Universidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Investigaciones Filológicas
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GÉNEROS LINGÜÍSTICOS

Orientación

Stephen A. Marlett y Carolyn O’Meara

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1. Introducción

Esta serie de trabajos descriptivos tiene el propósito de presentar en forma concisa una perspectiva general de las lenguas en los diversos grupos lingüísticos originarios de México. Se desea presentar la información en una manera que pueda ser entendida y apreciada por lectores que tienen un conocimiento básico en el área de la lingüística.

Las presentaciones no pueden evitar completamente el uso de terminología técnica. Sin embargo, la intención es de usar la cantidad mínima de tales términos; los que se utilizan, se incluyen en un glosario individualizado al final de cada ensayo, como se ilustra al final de esta orientación.

Se hace referencia a los términos definidos y utilizados en el Catálogo de las lenguas indígenas nacionales (), como “” y “”; pero a la vez, se aprovecha el concepto “” para relacionar estos trabajos con estudios internacionales como los de y , como se explica a continuación.

En el catálogo publicado por el INALI, sobre la se afirma lo siguiente: “la categoría más inclusiva de los niveles de catalogación aquí aplicados, se define como un conjunto de lenguas cuyas semejanzas en sus estructuras lingüísticas y léxicas se deben a un origen histórico común” (). Esta definición corresponde a los grupos más grandes que han sido reconocidos por lingüistas, anteriormente llamados “troncos”. En el catálogo del INALI, se presentan once en México. El concepto de es de importancia y de interés, pero no es el concepto que permite el tipo de descripción ofrecido en estas presentaciones, porque la variación entre las lenguas dentro de una puede ser enorme. Además, la inclusión o exclusión de una lengua dentro de una familia lingüística puede ser controvertida, siendo un tema de interés para personas expertas.

Dentro de este mismo contexto, el INALI declara que la categoría denominada “se define en los términos de este Catálogo como el conjunto de variantes lingüísticas comprendidas bajo el nombre dado tradicionalmente a un pueblo indígena” (). Esta categoría ha tenido y continúa teniendo una gran importancia a nivel nacional, y en el catálogo del INALI, se presentan 68 en México. No usamos esta categoría para estas presentaciones, porque existe una opción que nos ha parecido estar más alineada con los trabajos internacionales, la cual presentamos más abajo.

En su catálogo de 2008, el INALI no presenta una definición de “lengua”, puesto que es un tema que comprende muchos factores políticos, legales y prácticos, además de lingüísticos.

El término menos inclusivo usado en el catalógo del INALI es “”. La definición de “”, incluida en el glosario, permite una flexibilidad para hablar de entidades dentro de una sin hacer referencia al concepto elusivo de “lengua”. Una agrupación puede incluir dos o más variantes que pertenecen a la misma lengua, pero también puede incluir que son, en realidad, lenguas distintas. En el catálogo del INALI, se presentan 364 en México. El término “variante” es muy similar al concepto de “dialecto” en la lingüística histórica.

Aunque la terminología puede ser muy clara, la situación que describe puede llevarnos a expectativas diferentes. El número de años de diferenciación que representa la otomangue, por ejemplo, es muchísimo más grande que el número de años de diferenciación que representa la familia huave.

En las últimas tres décadas, ha habido un interés en comparar grupos de lenguas de manera similar a nivel mundial. Para no depender ni de estudios históricos profundos —los que resultan en las grandes que posiblemente consisten de lenguas muy diferentes en cuanto a sus estructuras— y también para no depender de políticas y tradiciones locales —las cuales pueden separar las lenguas con bastante similitud— se ha introducido el concepto “” (). Es un concepto que se utiliza en el Atlas Mundial de Estructuras Lingüísticas (en inglés, World Atlas of Language Structures, o WALS, ), el cual es importante por la comparación que hace de las lenguas del mundo, basada por completo en este concepto de género. Según el WALS, un es un grupo de lenguas cuya relación es bastante obvia sin tener que recurrir a un análisis comparativo sistemático. Es una colección de lenguas claramente relacionadas que probablemente representa un máximo de 4000 años de profundidad histórica. En lugar de utilizar el concepto de “”, como lo utiliza el INALI, que puede ser demasiado inclusivo para cuestiones de comparación o el concepto de “”, que puede ser bastante dependiente de la cultura popular, o el concepto de “”, que es demasiado limitado en su alcance, se utiliza el de “” siguiendo la definición presentada en , tomado de las ciencias naturales. Se explica la aplicación de este concepto con más detalles en la próxima sección, relacionándola con los términos más conocidos. Se seguirá usando bastante en muchas secciones de esta presentación el término para poder evitar implicaciones políticas y legales del término “lengua”; el uso ocasional de este no conlleva ninguna agenda por nuestra parte.

Este documento sirve para describir el contenido de cada sección de los textos descriptivos que se presentan en esta página web. Cada ensayo mantiene el mismo formato con respecto a la organización y contenido de las secciones, y se presenta en un lenguaje accesible para lectores que tienen un conocimiento básico en el área de la lingüística.

La primera sección de cada ensayo introduce el que se está describiendo y lo relaciona con la cultura de que es parte.


2. Ubicación, población y sociolingüística

En cada ensayo, se presenta información básica acerca de la ubicación histórica de las comunidades relacionadas al . En la mayoría de los casos, actualmente se encuentran hablantes de estas lenguas también en lugares lejos de sus comunidades tradicionales.

Cuando ha sido posible, se da una estimación aproximada del número de hablantes de las que componen cada género para proveer información muy general de la situación. No ha sido posible proveer números exactos por diversas razones. No obstante, tal información no afecta la información central del ensayo. La persona interesada en estadísticas de esa naturaleza debería consultar los resultados de los censos que el INEGI provee, por ejemplo en https://cuentame.inegi.org.mx/hipertexto/todas_lenguas.htm.

La información acerca del número de hablantes y las lenguas que han tenido influencia sobre el habla también está cambiando mucho. Podríamos decir que mientras que en las lenguas de Oaxaca se puede afirmar la influencia del náhuatl y del español; en la actualidad, se puede hablar sin duda alguna de la influencia del inglés por medio de las poblaciones que viven en California, Minnesota y Nueva York, entre otros muchos lugares.

Las descripciones utilizan los códigos de la norma ISO 639-3 (véase https://www.iso.org/standard/39534.html) para especificar con más claridad las que se presentan. Estos códigos consisten en tres letras minúsculas y muchas veces se presentan resaltados de alguna manera. Por ejemplo, el código para el zapoteco del Istmo es zai y el código para el zapoteco de Comaltepec es zpc. Reconocemos que hay discrepancias entre estos códigos y otras clasificaciones lingüísticas de las lenguas del mundo. Sin embargo, estos códigos sirven para poder hacer referencia a las diferentes lenguas de forma más eficiente.

Será importante identificar las lenguas con nombres conocidos tanto a nivel internacional, nacional como local. Si existen gentilicios conocidos por aclarar, también se incluirán.


3. Relación con otros géneros

En cada descripción se presenta una exposición, breve aún, de la relación que el tiene con otros. Esta sección es importante porque la información pertinente no se encuentra fácilmente o solo se localiza información antigua e incorrecta en la literatura disponible.

La mayoría de las lenguas del mundo muestran evidencia de una relación histórica con otra u otras lenguas; es decir, se derivan dichas lenguas de la misma fuente, la misma lengua madre. En algunos casos, la relación es muy cercana y reciente, como es el caso de la relación entre el catalán, el español, el francés, el gallego, el portugués, las distintas del italiano y otras lenguas, que se derivan del latín y que forman el romance (véase la Tabla 1). (Es muy común en la lingüística general referirse a un género con el término “familia”, en una acepción menos inclusiva o “subfamilia”, o solo decir algo como “las lenguas romances”).

 

Tabla 1: Familias y géneros de las lenguas de Europa

Nombres populares de las lenguas

1. Euskera

euskera

Indoeuropea

2. Romance

catalán, español, francés, gallego, italiano, portugués, rumano y otras lenguas

Indoeuropea

3. Germánico

danés, escocés, feroés, frisón, ingles, islandés, neerlandés, noruego, sueco, yidish

Indoeuropea

4. Helénico

griego

Indoeuropea

5. Eslavo

ruso, ucraniano y otras lenguas

Indoeuropea

6. Celto

bretón, galés, irlandés y otras lenguas

Indoeuropea

7. Báltico

lituano, letón

Indoeuropea

8. Albanés

albanés

Indoeuropea

9. Armenio

armenio

Urálica

10. Ugrío

húngaro

Urálica

11. Fínico

estonio, finés

Urálica

12. Saami

lapón

 

Las lenguas dentro del mismo mencionado en la columna titulada “” se parecen mucho y no se necesita mucho tiempo para determinar su relación genética. Sin embargo, la variación puede ser notable, como existe entre el sueco y el inglés, o entre el francés y el español.

Cuando la evidencia señala una relación histórica de mayor profundidad, se habla de una , en el sentido más inclusivo. El romance, por ejemplo, se relaciona históricamente con el género germánico (que incluye el inglés, el alemán y el neerlandés, entre otras lenguas) y el género eslavo (donde están el ruso y el ucraniano). Estas familias lingüísticas forman la familia indoeuropea, una hipótesis que ha requerido muchas décadas para desarrollarse y que sigue siendo un área de investigación. Existen dos a este nivel de inclusión en Europa, aparte de la lengua euskera, que no se relaciona con ninguna otra (véase la Tabla 1).

Basándonos en este concepto de , y en la mayor parte concordando con la categorización actual de , podemos afirmar que hay 22 representados en México entre las lenguas originarias (véase la Tabla 2), aunque seguramente hace falta agregar más lenguas de señas. (WALS divide el otopame en dos: la pameana y la otomiana; en ese caso habría 23 géneros.) Algunos de estos géneros se agrupan para formar , a veces llamadas “troncos” en el siglo pasado, mientras que algunos se han quedado como aislados. La clasificación de los géneros en familias más inclusivas requiere evidencia presentada de cierta manera. En el siglo pasado, una de las familias propuestas, la hokana (o jokana), fue muy debatida y hasta hoy existen muchas dudas si realmente existe y si géneros como el yumano, el seri y el tequistlateco le pertenecen.

Se puede apreciar en la Tabla 2 que varios nombres se han marcado con una “A” volada para indicar que los nombres probablemente no se refieren a una sola lengua, sino a una o a un conjunto de sistemas lingüísticos en los que, entre sí, puede haber diferencias mucho mayores que las diferencias entre los llamados dialectos del alemán o, en el caso del grupo de lenguas itálicas, entre el florentino, el napolitano y el siciliano. En estos casos europeos, fue la adopción de uno de los dialectos regionales que resultó en lo que se llama el alemán estándar y el italiano estándar; no fue una unificación lingüística. Esta tabla utiliza los nombres más conocidos para las lenguas; hoy en día, para varios de ellos se ha empezado a usar nombres derivados de sus propias autodenominaciones.

En esta obra no entramos en discusiones sobre la relación de un a otro cuando están en la misma familia. Por ejemplo, es probable que el cáhita y el tarahumara tengan una relación más cercana entre sí que con el pimano.

De hecho, algunos lingüistas han hablado de la (sub)familia taracáhita. En esta presentación dejamos estos detalles a un lado y nos concentramos en los dos géneros individualmente, como se hace en el .

Pese a las décadas de comparación que se han llevado a cabo, existen , y hasta lenguas, que no se relacionan con otras; son géneros aislados y lenguas aisladas. La mayense, por ejemplo, compuesta de una cantidad notable de lenguas emparentadas al nivel de género, no se relaciona evidentemente con otro género en el mundo. Es un aislado. Esta situación podría cambiar en el futuro cuando hubiera más estudios detallados. Sin embargo, puede haber más debate sobre la interpretación de esos datos. Por ejemplo, existe una propuesta reciente para unificar los mixe-zoque y totonaco en una totozoqueana; véase . Por la crítica publicada en , no la hemos incluido aquí, pero es posible que en el futuro se vea reflejada en una próxima presentación. Entonces, por ahora, mixe-zoque y totonaco son géneros aislados. La lengua seri es, por ahora, una lengua aislada (); por lo tanto, también es un género aislado.

Tabla 2: Familias y géneros lingüísticos originarios de México

Nombres populares de lenguas y de lenguas*

1. Huave

huaveA

2. Lengua de señas

Lengua de señas mexicana

3. Mayense

ch’ol, chontal de Tabasco, tének, mam, maya yucateco, tojolabal, tsotsil, tseltal, lacandón

4. Mixe-zoqueano

mixeA, zoqueA

5. Seri

seri

6. Tarasco

purépecha

7. Tequistlateco

chontal de OaxacaA

8. Totonacano

tepehuaA, totonacoA

Álgica

9. Algonquino

kickapoo (anteriormente, kikapú)

Hokana (?)

10. Yumano

cucupá, kumiai, kiliwa, paipai

Otomangue

11. Amuzgo

amuzgoA

Otomangue

12. Chinanteco

chinantecoA

Otomangue

13. Mixtecano

cuicatecoA, mixtecoA

Otomangue

14. Otopame

chichimeca jonaz, matlatzinca, mazahua, ocuilteco, otomíA, pameA

Otomangue

15. Popolocano

chocholteco, ixcateco, mazateco, popolocaA

Otomangue

16. Tlapaneco

tlapanecoA

Otomangue

17. Zapotecano

chatinoA, zapotecoA

Yutonahua

18. Cáhita

mayo, yaqui

Yutonahua

19. Náhuatl

náhuatlA

Yutonahua

20. Corachol

coraA, huichol

Yutonahua

21. Pimano

pima, o’odam, tepehuanoA

Yutonahua

22. Tarahumara

guarijíoA, tarahumaraA

   

* Los nombres de las agrupaciones se indican con una “A” volada. La lista de lenguas está incompleta en esta tabla.

El hecho de que haya tantos en México, incluyendo los géneros aislados, es un indicio importante de la antigüedad de las civilizaciones prehispánicas en este país.


4. Sonidos

Las secciones sobre los sonidos de las lenguas utilizan algunos términos y símbolos técnicos. Se basan en la terminología utilizada por la Asociación Fonética Internacional (AFI, en inglés, International Phonetic Association, IPA), que ha editado un manual y publica regularmente una revista sobre fonética (Journal of the International Phonetic Association). Los términos y símbolos usados son estándares dentro de ese marco. Se puede encontrar más información sobre estos en varios sitios de internet. Existen diferencias entre estos símbolos y los utilizados muchas veces en trabajos elaborados dentro de la tradición americanista. La comparación de estas tradiciones diferentes no es siempre fácil, por varias razones, pero existen recursos que nos ayudan.

Cuando una palabra se presenta en una transcripción técnica, puede ser en una forma detallada (fonética), entre corchetes, o en una forma general (fonémica), entre barras diagonales.

Las palabras escritas en cursiva se presentan en una ortografía utilizada en la comunidad en alguna publicación. Estas representaciones son prácticas y son las más conocidas por los hablantes nativos. De igual modo, pueden cambiarse de una época a otra por decisiones locales. Se ha hecho el intento de utilizar representaciones ortográficas establecidas y que ya están en uso. Cuando se ha establecido una norma oficial, se mencionará y se reconocerá, sin intentar actualizar todos los ejemplos de la literatura del pasado. Esta situación no es diferente a las encontradas en lenguas europeas, donde las lenguas incluidas en un , como el romance, tienen sus propias normas de escritura, las cuales pueden tener formas regionales diferentes (por ejemplo, el español de Argentina o el español de diferentes áreas de España), que también pueden pasar por etapas de reforma (por ejemplo, el finés). De hecho, en algunas lenguas de Europa, existe más de una sola norma oficial (por ejemplo, el noruego). Por lo tanto, en estos ensayos sobre los géneros lingüísticos de México, no es de esperar que todos los representantes de un género utilicen las mismas normas ortográficas. Las diferencias no afectan la presentación de información valiosa.

Es notable que todas las lenguas en la otomangue sean lenguas ; una palabra puede distinguirse de otra solo por la tonía con que se pronuncia, por ejemplo, /ɡūmā/ ‘tortilla’ (con tono medio en cada sílaba) y /ɡúmá/ ‘hilo’ (con alto en cada sílaba) en el tlapaneco (meꞌphaa) de Acatepec.


5. Palabras

Las secciones sobre las palabras utilizan algunos términos comunes como , y de una palabra. En la palabra reiteró  del español, la parte re- es un prefijo, la parte √iter es un tema (o radical; usamos el símbolo √ para indicar esto) y la parte es un sufijo.

Lo tradicional es hablar de varias clases de palabras, como , , y , entre otras. Estas categorías raramente son suficientes para describir una lengua de forma adecuada; es necesario afinar estas y usar otras. En algunas lenguas originarias de México, la categoría “adjetivo” no se distingue de la categoría “”.

5.1. Sustantivos

En algunas lenguas, como el latín (lengua madre de las lenguas romances), una palabra cambia su forma según su papel en la oración y se refleja en la forma del sustantivo; esto es el morfológico (o simplemente el ). Pocas lenguas originarias de México presentan morfológico (como nominativo, acusativo); utilizan otras estrategias para indicar los roles de los participantes en la oración.

Los se dividen muchas veces entre dos tipos: los que esperan o requieren un poseedor, como los nombres de las partes del cuerpo y los términos de parentesco (los ), y los que comúnmente se presentan sin mencionar o inferir a otro (los ). Por ejemplo, en lenguas zapotecas, un sustantivo como yu’u ‘casa’ no puede presentarse con un poseedor en la construcción directa (simple yuxtaposición de las palabras), como se ilustra más abajo. (Las expresiones marcadas con asterisco son no aceptables; la traducción esperada de la expresión no aceptable se da entre paréntesis.) Datos similares se encuentran en muchas lenguas.

 

yu'u ‘la casa’
* yu'u Lipi (‘la casa de Felipe’)
  (zapoteco de Comaltepec)

 

A su vez, un sustantivo como lidyi ‘hogar’ (igual que los referidos a las partes del cuerpo y los términos de parentesco) requiere un poseedor cuando se usa y puede presentarse en la construcción directa, como se ilustra a continuación.

 

* lidyi (‘el hogar’, como frase completa)

lidyi Lipi

‘el hogar de Felipe, la casa de Felipe’

 

(zapoteco de Comaltepec)

 

5.2. Pronombres

Existen muchas diferencias entre los sistemas pronominales en las lenguas originarias de México. Todas tienen que corresponden a este, ese y aquel en el español; en algunas lenguas, estos pronombres muestran diferencias no conocidas en lenguas indoeuropeas, como la posición u orientación del objeto.

Existe mucha variación en los (los que corresponden a yo, , nosotros, entre otros, en el español). La mayoría de las lenguas originarias no distinguen entre tercera persona femenino y tercera persona masculino. En el seri, solamente dos pronombres personales son comunes —primera persona y segunda persona, no distinguiendo número. En las lenguas mixtecanas, existe una variedad impresionante de pronombres personales, los cuales reflejan sexo, trato (informal, formal), si es animal o planta, si es líquido o es un objeto hecho de madera, etc. En estas lenguas y otras existe una diferencia entre primera persona plural (incluyendo al oyente) y primera persona plural (excluyendo al oyente), algo que no existe en ninguna lengua europea.

5.3. Verbos

Los  en una oración presentan información del estado o acción de la situación descrita.

5.3.1. Tiempo, aspecto y modo.  Existe una diferencia considerable entre las lenguas europeas y la mayoría de las lenguas originarias de México, la cual radica en que estas no se organizan con (como pasado, presente y futuro, pese a las traducciones en gramáticas populares). Más bien, se organizan según el en el cual se realiza la acción (, , potencial, etc.) o (, ).

5.3.2. Concordancia.  Un comúnmente cambia su forma según la persona y número de una de las con que se relaciona; esto es la . El español tiene de persona y número en el verbo: el caballó brincó  frente a los caballos brincaron.

La de persona y número no es una característica normal de lenguas otomangues. Sin embargo, en algunas de ellas, como el meꞌphaa (tlapaneco), la refleja la del referente en varios lugares en la gramática, haciendo explícita la distinción relativamente obvia entre un objeto inanimado, por ejemplo, una piedra, y un animal. Esto se muestra en la siguiente tabla donde la forma del cuantificador varía según el tipo de sustantivo con que se relaciona (inanimado o animado).

 

atsú itsí  ‘dos piedras’
atsúun xabo̱

‘dos personas’

(me'phaa de Malinaltepec)

 

En lenguas mayenses, la se organiza con respecto a conceptos pocos conocidos en lenguas europeas, con el (el sujeto de un verbo transitivo) y el (el sujeto de un verbo o el objeto de un verbo ).

En seri, la refleja tres relaciones: , y (u oblicuo); es decir, la es más elaborada que la que se encuentra típicamente en lenguas europeas.

5.3.3. Transitividad.  Los verbos se dividen en varios grupos dependiendo de si se combinan con solamente una (los verbos más comunes) o con dos frases nominales (los verbos comunes). Existen también los verbos , los cuales no tienen sujetos referenciales. Además existen los verbos , los cuales se presentan con dos tipos de objetos (uno directo y otro indirecto). Algunos ejemplos típicos del español:

Impersonal llover, nevar
Intransitivo desaparecer, morir, suspirar
Transitivo aplastar, cortar, corregir
Ditransitivo presentar, regalar, dar

 

5.3.4. Derivación.  En algunos casos, se dice que cierta palabra se de otra. Por ejemplo, hay una relación derivativa en español entre caja (un sustantivo) y encajar (un verbo). Una palabra como encajar  representa un grupo de palabras que forma un . Se flexiona esta palabra para tiempo, persona y número, y resultan una gran cantidad de palabras diferentes: encajé, encajó, encajamos, etc.

En muchas lenguas originarias de México, existen verbos derivados. En algunas lenguas hay otros tipos de verbos derivados que muestran relaciones semánticas interesantes.

5.3.5. Voz.  En algunas lenguas originarias se encuentran maneras para indicar tanto (como en ‘fue golpeado’) como (‘lo golpeó’). La figura en la gramática de varias lenguas. En esta voz, en lugar de suprimir el de la acción, se suprime el .

5.4. Adposiciones

Es común encontrar una clase de palabra que aparece antes de su complemento, las . Ejemplos en español son para, por  y en. En ciertas lenguas las palabras que corresponden funcionalmente a las preposiciones aparecen después de su complemento; son las llamadas . El término cubre los dos tipos. En algunas lenguas habladas en México, las palabras que tienen la misma función que las preposiciones o posposiciones son diferentes en su forma y distribución (véase, por ejemplo, la descripción de en el seri).

5.5. Artículos y demostrativos

Existe mucha variación en las lenguas del México con respecto a los y los . En algunas lenguas europeas, estas palabras se han considerado como miembros de una sola clase (los determinantes), pero este análisis no es posible en muchas otras lenguas. Entre las lenguas originarias habladas en México, hay las que no tienen (como el  y la) aunque tengan (como un  y una). En todas las lenguas, los (como este y esta) son importantes, pero no necesariamente se presentan en la misma posición que los artículos indefinidos.


6. Frases y oraciones

Cada lengua tiene sus patrones típicos para la presentación de información. En las , es común que el orden de palabras sea bastante fijo, por ejemplo, que el se presente siempre al inicio o al final de la frase. En las oraciones, es común que el orden de palabras sea menos fijo, para permitir más opciones en la presentación de la información, a veces para enfatizar algo, y otras veces para reflejar que la persona mencionada fue introducida anteriormente.

Las lenguas otomangues son interesantes en cuanto a su tipología porque el orden típico de muchas es VSO: Verbo, Sujeto, Objeto. Otras lenguas en México ilustran otros órdenes muy comunes en el mundo, como son SOV (Sujeto, Objeto, Verbo) y SVO (Sujeto, Verbo, Objeto).


7. Léxico

En esta sección se presentan los recursos lingüísticos que existen en las lenguas dentro del , tales como diccionarios, vocabularios, gramáticas, entre otros. Cuando existe una gramática escrita o un diccionario, tenemos que recordar que estos representan solamente pininos (pinitos) en la descripción de estas lenguas. Igual que una lengua como el español requiere décadas de estudio para empezar a describirse profundamente, aun cuando hay un grupo de académicos que lo esté haciendo, las lenguas originarias apenas se están apreciando por su complejidad y expresividad. Los diccionarios que existen, mayormente bilingües, apenas empiezan a explicar la riqueza léxica que cada una de estas lenguas posee.


8. Textos analizados

Aparte de los estudios y descripciones gramaticales que proveen información básica e importante, existen presentaciones de textos completos que se han analizado de forma minuciosa. Esta sección las menciona de forma genérica, mientras que la bibliografía selecta al final registra las referencias.


9. Literatura

Las culturas originarias que están presentes en México han transmitido sus tradiciones, historias, leyendas, saberes, ideas y creencias durante los milenios previos a la llegada de los españoles por medio de la oralidad y en algunos casos por medio de una tradición escrita. Los libros que ahora existen en estas lenguas son el resultado de cambios culturales bastante recientes. A veces no existe un libro de leyendas, pero eso no implica que no haya leyendas en la lengua. A veces no existe una gramática escrita o un diccionario, pero obviamente eso no implica que la lengua no tenga gramática o palabras. En esta sección, en las descripciones particulares, se presenta información acerca de lo que se ha publicado.


10. Bibliografía selecta

Al final de cada descripción, se presenta una lista de las fuentes utilizadas, organizadas por sección. Esta introducción hace algo similar.

Los ejemplos del zapoteco de Comaltepec fueron tomados de y los ejemplos del tlapaneco (meꞌphaa) de Acatepec de .

Ubicación: , .

Relación con otros géneros: , , , , , .

Sonidos: , , https://www.internationalphoneticassociation.org, http://www.ipachart.com.


 

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