BARATAS DE EL PENSADOR
PARA LOS CUCHAREROS Y LA NACIÓN(1)
Ahora que es moda anunciar baratas(2) y rebaratas, quemazones,(3) etcétera, unas al día, otras a la buena fe de los tontos, y todas a la mejor esperanza de los barateros, ¿por qué no he de ser uno de tantos? Sí, señor, voy a echar mi cuarto a espadas,(4)a ver si realizo mi barata, aunque las trabas que tiene la sagrada libertad de imprenta me la harán cuca;(5) pero ¿cómo ha de ser? Allá van leyes do quieren...
Esas baratas, quemazones y faramallas que todos los días están anunciándose, no lo son como las cree el vulgo, que se atropella por comprar en la barata más nueva. De fuera de esta capital vienen los pobres apresurados a emplear sus mediecillos(6) antes que se acaben las baratas, pues en algunas partes le han hecho creer que los piratas robaron unos buques ingleses, y como lo robado tiene poco costo, vendieron en Alvarado(7) muy barato, y por eso en México, dicen, están las cosas dadas.(8) Otros pretenden que el motivo de estas quiebras es porque los españoles quieren realizar sus efectos para irse.
Persuadida la pobre gente con estas y otras patrañas vuelan y se agolpan a comprar con notables ventajas de los barateros,(9) pues éstos les ponen precios fijos a sus chácharas(10) que, como están de letra de molde, no hay quien se atreva a rebajarlos; y, además, algunos suelen salir de sus efectos averiados, y todo cuela como se le bautice con el lisonjero nombre de barato; mas es necesario advertir al público que aunque en realidad los géneros estén ahora más baratos que antes, no es por los cuentos de los piratas, ni porque quieren los comerciantes quebrar ni quemarse: no, no están locos para hacer tantas quemazones. La causa de esta baja de precios es muy clara. Antes se hacía el comercio por tres manos. El inglés, francés, etcétera, vendían a los españoles en Cádiz u otros puertos; los españoles de allá vendían esos efectos a los españoles de acá. En estas ventas y reventas todos ganaban; los efectos sufrían muchas alcabalas y derechos de exportación e importación: de consiguiente, no se podían dar a los precios que hoy, que llega un buque a Alvarado, paga su aduana marítima y vende o consigna sus géneros al comerciante que está en México. Esto es lo que causa las baratas, y por lo mismo nunca cesarán, antes, según que se afiance nuestra Independencia, se aumentarán las baratas, y lo serán verdaderamente a proporción que se extienda el comercio libre de la Europa en nuestras playas, resultando de todo que estas baratas son uno de los bienes que nos ha facilitado la independencia de España. Conque no hay que alucinarse ni que comprar gato por liebre,(11) ni ser ansiosos. Cada día ha de haber más baratas, y todos nuestros comerciantes serán barateros. Ahora voy a proponer una barata para los cuchareros y otra para la nación, a ver quién quiere aprovecharse.
BARATA PARA LOS CUCHAREROS
He oído decir que la estatua ecuestre del tío Carlos IV (que santa gloria haya) o llámese el caballito de Troya,(12) como quiere el vulgo, está para bajar del pedestal que ocupó pacíficamente desde el año de [17]96 acá, es decir, que el triste caballito ha visto (si ve) salir el sol diez mil doscientas veinte y cuatro veces, poco más o menos hasta hoy, y que se le destina el Paseo Nuevo(13) para que paste o se divierta.
Si esto es así, ocioso ha sido el gasto y el trabajo que se está impendiendo en bajarlo; pues porque (hablando seriamente) si estos gastos se han hecho por conservar una preciosidad que no la tiene la Europa, en cuya construcción tuvo la mayor parte un talento americano,(14) debería colocarse en un lugar seguro y propio para conservar preciosidades de la naturaleza y del arte, cuyos lugares se llaman museos en las naciones cultas; pero ya que la nuestra aun carece de esos departamentos, colóquese en un lugar seguro, y que se le parezca, como laAcademia(15) o la Universidad .(16) En cualquiera de estos dos patios estará más segura y propiamente colocada que en el campo. Si fuéramos tan patriotas como los romanos, no me disgustaría el Paseo Nuevo, pero no hay de piña.(17)
Si el fin fue sólo quitarlo de la Plaza de Armas,(18) fue muy en vano perder el tiempo y el dinero en tal operación, porque sin el costo de un real,(19) sin fuerzas centrípetas, sin palancas ni poleas, sin paralelas ni cálculos infinitesimales se habría hecho todo en ocho días, y ya no hubiera rastro del caballo ni del jinete, si se hubiera entregado al brazo secular de los cuchareros. Yo aseguro que si lo ponen en el Paseo Nuevo, o en cualquiera otro viejo, con tal que no le pongan centinelas de vista,(20) no dura un mes sin que desaparezca lo mismo que el caballo de Santiago, pues estos hermanos calculan no infinitesimalmente; pero sí infinitamente para tomar lo ajeno sin voluntad de su dueño. Allá se lo haya(21) el gobierno, y haga lo que se le antoje. Si pone esta preciosidad en el campo y se lo comen estos zopilotes(22) de frazada, la culpa será suya, y no podrá alegar ignorancia. Tal abandono del gobierno será en realidad una verdadera barata para los hermanos de la cuchara.
Vamos a ver:
LA BARATA DEL GOBIERNO
El Estado y marquesado del Valle,(23) que ha pertenecido al duque de Terranova o a los herederos de Fernando Cortés,(24) es un vínculo rico, en cuya posesión debe entrar la nación, y cuyas rentas se podían aplicar, parte a beneficio del Estado libre de México,(25) y parte a los gastos generales de la federación.
Ignoro ciertamente las razones o justo título con que los herederos de Cortés posean estas tierras, fincas y rentas después del año de [18]21, o después de jurada nuestra Independencia. Si alegan el derecho de conquista,(26) ya se sabe que éste no es justo título, porque es el derecho de la usurpación; si la prescripción, tampoco vale nada, porque nunca la ha habido, y si la donación de Carlos V a Cortés y sus herederos, esa vale tanto como la que Alejandro VI hizo a los reyes de España de todas las Américas. Últimamente, si hay algún derecho para no despojar a los herederos de Cortés de este vínculo, lo ignoro, y quisiera saberlo, porque me parece que el título que le valga al duque de Terranova para poseer justamente una parte del territorio mexicano, lo puede alegar Fernando VII para anular nuestra independencia.
¿No es, a más de esto, una cosa chocante(27) que dentro del Estado de México haya otro estadito semindependiente, con su palacito, su gobernadorcito, etcétera. ¡Esto es demasiado gracioso! ¿Ni qué honor le hará al Estado de México el ser feudatario de los herederos de Cortés? Por cierto que todo mexicano le debe vivir muy obligado a ese famoso aventurero, cuyas armas están orladas de una cadena, de la que penden siete cabezas de reyes mexicanos.(28)
Ni me olvido de la obra pía que hizo fundando el hospital de Jesús Nazareno,(29)con tierras, dinero y brazos americanos, lo que arguye una extremada caridad, y más si se advierte que una de las condiciones que debía tener el enfermo que solicitara cama en el dicho hospital era ser español.
Finalmente, las no pequeñas salas que tiene y las muchas camas vacías que hay, prueban que Cortés dejó fondos suficientes para que se asistieran muchos enfermos. En el día no pasan las camas dotadas de doce o quince, y no más, porque no hay dinero. Yo pregunto: ¿qué se hicieron las rentas de su fundación? Los americanos no las han manejado; los descendientes del fundador(30) son los únicos que han tenido el maneque(31) de este dinero; ellos sabrán de su inversión, y si han cumplido religiosamente la voluntad del fundador.
Por esto me parece muy puesto en el orden que el honorable Congreso del Estado de México(32) tomase en consideración estas reflexiones, y siendo justas, despojasen a esos señores de una herencia que legalmente no les pertenece, con lo que se haría este Estado y la nación de unas rentas baratas, que bien las ha de menester por ahora.
También ignoro por qué no se ha declarado vacante la silla arzobispal de México, contándose ya dos años de haberla abandonado su prelado, sin más motivo que por haberse coronado Iturbide. Mientras este paso no se dio, el señor Fonte(33)estuvo quieto, y aun fue a visitar al señor Iturbide a Tacubaya.(34) El señor Fonte es un buen señor, y creyó en el Plan de Iguala(35) como en los artículos de la fe, y como en este plan había un artículo que anulaba la Independencia, sujetando la América, como siempre, al dominio de los borbones, no se le dio nada a su ilustrísima de ser independiente in voce, a su parecer; pero apenas aconteció la repentina coronación del señor Iturbide, cuando perdió nuestro buen prelado las esperanzas de que volviera la nación al suave yugo de Fernando el Siete, y sin decirnos ahí quedan las llaves, se marchó a la Europa sopretexto de ir a hacer la santa visita. ¿No prueba esto demasiado bien lo adicto que es este señor arzobispo a nuestra Independencia?
Yo me asombro al ver que en el Soberano Congreso(36) no se trate de aclarar vacante la mitra a un hombre que hace escrúpulo de ser independiente, y no lo hace de soplarse, sin cumplir con su obligación, las cuantiosas rentas que produce esta diócesis; rentas que quizá no tiene el pontífice de Roma. Ni encuentro una razón para pagar al criado que no sirve, ni para sostener con riqueza a un enemigo declarado de nuestro sistema. ¿Qué no hay entre nosotros un clérigo o un fraile capaz de ser arzobispo de México, hacer confirmaciones y órdenes, tener palacio, coche y honores, y ganar cien mil pesos cada año? Pienso que sobran virtuosos, sabios, limosneros y gastadores.
Por otra parte, ignoro con qué seguridad de conciencia puede percibir el señor Fonte las rentas episcopales que goza contra lo determinado en el santo Concilio de Trento, que dice que ninguna dignidad eclesiástica, aunque sea cardenal, debe estar fuera de su diócesis, por ninguna circunstancia, fuera de dos meses, o a lo más tres. "Si alguno, dice el decreto (sesión 23, capítulo 1 de reformatione). Si alguno... estuviese ausente contra lo dispuesto en este decreto, establece el sacrosanto Concilio que, además de las penas impuestas y renovadas en tiempo de Paulo III contra los que no residen, y además del reato de culpa mortal en que incurren, no hacen suyos los frutos respectivamente al tiempo de su ausencia,(a) ni se los puede retener con seguridad de conciencia, aunque no se siga otra intimación más que ésta, sino que está obligado. a distribuirlo en fábricas de iglesias, o en limosnas a los pobres del lugar, quedando prohibida cualquiera convención o composición, que llaman composición por frutos mal cobrados... sin que obsten privilegios ningunos".
Según estas terminantes palabras del santo Concilio, se ve que las rentas que ha percibido y perciba el señor Fonte(37) son mal habidas, y el Supremo Gobierno, o el Congreso del Estado, o el general, deben proveer a estas ovejas de pastor a la mayor brevedad, consultando o presentando obispo a Roma, según y como lo hacían los reyes de España, declarando vacante la mitra, y distribuyendo entre los pobres las rentas episcopales que entren en poder del gobernador de dicha mitra, ínterin ésta se provee de cabeza. Esta fuera otra barata para los pobres.
México, mayo 21 de 1824.
El Pensador
VARIEDADES
Americanos: he aquí el único caso en que todo patriota debe suscribir a una dictadura, esto es, cuando se dirige a sostener la Independencia contra los traidores que la combaten, protegiendo el dominio español. Leed la siguiente
"PROCLAMA.
"Peruanos: las circunstancias son horribles para nuestra patria, vosotros lo sabéis, pero no desesperéis de la república: ella está expirando su Poder Supremo dictatorial.
"Peruanos: las circunstancias son horribles para nuestra patria, vosotros lo sabéis, pero no desesperéis de la república: ella está expirando, pero no ha muerto aún. El ejército de Colombia está todavía intacto y es invencible. Esperamos además diez mil bravos que vienen de la patria de los héroes de Colombia, ¿queréis más esperanzas?
"Peruanos: en cinco meses hemos experimentado cinco traiciones o defecciones; pero os quedan contra millón y medio de enemigos catorce millones de americanos que os asistan con el escudo de sus armas. La Plata, Chile, México y Colombia están por vosotros. La justicia también os favorece, y cuando se combate por ella, el Cielo no deja de conceder la victoria.
"Peruanos: sed pacientes y esperadlo todo de vuestros invictos hermanos de armas, porque ellos no cuentan con una ciega fortuna como los españoles, sino con sus hechos generosos. El campo de batalla dirá a quién pertenece el Perú, si a los hijos del acaso o a los hijos de la gloria. Cuartel general en Pativilca a 3 de febrero de 1824. Bolívar".
(1) México, Imprenta de don Mariano Ontiveros, 1824. Cucharero. Cf. nota 12 a El cucharero y su compadre...
(2) barata. "Venta que se hace, a precios bajos, de los efectos de una tienda, con el fin de despacharlos pronto" Santamaría, Dic. mej.
(3) quemazón. Baratillo o barata. "Precio de quemazón. Barbarismo comercial por precio bajo, precio de baratillo". Santamaría, Dic. mej.
(4) echar mi cuarto a espadas. Entremeterse en la conversación de otro.
(5) cucar. "Molestar, provocar, picar, azuzar. Incitar a uno con pertinencia para que haga una cosa". Santamaría, Dic. mej.
(6) mediecillos. Diminutivo de medios. Antigua moneda mexicana, mitad de un real fuerte y equivalente a seis centavos.
(7) Alvarado. Cf. nota 24 a Segundo ataque...
(8) están las cosas dadas. Están rendidas o entregadas, sin resistencia alguna. "En general se dice estar dado de lo que tenemos a nuestro alcance fácilmente; de lo que ningún esfuerzo impende para apoderarse de ello u obtenerlo". Santamaría,Dic. mej.
(9) baratero. "En general, que vende barato. Especialmente se dice del que vende a bajo precio para no dejar ir al marchante o por hacer la competencia". Santamaría,Dic. mej.
(10) cháchara. Baratija o chuchería, adornito, comúnmente de poco valor. Santamaría, Dic. mej.
(11) dar gato por liebre. Engañar en la calidad de una cosa por medio de otra de inferior calidad.
(12) estatua ecuestre de Carlos IV o caballito de Troya. Cf. Tristes lamentos del caballito de la Plaza de Armas, en este volumen. Fue hasta el año de 1852 cuando fue conducida la estatua al Paseo Nuevo.
(13) Paseo Nuevo o Paseo de Bucareli. "Tomó el nombre de este virrey, porque a la calzada que ya existía en su época, le mandó plantar árboles y lo compuso con objeto de que salieran a respirar allí el aire libre los vecinos de la capital". Manuel Rivera Cambas, México pintoresco, artístico y monumental,México, Editorial del Valle de México, 1981, t. I, p 259. A la entrada de este Paseo, que es también principio del Paseo de la Reforma, existía una glorieta donde estuvo la estatua de Carlos IV, por lo que se le conoció por mucho tiempo como la glorieta del Caballito.
(14) Cf. nota 11 a Tristes lamentos...
(15) Academia. Cf. nota 11 a Tristes lamentos...
(16) Cf. nota 1 a Tristes lamentos.
(17) no haber de piña. No conseguirse una cosa o malograrse algo. Santamaría,Dic. mej.
(18) Plaza de Armas. Cf. nota 3 a No es lo más el juramento...
(19) real. Cf. nota 19 a El cucharero y su compadre...
(20) centinela de vista. Se llama así al que se le pone al preso para que no lo pierda de vista.
(21) allá se lo haya. Cf. nota 3 a ¿Qué hiciéramos si la España...?
(22) zopilote. Cf. nota 4 a Tristes lamentos...
(23) Marquesado del Valle. En el viaje que Hernán Cortes realizó a España (1528-30), obtuvo la merced de 22 villas y 23,000 vasallos con los títulos de capitán general y marqués del Valle de Oaxaca. Al extinguirse la línea masculina en la sucesión de Cortés, pasó el marquesado a una mujer, doña Estefanía Carrillo de Mendoza y Cortés, VI marquesa del Valle, casada con don Diego de Aragón, IV duque de Terranova, "de una de las más distinguidas familias de Sicilia, cuyo virreinato habían obtenido varias veces sus mayores. La extensión de la monarquía española en aquel siglo [XVII en que abrazaba diversas partes de la Europa, hacía que fuesen frecuentes los enlaces entre los súbditos del mismo soberano, aunque de diversas naciones. De aquí proviene el que el marquesado del Valle, cuyos bienes estaban en Méjico, pasase a una familia napolitana mientras que muchos títulos y Estados de aquel reino se trasladaron a casas españolas". Alamán, "Sexta disertación. Empresas particulares de Cortés: sus fundaciones: su familia", en Obras. Tomo II. Disertaciones, sobre la historia de Méjico, México, Imp. de V. Agüeros, editor, 1900 (Biblioteca de Autores Mexicanos, 28), p. 171.
(24) Encontramos en el Catálogo de la Colección Lafragua, op. cit., p. 271, la siguiente ficha: "Alamán, Lucas, Esposición que hace á la Cámara de Diputados del Congreso General el apoderado del Duque de Terranova y Monteleone, sobre las proposiciones presentadas por los señores diputados Don Matías Quintana y Don Manuel Cañedo, relativas a las Propiedades que dicho Duque tiene en esta República, México, Imprenta a cargo de José Fernández, 1828, 68 pp. Fechado: México, enero 30 de 1828". Defensa de la propiedad de los bienes de los descendientes de Hernán Cortés; afirma que el Congreso carece de facultades para disponer de las propiedades particulares. En la sesión del Congreso de 30 de abril de 1824 los diputados Cañedo, Gutiérrez, Villegas, Altamirano, Arce, Ortega y Martínez Zurita propusieron que se "secuestraran" todos los bienes que poseía el duque de Terranova en la República por ser un "feudo infamante a la nación mexicana". Al respecto léanse los números 14 y 15 del tomo II de las Conversaciones del Payo y el Sacristán en Obras V, op. cit. El duque Terranova y Monteleone residía en Europa.
(25) Estado libre de México. En los últimos años del virreinato la Intendencia de que formaba parte el actual Estado de México era extensa: limitaba al norte con la Intendencia de San Luis Potosí; por el oriente con la Intendencia de Puebla; por el sur con el Océano Pacífico, y por el occidente con las intendencias de Guanajuato y Valladolid. En la Constitución de 1824 se le dio la categoría de Estado, y obtuvo su carta política por Bando de 14 de febrero de 1827. Los poderes del Estado de México estaban en ese entonces en Texcoco. Sus actuales límites son: Hidalgo, Querétaro, Morelos, Tlaxcala, Puebla, Michoacán y Distrito Federal. La extensión del Estado de México justifica la idea lizardiana de que se le asignaran las rentas de los bienes expropiados o nacionalizados a los descendientes de Hernán Cortés.
(26) derecho de conquista. En las Conversaciones del Payo y el Sacristán núm. 15 del tomo II, Fernández de Lizardi trata ampliamente cómo los descendientes de los conquistadores heredaban las propiedades y títulos. Obras V, op. cit.
(28) Se atribuye el escudo de armas de Hernán Cortés a Carlos V. Era "cuartelado: el primero, de oro, con un águila imperial coronada; el segundo, de sable (negro), con tres coronas de oro; el cuarto, la ciudad de México sobre ondas de plata y azur; bordadura con siete cabezas de indios atadas con un candado en la punta; y por timbre, un yelmo" Enciclopedia de México, México, Enciclopedia de México, 1972, t. IV, p. 392.
(29) hospital de Jesús Nazareno. Cortés destinó para su fundación la manzana que hoy ocupan la iglesia y el hospital del mismo nombre. La calle al frente del hospital se llamaba del Rastro.
(30) Los bienes de Cortés y los del Valle de Oaxaca acabaron recayendo en los duques de Terranova y después en los príncipes de Pignatelli.
(31) maneque. Esta palabra se entiende por los usos que le asigna Fernández de Lizardi, aunque no la hemos encontrado: "El obispo de San Isidoro y varios canónigos gachupines ya se ve que no quieren ser independientes, y si les quitan el maneque, querrán menos". Obras VI, op. cit., p. 150.
(32) Congreso del Estado de México. Lo integraban, entre otros: José María Mora, Alonso Fernández, José María Jáuregui, José Ignacio de Nájera, Pedro Martínez de Castro, Mariano Casela, Melchor Múzquiz, José de Alegría, Benito José Guerra, José Ignacio Álvarez, Pedro Martínez de Castro, Pedro Verduzco y Francisco Maniau y Torquemada. Así como hubo la petición de despojo citada por Fernández de Lizardi, el 20 de enero de 1824 la diputación provincial exhortó a que no se persiguiera a los españoles (Proclama de la diputación provincial a los habitantes del Estado libre e independiente de México).
(33) Fonte. Cf. nota 4 a Calendario histórico...
(34) Tacubaya. Cf. nota 10 a Rendida súplica...
(35) Plan de Iguala. Cf. nota 7 a Mas que se enojen...
(36) Congreso. Cf. nota 3 a Aunque haya un nuevo Congreso...
(a) Es decir, que estando ausente el señor Fonte, como lo está, sin causa legítima. no son suyas las rentas de este tiempo, y el gobierno creo que debe reclamar la cuenta de su inversión al señor gobernador de la Mitra, declarar ésta vacante, y, en virtud del patronato que goza la nación, presentar para arzobispo sujeto idóneo a la santa sede.
(37) En el Correo Semanario de México número 2, Fernández de Lizardi escribió: se equivoca en creer que el señor Fonte actualmente gobierna esta Sagrada Mitra, y el Cabildo a su nombre, siendo muy notable que se desentienda por lo mandado por el Concilio de Trento acerca de los obispos que abandonan sus iglesias. A la pérdida de la cuarta parte de sus rentas condena a los que las abandonan por seis meses, a doble pena a los que las abandonan otros seis y al despojo de su iglesia, al que fuere más contumaz en su ausencia (Decreto sobre reformas: Sesión 6 capítulo 1°)."Obras VI, op. cit., p. 36.
(38) Guadalajara. Cf. nota 19 a Felicitación y reflexiones.
(39) Iris de Jalisco. En él intervino José María Valdez. Editado en Guadalajara, en la Imprenta Sanromán de 1823 a 1825.