CHAMORRO Y DOMINIQUÍN
DIÁLOGO SOBRE LA CORONACIÓN
DEL EMPERADOR DE MÉXICO

 

Por El Pensador(1)

 

 

Aquí, pasajero, yace
un buen patriota arrancado,(11)
que para sí fue atontado;
pero requiescat in pace. 

 

Esto es lo más que debes esperar. Conque sigue con tu honor y tus satisfacciones quiméricas, mientras yo con mi sistema junto pesos duros,(12)y con ellos logro las satisfacciones que no da ese honor estéril e imaginario.

Por esta razón se hicieron tan temibles que bien se guardaría un emperador de resistirse a este ceremonial, pues hubiera sido depuesto en el instante. Algo contenía a los papas esta ritualidad, y por eso la envidiaron hasta los reyes. El de Aragón, don Pedro, hizo tributarios de Roma a sus pueblos por lograrla, sin ningún fruto; y fue tanta la dignidad de Inocencio III, que, desdeñándose de coronar a un rey de España con las manos, lo quiso coronar con los pies. No era don Pedro tan humilde que quisiese que el papa honrase su real testa con los pies; y así dispuso que la corona fuese de pan ázimo, para que el pontífice se abstuviese de manejarla con los pies, por respeto a la materia de que se hace el cuerpo de Cristo en la eucaristía.

Sé también que entre emperador y rey no hay más diferencia que el nombre: la dignidad y autoridad es la misma. Los romanos no conocían emperadores sino reyes; pero después que los tiranos hicieron aborrecible hasta el nombre, los que después quisieron reinar inventaron nombres o títulos que, siendo desconocidos al pueblo, le fueron menos odiosos; y de aquí los césares, augustos y emperadores. De lo que saco esta duda: siendo lo mismo emperador que rey, y ¿por qué no ha sido costumbre que los papas coronen a los reyes y sí a los emperadores? Acaso Constantino y Carlo Magno podrían resolver esta cuestión. En fin, sé que ha habido muchos emperadores muy felices sin haber recibido la corona de las manos del papa. Por lo demás, yo no sé nada de lo que se determinará en nuestra tierra.

 

 


(1) México, Oficina de Betancourt, 1822.

(2) Iturbide. Cf. nota 7 a De don Servilio al clamor...

(3) tabaco. Para cubrir el gasto nacional que se calculaba en veinte millones de pesos (de los cuales un millón quinientos mil se destinaron para gastos de la corona), siendo el producto nacional nueve millones, la Junta Instituyente quiso cubrir la falta con la renta del tabaco, con un impuesto de cuatro reales a los individuos de ambos sexos de catorce a sesenta años y una contribución sobre arrendamiento de fincas.

(4) égide. Égida. Era el escudo de Júpiter cubierto con la piel de la cabra Amaltea. Por extensión, en lo que uno se cubre. La grafía antigua, es precisamente, égide.

(5) lucir el taco. Actualmente darse taco: darse importancia. Santamaría, Dic. mej.

(6) Portal. Cf. nota 5 a De don Servilio al clamor...

(7) peso. Cf. nota 8 a El cucharero político...

(8) puntero. Dinero ahorrado o mantenido a reserva. Jack Emory Davis, Estudio lexicográfico de El Periquillo Sarniento, Ann Arbor, Michigan, Tulane University, 1956 (Doctoral Disseration Series Publication, 16, 579), p. 162.

(9) maromero. Que cambia de partido o de credo. Maroma es una voltereta política, cambio desvergonzado de opinión. Santamaría, Dic. mej.

(10) En su Testamento pidió que se pusiera este lema en su tumba.

(11) arrancado. "Dícese en general del que está pobre, especialmente sin dinero, haya o no tenido bienes, perdídolos o no." Santamaría, Dic. mej.

(12) pesos duros. Cf. nota 12 a El cucharero político...

(13) Al respecto véase Obras VI-Periódicos, recopilación, edición, notas y presentación de M. R. Palazón, UNAM, México, 1975 (Nueva Biblioteca Mexicana, 40). Ahí trata de la relaciones entre el poder eclesiástico y civil.

(14) Antonio Valladares y Sotomayor. Historiador y escritor español de mediados del siglo XVIII. Conocido por su Semanario erudito, treinta y cuatro volúmenes editados de 1787 a 1791, que continuó con el título de Nuevo semanario erudito en 1816.

(a) El Segundo sueño de El Pensador. Se hallará completo en papel pintado en los puestos del Portal a nueve reales [cf. nota 19 a El cucharero y su compadre...].