CINCUENTA PREGUNTAS DE EL PENSADOR
A QUIEN QUIERA RESPONDERLAS(1)
1ª Supuesto que ya estamos independientes de España, y que sólo se debe tremolar en el imperio de Anáhuac(2) el pendón de la águila parda, como nuestras primeras, únicas y legítimas armas americanas, ¿por qué no se quitan de Catedral(3)y de otras partes los escudos de las armas de España, pues, así como sería muy ridículo que en esos lugares pusiéramos las lises de Francia o la media luna de los moros, así lo es, ni más ni menos, que coloquemos o dejemos colocadas en ellos (que es lo mismo) las armas españolas, no siendo dependientes de esta nación?
2ª Los escudos o parchecitos que dio el gobierno pasado como premio a los que por una opinión extraviada coadyuvaron a derramar nuestra sangre, y a retardar los progresos de nuestra libertad en las Cruces,(4) Aculco,(5) Guanajuato,(6) Calderón,(7) etcétera, etcétera,(8) ¿darán hoy honor a los militares que aún los portan?(9)
3ª La Orden de Isabel la Católica sabemos que se instituyó para premiar con sus cruces a los que más se distinguieran en ser enemigos de nuestra patria, de suerte que en España le llaman la orden de mata indios.(10) En esta inteligencia, pregunto: ¿darán en el día honor tales divisas a los sujetos que las traen, y dan con ellas a entender que fueron nuestros más acérrimos enemigos? ¿Esto no se llama hacer del sambenito gala?(11)
4ª Acabamos de ver el Calendario manual dispuesto por don Mariano Ontiveros para el año de [1]822, segundo de nuestra independencia, en el que se leen estas palabras: con privilegio para todo el reino. Sabemos que el autor tenía privilegio exclusivo por los reyes de España para imprimir, él solo, calendarios de bolsa;(12) no ignorábamos que los tales privilegios se compraban contra toda justicia con perjuicio del resto de los ciudadanos; pero en aquellos tiempos azarosos y de esclavitud ignominiosa, no se podía reclamar contra una real determinación, aunque fuera la más injusta, y por lo mismo todos enmudecían; mas hoy que somos libres, hemos de gritar voz en cuello(13) contra los abusos.
En esta inteligencia, el privilegio que tenía el señor Ontiveros ha prescrito en el momento que el imperio se separó de la dominación española, porque ningún rey puede conceder privilegios semejantes en reino ajeno, y más unos privilegios opuestos directamente al sistema liberal que hemos adoptado.
5ª Las Cortes no pueden concedérselo por la misma razón y porque no se han instalado. La Junta Soberana Gubernativa(14) tampoco puede haberlo concedido, porque es puramente supletoria y carece de representación legislativa. Conque si ni el rey de España, ni las futuras Cortes mexicanas, ni la Junta presente pueden conceder semejante privilegio, preguntamos: ¿cuál es el que tiene don Mariano Ontiveros para imprimir, él solo, candelarios de bolsa o manuales en todo el reino?
6ª ¿Los privilegios exclusivos son compatibles con los gobiernos liberales?
7ª ¿No son unas trabas odiosas, injustas y repugnantes al sistema de libertad?
8ª En virtud de esto, ¿no es claro que cualquiera puede imprimir calendarios del tamaño y modo que quisiere, pues fuera una ridiculeza decir que hay libertad de imprenta, menos para calendarios?
9ª Los servidos hechos a la patria desde el año de [1]810 ¿deberán ser nota o mérito para los que en sus pretensiones los aleguen, especialmente cuando los interesados prueben que no fueron ladrones ni asesinos, sino verdaderos soldados y decididos defensores de la patria, con la diferencia de haberlo sido primero que nosotros?
10ª Si son nota, ¿por qué no se arrinconan a todos los viejos?; y si mérito, ¿por qué no se premia a todos?
11ª ¿El ser de color bajo y el ser ignorantes se puede y se debe sostener por justa causa para no premiar al soldado valiente y fiel en la campaña?
12ª ¿Quién es más digno de premio ante Dios y ante los hombres: un oficial bonito y que sabe decir: armas al hombro, pero corredor en la campaña; o un pobrecillo parduzco(15) o pintito(16) que no sabe leer ni escribir, pero americano y soldado fidelísimo, que anda a pie por los montes y cerros, desnudo, que sabe saciar su hambre con perros, burros y mulas, y dar machetazos espesos y con ganas al enemigo siempre que se ofrece y... (aquí lo grande) y que no se deserta ni se indulta?
13ª ¿Se establecerán pronto las Cortes?
14ª ¿Se procurará que entren en ellas para su representación de todas las clases del estado, guardando el equilibrio posible, para que una clase representativa no sobrexceda en número al resto de las demás?
15ª ¿Eligirán los pueblos libremente, eligiendo conforme el sistema español?
16ª ¿No se halla modo, siquiera, para minonar las gradaciones de compromisarios, electores de parroquia y de partido?(17)
17ª Por lo menos: elegidos los compromisarios por el pueblo libremente, ¿no podrán éstos elegir inmediatamente diputados?
18ª ¿De esta manera, no serían las elecciones más libres, más conformes a la voluntad del pueblo, menos expuesta a las intrigas, a los cohechos y empeñitos, y de consiguiente, más legales?
19ª El asunto presente de las primeras Cortes, ¿no es el negocio más interesante a la nación, pues como que son las Cortes constituyentes, van a zanjar los cimientos de la felicidad o desgracia de la patria?(18)
20ª Siendo esto así, ¿no deben los electores de diputados, sean los que fueren, proceder en las elecciones con toda integridad y buena fe, eligiendo a los ciudadanos útiles y beneméritos, sin acordarse del pariente, del empeño, del compañero; del paisano, del amigo, del protector, ni de la señorita?
21ª Si así no lo hicieren, sino que postergaren el verdadero mérito a sus fines particulares, ¿no serán reos de lesa patria, que es el mayor, después del de lesa Majestad Divina?
22ª Cometiendo tan atroz delito, si por éste nos hallamos mañana con diputados ineptos, aduladores y cobardes que nos dicten leyes pésimas, o cuando menos, leyes vacías de solidez, y que den lugar a la superstición, al fanatismo y a la tiranía, ¿no quedamos por su causa expuestos a sufrir males incalculables?
23ª Si los sufrimos, ¿no los llenaremos de maldiciones?
24ª ¿Podrán remediar estos males después?
25ª Si al que hurtó o dañó (y más con advertencia) no le basta confesar su pecado, sino que es necesario que resarza el mal que hizo, a lo menos, en la parte que pueda, ¿no es casi como evidente que los electores que nos elijan malos diputados por sus miras y complacencias particulares, serán presa de todos los diablos, aunque en su muerte se comulguen un copón?
26ª ¿La garantía de la unión se debe entender con los que nos aborrezcan u odien nuestro sistema?
27ª ¿Puede alguno alegar racionalmente algún motivo justo para no admitirla con los buenos?
28ª Esos mil cuatrocientos hombres que en el mes pasado se embarcaron en Cádiz con destino a Veracruz, y los dos regimientos de línea que vienen con dirección a este imperio, ¿vendrán a jurar la independencia, o traerán sus fusilitos para hacer salvas al Ejército Trigarante?(19)
29ª Si, como piadosamente debemos creer, vienen con el designio de auxiliar al comandante Dávila(20) que los espera en el Castillo,(21) y ver si pueden reconquistar a Veracruz,(22) y después a Córdoba,(23) Jalapa(24) y Orizaba,(25)llevándose de camino a Puebla(26) para aposesionarse de México,(27) ¿deberemos recibirlos con los brazos abiertos, convidándolos con la unión o impedir a toda costa su desembarque?
30ª ¿En caso de que estos soldados se empeñen temerariamente en volvernos a la antigua esclavitud, lo conseguirán?
31ª Seguramente, son muy poca carne para tantos zopilotes; mas si ellos, después de hacer algunas diligencias infructuosas, desisten de su intento y se nos dan a partido,(28) capitulando no por amor sino por fuerza, ¿nos convendrá el permitirles su introducción en el reino, que se mezclen con nuestras tropas, y que se pongan nuestras divisas?
32ª Si tal sucede, ¿quién dará a los enemigos las armas contra la patria, el pueblo o el gobierno?
33ª Para que éste ni inadvertidamente lo haga, ¿no nos es lícito prevenirlo a fin de que dé sus prontas disposiciones para auxiliar a los señores Rincón(29) y Santa-Anna,(30) con el objeto de que luego que desembarquen en San Juan de Ulúa dichas tropas, se les imponga del estado del reino, intimándolas que se reembarquen para España; y de no verificarlo, que se bata al castillo por tierra, hasta rendido, haciendo antes salir de la plaza a los vecinos?(31)
34ª Si se teme que el castillo destruya a Veracruz, y por esto andamos con miramientos, pregunto: ¿mientras que existan estos respetos, no estamos cada día expuestísimos a una irrupción que, aunque ineficaz para hacernos sucumbir, pueda ser causa de muchas desgracias que ahora se pueden evitar haciéndonos antes del castillo a toda costa?
35ª Si estamos expuestos a perder Veracruz de un día a otro por la tenacidad de Dávila, ¿no es mejor bombear el castillo y hostilizarlo de todos modos hasta hacernos de él, aunque destruya la ciudad (que se puede reedificar), que no estar sufriendo un vecino tan malo y un enemigo nuestro tan declarado?
36ª ¿Podremos dormir seguros de los ladrones, teniendo ellos las llaves de las puertas de nuestras casas?
37ª Cuando tratamos con tanta dulzura a nuestros enemigos, ¿será política declarar guerra a nuestros hermanos sólo porque no siguen nuestras ideas?
38ª ¿Qué tenemos de taquígrafos?
39ª Ellos se han invitado por la Gaceta(32) y no parecen.(33) Son no sólo útiles, sino muy necesarios, en el Congreso. ¿No sería bueno llamarlos con más publicidad, por medio de excitaciones impresas por el gobierno, señalando los sueldos que deben disfrutar?
40ª ¿De qué sirve ese montón de piedras que impropiamente se llama Plaza de Armas,(34) sino de embarazar y afear la misma plaza?
41ª ¿No será bueno quitarlo, y también el Parián,(35) poniendo en lugar de éste una columna que dijera: aquí fue el Parián, como quien dijo aquí fue Troya? A bien que nuestros descendientes sabrían por tradición el misterio del lema.
42ª ¿Qué lugar hay mejor para hacer un magnífico salón de Cortes que el patio principal de Palacio, si el pueblo puede y debe asistir a las sesiones?(36)
43ª ¿Podrán asistir a éstas las mujeres?
44ª ¿Hay un motivo justo que lo impida?
45ª Si son ciudadanas, como lo son (pues si no, están de peor condición que los originarios de África, declarados ciudadanos en el imperio como cualquier hijo de vecino); si son ciudadanas, digo, ¿hay alguna razón fundada en el derecho de gentes para excluidas de la representación nacional?
46ª Si la hay, señálese, y si no, ¿por qué no han de ser diputadas a Cortes?
47ª Si se dice que porque no saben, pregunto: ¿y no podrán ser diputadas las que sepan?
48ª ¿No ha habido mujeres muy instruidas en el derecho público y otras ciencias que han perorado con feliz éxito delante de los reyes, de los papas, de los emperadores, de las repúblicas, de los generales, y de los tribunales más severos como el Areópago de Atenas?, ¿pues por qué no las ha de haber en México algún día?, ¿y por qué se ha de negar que las hay hoy mismo?; y si las hay, y las puede haber: ¿por qué se le ha de hacer al sexo tamaña injusticia, privándolo de la parte que le toca en su representación, y a la nación, del beneficio que pudiera resultarle de la elocuencia de una mujer? Una sola libertó a Roma de los rigores de un ejército vencedor.
49ª Si se dijere que una mujer hermosa y elocuente es bastante para seducir con sus encantos a los vocales más íntegros, y conciliarse sus votos acaso con ultraje de la justicia, como se vio una vez en el tétrico Areópago citado, diré que ¿de qué sirve esta tan decantada ilustración del siglo XIX y el celo que nos devora por la sagrada religión de Jesucristo de que tanto nos jactamos en nuestros sermones, sesiones y papeles públicos? Semejante objeción ¿no arguye más bien debilidades en los hombres que ineptitud en las mujeres?(a) Pues entonces pregunto: ¿hay alguna razón para castigar en las mujeres la culpa de los hombres? A más de que si lo que se teme es el influjo de la elocuencia, junto con la hermosura de las niñas, ¿hay más que cuando se unan (que es muy rara vez) la discreción y belleza en una diputada, ésta se presente en el Congreso vestida de dueña, con sus sayas largas, sus tocas reverendas y su máscara deforme? Nada importará a los vocales ni a la nación su figura, y aprovecharán únicamente las producciones de su talento. Mas si las antiguas preocupaciones no conceden lugar en las Cortes a nuestras bellas, siquiera admitan su voto en las elecciones, o a lo muy menos invítaseles que oigan discutir sobre lo que les interesa tanto como a los hombres, o dígase que las mujeres ni son ciudadanas ni racionales.(37)
50ª ¿Dónde pondremos el caballito de la Plaza?
México, noviembre 18 de 1821.
[José] Joaquín Fernández de Lizardi.
(1) México, Imprenta Imperial de don Alejandro Valdés, 182l.
(2) Anáhuac. Cf. nota 16 a Ideas políticas..., 1.
(3) Catedral. Cf. nota 2 a Papeles contra sermones.
(4) Monte de las Cruces. Cf. notas 13 a Reflexiones interesantes... y 22 a Las tertulias de los muertos...
(5) Aculco. Población situada en el Estado de México.
(6) Guanajuato. Cf. nota 8 a Quien mal pleito tiene...
(7) Puente de Calderón. En el estado de Jalisco.
(8) El intendente de Guanajuato, Riaño, había acordado abandonar la población y fortificarse en la Alhóndiga de Granaditas: "La superioridad numérica de los insurgentes hizo sucumbir las defensas de la Alhóndiga, en la que pelearon hasta caer muertos Riaño y Berzabal, y en cuyo edificio tuvo lugar una terrible matanza, fruto del desbordamiento del odio de la plebe acumulado durante siglos de explotaciones y vejaciones sufridas. Mientras Hidalgo y sus fuerzas se adueñaban de Valladolid el 17 de octubre [1810], Calleja y Flón ocuparon Dolores y mandaron saquear las casas de los insurgentes. De Valladolid marchó Hidalgo a Acámbaro, Ixtlahuaca y Toluca, en tanto que el virrey Venegas destacó de la capital a D. Torcuato Trujillo con el Regimiento de Tres Villas, fuerzas que tuvieron un encuentro sangriento el 30 de octubre con los insurgentes en el Monte de las Cruces, en el que los realistas fueron derrotados. A la vista de la capital desistió Hidalgo de atacarla resentido de la escasez de parque en que se hallaba, por lo que emprendió su retirada al interior para sufrir su primera derrota en San Jerónimo Aculco [...]. Después de esta derrota, Hidalgo marchó sobre Valladolid y Allende a Guanajuato con el objeto de fortificar esta ciudad. En Valladolid expidió Hidalgo su manifiesto contra el edicto de la Inquisición, el cual constituye la mejor prueba de que ni carecía de plan, ni de ideas acerca de la independencia de este reino, como afirman Zavala y Alamán. Como el fuego de la insurrección se había extendido a Nueva Galicia, Zacatecas y San Luis Potosí, José Antonio Torres se apoderó de Guadalajara, hacia donde se puso en marcha Hidalgo.
"En Guadalajara fray Francisco Parra puso a disposición de Hidalgo la única imprenta que había en la ciudad y en la que se publicó 'El Despertador Americano' [...]. En esta ciudad fué donde Hidalgo creó dos ministerios y trató de darle a su gobierno una organización; pero Calleja dispuso atacarla y provocó el desastre insurgente de Puente de Calderón de 17 de enero de 1811, donde las huestes de Hidalgo fueron destrozadas. Desde entonces un sino fatal se apoderó de la causa de la insurrección, Hidalgo fué despojado del mando en la hacienda del Pabellón, cercana a Zacatecas, y al fin, traicionados, fueron aprehendidos sus principales jefes en las Norias de Baján, entre Saltillo y Monclova, y fusilados en Chihuahua donde pagaron con sus vidas los ideales que tan noblemente alentaron para alcanzar la independencia de México." Manuel B. Trens, Síntesis histórica de la nación mexicana, op. cit., pp. 51-52, 53 y 54.
(9) Como premio por haber derrotado a los insurgentes en la batalla de Calderón, Calleja proponía que se concediese a sus soldados un distintivo honorífico por las acciones en que habían combatido: "Me parece de absoluta necesidad que, por ahora, se le distinga con un escudo que en su orla exprese suscintamente las tres acciones que han libertado la América, exceptuando únicamente de esta gracia al jefe, oficial o soldado que notoriamente se haya conducido mal, y colocándole al lado izquierdo del pecho..." En un parte reservado de Calleja, en la Colección de documentos. de J. E. Hernández y Dávalos, México, José María Sandoval, Impresor, 1878, t. II, p. 340. El gobierno virreinal accedió a esta petición otorgando a los miembros del ejército del centro un escudo como premio a su valor. Fernando VII agració a Calleja, cuando éste volvió a España, con el título de conde de Calderón.
(10) La Real Orden Americana de Isabel la Católica fue instituida por Fernando VII en su decreto del 24 de marzo de 1815, con el objeto de premiar los servicios hechos por la conservación del dominio español en América. El 1º de marzo de 1822, el doctor Francisco García Cantarines propuso al Congreso Constituyente se suprimiera la Orden "pues aquellas insignias debían verse como divisa de un asesino condecorado, que con su presencia provocaba la indignación de todo el Imperio, renovando la memoria de atentados inauditos contra la patria, que se honraron con el nombre de patriotismo, y el robo con la virtud." Fco. de P. Arrangoiz, México desde 1808..., op. cit., p. 309.
(11) hacer del sambenito gala. El Diccionario de la Real Academia registra: "hacer gala del sambenito": gloriarse de una acción mala o vergonzosa.
(12) Los más famosos calendaristas del siglo XIX fueron don Felipe de Zúñiga y Ontiveros, filomatemático y agrimensor titulado de Tierras, Aguas y Minas de todo el Reino, y su hijo Mariano de Zúñiga y Ontiveros, agrimensor. Ambos, don Felipe desde 1752 hasta 1794, fecha probable de su muerte, y don Mariano, desde 1795 hasta muchos años después de consumada la independencia, arreglaron a los meridianos de México y de Puebla, tres clases de calendarios: Calendario manual,pequeño, propio para ser llevado en el bolsillo; Ephemeris, dedicadas a los agricultores y a los enfermos; y el Calendario manual y guía de forasteros, donde figuraba todo el personal eclesiástico, militar y político del virreinato, con mención individual de la categoría de los personajes y domicilios en que vivían.
(13) a voz en cuello. Cf. nota 27 a Chamorro y Dominiquín... Segundo diálogo...
(14) La Junta Soberana Gubernativa fue establecida por los Tratados de Córdoba, celebrados el 24 de agosto de 1821, entre Juan de O'Donojú y Agustín de Iturbide; el primero con carácter de teniente general de los ejércitos de España, y el segundo, como primer jefe del Ejército Imperial Mexicano de las Tres Garantías. En dichos Tratados podemos leer: "VI. Se nombrará inmediatamente, conforme al espíritu del Plan de Iguala, una junta compuesta de los primeros hombres del Imperio por sus virtudes, por sus destinos, por sus fortunas, representación y concepto, de aquellos que están designados por la opinión general, cuyo número sea bastante considerable para que la reunión de luces asegure el acierto en sus determinaciones, que serán emanaciones de la autoridad y facultades que les concedan los artículos siguientes. / VII. La Junta de que trata el artículo anterior, se llamará Junta Provisional gubernativa [...]. X. El primer paso de la Junta provisional de gobierno será hacer un manifiesto al público de su instalación y motivos que la reunieron, con las demás explicaciones que considere convenientes para ilustrar al pueblo sobre sus intereses y modo de proceder en la elección de diputados á Cortes, de que se hablará después. / XI La Junta provisional de gobierno nombrará en seguida de la elección de su presidente, una regencia compuesta de tres personas de su seno ó fuera de él, en quien resida el poder ejecutivo, y que gobierne en nombre del monarca, hasta que éste empuñe el cetro del Imperio. / XII. Instalada la Junta provisional gobernará interiormente conforme á las leyes vigentes en todo lo que no se oponga al Plan de Iguala, y mientras las Cortes formen la constitución del Estado [...]. XIV. El poder ejecutivo reside en la regencia, el legislativo en las Cortes; pero como ha de mediar algún tiempo antes que éstas se reunan, para que ambos no recaigan en una misma autoridad, ejercerá la Junta el poder legislativo, primero, para los casos que puedan ocurrir y que no dén lugar á esperar la reunión de las Cortes, y entonces procederá de acuerdo con la regencia; segundo, para servir á la regencia de cuerpo auxiliar consultivo en sus determinaciones. Villa de Córdoba, 24 de Agosto de 1821." México a través de los siglos, op. cit., t. III, pp. 736-737. Cf. nota 82 a Chamorro y Dominiquín... independencia...
(15) parduzco. Se usa para designar a un individuo de clase humilde y de modesta condición social, por oposición a decente. Se refiere también a los mestizos, por lo común de oscura piel. Santamaría, Dic. mej.
(16) pinto. Aplícasele a la persona tiñosa.
(17) Cf. las notas 18 y 19 a Ideas políticas... 1.
(18) "El distanciamiento entre españoles y criollos también se manifestó en España el año de 1821, en las Cortes. A éstas asistieron como representantes de la Nueva España, mexicanos tan distinguidos como Miguel Ramos Arizpe, José Mariano Michelena, Andrés del Río, Francisco Fagoaga, Lorenzo Zavala, Lucas Alamán, etcétera, los cuales en su mayoría, según el decir de los mismos diputados españoles, se caracterizaban por su orientación liberal, la que, a pesar del régimen existente en España, parecía excesiva. Época de excepción en nuestra historia, en la que este grupo de mexicanos tan distinguidos, representativos de diversos sectores de nuestro mundo intelectual, estaban ideológicamente unificados. A pesar del aislamiento en que habían vivido los criollos de las distintas regiones de la América colonial española, fue entonces, al iniciar su vida las naciones hispanoamericanas, cuando más unidos estaban, y así se manifestó en las Cortes en que actuaron siempre como grupo uniforme en favor de las más nobles causas, que iniciaba las discusiones para pedir la abolición de las llamadas castas, la igualdad de derechos para todos los habitantes de América española, la libertad de comercio, la abolición de los estancos, la libertad de enseñanza, etcétera." C. Sierra,El nacimiento de México, op. cit., pp. 76 y 77.
(19) Iturbide advirtió, pese a las lisonjas de sus protegidos, que no contaba con la simpatía de los españoles, debido al incumplimiento del Plan de Iguala. El panorama del generalísimo no era muy halagador: por una parte se habían reducido las cifras del tesoro, y por la otra se había aumentado el disgusto de los españoles residentes en México, contándose entre ellos, las tropas que habían capitulado, y la llegada de refuerzos procedentes de La Habana al castillo de San Juan de Ulúa. Estos elementos constituían una serie de amenazas a la independencia recién conquistada.
(20) José Dávila. General que quedó al mando de las tropas españolas que siguieron ocupando el castillo de San Juan de Ulúa, después de consumada la independencia. Fue sustituido por Francisco Lemour el 24 de octubre de 1822.
(21) castillo de San Juan de Ulúa. Fortaleza situada en la entrada del puerto de Veracruz.
(22) Veracruz. Cf. la nota 62 a Chamorro y Dominiquín... independencia...
(23) Córdoba. Ciudad situada en el estado de Veracruz.
(24) Jalapa. Cf. nota 9 a Las tertulias de los muertos...
(25) Orizaba. Ciudad en el municipio del mismo nombre, en el estado de Veracruz.
(26) Puebla. Ciudad capital del estado del mismo nombre. Cf. la nota 10 a Quien mal pleito tiene...
(27) "No quedaba al gobierno español más que la ciudad de Veracruz con el castillo de S. Juan de Ulúa, para cuya defensa el consulado y Ayuntamiento unidos habian representado al rey en 8 de Junio, pidiendo auxilios: en consecuencia, por real órden de 31 de Julio, se les avisó por el ministerio de ultramar, haberse dispuesto que el batallón ligero de Cataluña, existente en la Habana, se embarcase sin pérdida de tiempo para aquel puerto con 100 artilleros, satisfaciéndose por ambas corporaciones los costos de esta expedición, así como los del reemplazo que habia de mandarse de la península, y se nombró gobernador al mariscal de campo Don Juan de Moscoso. El consulado de Cádiz al comunicar al de Veracruz estas disposiciones en 14 de Agosto, participaba las activas medidas que estaba tomando para que se llevasen á ejecución, proporcionando los fondos necesarios para ello: pero variadas las circunstancias, el de Veracruz dirigió al Ayuntamiento una exposicion en 6 de Octubre, como hemos visto haberlo hecho tambien varios vecinos, para que obtuviese del general Dávila, que diese las seguridades necesarias de que no se seguiria perjuicio á los vecinos y forasteros, en sus personas, edificios é intereses, ya fuese porque los independientes intentasen atacar la plaza, ó por conservar el castillo. Dávila, sin desistir por estas representaciones del plan que tenia formado, lo puso en ejecución, no obstante haber ofrecido á Santa Anna arreglar con él la entrega de la plaza, y habiendo hecho trasladar al castillo la artillería de grueso calibre, municiones, almacenes, enfermos de los hospitales, fondos existentes en la tesorería, que ascendían á noventa mil pesos, dejando clavados los cañones que no tuvo por conveniente llevarse, se pasó él mismo al castillo á las doce de la noche del 26 de Octubre con la poca tropa que tenia, autorizando al Ayuntamiento por un oficio para que tratase con los jefes independientes que se hallaban cerca." L. Atamán, Historia de México, op. cit., t. V, p. 264.
(28) darse uno a partido. Ceder de su empeño u opinión.
(29) Manuel E. Rincón (1784-1849). Militar veracruzano. Iturbide le otorgó los grados de coronel y general de división. Fue comisionado para dirigir el ataque a San Juan de Ulúa. En 1838 defendió este castillo contra los franceses, ante los que no tuvo más remedio que rendirse. Durante el gobierno de Santa-Anna fue nombrado jefe del ejército de Oriente. Luchó contra la invasión yanqui. Posteriormente desempeñó diversos cargos públicos.
(30) Antonio López de Santa-Anna. Cf. nota 14 a Ideas políticas... 2.
(31) Cuando iba a tomar la fortaleza de Ulúa, Santa-Anna fue derrotado por Dávila, debido a que las tropas del primero se habían embriagado. El derrotado se dirigió a Córdoba y después a Orizaba, donde, el 19 de julio lanzó una proclama en la que amenazaba con el exterminio de Veracruz.
(32) La Gaceta de México apareció en enero de 1784; fue suspendida en 1809, pero le siguió inmediatamente la Gaceta del Gobierno de México, del 2 de enero de 1810 al 9 de septiembre de 1821, que fue el órgano de propaganda del gobierno virreinal. Del 2 de octubre al 29 de diciembre de 1821 llevó el nombre de Gaceta Imperial de México. El 19 de abril de 1822 cambió su título a Gaceta del Gobierno Imperial de México. Volvió a cambiar el 23 de mayo de 1823 por el de Gaceta del Gobierno Supremo de México. El 28 de enero de 1824 se intituló Gaceta del Supremo Gobierno de la Federación Mexicana, hasta el 31 de mayo de 1825.
(33) El año anterior a la publicación de este folleto, un autor, que firmó con las iniciales J. Y. S., había hecho al gobierno una sugerencia concerniente a la escasez de taquígrafos: "En toda la Europa se han conocido excelentes taquígrafos [...]. Así, pues, mi anhelo consiste en que se establezca una enseñanza pública, ya en la academia donde se versan las demás artes y ciencias, agregándose este ramo, ó ya formándose escuela separada. El único tropiezo que puede presentarse es la escasez de taquígrafos en esta Nueva España que sirviesen de maestros; mas sin embargo, es dificultad que se puede vencer muy fácilmente, pues solicitándolos con empeño, no dejarán de encontrarse [...]. La gloria y satisfacción que debe resultarme, será que se ponga en planta la enseñanza pública [...] en este arte [...]. Este es el interesante y único objeto que, en medio de mis cortos talentos, me violenta á tomar la pluma para darle una escasa luz al gobierno sobre este asunto; a fin de que si lo tiene á bien, se digne adaptarlo y poner en práctica el estudio de un arte tan fecundo, benéfico y recomendable, que se hace superior á toda alabanza"; en Pensamiento de un español americano sobre el arte de taquigrafía, México, Imprenta de Ontiveros, 1820, pp. 1, 3 y 4.
(34) Plaza de Armas. O Plaza Mayor de México. En 1822 se había proyectado "la construcción de un grandioso monumento á la Independencia, en el centro de la plaza. De este monumento no llegó á construirse más que el Zócalo (de donde le viene el nombre de Zócalo á ese sitio) [...]. La plaza ha recibido los nombres de Plaza de armas, por hacerse allí las paradas ó revistas; plaza principal, plaza de Palacio. Se llamó Plaza de la Constitución en 1813, por disposición de las Cortes Españolas." Leduc, Lara y Pardo y C. Roumagnac, Diccionario de geografía, historia y biografía mexicanas, op. cit., pp. 772 y 773.
(35) Parián. El mercado del Parián fue establecido en la Plaza de Armas en 1696; se dañó en un incendio ocurrido en 1829, pero siguió funcionando hasta 1843, fecha en que fue demolido por orden del general Santa-Anna. Estaba ubicado en el ángulo Suroeste de la Plaza.
(36) "El Palacio contiene dentro de las líneas de su circunferencia, cuarenta y seis mil cuatrocientas treinta y seis varas cuadradas. Consta de tres hermosísimos patios con sus corredores altos y bajos; los dos tienen puertas principales a la Plaza Mayor, y entre ambos está edificada la Real Cárcel de Corte; el otro la tiene a la plazuela de la Real Universidad"; en "El Palacio de los Virreyes", del doctor Isidro Sariñana, citado por Artemio de Valle-Arizpe en Historia de la Ciudad de México según los relatos de sus cronistas, op. cit., pp. 347, 352 y 355. Cf. la nota 11 a Chamorro y Dominiquín. Segundo diálogo...
(a) Si yo hablara (es verbigracia) de la utilidad que pudiera traernos el tolerantismo, dirían que era hereje, y se escandalizarían los Cristianos Rutineros, que ni saben su religión ni son capaces de defenderla. ¡Oh, santos católicos!, valientes sin enemigos.
(37) Debemos hacer hincapié en estas ideas de El Pensador, mismas que no fueron recibidas con simpatía por sus contemporáneos: "El Pensador Mexicano pretende que las mujeres, lindas o no lindas, de Nueva España, puedan ser elegidas para diputadas en Cortes. Decíamos el otro día que el Coliseo de Puebla se había vuelto congreso soberano. Ahora sucede al revés: el Congreso Soberano se quiere volver coliseo. ─¡Alma mía del Pensador (dijo ayer una poblanilla), esto sí que se llama pensar! ─Perdone usted, señorita (le replicó cierto joven), El Pensador no ha pensado bien esta vez, proponiendo que las hermosuras se presenten con tocas y enmascaradas. Esto, si bien se medita, es en contra de la nación, porque se embarazan los matrimonios; a mí me parece mala toda comedia que no acaba con casamiento." Sin firma, "Noticia", en El Farol. Periódico semanario de la Puebla de los Ángeles en el Imperio Mejicano, núm. 8 (16 dic., 1821), p. 68.