ALCANCE AL NÚMERO VEINTE Y UNO DEL PAYO
Y EL SACRISTÁN(1)
El día 20 de éste se fijaron en todas las puertas de Catedral unos impresos de contrabando, esto es, sin nombre de imprenta, titulados Granizazo sobre El Pensador Mexicano, que contenían cuatro sonetos subscritos con estas iniciales J. M. D. G. No les valió a los pobres meterse a la iglesia: yo arranqué unos y borré otros, satisfecho de que el delito de alevosía no tiene sagrado que le valga.
Como estos mismos sonetos se han repartido a muchas personas con el santo fin de sorprender la sencillez al [sic] vulgo y excitar contra mí su cólera devota, me veo en la necesidad de trascribirlos y anotarlos para confusión de su cobarde autor. Dicen así
GRANIZAZO SOBRE EL PENSADOR MEXICANO
Ubi abundavit delitum, superabundavit gratiam.
SONETO I
Cuando México infiel se prorrumpía
en blasfemias impías e irreliglosas,(a)
cuando plumas indignas y capciosas
provocan tolerancia y herejía,
La justicia de Dios recta debía,
el negarle las lluvias deliciosas,
mas éste se las manda muy copiosas,
luego que imploran a su Madre pía.
Donde abundó el delito, ciertamente
sobreabundó la gracia, de manera
que en lugar de un castigo consecuente,
MARÍA de los REMEDIOS medianera,
entre México y su hijo omnipotente,
le manda blanda lluvia y placentera.
Nigra sum; sed formosa filiae Jerusalem.(2)
SONETO II
Si en esa imagen casi sin figura,
resplandece de Dios la omnipotencia,
¿qué mucho la piedad con reverencia
siempre la adore, con filial ternura?
No se venera en ella la escultura,
sino la original, cuya clemencia
por su medio, según larga experiencia
toda clase de bienes asegura.
Aunque en polvo fugaz se convirtiese,
en ingrato esqueleto se trocara,
o en átomos al fin apareciese,
Gustoso sin embargo la adorara,
como si de MARÍA reliquia fuese,
y prenda de su mano la más cara.
Ignis, Grando, Nix, spiritus procelarum laudent.
Verbum ejus.
SONETO III
Por más que cierta pluma irreligiosa
deduzca nuestra fe con ironía,
y los grandes milagros de MARÍA,
Madre de los REMEDIOS portentosa.
Por más que diga lengua venenosa,
que en lugar de la lluvia ¡qué osadía!
manda una granizada, que a porfía
pudo ser a los campos peligrosa(b)
Y pregunta mi voz, ¿si por ventura,
los juicios del Criador ha penetrado(c)
del granizo y la lluvia la frescura?
De este suelo el calor han aplacado,
y la serena lluvia al fin procura,
el dejar todo el campo cultivado.
Emittit Verbum suum et liquefacit eam, flavit
Spiritus ejus et fluent aquae
SONETO IV
Mandando su palabra el Ser Potente,
todos los elementos la obedecen,
los campos y los prados reverdecen,
y el sol en su carrera hasta el poniente.
El cielo con la tierra a él obediente
se muestran; y los frutos por él crecen,
los enemigos de la fe enmudecen
viendo aquí estos prodigios claramente.
Dígalo aqueste suelo mexicano,(d)
cuando apenas MARÍA pone la planta,
el campo reverdece muy solano.
El cielo se desata en lluvia tanta
que tiene que admirar el fiel cristiano
el poder de esta Reina sacrosanta.
(1) Oficina de don Mariano Ontiveros.
Las notas de Fernández de Lizardi llevan este encabezado: "NOTAS DE EL PENSADOR."
(a) Ésta es un injuria atroz hecha a todos los católicos mexicanos, desde el señor presidente hasta el último cargador, pues que todos componen el vecindario de la capital de México, a quien se trata de infiel, blasfemo, impío e irreligioso.
(2) Canticum canticorum, I, 4.
(b) Todos estos ocho renglones son directamente contra mí, y en ellos se supone que yo he dicho que el milagro que hizo la Virgen fue enviar una granizada perjudicial a los campos. No he dicho tal; lea el que quiera la Conversación Vigésima del Payo y el Sacristán y verá qué fácilmente levanta falsos testimonios este católico cristiano.
(c) No es necesario penetrar los juicios del Criador para saber que no es milagro que llueva en tiempo de aguas, ni que el granizo perjudique las milpas, sino efectos precisos de la naturaleza, a quien el Criador en su origen le prescribió unas reglas que nunca dejan de obedecer, preceptum ponit et non preteribit. Vaya este latincito en abono de los cuatro que me pone.
(d) No hay quien niegue estas verdades que están al alcance de todos los hombres del mundo; pero esto no quita que, aunque la naturaleza cumpla con las leyes que el Señor le impuso al principio, muchas veces nos sean dañosos los efectos del obedecimiento de estas mismas leyes: el rayo desprendiendo [sic] por la electricidad de la nube, mata a un hombre, las olas agitadas por los vientos sumergen una nave, y un fuerte terremoto, causado por la compresión de los fuegos subterráneos, sepulta una ciudad en sus ruinas. He aquí la naturaleza cumpliendo los primeros preceptos de su Autor, y sin embargo son bien funestos sus resultados. Lo mismo acontece con el granizo, hielo, etcétera. Por mi parte yo no apetezco estos milagros.
Quisiera saber qué quiere decir el autor de este versito "el campo reverdece muy solano". Esta voz significa el viento que viene del oriente: conque si el campo reverdece con ese viento, es una noticia muy curiosa por la que merece el autor una borla de las que están sobre la Universidad.
En fin, seamos cristianos sin fanatismos y devotos sin superstición. La veneración que muchos dan a las imágenes no dista el canto de un cabello de la más vergonzosa idolatría. Esta misma imagen de que se trata estuvo muchos años en México, y se entibió de tal modo esta tan decantada devoción, que fue necesario hacer una leva de mujeres para que la velaran un rato. ¿Pues por qué así que la conducen de su santuario aumentan los devotos? Si me dicen que porque la muchaconversación, etcétera, yo diré que esa veleidad es la mejor prueba de que no hay tal fe ni tal verdadera devoción.