CORTADILLOS DE IMPRENTA
DE COCO Y ALMENDRAa[1]
Por el licenciado Cachaza
1
Sea una pluma liberal,
o sea una pluma servil,
de nadie ha de escribir mal
y con nadie ha de ser vil.
2
“Ninguno diga quién es,
que sus obras lo dirán”:[2]
el buen árbol da buen fruto;
árbol malo, ¿qué dará?
[...][3]
Conservar la Religión,
atar una mano al Rey,
soltar las dos a la Ley
ésa es la Constitución.[4]
a Se toma la voz “cortadillo” por traslación, y no por propiedad, cual la toman los que venden pastas en trozos cuadrados.
[1] México: En la Imprenta de don Juan Bautista de Arizpe [Cf. nota 1 a La Canoa, número 1, en este volumen], 1820 [4 pp.]. Este folleto consta de 42 cuartetas, de las que la primera y la última manifiestan el carácter y fin de la libertad de imprenta; además contiene una glosa.
[2] Ninguno diga quién es, que sus obras lo dirán. Fernández de Lizardi escribió probablemente en 1812 un poema con este título. Cf. Obras I-Poesías y fábulas, pp. 90-95.
[3] Resumen de texto omitido: Continúa el autor dando su punto de vista sobre el uso que se le daba en ese momento a la libertad de imprenta.
[4] Esta redondilla sirve como tema inicial a la glosa, compuesta en décimas, con que se da final al folleto.