[CAJONCITO 6°]
En este Cajoncito está un envoltorio de papeles liado con una tira de lo mismo
en la que se lee lo siguiente:
DICCIONARIO BURLESCO Y FORMALESCO,
POR EL PENSADOR MEXICANO
Sábado 7 de octubre de 1815(1)
A
ABUSOS. Son las transgresiones del orden de las cosas. Estas faltas son comunísimas. Aunque no todos generalmente abusan, toda clase de personas abusa, y todo género de ciencias, artes, usos, costumbres, etcétera, etcétera, está sujeto a abusos sin perdonarse esta plaga a lo más sagrado y respetable.
ABARCAR. Es acopiar y recoger cualquier cosa. Cuando estos acopios son útiles a las personas que los verifican sin seguirse de ellos daño de tercero, no tienen por qué reprocharse; pero cuando se sigue algún público perjuicio al pueblo de tales abarrotes, se llama monopolio, lo que es reprobado por toda ley.
ALAMEDA. Uno de los paseos desabridos de México. Se haría menos simple y más divertido si las señoras adoptaran la costumbre de dejar los coches como las extranjeras.
AMÉRICA. La Septentrional y Occidental ahora ocho años eran unos reinos pacíficos, y por consiguiente, opíparos y deliciosos, porque la Providencia había derramado en ellos el cuerno de Amaltea; mas en el día se halla hecha un esqueleto sin parecer la sombra de lo que fue, por causa de la insurrección suscitada por el Cura de Dolores el año de 1810.
AMIGOS. Con excepción de los verdaderos que son pocos, los demás son unas fieras que parecen hombres. Los buenos amigos no han menester que los suyos tengan más que corazón para mantenerse con la correspondencia de su buena amistad; pero los otros han menester dinero para alimentarse. De suerte que faltándoles este pasto, se acabó la amistad. Por eso los pobres tienen pocos amigos, porque no tienen con qué mantenerlos; y por eso también los ricos tienen pocos amigos pobres, porque les cuesta mucho la manutención.
AMIGOS. Se fingen muchos que lo son, aun sin interés pecuniario, y a veces lastando(2) ellos mismos su dinero, ya por descubrir el corazón de un hombre y perderlo, ya por servirse de él para algunas intentonas criminales que por sí no se atreven a ejecutar, ya por soplarle la mujer o la hija, y ya por otros fines tan lícitos y honestos como los dichos.
El año de 1625 (que es fecha) dijo Quevedo que "el mejor amigo tenía dos deditos de Escariote". Si ahora resucitara, ¿qué dijera?
AMISTAD. Es un comercio de intereses en que el hombre se propone ganar alguna cosa. Este comercio es lícito con tal que no lleve ventaja.
AMOR. El profano es distinto de la amistad, y casi siempre la excluye, porque casi siempre cada uno de los amantes desea contar ventajas por su parte.
AMOR. Por lo ordinario, el de los jóvenes es lascivia. El de los casados obligación. El de los hijos gratitud. El de los amos necesidad. El de los criados y dependientes conveniencia, y el de los padres a sus hijos amor puro, pues ni lo incita la lascivia, ni la gratitud, necesidad, etcétera, y aunque la naturaleza obliga a los padres a amar a los hijos, esta obligación es tan suave que jamás se siente su fuerza. Quién sabe cómo va esto. Unas veces me contengo en los límites de diccionarista, y otras los traspaso.
ABOGADOS. Se llaman los que estudian para defender pleitos ajenos, y a veces para echarlos a perder.
ANTIPATÍA. La de una nación contra otra es una locura manifiesta. La de un pueblo contra otro pueblo, de una ciudad contra otra ciudad, de una corporación contra otra corporación, y de un individuo contra otro individuo, es efecto o de agravios que no se pueden vengar, o de envidia de ventajas que no se pueden poseer.
ANTOJOS. Los de las preñadas, casi siempre, son extravagancias y monerías. Rarísima vez sucederá que la viva aprehensión de un antojo no cumplido perjudique al feto; antes éste más bien puede dañarse si la madre satisface todos sus antojos, pues éstos pueden ser tantos y tales que perjudiquen su salud, y enferma ella, no será maravilla que se enferme su hijo. Las mujeres de los pobres no por menos melindrosas son menos antojadizas; pocos antojos pueden cumplir, y lo cierto es que paren muchachos en docenas.
ANTEOJOS. Tienen la propiedad de aumentar y atraher los objetos pero no hasta donde muchos quisieran. Una noche un mocito en el Coliseo me pidió mi anteojo para registrar un palco. Se lo presté, y después que hizo sus evoluciones, me dijo que era muy bueno; pero que no atrahía mucho. ¿Pues hasta dónde quiere usted que atraiga?, le pregunté. Y él me contestó: Yo quisiera un anteojo que atrajera aquella muchacha del túnico de punto hasta mi casa. Pues de ésos no tengo yo, le dije. ¿Sabe usted dónde los hacen? ¿En dónde?, preguntó él muy ansioso; y yo le respondí que en la casa de moneda, y es verdad. ¿Pero qué casta de diccionario será éste? Ya va pareciendo ensalada; mas lo hemos de seguir sea como fuere.
ANTESALAS. Son los martillos de la paciencia de los pobres pretendientes. Mientras que le avisan al señor; mientras que éste sale, si quiere; mientras que manda entrar, si se le antoja; mientras que sacan la razón; mientras que se desocupa, y mientras que uno habla con su merced o con su señoría, se pasa mientras media hora, una hora u hora y media y después de tanta dilación vamos saliendo con que no hay quien cante. O no se ha despachado su negocio, o se le dilata, o se le desaira o se le da esperanza, y mientras se doblan los viajes; se multiplican las sumisiones; se sufren más vergüenzas; se rompen más zapatos; se pierde más tiempo, y después de todo no se hace nada.
ABORTOS. Unos los ocasiona la malicia; otros las locuras y excesos de las madres, y otros, que son los menos, la naturaleza debilitada por un accidente desprevenido e irremediable.
ANIMALES. El burro no es animal como el hombre; pero hay hombres que son tan animales como los burros.
AGUA. Es el licor más a propósito y natural para proveer de jugos a las plantas y a los animales; pero así como los brutos están reñidos con el pulque, vino, aguardiente, y otros licores espirituosos y compuestos: así hay una multitud de racionales que están reñidos con el agua.
AGONÍA. No sólo los que se mueren agonizan; hay muchos que boquean estando sanos. ¿Cómo será esto?
AGUZAR. Este verbo entienden bien los gatos, y los que se les parecen.
AMOLAR. Para esto no se necesita piedra. Hay muchos amoladores que son capaces de amolar a todo el mundo sin tener un mollejoncito siquiera.
AMANEZCA.(3) La van muchos a buscar al juego llevándola en la bolsa, y suelen volverse a sus casas sin la que llevan y sin la que buscan.
ABUELAS. Son las más propias para hacer muchachos malcriados.
AIRE. La mejor neumática no puede extraer el que se introduce en las cabezas de muchas mujeres y de muchos hombres, y tal vez por rendijas bien estrechas.
ARMAS. Mejor fuera no tocarlas nunca que manejarlas bien. Señal que la discordia se había alejado del mundo.
ALBACEAS.(4) Muchos son lo mismo que herederos, o más bien esto.
(1) Imprenta de doña María Fernández de Jáuregui.
(2) lastando. Suplir lo que otro tiene que pagar con el derecho de reintegrarse. O ¿no es una simple errata por gastando?
(3) amanezca. Usado por los pobres en referencia a los primeros gastos del día. Cf. Santamaría, Dic. mej
(4) Hemos conservado el orden original aunque esté mal alfabetizado.