Page 11 - "El diablo llegó" y otros relatos
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porque en mi pueblo todos lo tienen afilado, principalmente

                              para hincar el diente en la honra ajena y a veces hasta en la

                              propia".

                                    Como muestra de esto, baste citar la serie de asociaciones


                              que piden la ayuda de un alto funcionario gubernamental:

                              "Ante mis  ojos  han  pasado  los  documentos  más  raros  del

                              mundo,  [ ... ]  'Sociedad  Protectora del Perro  Perdido',  'Liga

                              de  Resistencia contra el Cansancio'  [ ... ] 'Coalición Interna-

                              cional de Ayuda Murua a la Mujer Caída y por Caer"' ("La

                              credencial").  En cierto sentido,  los  cuentos  de Garizurieta

                              responden a la función de la risa sugerida por Bajtin en su

                              estudio La cultura popular en la Edad Media y en el Renaci-

                              miento: el contexto de Francoise Ravelaise: "La verdadera risa,


                              ambivalente y universal,  no excluye lo serio, sino que lo pu-                                 11

                              rifica y lo completa. Lo purifica de dogmatismo, de unilate-

                              ralidad, de esclerosis, de fanatismo y espíritu categórico, del

                              miedo y la intimidación, del didactismo, de la ingenuidad y

                              de las ilusiones, de la nefasta fijación a un único nivel, y del

                              agotamiento".

                                    En esta misma historia, el propio autor esboza una teoría


                              respecto al humor del pueblo mexicano:




                                    Hasta la fecha no hemos sabido reír, so,nos trágicos en nues-

                                    tra.~  proyecciones anímicas.  La ironía,  por ,uás  inocente que

                                    sea,  la  1nut1nurainos  en voz  baja y  en corrillos,  co,no si se

                                    tratara de algo ve1·gonzai1te.  Esta forina fuJlida de ejercitar el
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