensión de una piedra en el aire contra su natural gravedad, la bilocación de una persona. Y otros de segundo, que le son en cuanto al modo, y no en cuanto a la sustancia”; y termina la cita “siendo el morbo por su naturaleza mortal es milagro [...], que el campo reverdezca repentinamente lo es, pues a este segundo orden pertenece el milagro que hablamos”, ibid., p. 5.
(18) berengeno. Cf. nota 32 a Hoy truena...
(19) tisis. Fernández de Lizardi la padecía.
(b) En uno de los mamarrachos, con que Gamboa nos ha regalado estos días, dice todos estos desatinos. El papelucho se titula Franquicia de Remedios y glorias mexicanas [México, Imprenta del ciudadano Alejandro Valdés, 1825. Impreca la intervención de la virgen y alude a su traslado a la Catedral].
(20) “Esta tarde ha llovido toda la tarde un aguacero fuertísimo en términos de no poder salir la procesión de Nuestra Señora de los Remedios a la Catedral, el peso de la lluvia hizo pedazos la vela, de modo que no volveria a servir, de que damos gracias a Dios porque estaba indecentísima. Ya habrán visto los extrangeros que nuestra fé no es vana. Cayó además mucho y muy grueso granizo; el tiempo ha refrescado, y el aparato es de agua y temporal permanente.” Carlos Ma. de Bustamante, Diario histórico de México, op. cit., t. III, vol. 1, p. 88.
(21) Ayuntamiento. Cf. nota 2 a Mañas viejas...
(c) Con haber leído siquiera el pronóstico de Ontiveros en su Calendario [Cf. nota 19 a Calendario histórico...] se sabría que el granizo estaba anunciado en junio, y las lluvias a fin de él. En el orden físico hay sus revoluciones como en el orden político. ¿A qué fin apellidar milagros a los efectos puramente naturales? Esto es enseñar al pueblo no a católico, sino a supersticioso e idólatra. Venere enhorabuena a la imagen de la Madre de Dios, aunque esté en una estampa de papel; pero no crea esos milagros tan baratos ni menos haga esas ridículas distinciones de las imágenes materiales. El espíritu de partido se conoce hasta en la predilección de las imágenes. El mismo día que entró Nuestra Señora de los Remedios, el cabildo de Guadalupe le comenzó su novenario a aquella santa imagen, pues ¿por qué no se atribuye el pretendido milagro a Nuestra Señora de Guadalupe y sí a Nuestra Señora de los Remedios? En juicio contradictorio la presunción está a favor de Nuestra Señora de Guadalupe. Esta Señora se ofreció a favorecer a los indios, y de Nuestra Señora de los Remedios se cuenta que les echaba puñados de tierra en los ojos cuando la Conquista. ¡Nuestra Señora de Guadalupe fue la patrona de los insurgentes! ¡Nuestra Señora de los Remedios fue la generala de los gachupines! Con tales insignias estuvo en Catedral hasta que se verificó la Independencia. Es de creer que capitularía porque ya la despojaron de la bandita y el bastoncito, que es regular que haya entregado a Nuestra Señora de Guadalupe como que fue la que ganó; y así es que siendo ésta nuestra favorecedora, no habiendo jamás usado de condecoraciones militares realistas y, teniendo actualmente el mando, se debe creer que ella hizo el milagro, y no Nuestra Señora de los Remedios. A tan ridículos discursos dan lugar las supersticiones e idolatrías de los falsos devotos.
(22) mi familia. Cf. nota 15 a Segunda zurra...
(23) Se acostumbraba trasladar a la Virgen a la Catedral, aunque en este caso había ido desde su Santuario al de la Santa Veracruz. “La Virgen de los Remedios salía en la procesión del Corpus, cuando se hallaba en México traída de su Santuario en épocas en que por escasez de las lluvias se acudía a su socorro, celebrándose un triduo en la Catedral.” A. García Cubas, El libro de mis recuerdos, op. cit., p. 476, nota 2. Desde el 9 de junio de 1825 era esperada la imagen de la Virgen, “pues el calor [era] insufrible”, así lo dijo Bustamante en su Diario histórico, op. cit., t. III, vol 1, p. 87. Este mismo escribió en noticia del sábado 11 de junio de ese año: “(Anuncios de agua) Hoy mandó el Presidente su coche de gala con seis caballos al Santuario de los Remedios para que en él venga nuestra Señora; es el coche que fué de Yturbide y que estrenó el día de su coronación. A las 3 1/2 de la tarde de hoy ha caído un pequeño aguacero y se ha entoldado el cielo de modo que es regular llueva en la tarde y noche [...]. Hoy ha llegado Nuestra Señora a la Santa Veracruz [...]. Al llegar a la casa del Señor Ward [enviado de Inglaterra] que está en la carrera, hizo altos y se desmontó”; ibid., pp. 87 y 88. “No faltó un malvado o sean algunos léperos a que gritasen —Viva Nuestra Señora de los Remedios y mueran los yngleses; la tropa cargó sobre algunos a culatazos y sablazos y hubieron luego de callar”; idem. Al fin fue conducida la imagen a la Catedral el lunes 13 de junio de 1825: “Dexáronse ver muchísimas yndiecitas y yndiecitos vestidos a su antigua usansa [sic] esparciendo flores [...]. Marcharon tres batallones tras de la procesión, a saber el Uno de ynfantería, el de milicia activa de Toluca, y el Uno [sic]. El tres formó en la carrera como en día de Corpus y presentó las armas a la Virgen haciéndola honores de Generala”; ibid., pp. 88-89. El 21 de junio fue regresada la imagen a la Santa Veracruz y el día siguiente a su santuario.
(24) Santa Veracruz. Cf. nota 33 a Calendario histórico...
(25) Catedral. Cf. nota 52 a La tragedia de los gatos...
(27) Esta idea aparece en Mt. 5, 44; 6, 38-48 (especialmente en 44), y Lc. 6, 27.
(d) El ángel Chismosiel [Cf. nota 15 a Hoy truena...] me asegura que el oficial no es fanático, pero tal sería la seducción de Gamboa. De cualquier modo no parece bien que los señores oficiales se mezclen en empresas que tienen todo el carácter de alevosas.
(28) casa. Su última casa fue la de Puente Quebrado (hoy un tramo de República del Salvador), núm. 27. Y por lo menos de abril a octubre de 1812 vivió en la casa esquina de Alhondiguita (hoy Alhóndiga) y Puente de la Leña (hoy uno de los tramos de Corregidora).
(29) adisparatado. Cf. nota 3 a Qué mal quedó...
(30) “a todos los gobiernos ha adulado entronizados y vituperado viéndolos habatidos [sic].” Papeles y hechos... p. 2.
(31) obispo de Sonora. Cf. nota 11 a Temible conspiración... Sonora. Se erigió estado en 1824. Sus actuales límites son: al norte, Estados Unidos de Norteamérica; al este, Chihuahua; al sur, Sinaloa; y al oeste, el Golfo de California.
(32) gachupín. Cf. nota 22 a Breve sumaria...
(33) “no adultere los sagrados textos poniendo preseptum ponit, en lugar de posuit, yerro tan garrafal, que no lo contienen un minimista, cuantimás un Pensador que escrupuliza hasta una letra.” Ibid., p. 5.
(34) “un viejo capitán retirado, que jamás ha pisado un cuartel, ni visto los bigotes a Marte.” Ibid., p. 3.
(35) Cf. nota 34 a Una buena zurra...
(36) pulquería. Expendio de pulque: bebida que se obtiene del aguamiel fermentada, es decir, del jugo que dan los bohordos del maguey, cortados antes de que éste florezca.