CONTINUACIÓN A EL PENSADOR MEXICANO
 
por don José Joaquín Fernández de Lizardi(1)

 

No estén ociosas vuestras plumas, cuando
la opinión extraviada necesita ilustrarse y corregirse.
Las pasiones y los intereses parciales deben
ahogarse cuando se escribe al público: sólo
la verdad y la razón han de ser estampadas
entonces por la mano del sabio.
 
Proclama del señor virrey de 26 de marzo de 1813

 

 

A LOS VERDADEROS HOMBRES DE BIEN,
SEAN LOS QUE FUEREN

SEÑORES:

Cuando considero a ustedes penetrados de los sentimientos de la más noble filantropía y adheridos a los principios de la más sana filosofía, no puedo menos que arrojarme a consagraros este pequeño trabajo como tan análogo a las recomendables prendas que os caracterizan en el concepto de los sabios.

Sí, señores, vais a disimular, sin duda, muchos defectos en este segundo tomo deEl Pensador Mexicano, o llámese continuación al periódico de este título; pero también vais a advertirlo apoyado en la razón, sostenido por la verdad, fundado en la justicia y decidido a favor de la sociedad.

Estas recomendaciones, este estudio y prolijo cuidado que, si no me equivoco, serán los únicos puntos que no perderé de vista en sus principios, prosecución y fin, me hacen creer que no merecen otros mecenas que los verdaderos hombres de bien, que son los legítimos conocedores del mérito.

No me glorio que tenga ninguno emanado de mi propio caudal y fuerzas; pero si lograre la buena elección en las opiniones ajenas, me parece que no serán mis tareas infructuosas ni desagradables del todo al paladar más exquisito.

Dignaos, señores, admitir con benevolencia este pequeño sacrificio, como inequívoca señal de la voluntad y respeto con que soy de ustedes, señores.

El Pensador Mexicano

 


(1) Con las licencias necesarias. México, en la Imprenta de Jáuregui. Año de 1813. El tomo II consta de dieciocho números (170 páginas) de numeración corrida en 4º común. El primer número se publicó el jueves 2 de septiembre de 1814, y el último, el jueves 30 de diciembre de 1813.